10 de abril de 1919. Asesinato de Emiliano Zapata.[1]

Zapata Muerto

[2]

Corría el año de 1919, un par de años después de la promulgación de la Carta Magna que legitimó el movimiento constitucionalista de Venustiano Carranza y que, a la sazón, era Presidente Constitucional. Con todo esto, no se había logrado pacificar al país, pues aún resistían en el norte Doroteo Arango, mejor conocido como Pancho Villa y en el sur, Emiliano Zapata.

Esta situación era un problema para el régimen carrancista, que además debía lidiar con problemas de seguridad en los caminos y con rebeldes en distintas partes del país.[3] Uno de los principales problemas era, sin lugar a dudas, el no sometimiento de Emiliano Zapata. Para ello, se decidió librarse de él, pues era visto como una amenaza para el pretendido régimen.[4]

La planeación del asesinato corrió a cargo del general Pablo González, quien contactó a un militar de la División de Oriente, Jesús Guajardo, para ejecutar lo acordado. Este último fingió que se uniría a la lucha zapatista, convenciendo al caudillo del sur con obsequios (un caballo llamado As de Oros), así como con la superación de pruebas dispuestas por el líder campesino.[5]

Se concertó una cita en la hacienda de Chinameca, a donde llegó Zapata acompañado de sus escoltas el 10 de abril de 1919. Al oírse un clarín, empezó la balacera y cayó muerto el que fuera defensor de la lucha agraria en el estado de Morelos. [6]

Su cuerpo fue fotografiado y, aunque su lucha no alcanzó una dimensión nacional, dentro del imaginario de nuestro país y en el exterior, su imagen es quizás la estampa más apoteósica del movimiento revolucionario.


[1] Escrito por Ricardo S. Rodríguez G.

[2] Extraído de https://bit.ly/2LOJDHe

[3] Javier Garcíadiego, Sandra Kuntz. “La Revolución Mexicana.” En Érik Velásquez, et. Al. Nueva Historia General de México. México: Colegio de México. 2010. 818 p., p. 564.

[4] Mexican Times. “¿Cómo murió Emiliano Zapata?” [Consultado el 9 de abril de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2HlzInb ]

[5] Excélsior. A 98 años de traición y asesinato de ‘El Caudillo del Sur’. 10 de abril de 2017. México: Excélsior. Consultado el 9 de abril de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2H9azhS ]

[6]Eduardo Ruiz Healy. “Un día como hoy de 1919 fue asesinado el líder y revolucionario mexicano Emiliano Zapata”. En   Ruiz Healy Times. 10 de abril de 2017. [Consultado el 9 de abril de 2018. Disponible en https://bit.ly/2qglv3o ]

26 de abril de 1917. Venustiano Carranza es declarado presidente Constitucional.[1]

[2]

Venustiano Carranza, el promotor de la Constitución que nos rige actualmente, se desempeñó como encargado del Ejecutivo Federal de 1914 a 1917[3], de acuerdo a lo establecido en el Plan de Guadalupe de 1913, en el que:

[…se] desconocía a Victoriano Huerta como presidente de la República. Desconocía también a los poderes Legislativo y Judicial y a los gobiernos estatales que reconocieran a Huerta. Nombraba a Venustiano Carranza Primer Jefe del Ejército Constitucionalista y señalaba que, al ocupar la Ciudad de México, Carranza se encargaría interinamente del Poder Ejecutivo y convocaría a elecciones.[4]

Su plan consistía, en principio, en reformar la Carta Magna de 1857[5], pero la realidad y las coyunturas políticas de la época hicieron patente la necesidad de un nuevo documento constitucional, que reflejara las demandas que detonaron la Revolución iniciada en 1910. Al terminar los trabajos del Congreso Constituyente y a partir de la promulgación de la Carta Magna vigente, el 5 de febrero de 1917 (exactamente 60 años después de la promulgación de la Constitución de 1857), se inició de nueva cuenta la actividad legislativa del país, ya que el Congreso como tal había estado inactivo desde el 10 de octubre de 1913.[6]

Posteriormente, se convocaron a elecciones el 11 de marzo de 1917 y Carranza fue postulado como candidato a la presidencia por el Partido Liberal Constitucionalista, ganando la contienda con el 97% de los votos a su favor. [7] Con esto, Carranza logró legitimarse en la Silla Presidencial y asumió el cargo el 26 de abril de 1917 ante la XXVII Legislatura del Congreso de la Unión. El periodo comprendido para el ejercicio del cargo como primer mandatario abarcaría oficialmente del 1° de diciembre de 1916 al 30 de noviembre de 1920[8], empero tomó posesión fácticamente hasta el 1° de mayo de 1917[9] y concluyó anticipadamente, debido al Plan de Agua Prieta y su posterior asesinato, el 21 de mayo de 1920. Es, hasta el momento de escritura de este texto, el último Presidente de la República asesinado en funciones.


[1] Escrito por Ricardo Rodríguez.

[2] Extraído de https://bit.ly/2O85mXm

[3] Adiciones al Plan de Guadalupe. Veracruz, 12 de diciembre de 1914. En este documento, se muestra el cargo de Encargado del Poder Ejecutivo de la República Mexicana, donde empezó a legislar a pesar de la ausencia de un Congreso que lo avalara, ya que la disputa con la Convención de Aguascalientes provocó que lo desconociera como titular del Primer Mando. [Consultado el 27 de abril de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2HANxh0 ]

[4]Secretaría de Cultura. “Rumbo al Centenario de la Constitución de 1917. Plan de Guadalupe”. [Consultado el 27 de abril de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2HxpfIM ] En el Plan de Guadalupe, de los artículos 4° a 7° se establecen los fundamentos a seguir por el Primer Jefe del Ejército Constitucionalista. [Consultado el 27 de abril de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2dMXBHr

[5] Proyecto de Reformas a la Constitución de 1857. Presentado por Venustiano Carranza al instalarse el Congreso Constituyente en Querétaro. Diciembre 1, 1916. [Consultado el 27 de abril de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2y51jXv ] En este documento, Carranza reitera la importancia histórica de la Carta Magna de 1857, así como de legitimar el movimiento que encabezaba.

[6] Disolución del Congreso el 10 de octubre de 1913. [Consultado el 27 de abril de 2018. Disponible en https://bit.ly/2HxV2oB ]

[7] Lorenzo Meyer. “La Revolución Mexicana y sus elecciones presidenciales: una interpretación. (1911-1940).” En Historia mexicana, v. 32, no. 2 (126) (oct.-dic. 1982), pp. 143-197. México: El Colegio de México.

[8] Secretaría de Cultura. “Venustiano Carranza es declarado presidente constitucional de la República, 26 de abril de 1917.” [Consultado el 27 de abril de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2Jyzj0y ]

[9] Instituto Mexicano de la Radio. “26 de abril de 1917 Venustiano Carranza es elegido presidente constitucional de México.” [Consultado el 27 de abril de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2I5XDY7 ]

19 de abril de 1972. Muerte de Manuel Gómez Morín.[1]

Manuel Gómez Morín

[2]

Destacado abogado, político y académico, Manuel Gómez Morín nació el 27 de febrero de 1897 en Mineral de Batopilas, estado de Chihuahua. Ingresó a la Escuela Nacional de Jurisprudencia en 1915 y se tituló como abogado en 1921. Durante su estancia en esta institución, fundó la “Sociedad de Conferencias y Conciertos” junto con Alfonso Caso, su maestro y sus amigos Vicente Lombardo Toledano, Jesús Moreno Baca, Antonio Castro Leal, Teófilo Olea y Leyva y Alberto Vázquez del Mercado; a este grupo se le conoció como el de los Siete Sabios por sus alcances académicos e intelectuales.[3]

Como funcionario público, uno de sus puntos más destacados fue ser miembro del Consejo de Administración del Banco de México de 1925 a 1928. Él mismo fue dirigente del Banco de México de 1925 a 1929 y colaboró en la redacción de una Ley Agrícola e impulsó la creación del Banco del mismo nombre.

En 1929 fundó la Escuela Bancaria del Banco de México para instruir a los empleados de la institución bancaria central en las formas de administrarla.[4] Esta academia se cerró en 1932, por lo cual se fundó de manera privada la Escuela Bancaria y Comercial por intervención de diversas personalidad, incluido Manuel Gómez Morín.[5]

En el año de 1929 apoyó la candidatura de José Vasconcelos y, tras ser derrotados, pasó a la vida académica, siendo designado rector de la Universidad Nacional Autónoma de México por el anteriormente mencionado en 1933.[6] Mediante su administración financiera, logró sacar del grave problema económico que atravesaba la UNAM y defendió con ahínco la autonomía y la libertad de cátedra[7]

Posteriormente se dedicó a la docencia en su alma máter y, para 1939, fundó el Partido Acción Nacional, con miras a ser una oposición frente al Partido de la Revolución Mexicana, buscando defender la propiedad privada y la libertad religiosa.

Fue dirigente de la organización política de 1939 a 1949 y siguió ocupando diversos cargos dentro de ésta. Murió el 19 de abril de 1972.

Póstumamente, se le reconoció como persona ilustre y sus restos descansan en la Rotonda de las Personas Ilustres desde el año 2004; asimismo, se le concedió la medalla Belisario Domínguez por parte del Senado en 2013.[8]


[1] Escrito por Ricardo S. Rodríguez G.

[2] Extraído de: https://bit.ly/2Hg3vNq

[3] Josep Sanmartín. “Manuel Gómez Morín 1897-1972” en: Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano. [Consultado el 15 de abril de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2Hg3vNq ]

[4] Milenio. Manuel Gómez Morín [perfil]. Consultado el 15 de abril de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2qZdr6V ]

[5] Teresa Cecilio Sandoval. La Fundación de la EBC. En Museo Escuela Bancaria y Comercial. [Consultado el 15 de abril de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2moMJkM ]

[6] Ibídem.

[7] Milenio, Óp. Cit.

[8] Josep Sanmartín, Óp. Cit.

Jesús Reyes Heroles. El artífice de la LOPPE. [1]



En Tuxpan, Veracruz, hace 97 años, vio la luz por primera vez un infante llamado Jesús Reyes Heroles, quien fue uno de los personajes más importantes de la política nacional durante el siglo pasado y que consolidó el sistema legislativo que nos rige hasta la actualidad.

Jurista, político, historiador, humanista, intelectual, legislador, su andar intelectual se dio a partir de la obtención de su título de abogado en 1944 por la Universidad Nacional Autónoma de México, especializándose en distintas instituciones hasta realizar estudios de posgrado en su especialidad en Argentina. Posteriormente tuvo un lugar con número en la Academia Mexicana de la Historia.[3]

Su vida la dedicó al servicio de la política y al Estado, donde defendió con vehemencia el liberalismo, así como la Constitución y la laicidad del gobierno mexicano.[4] Fue diputado en la XLV Legislatura de 1961-1964, titular del Instituto del Petróleo, del Partido Revolucionario Institucional y Secretario de Gobernación de 1976-1979. En este último cargo, Reyes Heroles ideó lo que llevaba planeando hacía tiempo. Uno de los personajes que lo conoció de cerca, se expresó así de él:

Fue un denodado luchador por abrir espacios, en la representación nacional, a la auténtica oposición. Desde 1962, como diputado a la XLV Legislatura del Congreso de la Unión, le tocó participar en los trabajos de la iniciativa de la ley que abriría la Cámara a los diputados de partido. Y más tarde, como Secretario de Gobernación, asumiría la responsabilidad de ensanchar esos caminos al transformar la Ley Federal Electoral en Ley de Organizaciones Políticas y Procesos Electorales.[5]

Esta ley, abreviada como la LOPPE[6] logró que surgieran los legisladores de representación proporcional –conocidos coloquialmente como plurinominales[7], que llevaron a una apertura al Congreso y la construcción de la sede del mismo en San Lázaro en 1979. Aunque su efecto no fue inmediato, su concepción llevó a que paulatinamente se escucharan distintas voces en el seno del Poder Legislativo, logrando que, a partir de 1997, ningún grupo político tenga la mayoría absoluta.[8]

Su legado sigue siendo vital para nuestra vida político-legislativa, así como sus obras y escritos, donde mostró su sapiencia y visión. Murió el 19 de marzo de 1985 en Denver, Colorado, debido a las complicaciones del cáncer de pulmón que se le detectó y que lo llevó a buscar operarse en Estados Unidos.


[1] Escrito por Ricardo S. Rodríguez G.

[2] Extraído de https://bit.ly/2MeuqeJ

[3] Adrián Figueroa. “Jesús Reyes Heroles, el último gran político-intelectual de México.” En Crónica. 21 de marzo de 2018. México. [Consultado el 2 de abril de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2GINhzl ]

[4] Andrés Becerril. “Jesús Reyes Heroles ideó un México plural.” En Excélsior. 19 de marzo 2015. México. [Consultado el 2 de abril de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2Gwukk0 ]

[5] Enrique González Pedrero. Jesús Reyes Heroles. El político humanista en Revista de la Universidad. Nueva Época. Número 59, enero 2009. P. 3.

[6] Cámara de Diputados. H. Congreso de la Unión. Museo Legislativo.  Nuestro Siglo. La Reforma Política de 1977. [Consultado el 2 de abril de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2Jf3n26 ]

[7] Germán de la Garza Estrada. ¿Qué es un representante plurinominal? En Excélsior. 27 de febrero de 2018. México. [Consultado el 2 de abril de 2018. Disponble en: https://bit.ly/2H4Rw5O ]

[8] Macario Schettino. “El interregno: México 1997-2012.”  En Nexos. 1 de diciembre de 2012. México. [Consultado el 2 de abril de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2H45mFt ]

El día que Porfirio Díaz dio su último informe de gobierno.[1]


[2]


Hace 118 años, el viejo general Porfirio Díaz habló ante el Congreso, que se hallaba reunido en el edificio de Donceles, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, debido a la reinauguración de la sede de la Cámara de Diputados. Este sería su último informe de gobierno como representante del Ejecutivo Mexicano. En su intervención, el General se refirió a la situación imperante en buena parte del país [3], ya que la Revolución no había sido sofocada y había un ambiente de tensión política y social producto del conflicto y del malestar general que imperaba en aquel tiempo.

En su discurso, el promotor del “orden, paz y progreso” se mostró partidario de la apertura política e hizo alusión a la renovación de su gabinete. “El primero de abril Díaz anunció ante el Congreso medidas que retomaban las banderas principales de los antirreeleccionistas: restablecimiento, en la Constitución, del principio de no reelección, reforma de las leyes electorales y fraccionamiento de grandes propiedades agrarias.” [4]

Esto resultó insuficiente para sofocar la insurrección que convocó Francisco I. Madero el 20 de noviembre de 1910, con motivo de la falta de depuración de los canales políticos y en razón de que las elecciones presidenciales de ese año resultaron fraudulentas, ya que se le había arrebatado el triunfo al opositor de Porfirio Díaz.[5] Las medidas anunciadas por el dictador fueron un simple placebo ante la debilidad del régimen, que mostró su incapacidad de someter las insurrecciones armadas en buena parte del país; esto debido en parte a la intencionalidad de Díaz de debilitar al ejército, el cual “había sido castigado presupuestalmente y los numerosos oficiales reyistas habían sido trasladados a regiones aisladas o retirados del mando directo de tropas, lo que restó efectividad al envejecido ejército, enmohecido además por tantos años de paz.” [6]

Con el paso de las semanas, el octogenario dictador tuvo que sentarse a negociar con los rebeldes y sería el fin de su larga estancia en el poder.


[1] Escrito por Ricardo S. Rodríguez G.

[2] Extraída de https://bit.ly/2LUm53d

[3] Asamblea Legislativa del Distrito Federal. Instituto de Investigaciones Parlamentarias. México. 1 de abril de 1911. [Consultado el 1 de abril de 2018. Disponible en:  https://bit.ly/2uFi8bf  ]

[4] Santiago Portilla. “Primera etapa de la revolución mexicana: condiciones revolucionarias v caída de Porfirio Díaz, 1910—1911”, en Estudios Políticos. Novena Época. Número 3. México. UNAM: 1983. [Consultado el 1 de abril de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2uJ3xvn  ]

[5] Político Mx. “Elección de 1910, hasta los espíritus votaron por Francisco I. Madero.” Lunes 26 de diciembre de 2016. [Consultado el 1 de abril de 2018. Disponible en:  https://bit.ly/2EdK5WM ]

[6] Javier Garcíadiego.  “Prólogo” en La Revolución Mexicana. Crónicas, documentos, planes y testimonios. México: UNAM. 2003. 408 p.   p. XXXVI. Biblioteca del Estudiante Universitario. Número 138.