¿Qué tiene de interesante… la trilogía de superhéroes de M. Night Shyamalan? Parte III de III. Glass (2019)

O cómo hacer tu propia trilogía de superhéroes

Póster promocional

Este año salió la última parte de la inesperada trilogía de la que hemos hablando con anterioridad en las siguientes entradas:

Y me parece que es necesario cerrar ese ciclo. Antes de continuar, pido una disculpa por la tardanza, pero tuve una serie de circunstancias que me impidieron concluirlo en el tiempo que yo tenía previsto. Ahora, a lo que nos interesa.

¿Notan los colores? Pues no es casualidad.

¿Qué nos ofrece esta entrega fílmica? Una conclusión para una historia que se fue enlazando por casi 4 lustros y que, al final, resultó en un cierre agradable pero que pudo haber sido mejor.

En este cierre, vemos que David Dunn se ha vuelto un justiciero (vigilante) en Filadelfia-porque M. Night Shyamalan es quien hace esta película- y se entera de que la Bestia -James McAvoy repitiendo el papel de Kevin Wendell Crumb– ha secuestrado a unas porristas, por lo que tras toparse con él-con ayuda de su hijo Joseph Dunn, que funge como Oráculo de Batman- salva a las chicas secuestradas. Tras esto, se da una muy intensa pelea, la cual lleva a que ambos sean apresados e internados en un hospital psiquiátrico por la doctora Ellie Staple-Sarah Paulson- quien, además, tiene en sus instalaciones al enigmático psicópata Elijah Price, mejor conocido como Mr. Glass.

Este póster me encanta.
Esta es Oráculo, que me parece es la inspiración para la función de Joseph Dunn dentro de la cinta, en las funciones de justiciero de su padre.

Tras este resumen, quisiera destacar varios puntos de la película:

  • La actuación de Samuel L. Jackson me encanta. Esa parte de él como alguien catatónico que fingía me recuerda mucho al estado de El Guasón-The Joker- en The Dark Knight Returns, quien reacciona al ver al encapuchado en la televisión.
  • Kevin es un personaje muy divertido que ayuda a sobrellevar una trama un poco lenta.
  • Las peleas de David con Kevin son muy vistosas, tomando en cuenta el limitado presupuesto del filme.
  • La noción de los superhéroes como un fenómeno de masas que puede provocar delirios mentales me pareció muy interesante y, en mi opinión, mejor llevada que lo que planteó en su momento Kick Ass.
  • Los cómics se vuelven uno de los elementos centrales del filme, porque, como nos mostró la primera película en Active Comics, entran en juego las fuerzas de la portada y los colores verde, morado y amarillo llegan al enfrentamiento final.
  • La revelación típica de Shyamalan A MÍ me agradó, porque mostró que hay una noción de que hay seres superdotados que escapan a la comprensión de la humanidad-y de la fe– por lo que es hasta cierto punto lógico que haya una facción que busque eliminarlos.
  • El uso de una escena eliminada de Unbreakable me pareció muy buena idea, pues resultó en un aporte interesante para el filme.
  • La escena final me dio mucha tristeza y a la vez alegría. Te odio, Shyamalan.
Joker catatónico reaccionando en The Dark Knight Returns
Los tres pacientes reunidos frente a la doctora Staple
Nótese como están los tres colores de nuestros personajes mostrados ahí. Y, en cierta manera, termina siendo Mister Glass quien contempla esta obra.
Dra. Ellie Staple
La triste escena de la infancia de Mr. Glass

Ahora, pasaré a enunciar lo que en mi opinión no funcionó:

  • La presencia de Casey Cooke es virtualmente irrelevante.
  • La muerte de David Dunn es muy mala. Pudo haber sido más vistosa.
  • Por momentos es demasiado lenta, por la manía de Shyamalan de querer relatar todo lo que ocurre dentro de la trama.
  • El hospital a veces parece manejado por personajes con deficiencias mentales.
  • Por momentos Kevin puede resultar un personaje un tanto odioso.
Kevin peleando en la escena clímax.
Mister Glass escapando, de manera un tanto irrisoria.
La muy cuestionable muerte de David Dunn

¿Qué puedo concluir? En mi opinión el director logró un cierre digno para su saga lo cual resulta sorprendente, sobre todo si tomamos en cuenta los desastres que tuvo este cineasta con cintas como The Happening.

¿Es la mejor saga fílmica? NO.
Pero sin duda es muy entretenida y me encanta encontrar referencias e inspiraciones del director para su obra y, hay que ser honestos, en este mercado saturado de adaptaciones de cómics, es refrescante encontrar a alguien que se arriesgó con una historia original y que la llevó a buen puerto, sin necesidad de un presupuesto multimillonario.

M. Night Shyamalan con los Dunn. Bien hecho, señor.

Espero sus comentarios y agradezco su paciencia al leer estas palabras. Pronto hablaremos de otras películas, cómics y demás temas que se puedan enmarcar dentro de Historia Contemporánea.

Escrito por Ricardo S. Rodríguez G.

29 de agosto de 2009. Día Internacional contra los Ensayos Nucleares.[1]

Fuente: https://bit.ly/2c2ji30

Uno de los mayores temores de gran parte de los Estados-Nación actuales, es el hecho de que las armas nucleares sean contenidas y se evite su proliferación en el mundo. Pese a ello, desde las detonaciones en las ciudades de Hiroshima y Nagasaki en agosto de 1945, las pruebas de este tipo de armamento han sido una constante y no se ha logrado contener realmente su uso.[2] El número de ensayos de esta naturaleza es mayor a dos mil[3], con bombas que son  muy superiores en fuerza a las que se detonaron en las ciudades japonesas.

Aunque su empleo militar se ha circunscrito a los dos casos anteriores, el uso de este armamento no ha cesado. Como se mencionó, los ensayos siguieron existiendo y una de las razones de esto es que, durante la Guerra Fría (1945-1991)[4], la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y los Estados Unidos de América (EUA) buscaron imponerse como la potencia hegemónica en el mundo y compitieron por desarrollar el material bélico más destructivo posible.

Entre de los antecedentes que podemos encontrar para controlar las armas nucleares, se remonta al Tratado de No Proliferación Nuclear firmado en 1968 por parte de China, Francia, URSS, EUA e Inglaterra. La razón de este acuerdo fue debido a la crisis de misiles en Cuba en 1962[5], donde la tensión entre las entonces dos superpotencias hizo que la población creyera como posible y virtualmente inevitable el conflicto entre ambas.[6]

México fomentó en 1967 a través de Alfonso García Robles, el Tratado de Tlatelolco, cuya denominación oficial es Tratado para la Proscripción de Armas Nucleares en América Latina y el Caribe[7]. En éste se estipuló el desarme de la zona aludida y ha servido hasta el día de hoy para mantener la región libre de ensayos nucleares y cualquier uso bélico. [8]

Empero, ha sido un tema complicado para los países, pues no todos se han adherido a esta propuesta e incluso ha resultado en salidas y entradas en cada contexto. Empero, los esfuerzos de la ONU y la comunidad internacional han seguido avante para conseguir el objetivo del desarme nuclear, y se ha logrado establecer una fecha especial para conmemorar esta intención.

El 2 de diciembre de 2009, la Asamblea General aprobó por unanimidad la resolución 64/35 declarando el 29 de agosto Día Internacional contra los Ensayos Nucleares. La resolución fue propuesta por la República de Kazajstán, y coesponsorizada (sic) por muchos otros países, con el fin de conmemorar la clausura del polígono de ensayos nucleares de Semipalatinsk es mismo día de agosto de 1991. La celebración tiene por objeto aumentar la conciencia y los conocimientos del público sobre «los efectos de las explosiones de ensayo de armas nucleares y cualquier otro tipo de explosión nuclear y la necesidad de ponerles fin como uno de los medios de lograr el objetivo de un mundo libre de armas nucleares». Se alienta a las Naciones Unidas, los Estados Miembros, las organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales, las instituciones académicas, las redes de juventud y los medios de difusión social a que informen de la necesidad de prohibir los ensayos de armas nucleares, como un paso importante hacia el logro de un mundo más seguro, y a que eduquen y sensibilicen al público al respecto.[9]


[1] Escrito por Ricardo Rodríguez.

[2] Detonaciones nucleares. Repaso histórico de las armas de destrucción masiva. En Sputnik. [Consultado el 20 de agosto de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2PpHG23 ]

[3] Día internacional contra los ensayos nucleares. United Nations. [Consultado el 20 de agosto de 2018. Disponible en: https://bit.ly/1p9WD2m ]

[4] La Guerra Fría, causas y consecuencias. En ACNUR. [Consultado el 20 de agosto de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2N83YnO ]

[5] Crisis de los Misiles en Cuba. En Portal Académico CCH. [Consultado el 20 de agosto de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2CWtiHb ]

[6] ¿Qué es el Tratado de No Proliferación Nuclear? En Canal Historia. [Consultado el 20 de agosto de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2MBAKAp ]

[7] Organismo para la proscripción de las armas nucleares en la américa latina y el caribe (OPANAL) en este sitio se puede consultar el texto del Tratado. [Consultado el 20 de agosto de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2kNN94b ]

[8] “Tratado de Tlatelolco, 50 años de Latinoamérica libre de armas nucleares.” en El nuevo Herald. [Consultado el 20 de agosto de 2018. Disponible en: https://hrld.us/2MCFCp2 ]

[9] United Nations. [Consultado el 20 de agosto de 2018. Disponible en: https://bit.ly/1p9WD2m ] Para consultar el Documento en PDF de la conmemoración, visite este enlace: https://bit.ly/2MCFea4

¿Eres historiador? Tips para poder vivir de ello y no morir en el intento

Una breve reflexión acerca del oficio de historiar

Cuando decidí en el lejano año de 2005 meterme a la Licenciatura de Historia en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, no tenía idea en lo que me metía ni cómo se desarrollaría mi carrera como historiador.

Debo decir que mi proyecto de vida al iniciar este desarrollo profesional se vio destrozado debido a diversas circunstancias que fueron mi responsabilidad, así como coyunturas que se fueron presentando y que no estuvieron en mi control. No obstante, con el paso de los años he aprendido que ser historiador no implica que te morirás de hambre, pero sí que debes estar dispuesto a salir del comfort de la actividad «intelectual» que algunos añoran y ensuciarse las manos -de manera metafórica y física-

Por tanto, aquí les dejo unos tips que pueden o no seguir, así como estar en desacuerdo:


  • Expandir los conocimientos obtenidos en la Universidad. Es pecaminoso quedarse con lo que aprendimos en las aulas
  • No centrarse en solo dar clases. Es muy importante y es una grata experiencia, pero es menester buscar otras opciones
  • Es muy interesante dar visitas guiadas, pero para ello necesitas tener una buena dicción y capacidad de plática. Por más que nos sepamos toda la dialéctica marxista, a la gente no necesariamente le interesa, por lo que puede resultarles aburrido o soso nuestro diálogo.
  • Ofrecer servicios en museos, casas de cultura, instituciones de distinta índole educativa y donde se pueda. No está de más abarcar muchas opciones.
  • Entender que, aunque seamos historiadores, no implica ser la autoridad máxima de la verdad histórica. Porque no hay tal verdad histórica absoluta.
  • Debatir, conocer y aprender de nuestros errores es vital en este oficio.
  • Escribir sin cesar, pues solo así pulirán sus habilidades de narradores del pasado.
  • No enfocarse en un solo trabajo, pero tampoco descuidar uno por el otro.
  • Hacerse escuchar mediante distintas plataformas multimedia. Es vital, porque no es fácil llegar a todos.
  • Si puedes tomar cursos de museografía y/o museología, te serán de gran utilidad.
  • Toma cursos de redacción y escritura.
  • Y por último: AMA LO QUE HACES.

Escrito por Ricardo S. Rodríguez Gutiérrez.

12 de septiembre de 1919. Se funda la Academia Mexicana de la Historia, correspondiente de la Real de Madrid. Su primer director fue Luis González Obregón.[1]

Fuente: https://bit.ly/2wzvkfs

Hace 100 años, México vio el nacimiento de una institución que resulta desconocida para gran parte de la población: la Academia Mexicana de la Historia. Lo más inaudito es que tenga una correspondencia con su similar Real de Madrid –no confundir con el club deportivo-, pues para ese entonces México ya tenía casi una centuria de vida independiente en el momento de la instauración del liceo.

Para comprender esto, hay que remitirnos al siglo XVIII, cuando Nueva España era parte de la Monarquía Hispánica, bajo el reinado de la Casa de Borbón; representantes del despotismo ilustrado y precursores de distintas instituciones culturales que perviven hasta nuestros días. El rey Felipe V fundó en 1713 la Real Academia de la Lengua Española[2]; posteriormente el 18 de abril de 1738, se estableció por Real Orden la especializada en Historia.

La orden citada sirvió para aprobar los primeros estatutos por los que habría de regirse la nueva corporación, elaborados por la Junta fundacional. De acuerdo con esta norma, los académicos de número serían 24, a los que se sumarían igual cantidad de supernumerarios, para suplir, por antigüedad, a los numerarios ausentes por razón de servicios al Estado.[3]

Pero los criollos novohispanos nunca pudieron establecer una propia, siendo establecida hasta el siglo XIX, una vez iniciada la vida independiente de nuestro país.

El primer intento de fundar la Academia Mexicana de la Historia se dio en el año de 1836 durante la época en la que Antonio López de Santa Anna gobernaba el país. Sin embargo, debido a la constante inestabilidad social y política que vivía México el proyecto no fructificó. Posteriormente con el triunfo republicano en 1867 regresó el interés por establecer una institución que albergara al conocimiento histórico y sus mayores exponentes.[4]

Curiosamente, la Academia Mexicana de la Lengua se pudo establecer con antelación, en 1875, con correspondencia de la Real de Madrid y, paralelamente, también se intentó establecer la Academia Mexicana de la Historia. Para infortunio de los que apoyaban esta iniciativa, hubo un conflicto importante debido a las ideas anti hispánicas de la época, que provocaron que en 1880 se colocaran sedes en Buenos Aires, Bogotá y Caracas, pero no en México, a pesar de la relevancia histórica de la Nueva España.[5]

Con todo, los intentos por conseguir este objetivo continuaron durante el Porfiriato. Lo que resulta paradójico es que, a pesar de los sentimientos anti hispánicos de gran parte de la clase intelectual mexicana, se buscó la aprobación de una institución netamente española, no obstante que no gozó del reconocimiento múltiples veces.[6] Para 1901 “[…]el Marqués de Prat, ministro de España en México, por iniciativa propia empezó a promover una negociación para que la Real Academia de la Historia autorizara la fundación de una correspondiente mexicana.”[7]

Este intento nuevamente quedó en la congeladora, pero en 1913, se creó la Academia de Historia, sin relación momentánea con la madrileña. Infortunadamente para esta institución, el año resultó poco apropiado para afianzar este proyecto, debido a la convulsión política provocada por el proceso revolucionario de nuestro país. Sin embargo, la tenacidad de los historiadores mexicanos se vio finalmente recompensada en 1916 al fundar una nueva Academia, en principio sin patrocinio hispánico. “Manuel Romero de Terreros y el padre Mariano Cuevas S.J. fueron los encargados de promover que se otorgara a la academia mexicana la corresponsalía española”[8]

El 12 de septiembre de 1919 se consiguió algo que se había negado por casi 100 años: la Academia Mexicana de la Historia quedaba formalmente constituida, con reconocimiento y relación con la Real de Madrid[9], quedando constituida y fundada de origen por los siguientes personajes:

Francisco Sosa, Francisco Plancarte (arzobispo de Monterrey), Ignacio Montes de Oca (obispo de San Luis Potosí), Luis García Pimentel, Francisco A. de Icaza, Mariano Cuevas, Manuel Romero de Terreros, Jesús García Gutiérrez (canónigo honorario de la Basílica de Guadalupe), Jesús Galindo y Villa, Luis González Obregón, Juan B. Iguíniz y Genaro Estrada.

La primera reunión fue en la casa de Luis González Obregón, a partir de ahí se congregaron en distintas sedes, ya que no tuvieron una oficial hasta el año de 1952, cuando Don Manuel Romero de Terreros y Don Atanasio Saravia lograron obtener un fideicomiso del Banco de México y, de paso, un lugar fijo para reunirse y desarrollar los objetivos de la Academia. La sede definitiva se fijó en la casona ubicada en la Plaza Pacheco de la Ciudad de México, y se inauguró el 9 de diciembre de 1953. Dicho inmueble continúa como asiento de la institución de investigación histórica.[10]

Actualmente tiene entre sus más destacados miembros integrantes a Enrique Krauze, Elisa Speckman, Jean Meyer, Josefina Zoraida Vázquez, Gisela von Webeser, Antonio Rubial, entre otros distinguidos historiadores.

Pero el aporte de esta academia no termina ahí, pues, conmemorando la fecha de su establecimiento formal, en México celebramos cada año el Día del Historiador, como reconocimiento y para el deleite de las personas que se dedican al estudio del pasado.[11]

A propósito de estos profesionales del pretérito, Luis González y González, singular historiador mexicano, menciona algunas de las características que comparten quienes se dedican a esta ingente labor:

El historiador sobresaliente de todas las épocas ha tenido un cerebro poblado de literaturas y vividuras, ducho en todas las cosas y en algunas más, almacén bien surtido de saberes y experiencias, esponja y pozo de sabiduría. Ha llenado su morral con los mejores conocimientos del homo sapiens y ha vivido como cada uno de los seres humanos. Sin lugar a dudas, requiere un saber tan sólido como variado y una experiencia directa de la vida. El historiador es, además de rata de biblioteca, un hombre verdaderamente hombre. Él, como el periodista, ‘tiene por fuerza conocer –siquiera sea superficialmente- la escala de todos los conocimientos humanos. Sólo ellos tienen que ser músicos y poetas, arquitectos y arqueólogos, pintores y médicos’. Quien se ocupa de las acciones humanas del pasado no tiene derecho a ser ignorante ni a una vida unidimensional.[12]

Dicho lo anterior, resulta necesario felicitar a los indagadores del pasado, en lo general, y de manera especial a todos los que se dediquen a esta tarea, en nuestra página y en México. ¡Enhorabuena!


[1] Escrito por Ricardo Rodríguez.

[2] Vázquez, Josefina Zoraida. “Cincuenta y tres años de las Memorias de la Academia Mexicana de la Historia” en Historia Mexicana, vol. L, núm. 4, abril – junio. México, 2001. P. 709

[3] Real Academia de la Historia. [Consultado el 31 de agosto de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2oo6knI ]

[4]Mora Muro, Jesús Iván. En defensa de la tradición hispánica. La Academia Mexicana de la Historia en el contexto revolucionario, 1910-1940. En Tzintzun. Revista de Estudios Históricos ∙ Número 65 ∙ enero-junio 2017. Querétaro. P 182

[5] Zoraida, Óp. Cit., p. 711

[6] Mora, p. 183.

[7] Zoraida, Óp. Cit., p. 711

[8] Mora, Óp. Cit., p. 183.

[9] Zoraida, Óp. Cit., p. 711. De hecho, la aprobación se dio en una fecha distinta. De acuerdo a la autora, debido a la injerencia del padre Mariano Cuevas fue que se logró el reconocimiento. “De esa manera, el 27 de junio de 1919, a propuesta de los académicos de número Duque de Alba, Marqués de San Juan de Piedras Alba, Ramón Menéndez Pidal, Julio Pujol, Ricardo Beltrán y Juan Pérez de Guzmán, se aprobó la

fundación de la Academia Mexicana”

[10] Por las calles de la ciudad: Academia Mexicana de la Historia. [Consultado el 31 de agosto de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2wzvkfs ]

[11] Día del Historiador. Fundación Carlos Slim. [Consultado el 31 de agosto de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2PmY3vC ]

[12] González y González, Luis. El oficio de historiar. Otros gajes del oficio. Tomo I. 2° reimpresión. México: Clío, 2004. P. 35, 358 p. Obras completas de Luis González y González.

22 de agosto de 1998. Muere Elena Garro, escritora, periodista y dramaturga. [1]

Fuente: https://bit.ly/2KZEcQu

Elena Garro fue una de las escritoras más relevantes del siglo pasado. Nacida en Puebla el 11 de diciembre de 1916, resultó una de las principales representantes del realismo mágico [2]en la literatura mexicana e hispanoamericana. Para sustentar esta aseveración, hay que resaltar lo que menciona la Enciclopedia de la Literatura en México acerca de ella y de su obra:

Su obra es fundamental para las letras mexicanas e hispanoamericanas: su narrativa introdujo nuevas maneras de concebir el tiempo dentro del relato, sus piezas teatrales renovaron la dramaturgia; sus historias, tan fantásticas como verosímiles, introdujeron en la literatura la cosmovisión de los pueblos de provincia, del imaginario campesino e indígena en una época en la que estos grupos habían pasado a segundo término; sus personajes son diseñados de tal modo que desde el nombre asoman sus gestos más profundos; su lenguaje poético recrea la atmósfera del campo y la ciudad al tiempo que cuestiona los resultados de la revolución, trae de vuelta el trauma de la conquista o señala las desigualdades sociales. La envergadura de su labor literaria es tal que algunos escritores afirman que, después de sor Juana Inés de la Cruz, es la mejor escritora de México. [3]

Su vida resultó en un vaivén propio de una persona de su tiempo, pues estuvo involucrada en el movimiento literario del boom latinoamericano[4], donde resalta su obra más importante, Los Recuerdos del Porvenir, publicada en 1963. En ella, narra la vida de los hermanos Moncada en el pueblo de Itxtepec, que es gobernado de manera déspota por el general Francisco Rosas, el cual vive obsesionado por mantener encerrada a su amante Julia en un hotel, mientras la población yace inmersa en un lugar que parece haberse detenido; ajeno a lo que sucede fuera.

Uno de los mayores problemas a los que se enfrentó la autora, fue el hecho de que Sócrates Campos Lemus[5] la señaló el 5 de octubre de 1968, como una de las intelectuales que aportó dinero al movimiento estudiantil y ella, presa del pánico, hizo declaraciones en las que acusó a distintos intelectuales de no haber respaldado el movimiento estudiantil.[6] A raíz de esto, se procuró el auto exilio en Europa junto con su hija, Helena Paz[7], de donde no regresarían sino muchos años después.

El 7 de noviembre de 1991 pisó tierras mexicanas por primera vez en más de 2 décadas, encontrando que, pese a la clandestinidad de sus obras, sus lectores crecieron y por ello resultó para ella sorpresivo el homenaje de la Sociedad General de Escritores de México.[8]

Esto no alivió sus constantes penurias económicas que vivió desde su exilio, pues, a su decir, fue marcada por sus declaraciones de 1968 y se reconoció a sí misma como chivo expiatorio de la clase intelectual para desembarazarse de su papel en el movimiento estudiantil.[9]

Su regreso definitivo acaeció el 10 de junio de 1993 a la Ciudad de México, con la peculiaridad propia de una artista de su talla: “[…] acompañada de su hija y de sus 13 gatos; 60 cajas de libros habrían de llegar más tarde.”[10] Infortunadamente, ella ya estaba enferma de cáncer y otros padecimientos y sufrió un largo deterioro, aunque siguió recibiendo diversos reconocimientos por su obra en vida. No obstante la enfermedad, siguió trabajando y conservando la lucidez, hasta su muerte el 22 de agosto de 1998, hace 20 años.

En una de las últimas entrevistas que realizó, se le cuestionó su papel dentro del realismo mágico, etiqueta que tiene hasta el día de hoy. En dicha entrevista, la polémica autora mencionó abiertamente su pensar y sentir al respecto :

“Mira, ya estoy ¡harta! De que me digan realismo mágico. Porque ha habido tanto realismo mágico en estos años y es tan horrendo… Una señora que levanta los brazos y le salen 40 pájaros y luego se va volando. Todo eso son ¡pendejadas! … Y nomás por no estar entre esa banda de pendejos, yo ya no quiero volver a escribir jamás nada mágico.”[11]


[1] Escrito por Ricardo Rodríguez.

[2] El realismo mágico es una corriente literaria de mediados del siglo XX que se caracteriza por la narración de hechos insólitos, fantásticos e irracionales en un contexto realista. [Consultado el 15 de agosto de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2eCAOB4 ]

[3] Elena Garro en: Enciclopedia de la Literatura en México. [Consultado el 15 de agosto de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2MsfBsx

[4] Ángel Ramos. “Las mejores obras del boom latinoamericano.” En Revista Don. [Consultado el 15 de agosto de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2rIVjkG ]

[5] Sócrates Campos Lemus es una de las figuras más polémicas de 1968. Es considerado por algunos de sus ex compañeros un delator y, efectivamente, señaló a Elena Garro como responsable una conjura comunista para derrocar a Díaz Ordaz. Milenio. Garro, usada por el gobierno del 68. [Consultado el 15 de agosto de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2OIDxoQ ]

[6] Luis Enrique Ramírez. La ingobernable. Encuentros y desencuentros con Elena Garro. México: Raya en el agua. 2000. Pp. 50-54. 139 p.

[7]El Universal. “Seis datos sobre Elena Garro.” [Consultado el 15 de agosto de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2v3ky32 ] Elena Garro estuvo casada con Octavio Paz y tuvieron a una hija, Helena. Nunca se divorciaron de manera formal, a pesar de estar separados por más de 30 años.

[8] Patricia Rosas Lopátegui. Testimonios sobre Elena Garro. Monterrey: Ediciones Castillo. 2002. P. 464

[9] Ibídem, pp. 479-480.

[10] Ramírez, Óp. Cit., p. 60

[11] Ramírez. Ibídem, p. 134