¿Eres historiador? Tips para poder vivir de ello y no morir en el intento

Una breve reflexión acerca del oficio de historiar

Cuando decidí en el lejano año de 2005 meterme a la Licenciatura de Historia en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, no tenía idea en lo que me metía ni cómo se desarrollaría mi carrera como historiador.

Debo decir que mi proyecto de vida al iniciar este desarrollo profesional se vio destrozado debido a diversas circunstancias que fueron mi responsabilidad, así como coyunturas que se fueron presentando y que no estuvieron en mi control. No obstante, con el paso de los años he aprendido que ser historiador no implica que te morirás de hambre, pero sí que debes estar dispuesto a salir del comfort de la actividad «intelectual» que algunos añoran y ensuciarse las manos -de manera metafórica y física-

Por tanto, aquí les dejo unos tips que pueden o no seguir, así como estar en desacuerdo:


  • Expandir los conocimientos obtenidos en la Universidad. Es pecaminoso quedarse con lo que aprendimos en las aulas
  • No centrarse en solo dar clases. Es muy importante y es una grata experiencia, pero es menester buscar otras opciones
  • Es muy interesante dar visitas guiadas, pero para ello necesitas tener una buena dicción y capacidad de plática. Por más que nos sepamos toda la dialéctica marxista, a la gente no necesariamente le interesa, por lo que puede resultarles aburrido o soso nuestro diálogo.
  • Ofrecer servicios en museos, casas de cultura, instituciones de distinta índole educativa y donde se pueda. No está de más abarcar muchas opciones.
  • Entender que, aunque seamos historiadores, no implica ser la autoridad máxima de la verdad histórica. Porque no hay tal verdad histórica absoluta.
  • Debatir, conocer y aprender de nuestros errores es vital en este oficio.
  • Escribir sin cesar, pues solo así pulirán sus habilidades de narradores del pasado.
  • No enfocarse en un solo trabajo, pero tampoco descuidar uno por el otro.
  • Hacerse escuchar mediante distintas plataformas multimedia. Es vital, porque no es fácil llegar a todos.
  • Si puedes tomar cursos de museografía y/o museología, te serán de gran utilidad.
  • Toma cursos de redacción y escritura.
  • Y por último: AMA LO QUE HACES.

Escrito por Ricardo S. Rodríguez Gutiérrez.