30 aniversario del Fusilamiento de Nicolae y Elena Ceaușescu

O cómo un evento tan trascendente puede provocar poco ruido
Momento del Fusilamiento

Hace 30 años, se suscitó una revolución en Rumania que cobró la vida al dictador Nicolae Ceaușescu, quien gobernó al país de manera autoritaria de 1967 a 1989. Aunque en un principio se mostró como un líder carismático y abierto al Occidente, con el paso de los años mostró una faceta más autoritaria y represiva, llevando al país europeo al aislamiento internacional y a una crisis económica de gran magnitud.

Tiempos de gloria

Nicolae logró grandes cambios en su país. Eso es innegable y es algo que se debe tener en cuenta al hablar de él. Pudo mantenerse alejado de la esfera de influencia política de la Unión Soviética y mantuvo una independencia de su país. No obstante , no se debe dejar de lado el papel de la Securitate (policía secreta que controlaba gran parte de la información de la población rumana) en la represión a la libertad de prensa, de expresión y de pensamiento.

Tras haber realizado estas obras, quiso convertir a Rumania en un centro de refinación de petróleo, adquiriendo para ello una enorme deuda externa para construir refinerías y esperando que las ganancias pagarían estos préstamos… cualquier parecido con México, es pura coincidencia.

No obstante, la suerte le fue esquiva: los trabajadores rumanos eran ineficaces y las obras se entregaron mucho después de lo planeado. Además, en 1977 un terremoto destruyó Bucarest, lo que provocó problemas financieron en el país europeo.

De visita en Washington

Esto provocó una gran crisis económica en el país, por lo que Nicolae, de manera unilateral, decidió exportar a partir de 1982 gran parte de la producción alimentaria e industrial de su nación para pagar lo más pronto posible la deuda que los aquejaba. Esto llevó a una depreciación de la moneda rumana; racionamiento de víveres, energía y medios de subsistencia; una represión brutal de parte del Ejército y la Securitate; nula libertad de expresión, de prensa y de pensamiento, así como un empeoramiento general de la calidad de vida de los ciudadanos.

Evidentemente la población estaba fúrica pues, además de esto, en el año de 1989 se dio una dura represión en Timișoara, que levantó indignación entre la población y solo elevó el descontento hacia el dictador. El 21 de diciembre del mismo, organizó un discurso para mostrar el apoyo del pueblo hacia su persona…parecía que ya se había creído el culto a la personalidad. Podemos ver en videos cómo la situación se fue descontrolando.

La Revolución Rumana

El dictador se vio forzado a huir de la gente enardecida. La revolución había iniciado y su vida corría peligro. A pesar de haber mantenido a las fuerzas armadas relativamente bien, éstas decidieron unirse a la revuelta y se negaron a obedecer órdenes del gobernante-caso contrario a la Securitate, que decidió reprimir a la población, aunque las cifras de muertos no están estimadas de manera definitiva.

La huida por helicóptero de Nicolae y su esposa Elena se vio interrumpida porque el Ejército cerró el espacio aéreo de Rumania a partir el día 22 de diciembre. La pareja se vio imposibilitada de huir y fue engañada por una persona que les hizo creer que estaba de su lado. Fueron hechos prisioneros por el Ejército y capturados por las fuerzas castrenses el 24 de diciembre. Al día siguiente, la Navidad no fue llena de felicidad para ellos. Se les realizó un juicio sumario, donde se les acusó de genocidio y enriquecimiento ilícito. Los cargos puede que hayan sido exagerados, pero me parece evidente que las fuerzas armadas simple y sencillamente querían quedar del lado ganador de la Revolución. 90 minutos tomó condenar a muerte a la pareja presidencial, misma que fue fusilada junta a petición de ellos mismos.

La pareja en su «juicio»

30 años después, el evento fue recordado de manera muy superficial en este lado del Mundo. Y no puedo dejar de mencionar que estoy sorprendido. ¿A qué se debe esto? Tengo algunas ideas al respecto.

Memoria de 30 años
  • La lejanía del lugar es un impedimento para que lo tomemos en cuenta como un evento de gran relevancia. Aunque no se aplica el mismo criterio para la caía de la URSS.
  • Rumania nunca ha sido un país importante para nosotros. Aunque eso no quiere decir que este hecho sea de poca relevancia. Los Ceaușescu tienen el dudoso honor de ser los únicos dictadores ejecutados por las revoluciones de 1989.
  • A pesar de los esfuerzos megalomaníacos de Nicolae, nunca fue una figura de gran envergadura dentro de los simpatizantes del comunismo. Como Ernesto Guevara, Mao o Stalin. Y que no quepa duda que lo intentó.
  • La caída del Muro de Berlín tiene un mayor valor y peso simbólico que los Ceaușescu. Infortunadamente para la memoria colectiva, es más importante ver caer un elemento que literalmente dividió a un país por tres décadas.
  • Por último, pocas personas conocen Rumania.
El lugar donde cayeron ejecutados

Aunque sí se le recordó consideré necesario utilizar este espacio para realizar una síntesis superficial de Ceaușescu, un personaje peculiar y que merece ser recordado… por las razones que cada quién crea necesario.

Ricardo S. Rodriguez G.

¿Por qué seguimos viendo la historia como buenos y malos?

Bueno y Malo

Si hay un problema que aqueja a la hora de hablar de historia es la constante pregunta: ¿Tal personaje era bueno o malo? ¿Por qué lo vemos así? ¿Es justa esta visión?

La cuestión viene desde hace muchos SIGLOS, donde se ha usado la escritura del pasado para legitimar algunas acciones, como lo hizo Julio César en la Guerra Civil. En este texto, habla de sí mismo en tercera persona para justificar su actuar y presentar un intento de «objetividad».

Así, han pasado múltiples obras históricas donde distintos autores justifican una y otra postura, argumentando que era necesaria una «revolución», acciones individuales o auténticas masacres, en pro de sus objetivos sea cuales sean éstos.

Pero…¿hay buenos y malos en la historia? Como todo en la vida, no es cuestión de blanco o negro, sino entender las razones del actuar de protagonistas, movimientos, coyunturas, etc. Lo que sin duda admitiré es que hay una memoria colectiva que se va formando mediante la interacción que se tiene entre la sociedad y los recuerdos que se comparten de generación en generación. (Halbwachs, 1950)

A su vez, no podemos negar que GRAN PARTE DE LOS EVENTOS HISTÓRICOS que conocemos hoy en día vienen elegidos por parte de autoridades o personas ajenas a nosotros, los cuáles determinan algunas ideas y pensamientos que nos acompañan durante nuestra formación escolar y, en algunos casos, académica. (Halbwachs, 1950)

Esta educación nos mantiene viendo a nuestros «héroes patrios» como seres prácticamente perfectos, que se sacrificaron por un mundo mejor, impidiendo entender el contexto detrás de ellos y los pormenores que llevaron a su devenir particular. Por tanto se establece una memoria dominante que determina en gran medida cómo ven las personas este pasado y previene de cualquier crítica a sus personas en la colectividad. -reto a alguno de los lectores a exponer que Benito Juárez era un dictador-

La visión clásica que se tiene de los protagonistas de la independencia

De hecho, el actual gobierno tiene como logotipo de su sexenio a diferentes próceres patrios que son favoritos del Presidente en turno. ¿Por qué elige éstos? Porque en su visión de la historia hay héroes que forjaron al país y que definen al Estado Mexicano. Esto resulta ser una visión bastante añeja, heredada de los tiempos del PRI todo poderoso en el Siglo XX mexicano y, a su vez, de trabajos históricos tan añejos como México a través de los Siglos de Don Vicente Riva Palacio.

Además el hecho de dividir a la historia mexicana independiente en tres grandes momentos es bastante limitado, pues no busca entender las coyunturas que llevaron a dichos eventos. Y obviamente, son BUENOS LOS QUE GANARON, los liberales-o lo que sea que entienda por liberales-

De nueva cuenta esta visión de que hay unos buenos,otros malos. ¿Por qué? Porque también se adapta a un discurso de poder, de legitimación de sus acciones y de heredero de las grandes obras de otras personas -más o menos competentes, dependiendo del gusto e interpretación de cada quién-

Esta visión le sirve a distintos gobernantes para ampararse en caso de tener opositores: Si se oponen a sus acciones…¿acaso se oponen a las ideas de -inserte nombre de prócer- , las cuáles me inspiran? ¿Por qué esos malvados opositores creen que pueden ir contra los ideales de -inserte prócer- el cuál fundamente al Estado bananero en turno?

Yo me preguntaría… ¿dónde están los «otros» personajes? ¿Por qué los «malos» no pueden estar ahí? ¿Quién determina ese discurso? ¿Por qué solo tenemos que limitarnos a una visión tan binaria del pasado? Hay varios personajes que pueden o no ser del agrado de algunos, pero que también podrían ser analizados

Al final, esta visión del pasado pervive por intereses políticos, sociales, económicos, etc. Y que conste… no estoy tomando postura por nadie. Solo invito a la reflexión:¿todos los personajes «malos» deben ignorarse porque no me gustan o debemos buscar la manera de que entendamos a todos como parte un todo llamado historia?

-Ricardo S. Rodríguez G.

La (insana)idolatría hacia los personajes históricos

O como una pintura mediocre provoca problemas donde no debería haberlos.

Empezaré con estas palabras: no me interesa la pintura de Zapata afeminado. Se me hace una obra mediocre, vulgar y de alguien sin talento alguno, salvo llamar la atención. E hizo lo correcto.

La pintura de la polémica.

¿Por qué? Porque así se vende de manera inteligente y porque hacer algo contra los «héroes» patrios es necesario para alentar el discurso nacional. A mí me va y me viene Zapata y sus ideales, es la verdad. Pero reconozco que tuvo aciertos y errores y que para muchas personas es un personaje fetiche.

Dicho eso, los actos sucedidos esta semana en torno a esa obra me parecen absurdos y anacrónicos. Mucha gente se ha molestado por la visualización que se ha hecho de un personaje tan emblemático como lo es Zapata, acusando al artista de sobajarlo y humillarlo. Tras esto, el pasado martes 10 de diciembre quisieron destruir la pintura.

Manifestación adentro de Bellas Artes

Al leer ese tipo de declaraciones no pude menos que sonreír, pues si alguien podría aguantar esa representación y otras tantas es precisamente el Caudillo del Sur. Reitero: que yo no comparta sus ideales no me nubla en mi juicio de reconocer la trascendencia histórico-cultural que tiene el bigotudo morelense.

Lo que sí repruebo es la violencia y la intolerancia de los campesinos hacia la obra y hacia las personas que se manifestaron en defender el mediocre trabajo. Pero esto también me dejó algunos pensamientos que más adelante enumeraré. ¿Se vale que hayan golpeado a quien estuviera en contra de sus ideas? NO… así como tampoco merece ser humillada una persona por su condición social y falta de educación artística.

Ojalá podamos algún día poner en un bondage masoquista a Josefa Ortiz y Miguel Hidalgo; mostrar a Carranza en pañales; hacer una muestra pornográfica de Elvia Carrillo, etc.

Es necesario, MUY NECESARIO bajar del pedestal a los personajes históricos… a los «héroes que nos dieron patria». ¿Por qué? Porque fueron humanos, cometieron errores, aciertos, bajezas,actos bondadosos, etc. Esta veneración a seres me da mucha pereza mental y, aunque no negaré que tengo mis personajes favoritos, me daría igual cómo los representen.

También habría que pensar que los parientes de Zapata deberían dejar de vivir de la imagen de su ancestro

Por todo esto, sugiero los siguientes puntos para buscar un mejor futuro para todos, la paz mundial y que no se ofendan por una horrenda pintura:

  1. Entender que los personajes históricos vivirán en la memoria colectiva, sin importar cómo los representemos. Sus ideales y actos nos trascienden en el tiempo y el espacio.
  2. Dejar de lado nuestros prejuicios tanto hacia cosas diferentes a la heterosexualidad, como hacia las personas que no piensan como nosotros -y estoy viendo a los más «progresistas» con estas palabras.
  3. En lugar de atacar a quien piensa diferente a uno… ¿por qué no acercarnos a esa persona? Un museo no es solo un lugar sagrado, es un lugar de crítica, pensamiento, reflexión y una institución educativa no formal. ¿Qué quiero decir con esto? Que estos recintos tienen la obligación de llevar conocimiento a las personas, invitarlos a razonar, a comprender de qué se trata lo que se muestra y cómo puede enriquecerles la vida.
  4. Bajarnos de nuestro tabique intelectualoide de superioridad. No somos mejores que alguien que no haya tenido toda una educación humanística a su alcance. Al contrario, solo se muestra mezquindad, soberbia y mediocridad por no poder lograr acercarnos a otros.
  5. Dejar de creer que nuestra condición socio-cultural es todo el país. Lamentablemente los manifestantes del pasado martes vieron la realidad: hay un gran sector de la población que no tiene ningún interés en ellos y puede ser sumamente agresiva. Y obvio, no se debe tolerar… pero es menester educar, pensar, cambiar muchas cosas.
No porque tengamos mucha «cultura» significa que somos mejores que otros.

Son simples palabras que no tendrán gran resonancia, pero que me parecía necesario expresar a los lectores de este lugar. ¿Cambiará pronto la situación? No lo sé, pero sería lamentable que ni siquiera lo intentáramos.

-Ricardo S. Rodríguez G.