Top 5. Mujeres de arte

«Yo no soy una coleccionista, soy un museo.»

Peggy Guggenheim

He de confesar que me molesta un poco cuando se utiliza el término «eres arte» como adjetivo calificativo para halagar a una mujer. Es peor verlo en sus derivaciones, por ejemplo «eres demasiado arte», pff… terrible. Y es que el arte vuelve a ser una manera de referirse a las mujeres en torno a su lado estético, cuando es algo que se ha corregido hasta el cansancio: tanto las mujeres como el arte no se reducen solamente en términos de belleza.

No obstante, sí que existen mujeres de arte. Estas féminas han contribuido a la práctica artística desde múltiples perspectivas, no necesariamente siendo artistas, sino agentes culturales que se han convertido en referencia para los nuevos movimientos de la historia del arte. Hay muchas obviamente, pero en este post pondremos un Top 5 para que conozcan más sobre ellas.

Peggy Guggenheim

Principalmente esta mujer fue coleccionista estadounidense y mecenas de artistas importantes en el siglo XX. Fue gracias al comercio de encaje, que la familia Guggenheim hizo crecer su fortuna y junto con su tío Solomon, crearon una de las colecciones de arte más importantes tanto en la historia como en el mundo.

Mientras que su tío estaba sembrando las raíces del que sería su museo en Nueva York, Peggy realizó varios viajes hacia París, Venecia y Londres, manteniendo relaciones cercanas con los artistas que más adelante formarían parte de su colección. Al contrario de otros coleccionistas que basan sus elecciones en torno a una teoría estética o gusto, Peggy adquiría piezas siguiendo su intuición e impulso, justo como lo harían los buenos inversionistas.

Algunos de los artistas que Guggenheim promocionó son: Duchamp, Man Ray, Tanguy, Brancusi, James Joyce, André Breton y Pollock. Sus relaciones no se limitaron a lo meramente laboral, para muchos  Peggy fue una amiga y confidente en la que encontraron apoyo para desarrollar los nuevos lenguajes del arte.

Sonia Delaunay

Pionera en el desarrollo del movimiento artístico conocido como simultaneísmo, la cual se expresó no sólo en la pintura, sino también en el diseño de moda, textiles y libros.  Desde muy temprana edad estuvo en contacto con el mundo del arte, entrando a la escuela de pintura Académie La Palette en París. Durante esa época estuvo en contacto con otros artistas importantes como George Braque o Robert Delaunay, con el que contrajo matrimonio en 1910.

En 1913, colaboró en la ilustración y diseño de la cubierta de La prosa del transiberiano y de la pequeña Jehanne de Francia de Blaise Cendrars. Tras la Primera Guerra Mundial, dejó de vivir de sus rentas (jeje, literal) y comenzó a comercializar sus creaciones, abriendo su primera tienda de diseño en Madrid y posteriormente en París. Para 1930, estuvo en contacto con grupos de artistas que buscaban la abstracción en el arte como Abstraction-Création o Cercle et Carré.

Por último en 1964, gracias a una donación tanto de sus obras como las de su marido, se convirtió en la primera mujer viva a la que se honraba con una exposición en el Museo du Louvre.

Artemisia Gentilleschi

Artemisia es una de las artistas más relevantes del Renacimiento italiano. Hija del también pintor Orazio Gentilleschi, esta mujer estuvo en contacto con grandes referentes de su tiempo, siendo una fiel exponente de la escuela caravaggista con un toque dramático. A los 16 años decidió convertirse en aprendiz del taller de su padre a lo que éste accedió orgulloso, sabedor de que su primogénita era muy capaz como sus contemporáneos.

Lamentablemente, su historia queda manchada por haber sufrido una violación por parte del que fuese su maestro, Agostino Tassi. A pesar de tener todo en contra, Artemisia denunció a su agresor y aunque se sometió a terribles juicios y torturas, logró que el hombre llegara a la cárcel.  Esto fue un parteaguas en la producción artística de la pintora, creando escenas más vengativas y violentas, utilizando a mujeres bíblicas como personajes principales, por ejemplo Judith y Susana.

Se dice que Artemisia fue de las primeras artistas feministas, no obstante, al afirmar esto entraríamos en un anacronismo y perderíamos perspectiva para analizar su trayectoria

 

Ana Mendieta

Ana fue una exiliada cubana en Estados Unidos, cuyo principal trabajo fue en el terreno del Body Art y el performance. Debido a que se encontraba en un contexto político difícil y se enfrentó a una sociedad abiertamente racista, Mendieta se dedicó a hacer un estudio de su entorno y «gritar corporalmente» para evidenciarlo. Toda su obra tiene en común el uso del cuerpo de la mujer, utilizándolo como sello de la crueldad de la violencia de género. Lo que más le interesaba resaltar en sus obras era su doble condición vulnerable: ser mujer y ser una exiliada.

Por desgracia, su historia terminó pronto. Murió a los 36 años al caer desde la ventana de su departamento. Algunas teorías sugieren que fue un asesinato causado por su violenta pareja Carl André, pero no existe acusación sólida. Paradójica mente, su  muerte pareciera parte del archivo de su obra al retratar el impacto del cuerpo sobre el entorno natural.

Lygia Clark

Confundadora del movimiento Neoconcreto, Lygia Clark es un elemento esencial en cuanto a arte contemporáneo latinoamericano se refiere. Durante su trayectoria realizó pinturas, esculturas y performance relacionadas con la psicoterapia. En la primera parte de su carrera se dedicó a la abstracción geométrica en la creación de pequeñas figuras en blanco y negro; todo esto después de haberse casado con Aluízo Clark y tener tres hijos.

El movimiento Neoconcreto, considera un arte en el que el espectador entra de forma orgánica y manipula la obra, esto con el objetivo de romper la tradicional relación objeto-espectador que sólo mira. Impartió clases en el Instituto Nacional de Educación de Sordosy,  ahí su trabajo cambió a una faceta biológica y performática y comenzó a tener reconocimiento internacional. Para Lygia, los objetos eran herramientas para conectar el cuerpo con la psique.

 

Como pueden ver, es mucho más interesante hablar de mujeres de arte que sólo utilizar el término como halago. Te invito a que conozcan más sobre estas chicas y su trabajo artístico.

 

– Momo

Si quieres conocer más trabajos de este autor, puedes leer alguno de sus siguientes artículos:

Los cuatro jinetes de la historia del arte

El arte no es entretenimiento

Arte electrónico, más allá del ordenador personal