Réquiem por un Penacho

Cuando la estulticia y el nacionalismo rancio se juntan

El Penacho de la Discordia

México es un país lleno de cosas maravillosas y hermosas. Una de ellas es que tenemos muchos vestigios históricos y arqueológicos que sirven para dar una explicación de lo que somos como país hoy en día.

Infortunadamente, este legado ha sufrido los embates de una política austericida de parte del gobierno actual, donde se han disminuido los presupuestos en materia cultural y de investigación de manera alarmante, en pro de «canalizarlos» de mejor manera y para evitar «corrupción».

Este sofisma solo ha provocado que los que nos dedicamos a este campo de estudio llamado humanidades, donde se necesitan recursos constantes para poder emprender investigaciones, veamos con zozobra el futuro y que no hay un buen porvenir. Hablando a título profesional y personal, el haberme desempeñado como curador en un museo es una tarea gratificante, titánica, hermosa y que trae una gran enseñanza en cuanto al trato material y discursivo de piezas y montajes. Por estos motivos, el ver la obstinación en sustraer diferentes objetos que se encuentran en Europa me parece poco menos que absurda.

El contexto.

Andrés López, Presidente de México, encargó a su esposa, Beatriz Gutiérrez, ir en un viaje a Europa a platicar con distintos jefes de Estado para solicitar el préstamo de piezas históricas de diversa relevancia. ¿Con qué motivo? Para traerlos a México en el marco del festejo del Bicentenario de la Consumación de la Independencia de México, 500 años de la llegada de los Castellanos a lo que es hoy nuestro país y, por último, 700 años de la fundación de México-Tenochtitlán. Este último dato es una mentira, porque la ciudad tiene registrada su fundación en 1325, por lo que es un acto de manipulación histórica lo que está promoviendo en principio.

Fue en 1325. No en 1321

Beatriz Gutiérrez realizó distintas escalas de su tour europeo, siendo una de las más sonadas la que realizó con el Papa Francisco, a quien le extendió una carta donde, además de pedir tesoros históricos como si fueran cosa pequeña, le pide que se disculpe con el pueblo mexicano por la conquista.

¿A qué fue?

Aparte de la sin razón de la exigencia de disculpas, me parece necesario señalar algo: la solicitud de préstamos es un ardid, pues la legislación mexicana menciona que todo lo que sea de la «nación» y regrese, debe quedarse en el país, quitándole a la mala a diferentes países objetos que por diversas razones se encuentran con ellos. Para que quede bien asentado este punto, me permito citar La Ley Federal Sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, promulgada el 6 de mayo de 1972. En sus artículos 35 y 36, establece lo siguiente:

ARTICULO 35.- Son monumentos históricos los bienes vinculados con la historia de la nación, a partir
del establecimiento de la cultura hispánica en el país, en los términos de la declaratoria respectiva o por
determinación de la Ley.
ARTICULO 36.- Por determinación de esta Ley son monumentos históricos:
I.- Los inmuebles construidos en los siglos XVI al XIX, destinados a templos y sus anexos;
arzobispados, obispados y casas curales; seminarios, conventos o cualesquiera otros dedicados a la
administración, divulgación, enseñanza o práctica de un culto religioso; así como a la educación y a la
enseñanza, a fines asistenciales o benéficos; al servicio y ornato públicos y al uso de las autoridades
civiles y militares. Los muebles que se encuentren o se hayan encontrado en dichos inmuebles y las
obras civiles relevantes de carácter privado realizadas de los siglos XVI al XIX inclusive.
II.- Los documentos y expedientes que pertenezcan o hayan pertenecido a las oficinas y archivos de
la Federación, de las entidades federativas o de los Municipios y de las casas curiales.
Fracción reformada DOF 19-01-2018
III.- Los documentos originales manuscritos relacionados con la historia de México y los libros, folletos y otros impresos en México o en el extranjero, durante los siglos XVI al XIX que por su rareza e importancia para la historia mexicana, merezcan ser conservados en el país.

IV.- Las colecciones científicas y técnicas podrán elevarse a esta categoría, mediante la declaratoria
correspondiente.1Ley Federal Sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos. 6/5/1972

Pero el mayor objeto del fetichismo presidencial sin duda es el mencionado «Penacho de Moctezuma» el cual, por cierto, usted puede ver en réplica en el Museo Nacional de Antropología e Historia de la Ciudad de México. Pero hay que ahondar un poco más en la historia de nuestra parte para explicarle mejor al lector lo que ocurre.

La réplica

¿Qué es el Penacho de Moctezuma?

Según el periódico El Universal, esta pieza

El Penacho de Moctezuma es un imponente tocado que fue elaborado con materiales como plumas de ave y adornos hechos de oro. Es de un color verde intenso, aunque también tiene plumas marrones, rojas y azules. Las plumas en el penacho provienen de cuatro especies de aves: el macho de cotinga amabilis o azulejo; la espátula platalea rosada; el pájaro vaquero o pájaro ardilla, y quetzal.

Los artesanos usaron hilos de agave y algodón para darle flexibilidad al penacho, así como tzauhtli, un pegamento que se elaboraba usando una sustancia proveniente de las orquídeas.

Según expertos, este penacho es en realidad un quetzalapanecáyotl, también conocido como tocado de plumas de quetzal. 2¿Qué es el penacho de Moctezuma y por qué no podría regresar a México? En El Universal. México. 12 de octubre de 2020.

¿Por qué resulta este objeto de importancia? Pues realmente solo lo saben aquellos que insisten en defender «a nuestra nación» con objetos antiquísimos de los cuáles ni siquiera sabemos bien su origen. Se comenta que desde 1974, el entonces Presidente Luis Echeverría Álvarez, patriotero y con un ego enorme, envalentonado por estar forjando un «cuarto movimiento» de nuestra sinfonía histórica (sic)3Quirino Moreno Quiza. “El Cuarto Movimiento” o la “4T” ¿es de Echeverría?… en Formato Siete. 17 de febrero de 2020, decidió solicitar de vuelta el «penacho» a las autoridades austríacas.

La historia no se repite… pero halla formas de dar ciertas similitudes.

A fuerza de ser honestos, este acto de «gran nacionalismo» se ha repetido en administraciones no solo priistas, sino panistas, pues los gobiernos de los Presidentes Vicente Fox y Felipe Calderón hicieron la misma solicitud, topándose con la negativa de parte del país europeo.

Y es que, siendo sinceros, ¿por qué habrían de «regresarlo«? Para empezar, nadie sabe a ciencia cierta si es un penacho, un tocado o incluso una falda. La historia detrás de su redescubrimiento en Austria es digna de un libro y muestra el respeto que han tenido respecto a la pieza. Se mantiene exhibida y es un atractivo del Museo de Etnología de Viena. De hecho, si usted viaja a este país y visita la institución, lleve su pasaporte mexicano y obtendrá una entrada gratuita.

Lleve su pasaporte a Viena.

En esta década se realizó una investigación en conjunto con la UNAM y el antes mencionado museo para estudiar esta pieza. Esto dio como resultado el documental El Penacho de Moctezuma: Plumaria del México Antiguo, donde se explica lo mejor posible su origen, sus condiciones, sus características y algo MUY importante:

Después de enseñar la exposición especial que el museo de Viena le dedica al penacho como la gran atracción del momento, el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma afirma que no hay duda de el penacho es patrimonio cultural de México. Sin embargo, el grupo de especialistas que lo estudió y restauró opina que las vibraciones al que los materiales y la estructura estarían sometidos en un viaje en avión o barco, acelerarían el envejecimiento del penacho que, recién restaurado, podría conservarse quizás medio siglo más. 4Anne Marie Meier. El Penacho de Moctezuma. En Milenio. 17 de octubre de 2020.

Una de esas instituciones tal vez necesite dinero…

Pero el Presidente Andrés López encargó mucho a su esposa traer el dicho penacho. Una de las preguntas que más me salta es la siguiente: suponiendo que se traiga de vuelta, ¿en qué ayudará a México como nación su estancia en este país? Máxime cuando en este año de pandemia hubo un recorte brutal al 75% del gasto operativo del Instituto Nacional de Antropología e Historia. Me suena a que es una institución que podría velar por el bienestar del artilugio que se quisieran traer- pero que no podrán-

Y la cultura, bien gracias.

Al momento de escribir esta entrada, el recorte presupuestal prevalece y distintos intelectuales y académicos se encuentran peleando porque esto no se mantenga así, pues hará de la actividad cultural un acto más de valentía y amor al arte que una profesión remunerada -que tampoco fingiremos que ha sido de lo mejor en el pasado-

Entonces, ¿el Ejecutivo Nacional «ama la historia»? ¿O cuál es su postura respecto a este conocimiento? Porque, como mencioné en la parte superior, está manipulando fechas para acomodarse a su gusto. Anteriormente ha dado muestras de una visión limitada de la Historia, con acciones francamente vergonzosas como la exigencia de disculpas a España por la Conquista, el realizar un desfile de la Revolución Mexicana, cambiar de nombre la Decena Trágica como si fuera por su gusto o, como mencionan algunos periodistas e historiadores, ver al pasado como «buenos y malos«.

¿De qué serviría recibir el penacho-si es que llega- si no hay recursos no solo para alojarlo, sino para que haya expertos en su cuidado para evitar que se desintegre? Resulta paradójico que se quieran hacer celebraciones -sin sentido- de la historia y por el otro lado se le den patadas en el suelo a este sector, que en la pandemia ha visto destruido su mercado y cualquier posibilidad de recuperarse en el futuro inmediato.

Lamentablemente este objeto solo sirve para distraer la atención de los graves problemas que padece este país, desde hace décadas, pero que se han acentuado en la actual administración. Donde se promueven e improvisan proyectos  sin un atisbo de planeación en pro de decir que se está haciendo algo, pero sin hacerlo. La idea es que se vea bonito y parezca que se defiende a la nación. ¿Y qué mejor que un conjunto de plumas de centurias que sirven para nada, salvo para alegrar el ego de una persona que cree conocer todo de la historia?

El totalmente incoherente Proyecto Chapultepec

Al final, los mexicanos ganaremos absolutamente nada con esto. Pero los invito a que reflexionemos y critiquemos que se nos quiera desviar el enfoque de la desgracia que estamos viviendo, sin dejar de entender que la historia no es para evitar cometer los mismos errores, sino para entender nuestro presente y, de ser posible, mejorarlo. Y créanme que las plumas esas no lo harán.

-Hal Jordan.

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¿Es correcto revisionar la historia?

La mal llamada Revolución Libertadora - Infobae
Argentinos celebrando la Revolución Libertadora

Cuando un historiador investiga fuentes, encuentra que no todas siguen un dogma determinado, sino que cada historiador, según a qué corriente historiográfica pertenezca, se adscribe a su criterio para escribir y hacer Historia, aunque hoy en día, según aprendí en una asignatura llamada Fuentes para la Historia Moderna, el historiador ya no tiene en cuenta la historiografía, sino que va estudiando artículos que pertenecen a distintas corrientes y va creando sus propias conclusiones.

Perteneciendo a una corriente historiográfica o no, lo que sí hacemos los historiadores de hoy en día es analizar con lupa todo lo histórico, porque también la Historia está sujeta a manipulaciones, tergiversaciones y negacionismos que nos vemos obligados a contrastar y muchas veces se disfraza de revisionismo o, incluso presentismo.

Robert Allen - NYU Abu Dhabi
Robert C. Allen

Pero, ¿qué es el revisionismo? revisionar la historia tiene varias connotaciones: según la historiografía anglosajona (principalmente) es responder mediante artículos a otros artículos con los que no se está de acuerdo, siempre de manera educada y es una forma más para aprender sobre distintos puntos de vista en la Historia. Por ejemplo: el historiador estadounidense Robert C. Allen escribió en su artículo Revolución en los campos: La reinterpretación de la Revolución Agrícola inglesa varias respuestas a los métodos de otros historiadores que menciona en el mismo.

Sin embargo, como ya he mencionado, el revisionismo puede ser confundido fácilmente con negacionismo y manipulación. Es decir: además de responder puntos de vista, hay en los últimos años una tendencia a revisar la Historia para escribirla de manera más objetiva y evitar manipulaciones, tal y como es el caso del revisionismo hacia la figura de Stalin en los últimos años (sin llegar a negarla) o el revisionismo argentino tanto en el peronismo como en la Revolución Libertadora, usando para ello la prensa como modo principal de difusión.

No obstante, el caso más conocido de negacionismo histórico y que muchos de sus adeptos afirman que es revisionismo es el relacionado con el III Reich y el Holocausto, siendo David Irving el historiador negacionista más notable. Irving defiende que Hitler no era consciente de la magnitud de los crímenes que cometió, ya que los que los perpetraron eran sus seguidores, aunque más peligroso resulta quienes creen que el Holocausto nunca tuvo lugar, pese a que hay pruebas de que sí hubo un genocidio contra determinados grupos religiosos y étnicos para conseguir una «raza superior».

David Irving - Wikipedia, la enciclopedia libre
David Irving

Y es ahí donde hasta hace poco yo misma creía que revisionar era sinónima de negar, ya que casi siempre cuando he leído artículos revisionistas, se tiende a negar parte de la situación, pero si atenemos por ejemplo a la historiografía anglosajona, de la cual se puede aprender mucho, el revisionismo es positivo y se puede aprender de uno u otro historiador, pero debemos dejar de llamar revisionismo al negacionismo y llamarlo como tal, ya que como he dicho, puede dar lugar a manipulaciones o tergiversaciones. tal y como sucede en la historiografía argentina durante los años 50/60.

Entonces es cuando os planteo la siguiente cuestión, ¿es lícito revisionar la historia? ¿creéis que al permitirse las revisiones es más vulnerable a manipulaciones? En mi opinión, si se revisiona para aportar nuevos datos, siempre y cuando no se nieguen los hechos demostrados y sea objetiva, entonces sí, bienvenidas sean las revisiones, pero si se utiliza para manipular y negar, ya es otra cosa.

ALGUNOS ENLACES DE INTERÉS Y QUE HAN AYUDADO A ELABORAR ESTA ENTRADA

 

-Alex de Large.

 

 

 

 

 

 

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Yuri Knórozov, el ruso que descifró los misterios mayas

¿Qué relación hay entre la República Mexicana y Rusia? La diplomacia entre ambos países es cordial desde 1890 y, aunque durante el siglo XX hubo algunos desacuerdos, ha existido más cooperación mutua que diferencias. Desde ser el primer país en el continente americano que reconociera a la Unión Soviética hasta que el representante oficial de Lenin visitara tierras mexicanas para la toma de posesión del gobernador socialista Felipe Carrillo Puerto, la relación bilateral ha marchado por buen camino pese a la enorme distancia que separa a ambos países.

Uno de los hitos más representativos de esa colaboración perpetua es la siguiente: ¿Sabías que un ruso etnólogo fue el encargado de descifrar el misterio de la escritura maya, siendo todo un acontecimiento científico del siglo XX? Y lo más sorprendente, ¡lo hizo sin conocer México ni Centroamérica! ¿Cómo lo hizo? Hay toda una historia detrás de ello.

Привет, я Юрий Кнурозов

Como ratón de biblioteca

Desde el siglo XIX, los jeroglíficos mayas fueron un enigma para estudiosos de esta cultura precolombina. Pese a que varios investigadores lograron tener acercamientos en el desciframiento de los numerales y el calendario maya, no hubo un consenso científico que demostrara del todo el significado de los signos.

Yuri Knórozov fue un lingüista, etnólogo e historiador que nació en 1922 y gran parte de su vida se desarrolló durante el auge y ocaso de la Unión Soviética. Muy joven participó en la Segunda Guerra Mundial y después se volvió un académico prominente en el área de la lingüística y etnología. En su infancia mostró ser muy brillante; era aficionado de la lectura, tocaba violín y poseía una imaginación que le permitía dibujar animales imaginarios. Sus padres promovieron su inteligencia al enseñarle a escribir con las dos manos. En el núcleo familiar era el hijo menor y creció en la provincia de la antigua Unión Soviética  que hoy conforma Ucrania.

Tan guapo

En la mayoría de las fotografías como adulto, posa con un perfil serio poco amigable y que simula carecer de sentimientos. Pero en realidad poseía un gran sentido del humor, adoraba a los gatos y sobre México se refería así: “En mi corazón siempre seré mexicano”, frase que dijo al recibir la más alta condecoración que el gobierno entrega a un extranjero; la Orden del Águila Azteca.

Su génesis profesional se remonta cuando intentó ingresar a la Facultad de Medicina aunque posteriormente estudia la carrera de Historia en la Universidad de Járkov. Sin embargo, dejó sus estudios inconclusos cuando comenzó la Segunda Guerra, a la que se enlistó a los 19, estando activo durante cuatro años en el ejército.

Sobre su participación durante la guerra hay versiones confusas. Una es que debido a que era un recluta enfermizo, ejerció la docencia dentro del ejército ruso y se dedicó a cavar trincheras, por lo que no estuvo al frente del campo de batalla. Otra versión señala que fue miembro del batallón 580 de la artillería pesada, siendo de los primeros soldados soviéticos en entrar a la ciudad de Berlín cuando se producía su caída en mayo de 1945. Sea cual sea la versión real de su participación, fue durante su periodo como recluta que tendría el primer acercamiento con la cultura maya.

Una vez finalizada la guerra, Knórozov abandona el estudio de la historia  y se dedica a estudiar etnografía en la Universidad de Moscú, allí se especializa en egiptología, lenguas antiguas y chamanismo oriental.

¿Cómo fue que desde un escritorio, atrapado en la Unión Soviética en el contexto de la Guerra Fría logró descifrar los códices sin conocerlos directamente? Empecemos por conocer como fue que conoció los jeroglíficos mayas.

Inicios del estudio de los jeroglíficos

Estudioso

Durante el avance soviético a la capital de Berlín, antes de la rendición del ejército alemán, la ciudad se encontraba en un caos generalizado, con algunos edificios en llamas y confusión por doquier. La Biblioteca Nacional tenía fuego en su interior. Según se creía, Yuri Knórozov entraría al edificio para rescatar los dos únicos ejemplares que tuvo a su alcance. Uno era la icónica obra de fray Diego de Landa, la Relación de las cosas de Yucatán y el otro una edición facsimilar de Los Códices Mayas. Ambos libros los guardó como botín de guerra para luego regresar al combate. Esta fue una primera versión del encuentro de dos mundos – el de Knórozov y el de los mayas- , pero años después él mismo desmentiría el suceso: “Es una leyenda. No hubo ningún incendio. Las autoridades alemanas prepararon la biblioteca para su evacuación y para llevarla, supuestamente, a los Alpes, en Austria. Los libros colocados en cajas estaban en medio de la calle. Entonces escogí dos.”

El interés profundo de Knórozov por el estudio de los jeroglíficos nació mientras recolectaba bibliografía para un ensayo, y dentro de esa búsqueda encontró un artículo científico que llamó su atención. Se trata de “El desciframiento de las escrituras mayas, ¿un problema insoluble?” De Paul Schellhas, un investigador alemán de la cultura maya. En este texto se mostraba a manera de conclusión el enorme reto que implicaba descifrar los códices mayas, pero el autor logró ubicar gráficamente a los dioses y deidades. Tal artículo resultó para Knórozov un reto importante, por lo que decidió abandonar sus proyectos egipcios y adentrarse enteramente al estudio de la escritura maya.

En un primer momento colegas y docentes de la Universidad de Moscú desestimaron el nuevo proyecto de Knórozov, creyendo irrealizable que en su calidad de extranjero, sin conocer la región del sur de México y ni siquiera hablar español lograría entender los códices. Únicamente recibió el apoyo de su maestro el arqueólogo Serguéi Tókarev.

 

Abocándose a la lectura

La travesía del ahora etnólogo mayista tardaría una década, y se dedicaría no solo a descifrar los códices, sino también en adentrarse en la vida y obra de fray Diego de Landa, quien pasó a la historia como el fraile que quemó valiosos códices y objetos de culto para los mayas por considerarlo herejías y encargado de evangelizar a la fuerza a los indígenas. Knórozov le daría la vuelta a la polémica de De Landa, ya que argumentaría que lo que hizo fue bajo la presión de sus superiores y de los conquistadores que tenían interés económicos en la región. Fue así que después se dedicó a reconstruir la historia de los mayas en su emblemática obra Relación de las Cosas de Yucatán.

El trabajo de Knórozov como lingüista no solo se dedicó a estudiar los signos, sino que fue más allá al aprender español y conocer la historia de la cultura maya. Quizá lo más sorprendente de esta tarea lingüística fue el hecho de que Knórozov no conocía a México, ni había visto a los documentos en vivo ni las inscripciones y no lo hizo hasta el final de su vida, casi 40 años después de haber descifrado los códices.

Por obvias cuestiones políticas del bloque soviético y el contexto de la Guerra Fría, Knórozov no logró tener permiso para salir de su país a estudiar físicamente los códices. Solo en una ocasión tuvo la oportunidad para impartir una conferencia maya en Copenhague. Pese a la gran distancia e incomunicación con el mundo occidental, para nuestro lingüista no hubo impedimento para estudiar y resolver el lenguaje maya. En una entrevista Knórozov declaró: «Yo soy un científico de despacho. Para trabajar con los textos no es necesario retozar sobre las pirámides” Toda la información impresa en facsímiles los recibió desde París, Madrid y la ciudad alemana Dresden.

El método Knorozov

La gran diferencia con los otros científicos que trataron de interpretar los signos mayas es que eran arqueólogos y trataban de dar una equivalencia de los signos mayas con el alfabeto. Cosa que inmediatamente desechó Knórozov, pues en su calidad de lingüista sabía que cada signo tenía un valor vocal diferente, siendo un sistema silábico. Fue así que realizó un sistema estructural para identificar la frecuencia con la que se repetía un signo dentro de un texto, llegando a existir hasta 355 tipos distribuidos entre fonéticos y morfémico-silábicos. Knórozov llegó a declarar confiado que cualquier código y sistema elaborado por un ser humano podría ser resuelto por otro humano, por lo que nunca desistió de su labor.

¿Es porque soy soviético?

Todo un bohemio

Pese a sus grandes avances en el terreno de los estudios mayas, el gran lingüista fue menospreciado por diversos comités académicos occidentales. En 1950, el también mayista británico Eric Thompson, principal referente de los estudiosos del tema, publicó su obra Escritura jeroglífica maya: una introducción, en la que negaba el fonetismo de los mayas. Dos años después,  Knórozov refutaría esa teoría en su ensayo: “La escritura antigua en América Central”, el cual fue publicado en una revista de la URSS. Su aporte fue cuestionado y poco tomado en cuenta, sobre todo por provenir de las cúpulas científicas soviéticas cuando la fobia comunista estaba al por mayor. Una de las tantas críticas que recibió es ser declarado un propagador marxista y farsante. Pese a los ataques, Knórozov nunca desistió y continuó enviando a congresos europeos sus avances de sus estudios mayas.

Fue hasta 1970 que por fin alcanzaría el reconocimiento merecido, siendo su método de descifrado aceptado y aplicado por todos los mayistas, llegando a ser considerado como un gran progreso científico del siglo XX. Sus estudios sirvieron como base para realizar nuevas excavaciones arqueológicas y describir la historia de la Zona de Palenque en Chiapas, solo por mencionar un ejemplo de lo importante que fue su método de traducción. Sus investigaciones tuvieron gran relevancia en la Unión Soviética, promoviendo que muchos estudiantes y nuevas generaciones se interesaran sobre el tema.

¡Por fin pudo conocer a los mayas!

Turisteando

Ante la disolución de la Unión Soviética, tuvo la oportunidad de salir en el año de 1990. Primero visitaría Guatemala y conocería las zonas arqueológicas de Tikal y Uaxacatán, recibiendo distinciones oficiales por parte del gobierno guatemalteco. Tikal fue uno de los centros ceremoniales más importantes de los mayas y, una vez allí, Knórozov quedaría contemplativo ante la inmensidad de la zona. En 1994 por fin conocería México, visitando los sitios arqueológicos más importantes: Palenque, Bonampak, Teotihuacán entre otros. A partir de la década de los 90 las visitas a nuestro país fueron muy frecuentes y, un año después, en 1995 sería condecorado con la Orden Mexicana del Águila Azteca, por sus enormes aportaciones al estudio de la cultura maya. Tristemente solo cuatro años más tarde, moriría en San Petesburgo a los 79 años, lugar desde donde un escritorio descifró el gran misterio maya que perduró más de cinco siglos sin resolver.

Asterión

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Estamos tirando mitos históricos…para imponer otros nuevos


Hasta hace 30 o 40 años los académicos en las universidades debatían a puerta cerrada sobre algún tema de importancia, se discutían las novedades académicas y se refutaban otras más. Para el público en general esta información era casi inaccesible, solo unos pocos – los más informados- sabían qué revistas o periódicos comprar para leer sobre algún tema de interés. Todo lo que la gente sabía sobre materias como la Historia era gracias a la SEP, el gobierno y los medios de comunicación controlados por el anterior, si bien no podemos decir que la población vivía en la ignorancia total, sí había cierto rezago o marginación de conocimiento. 

Como es costumbre de políticos y gobiernos, lo que se le enseñaba a los jóvenes en las escuelas estaba ampliamente manipulado, recortado o ignorado en beneficio de los intereses del momento, esto propició la creación de los denominados «mitos históricos» ;leyendas impulsadas por la historia oficial que lejos de contar los hechos verídicos subrayaban o creaban nuevos discursos a favor de algún personaje o hecho histórico.

Los más evidentes son ampliamente conocidos, la aureola de misticismo que rodeó a figuras como Benito Juárez, Lázaro Cárdenas o Francisco Madero y que prácticamente los elevó a la categoría de semidioses alteró la forma de ver y percibir la Historia para el mexicano común.

La Historia oficial -evidentemente con fines políticos- se encargó de construir un discurso histórico novelesco con personajes buenos y malos, mientras que figuras como las antes mencionadas eran elevadas a héroes nacionales otros nombres menos afortunados fueron inscritos en el bando de los villanos; Santa Anna, Hernán Cortes y Porfirio Díaz son solo algunos de los desdichados individuos que hasta hace poco ostentaron la categoría de enemigos de la nación. 

Santa Anna el «villano»



Durante muchos años la situación se mantuvo prácticamente igual para la Historia popular, el discurso de héroes y villanos permaneció inamovible del imaginario común, sin embargo muy pronto esto empezó a cambiar. 

El año 2000 marcó una era de desajustes y reordenamiento político, el fin de la hegemonía política del PRI, la llegada de la globalización y las nuevas tecnologías dieron como resultado una libertad académica y de expresión sin precedentes, si bien el discurso oficial no cambio mucho, la llegada de las redes sociales y el internet a manos de la población significó un profundo cambio en la manera de percibir y difundir la Historia.


En los años posteriores este hecho aumento cada vez mas, primero las páginas Web y luego sitios como Facebook y YouTube se encargaron de estudiar, debatir y criticar la postura oficialista, es entonces cuando surge una nueva ola de estudio histórico que se caracteriza por el rechazo al discurso oficialista del gobierno y por consiguiente a todo lo que se enseñaba hasta el momento.

Sin embargo, este suceso trajo consigo consecuencias tanto positivas como negativas, por una parte «el bando de los villanos» fue rescatado, una nueva fascinación por el estudio de personajes como Porfirio Díaz y Maximiliano de Habsburgo destruyó la mayoría de los mitos existentes alrededor de estos personajes; no obstante, en vez de centrarse en un estudio objetivo y libre de extremos, los antiguos villanos fueron elevados a héroes casi o más intocables que los «héroes» anteriores.

La situación se revirtió, Juárez paso a ser un ser odiado, casi repudiado, mientras que Maximiliano fue enaltecido como un individuo inocente, con intereses puramente benéficos a favor de México que lo hacen ver cómo un «benefactor desinteresado» digno de protagonizar una película de Disney.

Este nuevo discurso pecó de radicalismos casi al nivel de la historia oficial, se crearon nuevos grupos que más que estudiosos y seguidores de un personaje histórico se asemejan a fanáticos sin razonamiento.

Discurso de «Héroe y Villano»



Una situación es en particular interesante: la de Maximiliano y Benito Juárez. La «nueva ola» de revisionismo histórico trajo consigo una marcada corriente de imperialismo, figuras como Iturbide y Maximiliano empezaron a sobresalir de gran manera, ganando mucha popularidad y seguidores.

Esta nueva ola marca en sus inicios la reversión y eliminación de los mitos populares anteriores, se centra en desarmar el discurso construido alrededor de Maximiliano, atacando puntos que lo pintan como «invasor» o «ingenuo», sin embargo la «reversión de discurso» no solo se nota en la figura de Maximiliano, Benito Juárez también sufre este revisionismo.

En primer lugar se desmienten ciertos mitos sobre él, por ejemplo sus supuestas buenas intenciones, su «desinterés» por el beneficio personal o el esconder ciertas cualidades como su evidente búsqueda de permanecer en el poder. En una segunda fase se subrayan las cualidades positivas de Maximiliano, se habla sobre su liberalismo, las reformas hechas en su gobierno o que intento hacer, en contra parte, se demuestran más puntos negativos sobre Juárez y se realizan comparaciones entre ambos personajes.

Finalmente llega una tercera etapa aún más radical, se aclama a Maximiliano como un héroe innegable, se hunde la figura de Juárez hasta la denominación de villano y finalmente se consigue un discurso parecido al original, en pocas palabras, se cae de un extremo al otro.

Este es el punto central del tema pues se elimina un mito para implantar uno nuevo, el conocimiento popular cambia, pero abandona el discurso oficialista para caer en uno nuevo igual de novelesco e imparcial, los papeles se alteran más en esencia sigue siendo la misma novela del «bueno y el malo».



Ciertamente un motivo de ello es que la gente está acostumbrada a percibir la Historia como un cuento de buenos y malos, por otra parte la sociedad en general también está involucrada pues tiende a observar bipolarmente al mundo.

Finalmente podemos decir desde un punto de vista general que es entendible el porqué muchas personas tienden a caer en extremos, es también comprensible el porqué debido a ello muchos mitos son sustituidos por otros tras su desaparición.

Como historiadores sabemos que si bien no es posible estudiar un tema con total objetividad si es nuestro deber intentar ser lo más neutral posible, sin caer en hipérboles o radicalismos. Al final sucesos como estos son muestra de una sociedad que evoluciona, que está cada vez mas interesada en conocer la Historia y su pasado por lo que es nuestro deber esforzarnos por desaparecer las leyendas, héroes y villanos de novela que por mucho tiempo han inundado al conocimiento popular.

Empecemos a ver la Historia como lo que es, un objeto de estudio que debe estar libre de prejuicios, fanatismos o partidismos para que finalmente podamos eliminar un mito… Sin crear otro nuevo.

-Zarco

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