¿Por qué estudiamos historia?

O el porqué decidimos torturarnos en esta carrera.

Estimado lector que se pregunta por qué estudiamos historia:

  • ¿Quieres estudiar historia porque te gustan las fechas «importantes» del pasado?
  • ¿Crees que estudiar historia es solo memorizar nombres y lugares?
  • ¿Consideras que hay una historia verdadera y auténtica?

Pues déjame decirte que todas estas ideas son erróneas, pero te platicaré el porqué de esto.

Esa cosa llamada licenciatura en historia.

Cuando yo decidí estudiar esta carrera en el año 2005, realmente no sabía a lo que iba. Desde el primer día me enseñaron que la historia no es una ciencia, sino una disciplina con una constante lectura de fuentes, 1Ricardo Rodríguez. ¿Qué es una fuente histórica? En HC Historia Contemporánea. 2020.interpretación, crítica de textos, metodología, etc. Con el paso de los años entendí también que es una narrativa que depende de la subjetividad de quien escriba, que a su vez está viciada de las diversas fuentes que consultamos, por lo tanto NO ESTUDIAMOS el pasado, sino una versión que nos llegue de él.

 

¿Confundido?

Yo igual.

Recapitulemos un poco:

La historia NO es aprenderse fechas.

¿Por qué?

Porque una fecha por sí sola es irrelevante. En HC tenemos nuestra sección diaria de efemérides, con el objetivo de que se comprenda que DIARIO ocurrió algo en nuestro devenir y, de igual manera, quedó algún registro. Solo que tenemos que recordar que puede haber algún error al haber sido rememorado.

La historia no SIRVE para memorizarse eventos, lugares o fechas del pasado.

De nada nos sirve recitar de memoria lo enunciado anteriormente si no lo COMPRENDEMOS. ¿Qué quiero decir con esto? Si no aplicamos reflexión, análisis y una postura crítica al respecto de nuestros objetos de estudio, seremos como Funes el Memorioso, que podía repetir un libro de cabo a rabo, pero sin entender absolutamente nada de lo dicho ahí. Y eso que lo repetía.

Sin una formación, el ejercicio de hacer historia se vuelve una afición glorificada, aunque sea bien intencionada. Y eso no quiere decir que los historiadores seamos propietarios de la Historia, pero sí entendemos los pormenores detrás de su escritura.

NO hay una historia verdadera y auténtica.

No hay que decir

Con esto no estoy afirmando que la historia sea falsa o que no haya falsedad en algunos escritores ; sino que esto depende del relato y la INTENCIONALIDAD de quien escriba. Reconozco que alguna vez creí que al hacer historiografía escribía la verdad o, como diría Herodoto:

La publicación que Herodoto de Halicarnaso va a presentar de su historia, se dirige principalmente a que no llegue a desvanecerse con el tiempo la memoria de los hechos públicos de los hombres, ni menos a oscurecer las grandes hazañas, así de los griegos, como de los bárbaros. Con este objeto refiere una infinidad de sucesos varios e interesantes, y expone con esmero las causas y motivos de las guerras que se hicieron mutuamente los unos a los otros.

Con esto vemos que la intencionalidad de Herodoto es relatar las causas y motivos de las guerras de griegos y persas. ¿Él pudo haber obtenido todos los testimonios? ¿Cuáles eran sus fuentes? Estas cuestiones nos hacen poner en duda su obra, no por su seriedad, sino por lo difícil que debió haber sido en su época el lograr compilar los datos. Aunque el uso crítico de fuentes es considerado hasta Tucídides, pero pongo a Herodoto para darnos una idea de la creación de la historiografía.

Por lo tanto, no existe UNA HISTORIA VERDADERA, porque no sabemos cuántas fuentes se utilizaron para escribir un texto, pero sí podemos saber las intenciones de quien plasme sus ideas. Es por esta razón que es cuestionable cuando algún autor actual  diga HISTORIA VERDADERA o algo similar, pues su contenido ya está sesgado desde su falsa creencia de que tiene LA VERDAD, aunado a que generalmente está acompañado de una carga ideológica importante. No va en el mismo sentido Historia Verdadera de la Conquista de Nueva España de Bernal Díaz del Castillo, porque su texto y su tiempo son totalmente distintos a la actualidad-así como su intencionalidad-

¿Entonces no existe la VERDAD en la historia? No en el sentido que muchos creen. Sino más bien en no permitir falseos de situaciones históricas y errores ridículos.  Pero lo que siempre serán innegables son ciertos HECHOS HISTÓRICOS, como la independencia de México, la Conquista o la pérdida de territorios frente a EEUU, por poner algunos ejemplos.

Y luego entonces, ¿para qué estudiamos historia?

Bueno, es una cuestión que he tenido que reflexionar y puedo compartir la siguiente conclusión:

Para conocer porqué nuestro presente es como tal. Asumiendo que el presente deja de existir constantemente, el ayer explica el hoy en gran parte, por lo que merece la pena revisar las fuentes de éste, comprenderlas y, en consecuencia, explicar cómo detalles aparentemente tan insignificantes pueden definir a un país entero, como el hecho de que unos semi nómadas buscaran un águila o que un político fundara un partido y estableciera por «accidente» una semi dictadura de 70 años.

Empero, esto no se hace solo «leyendo», sino con herramientas profesionales que ayudan a dejar un discurso narrativo de mayor conciencia crítica y nada objetivo. Pero con la intención de que cada autor use su metodología y apartado teórico de preferencia, proporcionando un texto historiográfico que pueda servir para otros interesados en sus consultar o sus escrituras. Aunque me centré en la narración escrita, no podemos dejar de lado la historia oral, la historia del tiempo presente, los registros de audio, videos, etc.

Al final, estudiamos historia para dar un poco de sentido a nuestra realidad, sin dejar de lado nuestro entorno que nos define, siendo éste uno de los determinantes en nuestra búsqueda de respuestas.

-Hal Jordan.

Si quieres leer más artículos de este autor, selecciona alguno de los siguientes enlaces:

Réquiem por un Penacho

¿España debe pedir perdón por la Conquista?

El triste y corrupto sexenio de José López Portillo y su informe de gobierno de 1982.

 

Efemérides: 1 de enero de 1801. Conformación Oficial del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda

La creación de un reino

¿Te has preguntado por  qué existe la Union Jack? Bueno, es la combinación de los símbolos de los reinos de Inglaterra -la cruz de San Jorge-, de Escocia -la cruz de San Andrés- y de Irlanda -con la cruz de San Patricio.

hi

Esta  bandera entró en funciones con esta descripción a partir de la Act of Union , donde se oficializó la conformación del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda. A raíz de la rebelión irlandesa de 1798, el gobierno inglés decidió terminar con la «independencia» de Irlanda, pues tenia un Parlamento aparte del Británico y tomaba sus decisiones ajenas a las del Imperio.

Cabe señalar que los irlandeses ya tenían como monarca al soberano británico, pero solo en unión personal, no administrativa. Empero, para efectos prácticos, los católicos eran ampliamente discriminados en Irlanda, pues se favorecía a los protestantes y/o anglicanos del reino que habían llegado al norte de la isla, por eso los constantes problemas en la región.

Jorge III

Debido a esto, así como al peligro que representaba la Revolución Francesa, en los Parlamentos Irlandés y Británico se aprobó la unión de ambos reinos bajo uno solo, con el monarca Jorge III como el primero de esta nueva nación.

 

Se le garantizaron 100 lugares en la Cámara de los Comunes a los irlandeses, así como otras concesiones religiosas para tratar de nivelar un poco la desventaja que tenían respecto a la isla británica. Pero, lamentablemente, esto no pasó y los habitantes de Irlanda siempre se encontraron en constante desventaja

La unión duró en efecto oficial hasta el 15 de  enero de 1922, cuando se estableció el Estado Libre de Irlanda, separándose del Reino Unido y quedando solo los seis condados de Ulster como parte de la Unión. Isabel II es la primer monarca que lleva el título de Reina del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.

Fuentes:

Encyclopaedia Britannica.

The Royal Family

-Hal Jordan