#Efemérides: 28 de febrero de 1933: Decreto del Incendio del Reichstag, aprobando la supresión de diversos derechos de los alemanes «hasta nuevo aviso»

El Decreto del incendio del Reichstag, cuyo nombre oficial fue Decreto del Presidente del Reich para la Protección del Pueblo y del Estado, fue una norma legal alemana emitida el 28 de febrero de 1933 por el entonces Presidente de Alemania, el mariscal Paul Von Hindenburg, en respuesta directa al incendio del Reichstag.

De hecho, la norma fue aprobada por presión del entonces canciller de Alemania, Adolf Hitler, como respuesta al incendio ocurrido en la noche del día anterior, 27 de febrero.

Esta norma dejaba sin efecto en Alemania a diversos derechos ciudadanos que estaban consagrados en la Constitución de Weimar; a ello se une que este mismo decreto fue luego utilizado por el Partido Nazi como base legal para arrestar a todo individuo opositor al régimen, y para prohibir las publicaciones contrarias al nazismo. De este modo, el decreto sirvió como herramienta importante de consolidación del gobierno nazi en tanto podía usarse para reprimir eficazmente a sus opositores.

El 30 de enero de 1933 Adolf Hitler había asumido el cargo de canciller de Alemania, después que el Partido Nazi obtuviese una mayoría simple en las elecciones parlamentarias de 1932. Una de las primeras medidas de Hitler fue presionar al anciano Presidente de Alemania, el octogenario mariscal Paul Von Hindenburg, para disolver el Reichstag y convocar nuevas elecciones parlamentarias el 5 de marzo de 1933.

No obstante, a las 22 horas del día 27 de febrero ocurrió el enorme incendio del Reichstag, en Berlín, donde el fuego destruyó por completo las instalaciones de todo el inmenso local. Tal suceso fue señalado por el Partido Nazi como «prueba» de una proyectada insurrección dirigida por el Partido Comunista de Alemania, llegando a sostener que dicho partido y sus seguidores planeaban empezar una guerra civil en Alemania para ocupar el gobierno, generando así una enorme corriente de temor entre las masas.

El texto del decreto fue elaborado por líderes nazis que ocupaban cargos en el Ministerio del Interior de Prusia, dirigidos por Hermann Goering, y fue presentado al gabinete presidido por Hitler ese mismo día, luego de ello el mismo Hitler insistió ante el presidente Von Hindenburg que el incendio del Reichstag constituía sin duda alguna una señal de «peligrosa insurrección comunista» y que era necesaria una «lucha sin miramientos» contra el partido comunista; ante la feroz presión de Hitler y su gabinete, el senil presidente Von Hindenburg aceptó darle fuerza legal al decreto invocando el artículo 48 de la Constitución de Weimar que permitía al Presidente de Alemania tomar toda medida necesaria para salvaguardar la seguridad pública. El decreto fue promulgado y publicado ese mismo día.

El decreto llevaba seis artículos solamente. El artículo 1 suspendía hasta nuevo aviso el ejercicio del derecho a la libertad de expresión, la libertad de prensa, la libertad individual de la persona, la libertad de asociación, la libertad de reunión y el secreto de las comunicaciones, mientras a la vez permitía a las autoridades practicar arbitrariamente registros de domicilios o de oficinas, confiscar bienes privados y ejecutar otras restricciones a la propiedad.

Los artículos 2 y 3 otorgaban al gobierno del Reich todas las facultades propias de los Länder de Alemania, establecidos por la Constitución de Weimar, en cuanto a la custodia de la seguridad pública, vulnerando las autonomías locales previstas por la Constitución; los artículos 4 y 5 fijaban penas severas para los actos contrarios a la seguridad pública, desde multas por 15,000 Reichsmark hasta penas de cárcel mayores a las fijadas hasta entonces por el Código Penal (el cual quedó ampliamente modificado para aumentar drásticamente diversas penas), incluyendo la pena de muerte para quienes causaren daños a bienes públicos o quienes opusieran resistencia a autoridades del Reich; el artículo 6 fijaba finalmente que el decreto entraba en vigencia en todo el país con efecto retroactivo, lo que permitió aplicar la pena de muerte al supuesto causante del incendio del Reichstag, Marinus van der Lubbe (guillotinado el 10 de enero de 1934) y construir los primeros campos de concentración.

El decreto fue sustento legal para el arresto de numerosos miembros del KPD, pero también de otros opositores al régimen nazi; a ello se unió la ocupación policial de todos los locales del mismo partido, la supresión de su prensa, así como la prohibición de sus manifestaciones públicas y asambleas. Algunos Länder como Baviera y Sajonia no estaban aún controlados por el NSDAP y rehusaban ejecutar arrestos masivos de comunistas, pero el entonces Ministro en el gabinete de Hitler, Hermann Göring controlaba también el Ministerio del Interior de Prusia (el estado federal más extenso de Alemania en su época) con lo cual logró arrestar a casi 10,000 individuos en pocos días, de hecho el mismo Göring reclamó a sus subordinados el 3 de marzo que era necesario también el arresto de posibles simpatizantes comunistas, lo cual permitía aplicar el Decreto a prácticamente todo probable opositor al régimen nazi.

Se cree que el Decreto del 28 de febrero deliberadamente mantuvo cierta ambigüedad en su texto, para permitir así su libre aplicación contra todo tipo de opositores al régimen sin importar su partido de origen, pues la norma no mencionaba expresamente contra qué tipo de opositor estaba dirigida.

En las elecciones al Reichstag del 5 de marzo el control de la policía y la administración del Estado, así como la violencia y la intimidación, permitieron al NSDAP conseguir un porcentaje mayor de votos (el 44%) y debilitar a los partidos opositores que aún subsistían en el Reichstag (como el SPD, KPD y el Zentrumspartei). Con tal resultado electoral el Partido NSDAP logró la aprobación en el Reichstag de la denominada Ley Habilitante el 23 de marzo, la cual otorgó una cuota desmesurada de poder sin contrapesos al cargo de Reichskanzler, puesto ocupado por Adolf Hitler.

 

-Crespo Jama Edri Alexander

 

#Efemérides: 25 de febrero de 2013: El dictador de Cuba, Raúl Castro, anuncia que no buscará la reelección… en 2018

25 de febrero de 2013

El dictador de Cuba, Raúl Castro, anuncia que no buscará la reelección… en 2018

Hoy recordamos un hecho reciente, ocurrido hace 9 años en Cuba, cuando el 25 de febrero de 2013 Raúl Modesto Castro Ruz, Presidente de la República de Cuba, anunció oficialmente que no buscaría la reelección a su cargo en 2018, cuando se efectuaran nuevas elecciones para renovar la presidencia.

De hecho, la fecha que conmemoramos es justamente el momento en que Castro obtenía su primera reelección para el cargo. Cabe recordar que sucedió a su hermano Fidel (Presidente desde 1976, aunque en el poder desde 1959 como Primer Ministro) en 2006 cuando problemas de salud lo obligaron a transferirlo. Raúl asumió una presidencia interina y en 2008 fue electo por la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba para formalmente iniciar su primer periodo.

Sin embargo, como parte de sus acciones políticas, Raúl Castro señaló que el cargo de Presidente no debía ocuparse por más de dos periodos (10 años en total) y, en virtud de que la legislación cubana permite la reelección indefinida, la manera de hacerlo era no presentándose a elecciones luego del segundo periodo. Por ello, electo en 2013, anuncio que ese sería su último periodo y en 2018 no se presentaría, garantizando así que no se reelegiría,

Es importante mencionar que la elección del Presidente de Cuba, que suele venir acompañado de los cargos de Primer secretario del Partido Comunista de Cuba y Presidente del Consejo de Estado y de Ministros de la República de Cuba, no es resultado de una elección popular en el amplio sentido, sino que es electo por la Asamblea Nacional, cuyos miembros tienen la facultad de nominar a los candidatos cada 5 años y aquel con más nominaciones es electo y ratificado por la propia Asamblea. El carácter popular de esta elección viene dado por el hecho de que los miembros de la Asamblea si son electos por sufragio popular directo.

Finalmente, cuando el segundo periodo de Castro llegó a su fin en 2018, el dirigente cubano cumplió su palabra y no se presentó a elecciones para la Asamblea Nacional, por lo que fue sucedido por Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, quien ejerce actualmente la Presidencia de la República de Cuba.

Para revivir este hecho histórico, te compartimos las noticias que lo anunciaron aquel año, y algunos textos para ampliar al respecto:

#Efemérides. 23 de Febrero de 1836, Inicio del Sitio y la Batalla de El Álamo en Texas, México.

La Batalla Del Álamo, una de las batallas más importantes durante la independencia de Texas, en donde las tropas del General Santa Anna y las tropas separatistas texanas, hoy se cumplen ya 186 años desde el día en que este conflicto se dio el 23 de febrero de 1836.

Las ideas separatistas debido al ciertas discrepancias entre los colonos texanos y el gobierno mexicano respecto a las leyes mexicanas ya habían provocado que los texanos proclamaran su independencia, provocando el descontento en el gobierno nacional de México.

Tras este suceso, Santa Anna se dispuso a reclutar un enorme ejército y hacer frente a los rebeldes texanos, mismos que había nombrado como piratas.

En la madrugada del 23 de febrero, los pobladores de Béjar comenzaron a huir de sus hogares por temor a la inminente llegada del ejército mexicano. A pesar de no estar convencido de los informes, Travis situó a un soldado en el campanario de la Catedral de San Fernando —la ubicación más alta en la ciudad— para estar alerta por si se acercaba el ejército de Antonio López, mismo que se hizo realidad cuando a las 2:30 am, el vigilante hacia soñar la campana de la Catedral al ver a lo lejos luces, entonces Travis mando a un par de soldados a reconocer la zona y traer información si ya habían llegado las fuerzas mexicanas.

Los soldados regresaron con una respuesta afirmativa, entonces los soldados texanos (que no esperaban tan veloz llegada de Santa Anna) se dispusieron a recopilar la suficiente comida para poder soportar un mes de batalla, así como recoger todas las municiones y pólvora que hubieran disponibles. Al caer la tarde, Béjar se hallaba ocupada por unos 1500 soldados mexicanos. Rápidamente, las tropas mexicanas levantaron una bandera de color rojo sangre, que significaba «sin cuartel», y poco después hicieron sonar una corneta como solicitud para parlamentar. Travis ordenó entonces que dispararan el cañón más grande de El Álamo, y el ejército mexicano respondió con el disparo de cuatro bolas de 7 pulgadas desde obuses; las bolas golpearon el interior de la guarnición, pero no causaron daños ni heridas.

Al llegar las tropas mexicanas a San Antonio las fuerzas texanas se atrincheraron en la misión de El Álamo utilizando algunas casas de sus cercanías como puestos de defensa avanzada. Tras rechazar Travis la invitación de Santa Anna a la rendición, comenzaron los combates. El asedio se desarrolló según las tácticas militares de la época: con el inicio del sitio los atacantes fueron atacando las posiciones avanzadas texanas y desalojando a los defensores, que quemaron las granjas y casas aisladas y se encerraron dentro de los muros de la fortaleza.

Finalmente la madrugada del 6 de marzo unos 1,200 soldados mexicanos divididos en cuatro columnas atacaron la fortificación de forma simultánea por los cuatro puntos cardinales. Algunos historiadores afirman que ganaron los muros en el primer asalto, mientras que otros hablan de dos oleadas.

Culminando así el sitio del Álamo.

 

Tonatiuh León García Cortés.

#Efemérides: 21 de febrero de 1821: Inicio de la guerra de independencia de Grecia, contra el Imperio Otomano

La revolución de Grecia de 1821 surgió en el clima de las Revoluciones de 1820 pero tuvo eventos muy distintos al de resto de países. Las diferencias entre la nación griega y el Imperio Otomano eran más que evidentes, por lo que los griegos, encabezados por Alejandro Ypsilantis y Dimitros Ypsilantis, proclamaron la independencia de Grecia en 1822 en el teatro de Epidauro (Grecia).

A partir de aquí se produciría una reacción en cadena. Por un lado, el Sultán del Imperio Otomano se alió con Egipto para paliar la rebelión griega. Esto hizo que Reino Unido, Francia y Rusia apoyasen militarmente a Grecia. Sin embargo, el apoyo no fue suficiente, ya que estaban luchando prácticamente solos.

El motivo es que, aunque cuando estalló la revolución, Europa entera se conmocionó con las atrocidades realizadas por el Imperio Otomano, los gobiernos de Francia y del Reino Unido desconfiaban de las intenciones de Rusia y de la veracidad del conflicto. En resumen, las primeras contiendas fueron matanzas otomanas que encontraron poca resistencia por parte de los griegos.

El problema se agravó cuando la escisión existente dentro de los dirigentes griegos, quienes no eran capaces de formar un gobierno estable, se juntó con la intromisión egipcia a favor de los turcos. Parecía que todo estaba perdido, pero en 1827, contra todo pronóstico, los helenos consiguieron aprobar una Constitución republicana en la Asamblea Nacional.

Ese mismo año, las potencias europeas acordaron intervenir en la zona de los Balcanes y eliminaron a la flota turca el 20 de octubre de 1827. Aprovechando esta coyuntura, el ejército francés se desplazó hasta Grecia para apoyar militarmente a los rebeldes griegos. Mientras tanto, los rusos ejercían una importante presión económica y militar que ahogaba a los turcos.

La situación era imposible de mantener, por lo que el Imperio Otomano pidió un tratado de paz. Este se consumó con la firma del Tratado de Adrianópolis en 1829, que finiquitaba las guerras ruso-turcas y las posibles aspiraciones rusas en el sureste de Europa. Además, el Imperio Otomano aceptó conceder la independencia a Grecia y permitir el libre tránsito por los estrechos del Bósforo y Dardanelos.

Pero en 1830, las aspiraciones republicanas griegas se frenaron en seco. Francia, Rusia y el Reino Unido suscribieron el Protocolo de Londres, por el cual la Constitución griega se anulaba y la independencia de Grecia dependía de su protección. Además, el territorio que los griegos consiguieron fue bastante inferior de lo que aspiraban a lograr.

En definitiva, la independencia de Grecia fue un éxito relativo. Aunque consiguieron deshacerse del yugo otomano, no fueron capaces de disponer de un gobierno liberal, tal y como querían. La intromisión de las potencias europeas les forzó a adoptar un sistema monárquico que duraría varias décadas. En comparación con las demás Revoluciones de 1820, la de Grecia fue la más exitosa, ya que al menos lograron mantener su independencia frente al gran Imperio Otomano.

 

-Edri Alexander Crespo Jama

#Efemérides: 18 de febrero de 1917: Primer huelga de la «Revolución de Febrero» en Petrogrado, Rusia

18 de febrero de 1917

Primer huelga de la «Revolución de Febrero» en Petrogrado, Rusia

Al hablar de la Revolución Rusa, que acabó con el régimen zarista y permitió la formación del primer estado soclialista del mundo (la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas, URSS), siempre se oye mencionar a la «Revolución de Octubre» y a las acciones de Vladimi Lennin a finales de 1917 como las que marcaron ese movimiento, sin embargo, este inició meses antes y hoy lo conmemoramos.

De hecho, la «Revolución de Octubre» debe ser considerada la segunda y final fase de la Revolución Rusa, pues esta empezó realmente con la «Revolución de Febrero» y tuvo su primera manifestación importante un día como hoy, 18 de febrero, en la ciudad de Petrogrado (así conocida entonces, hoy llamada San Petersburgo) que para entonces era, por decir lo menos, el centro financiero e industrial del Imperio ruso.

El descontento generalizado que se vivía en Rusia durante los albores del siglo pasado, se intensificó en 1916 gracias a la situación de hambre y pobreza que subsistia y que hacía insostenible al régimen zarista. Esto se agravó con la entrada de Rusia a la I Guerra Mundial, que implicó un esfuerzo económico y militar que desgastó a la población. Diversas manifestaciones aisladas se hicieron cada vez más recurrente y la negativa del gobierno a ceder o aplicar reformas para contrarrestar la situación, agravaron el descontento. Incluso a fines de 1916 había habido intentos desde la cúpula del poder para deponer a Nicolas II.

Todos ellos eran los ingredientes perfectos para un levantamiento obrero popular, y la ciudad de San Peterburgo era, digamoslo así, el campo de cultivo perfecto. Su gran industralización (era la principal ciudad productora de armamentos, así como de metalurgia y téxtiles, y su volumen de obreros en activo era el más grande toda Rusia), el descontento por las malas condiciones de trabajo y el conocimiento de que los obreros en Europa, por aquellos años, empezaban a gozar de los beneficios sindicales y laboraes que el zar se negaba a conceder, derivaron en manifestaciones políticas y huelgas.

El 18 de febrero de 1917 tuvo lugar la primera de ellas de gran relevancia, en la fábrica metalúrgica Putilov. En respuesta, los dueños de la fábrica prefirieron cerrarla y despedir a los obreros en huelga (casi treinta mil), lo que lejos de calmar las cosas, las complicó: los obreros alzados se contactaron con obreros de otras fábricas para empezar a diseñar un levantamiento político que no sólo atendiera las demandas de una fábrica, sino de todo el sector.

En consecuencia, el 23 de febrero, en ocasión del Día Internacional de la Mujer Trabajadora (fecha que siempre se conmemoraba con marchas y manifestaciones obreras), iniciaron las manifestaciones y levantamientos, que fueron subiendo de tono y relevancia y que a los pocos días terminarían logrando la abdicación de Nicolas II y la instalación de un Gobierno Provisional (establecido por los mismos políticos del régimen) que intentaría sin éxito solucionar el conflicto.

Así empezaba la Revolución Rusa y así se formaría, en Petrogrado, el primer Soviet (asamblea de obreros), que empezaría a orquestar los planes e ideas que se materializarán seís meses después, en la Revolución de Octubre.

Para saber más sobre este tema y su relevancia, consulta:

#Efemérides. 16 de febrero de 1963. Publicación de Eichmann en Jerusalén, escrito por la filósofo Hannah Arendt.

Hace 59 años, Hannah Arendt publicaba su ensayo Eichmann en Jerusalén, un estudio sobre la banalidad del mal (Eichmann in Jerusalem. A Report on the Banality of Evil)

El 16 de febrero de 1963 la revista The New Yorker dedicó 73 páginas a una crónica del juicio que había condenado a muerte en Jerusalén al teniente coronel de las SS, Adolf Eichmann, encargado del transporte a los campos de concentración y exterminio. El texto era la primera de cinco entregas y lo firmaba Hannah Arendt, la pensadora alemana de origen judío que en 1951 entró a la historia de la filosofía con Los Orígenes Del Totalitarismo.

En 1961, en Israel, se inicia el juicio a Adolf Eichmann por genocidio contra el pueblo judío durante la Segunda Guerra Mundial. El juicio estuvo envuelto en una gran polémica y muchas controversias. Para cubrir este suceso político, casi todos los periódicos del mundo enviaron corresponsales para cubrir las sesiones, que fueron realizadas de forma pública por el gobierno israelí.

Además de crímenes contra el pueblo judío, Eichmann fue acusado de crímenes contra la humanidad y de pertenecer a un grupo organizado con fines criminales. Eichmann fue condenado por todos estos crímenes y murió en 1962, en las proximidades de Tel Aviv.

Una de las corresponsales presentes en el juicio siendo enviada por la revista The New Yorker, era Hannah Arendt. En su ensayo, según Arendt, Adolf Eichmann no poseía una trayectoria o características antisemitas y no presentaba los rasgos de una persona con carácter retorcido o mentalmente enferma. Actuó como actuó simplemente por deseo de ascender en su carrera profesional y sus actos fueron un resultado del cumplimiento de órdenes de superiores. Era un simple burócrata que cumplía órdenes sin reflexionar sobre sus consecuencias. Para Eichmann, todo era realizado con celo y eficiencia, y no había en él un sentimiento de «bien» o «mal» en sus actos.

 

Tonatiuh León García Cortés

#Efemiredes: 14 de febrero de 1831: Fusilamiento del ex-presidente golpista de México, Vicente Guerrero.

Vicente Guerrero fue el último comandante de la insurgencia y, con una perseverancia como la de sus antiguos jefes, Morelos, Galeana y Matamoros, durante los años más difíciles mantuvo la radical exigencia de la separación de España. Es conocida su férrea voluntad, como la mostrada en el 5 de noviembre de 1819, cuando rechazó ante su propio padre el indulto ofrecido por el virrey Juan Ruiz de Apodaca, diciendo “La patria es primero”.

En 1820, con enorme inteligencia política, abrió la comunicación con Iturbide y aceptó su propuesta para pacificar el país y dar los primeros pasos hacia la independencia; en septiembre de 1821 el Ejército Trigarante ocupó la Ciudad de México. Colaboró en los gobiernos de Iturbide y Guadalupe Victoria, y en 1829, rodeado de sus amigos de la masonería Yorkina, ocupó la presidencia de la República entre las protestas de la élite española, ya que Guerrero no era español ni indígena, sino uno de las castas, con ancestros africanos.

En los ocho meses de su gobierno enfrentó numerosos problemas, entre ellos el intento de reconquista por los españoles en Tampico, así como una fuerte oposición de la prensa y otros sectores que alentaron la rebelión dirigida por el vicepresidente Anastasio Bustamante, quien fue apoyado por Santa Anna y Lucas Alamán. La defección del cuartel de la Ciudad de México obligó al Congreso a desconocer al presidente, al que declaró imposibilitado para gobernar y, de ese modo, Guerrero se convirtió en prófugo de la ley y fue perseguido hasta las sierras del sur, donde se había refugiado.

El ministro de Guerra, Antonio Facio, hizo un acuerdo secreto con el marino genovés Antonio Picaluga y el 14 de enero de 1831, en Acapulco, el general fue invitado a comer a bordo del Columbus; en el barco, fue encadenado y llevado a Huatulco, donde lo esperaba una división del ejército enviada por Facio. Fue escoltado a la ciudad de Oaxaca, donde Valentín Canalizo dirigió la acusación sumaria por rebelión, usurpación e, incluso, por intentar vender Texas a Estados Unidos. El arriero de Tixtla y general de la revolución de independencia fue fusilado el 14 de febrero de 1831 en el pueblo de Cuilapam, Oaxaca, a los 39 años de edad, sin un juicio legal ni defensa.

 

-Edri Alexander Crespo Jama

#Efemérides: 11 de febrero de 1918: Woodrow Wilson expone ante el Congreso sus «4 principios»

11 de Febrero de 1918

Woodrow Wilson expone ante el Congreso sus «4 principios»

Para la efeméride de hoy, debemos trasladarnos a los primeros  días del último año de la Gran Guerra, también conocida como Primera Guerra Mundial. Si bien entonces no se sabía que era el último año del conflicto, las grandes potencias europeas sabían que este se agotaba y que la necesidad de establecer la paz era imperante.

Estados Unidos, una nación emergente y que empezaba a figurar cada vez con más fuerza, notó esta situación y el 11 de febrero de  1918, su presidente Woodrow Wilson, en un discurso ante el Congreso, presentó sus «4 principios», una serie de propuestas que buscaban no solo el establecimiento de la anhelada paz, sino el planteamiento de la futura reconstrucción de los países en combate.

De hecho, estos cuatro principios fueron solo un añadido a un discurso previo de Wilson al Congreso, el 8 de enero de 1918, y que constaba de catorce propuestas, por lo que se ha llamado comúnmente como «Los Catorce Puntos». Estos eran resultado de un informe de un grupo de trabajo establecido en septiembre de 1917 por el propio Wilson a través de su asesor Edward House y que era conocido como «The Inquiry». Estaba compuesto por 150 académicos, expertos en historia, economía, política y relaciones internacionales.

Es por esa razón que las propuestas de Wilson tenían una fuerte base progresista y planteaban la búsqueda de la paz a través de la interpretación de estas ideas en ámbitos de política extranjera, es decir: libre comercio, autodeterminación, reducción de armamentos, libertad marítima y firma de acuerdos no secretos. De hecho, Estados Unidos había ingresado solo un año antes en la Guerra y lo había hecho con el discurso de alejarse de las disputas o ambiciones nacionalistas europeos y buscar más bien «objetivos morales», es decir, nuevamente, progresistas.

Así, en su discurso al Congreso, el presidente Wilson declaró que sus propuestas eran la única base posible de una paz duradera. Y, si bien no fueron seguidos a cabalidad, si se puede concluir que en general las negociaciones de paz que se dieron meses después en Versalles siguieron la hoja de ruta de las propuestas de Wilson, sin que olvidemos la gran influencia que Estados Unidos ya ejercía sobre el mapa político. Por ejemplo, uno de los catorce puntos planteaba la creación de una asociación general de naciones, antecedente directo de la Sociedad de Naciones creada el 29 de junio de 1919.

Para saber más sobre este tema y su relevancia, consulta:

Para leer  los 14 puntos de Wilson y el discurso original, visita:

#Efemérides, 9 De Febrero de 1913. Inicio de la Decena Trágica en la Ciudad De México.

Inicio de la Decena Trágica en la Ciudad De México.

La Revolución había surgido y Francisco I. Madero había conseguido la presidencia de México, sin embargo, hubo un suceso que marcó a la historia de México y también continuaría con la lucha en la nación, el 9 de febrero de 1913 se llevaría a cabo un golpe de estado contra el gobierno de Madero.

En esa fría madrugada del 9 de febrero, los generales Manuel Mondragon y Gregorio Ruiz encabezaron un levantamiento armado contra el presidente Francisco I. Madero. Mondragón y Ruiz iniciaron el movimiento con un grupo de cadetes de la Escuela Militar de Aspirantes de Tlalpan, y a parte de la tropa acuartelada en Tacubaya, ambas en las inmediaciones de la Ciudad de México. La principal misión era capturar al ministro de Guerra, Ángel García Peña, y liberar a dos de sus cómplices: los generales Bernardo Reyes, quien estaba preso en la cárcel de Santiago Tlatelolco, y Félix Díaz, encarcelado en la penitenciaría de Lecumberri.

Este grupo tenía antecedentes porfiristas, y había comenzado a planear su golpe de Estado desde 1912, y contaba además con el apoyo del gobierno de los Estados Unidos, pues éste veía con malos ojos las intenciones nacionalistas de Madero en relación a los ferrocarriles y el petróleo.

Tuvieron un éxito inicial con grupo de vanguardia de la Escuela de Aspirantes logró tomar el control de Palacio Nacional haciendo prisioneros a García Peña, Gustavo A. Madero (hermano del presidente), y al intendente del sitio Adolfo Bassó. Sin embargo, una pequeña fuerza del 24.° Batallón del cuartel de San Pedro y San Pablo y del 1.° de caballería consiguió ingresar al inmueble por las puertas traseras tomando por sorpresa a los golpistas y liberando a los prisioneros.

Este sería el inicio de una guerra sin cuartel entre golpistas y defensores del gobierno de Madero, siendo una batalla sangrienta que duraría diez días, desde el 9 de febrero hasta el 19 de febrero con la firma de renuncia a la presidencia y vicepresidencia por parte de Francisco I. Madero y José María Pino Suárez.

Tonatiuh León García Cortés.

#Efemérides: 7 de febrero de 1915: Inicio de la Segunda Batalla de los Lagos Masurianos

Tras las sucesivas y desastrosas derrotas en las Batallas de Tannenberg y de los Lagos Masurianos, a inicios de la guerra, el Alto Mando ruso, decidió adoptar una posición defensiva, mientras que apostaba a avanzar contra las fuerzas austro-húngaras en los Cárpatos y la región de Bukovina.

Por su parte, el Mariscal de Campo Paul von Hindenburg, quien había sido designado como comandante supremo de todo el Frente Oriental, lanzó a fines de 1914 una ofensiva en dirección al Río Vístula, con el objetivo de tomar Varsovia, capital de la provincia rusa de Polonia, y si bien fue rechazado, logro contener el avance enemigo con la victoria en la Batalla de Łódź. Para inicios de 1915, la acción se había trasladado al sur, donde las vapuleadas fuerzas austro-húngaras resistían la presión del 8° Ejército del General Alexei Brussilow, por lo que el Alto Mando Alemán decidió enviar al llamado Karpaten Korps (Cuerpo de los Cárpatos) bajo la orden del General Alexander von Linsingen.

Estabilizada la situación, el Jefe del Estado Mayor del Frente Oriental, el General Mayor Erich Ludendorff, comenzó a planificar una nueva ofensiva en la región de Prusia Oriental, dado que siempre estaba bajo la amenaza de invasión, y si bien el Jefe del Oberste Heersleitung (Alto Mando Alemán), General Erich von Falkenhayn creía que la guerra se definiría en el frente occidental, aprobó el plan y envío algunas divisiones de refuerzo. Por su parte, la Stawka (Alto Mando Ruso) bajo el impulso del Jefe de Operaciones, General Juri Danilow, apoyó un nuevo plan ofensivo desarrollado por el comandante del Frente Nor-Occidental, General Nikolai Russki, que había corregido los innumerables errores de la invasión del anterior año.

A mediados de enero de 1915, el mando alemán formó en Prusia Oriental a un nuevo ejército, el 10° bajo el mando del General Hermann von Eichhorn, que ocupo el sector noreste del frente, mientras que al sur se alineaba el 8° del General Otto von Bellow, por lo que sumaban en total unos 250.000 soldados. En frente se encontraba el 10° Ejército del General de origen alemán báltico Thadeus Sievers, mientras que debía esperar como refuerzo a que su colega, el General Pavel Plevhe organizaba al nuevo 12° Ejército.

El plan elaborado por el General Ludendorff, se basaba en un ataque envolvente con el objetivo de rodear al enemigo, para ello, en el flanco norte se encontraban los cuerpos 21° del General Fritz von Bellow, el 39° Cuerpo de Reserva del teniente General Otto von Lauenstein y el 38° de Reserva del General de Caballería Georg von der Marwitz pertenecientes al 10°, mientras que en el sur, el 8° Ejército estaba compuesto por los cuerpos, 1° del Teniente General Robert Kosch, el 40° del General de Infantería Karl Litzmann, el 17° Cuerpo de Reserva del General de Infantería Ernst von Zastrow y el 20° Cuerpo del General de Artillería Friedrich von Scholz.

A pesar de que el General Sievers había informado oportunamente a su superior inmediato, General Russki y al General Danilov de la Stawka, sobre el peligro que se avecinaba, sus apreciaciones fueron totalmente ignoradas, al igual que su pedido para que el 12° Ejército fuera lo más pronto organizado para evitar ser sorprendido por el enemigo.

Finalmente luego de varias semanas de preparativos, en la madrugada del 07 de Febrero de 1915, cuando luego de un intenso bombardeo, las dos puntas de lanzas de los ejércitos alemanes comenzaron avanzar, mientras que las fuerzas del General von Eichhorn avanzaron fácilmente contra el flanco norte ruso, por el sur, el General Von Bellow atacaron desde el pequeño río Pirska en dirección a la línea Gehsen-Wrobeln-Snopken-Drygallen-Rollken, esta situación llevó a que el General Russki, reaccionará rápidamente aunque de manera errónea, ya que ordenó una contraofensiva en el sur, solo contra el 8° Ejército, mientras que al norte el 10° era el que llevaba el peso del plan ofensivo alemán.

Otro grave error, fue que les negó la retirada a las fuerzas del General Sievers, por lo que sus cuerpos, 3° del General Alexander Brinken, 20° del Teneiente General Pavel Bulgakov y 26° del Barón Alexandr Gerngross, quedaban inmovilizados entre las líneas de avance alemanas, alegando que el aún no formado 12° Ejército del General Plevhe protegería su flanco izquierdo.

Al final del primer día de combates, las fuerzas alemanas habían avanzado y logrado desconcertar al mando ruso, que reaccionó de una manera tardía y errónea sin saber realmente cual iba a ser el objetivo del enemigo, además de sobrestimar la capacidad de sus propias fuerzas, el panorama para las fuerzas del zar era bastante sombrío.

 

-Edri Alexander Crespo Jama