#Efemérides: 15 de agosto de 1950: Kusno Sosrodihardjo «Sukarno» declara la independencia de Indonesia y se convierte en su primer presidente

Kusno Sosrodihardjo «Sukarno» político indonesio. Hijo de un maestro de escuela, cursó estudios de ingeniería y de idiomas, llegando a dominar diez lenguas. A partir de 1927 entró en contacto con movimientos independentistas de corte marxista y, debido a sus actividades políticas, fue encarcelado por las autoridades holandesas en dos ocasiones (1929-1931 y 1933-1942).

Aliado con los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial, Ahmed Sukarno se erigió en portavoz del movimiento independentista, al cual dotó de contenido político. Su mensaje reposó en cinco pilares fundamentales: nacionalismo, internacionalismo, democracia, prosperidad social y religión musulmana. En 1949 proclamó la independencia del país, del que se convirtió en su primer presidente.

En una primera etapa de su mandato, Ahmed Sukarno aceptó los principios parlamentarios y trató de impulsar los principios de su programa. En la práctica su gobierno, que hubo de buscar un difícil equilibrio entre el poderoso Partido Comunista Indonesio y el ejército, se tornó cada vez más autoritario.

En 1956 disolvió el parlamento y estableció una «democracia dirigida» de corte dictatorial y ambiguos postulados socialistas, impulsando una política izquierdista y convirtiéndose en portavoz del Tercer Mundo. Su nacionalismo y antiimperialismo le valieron el apoyo incondicional del pueblo, acrecentado tras la retirada del país en 1965 de la Organización de las Naciones Unidas como protesta por la admisión de la Federación de Malasia, cuya creación en 1963 fue considerada por Sukarno una maniobra neocolonialista.

No obstante, y tras unos primeros años de estabilidad política y económica, acabó por implantar una dictadura y llevar a su país a la ruina económica. Fue destituido por un golpe militar en 1966 y, al año siguiente, obligado a ceder todos sus poderes al general Suharto. Durante sus últimos años se mantuvo alejado de toda actividad pública.

-Crespo Jama Edri Alexander

Efemerides: 8 de agosto de 1945: el presidente Harry S. Truman firma la Carta de las Naciones Unidas

Cuando la Carta de las Naciones Unidas fue firmada el 26 de junio de 1945, sentó las bases para una era posterior a la Segunda Guerra Mundial dedicada a la resolución de disputas internacionales por medios pacíficos.

Cincuenta de los cincuenta y un países miembros originales de la ONU firmaron la carta en la Conferencia de San Francisco (Polonia firmó la carta dos meses después).

La carta proclamaba el compromiso de la ONU de mantener la paz y la seguridad internacional y de apoyar los derechos humanos.

Es significativo que la Carta de las Naciones Unidas, que entró en vigor el 24 de octubre de 1945, fue el primer documento con apoyo mundial que se ocupó de los derechos humanos. Sus disposiciones sobre derechos humanos se reforzaron tres años más tarde, en 1948.

Antes de que se firmara la carta de la ONU, hubo discusiones preliminares en la finca de Dumbarton Oaks en Washington. Las ideas iniciales para una organización de paz fueron elaboradas por un grupo de legisladores de EE. UU. y funcionarios del Departamento de Estado, pero el presidente Harry Truman también quería que participaran los ciudadanos comunes.

En un telegrama a Clark Eichelberger, director de una organización de base, Truman dijo que sólo si el pueblo estadounidense “entiende lo que la carta es y lo que puede significar para la paz del mundo, el documento se convertirá en una realidad humana viva”. En respuesta, Eichelberger lanzó una campaña educativa en la que participaron las escuelas, así como grupos empresariales, laborales y agrícolas.

La crítica pública impulsó cambios en las propuestas de Dumbarton Oaks, cambios hechos en San Francisco antes de la firma. Varios miembros del Congreso también ofrecieron su aportación, y se tuvieron que hacer compromisos para satisfacer a otros países. La carta refleja así un verdadero encuentro de mentes a través de procesos democráticos.

-Crespo Jama Edri Alexander

#Efemeride: 05 de agosto de 1914: Batalla de Lieja: Erich Ludendorff comanda a las fuerzas alemanas en el ataque a Bélgica.

05 de agosto de 1914: Batalla de Lieja: Erich Ludendorff comanda a las fuerzas alemanas en el ataque a Bélgica

Si bien se considera el incidente de Sarajevo (la muerte del archiduque austro-húngaro Francisco Fernando el 28 de junio de 1914) el acontecimiento que causó el estallido de la I Guerra Mundial, lo cierto es que el inicio formal de la misma se dio un día como hoy pero de 1914, cuando las tropas alemanas al mando de Erich Ludendorff iniciaran la campaña en contra de Bélgica, con el objetivo de invadirla y controlar su territorio como un primer paso en la campaña militar de las potencias centrales, el llamado Plan Schlieffen.

La invasión a Bélgica, que se dio el 5 de agosto en la ciudad de Lieja, obligó al Reino Unido, aliado histórico de los belgas y con quienes tenían un acuerdo de neutralidad y protección (Tratado de Londres), a declarar inmediatamente la guerra a Alemania, razón por la que este hecho se considera el detonante final de la Gran Guerra. El Plan Schlieffen planteaba la inmediata invasión y dominio del territorio belga a fin de avanzar al verdadero objetivo que era Francia y trasladar las tropas por el territorio ocupado belga, sin embargo, el ejército belga enfrentó gran resistencia y aunque finalmente sucumbió ante las fuerzas de Ludendorff, le dio tiempo suficiente a los franceses y británicos de organizar la defensa contra los alemanes en su frente.

Parte de este éxito se dio por la instalación de 12 fuertes belgas a las afueras de la ciudad de Lieja, mismos que estaban construidos de manera subterránea y, pese a estar incomunicados y no haber sido construidos con la mejor calidad para resistir a la artillería alemana, resistieron lo suficiente para extender la defensa y prolongar el avance la infantería alemana que no esperaba encontrar resistencia en Lieja. Como parte de la batalla, Ludendorff ordenó el bombardeo aéreo de la ciudad a través de globos aerostáticos, (Zeppelins), uno de los primeros hechos bélicos de este tipo en la historia.

La batalla culminó el 16 de agosto de 1914, cuando el último fuerte ubicado en Boncelles capituló y los alemanes ocuparon Lieja, obligaron a los defensores a huir y capturaron Bruselas el 20 de agosto, sólo para seguir su camino rumbo a Paris como parte del Plan Schlieffen.

#Efeméride: 29 de julio de 1954: Publicación del primer libro de la saga El Señor de los Anillos: la Comunidad del Anillo, de J. R. R. Tolkien

29 de julio de 1954

Publicación del primer libro de la saga El Señor de los Anillos: la Comunidad del Anillo, de J. R. R. Tolkien

El 29 de julio de 1954, la editorial británica George Allen & Unwin publicó la primera de las tres novelas de El Señor de los Anillos, obra del filólogo británico John Ronald Reuel Tolkien y que es considerada la mejor o cuando menos la más amplia de las sagas de fantasia épica que creó todo un mundo que después se fue ampliando y que no ha perdido vigencia, más aún después de que fue convertida en una reconocida y ganadora trilogia cinematográfica dirigida por Peter Jackson.

De hecho, Tolkien escribió El Señor de los Anillos como un único libro, sin embargo, fue la editorial la que por fines de edición y de mercado decidió venderla en 3 volumenes. El primero, La Comunidad del Anillo, vió la luz el 29 de julio de 1954 y a finales del mismo año, resultado del éxito editorial y las críticas (no todas positivas, pero si las suficientes), se publicó la segunda, Las Dos Torres. La tercera parte, El Retorno del Rey, se publicó el año sigiente (1955) para completar la trilogia original.

Curiosamente, la historia narrada en la trilogía es de hecho la parte final del mundo y la mitología que Tolkien había ido creando desde 1917, cuando estaba postrado tras sus lesiones sufridas en la I Guerra Mundial. El Señor de los Anillos era el épico final a una saga que Tolkien fue definiendo y escribiendo, por lo que tras la publicación en 1954-1955 de la trilogía y antes en 1937 de El Hobbit, el mundo al que había abierto la puerta (y bautizado por Tolkien como el legendarium) pidió más y eso permitió que las demás obras de Tolkien que narraban la épica previa y detrás de El Señor de los Anillos, empezaran a ser publicadas poco a poco.

 

#Efemérides: 1 de agosto de 1914: el emperador Guillermo II de Alemania le declara la guerra a su primo el zar Nicolas II de Rusia

El 1 de agosto de 1914, el emperador Guillermo II ordena servir vino espumoso a su entorno civil y militar: le acaba de declarar la guerra a Rusia, está a punto de atacar a Francia y su embajador en Londres le ha asegurado que Gran Bretaña se mantendrá neutral.

El ejército germano confía en que el conflicto será un paseo de unas pocas semanas. Pero se trata apenas de las primicias de la Primera Guerra Mundial, que durará cuatro años, le costará dos millones de muertos y provocará la caída del Imperio alemán.

Horas antes, el káiser había ordenado la movilización general, en respuesta a la decretada el 30 de julio por el zar Nicolás II para intimidar a Austria-Hungría, que acababa de atacar a la pequeña Serbia.

Desde hacía dos días, la guerra se anunciaba inminente en Alemania, obsesionada por un posible cerco por parte de Rusia, Francia y Gran Bretaña, aliadas en el seno de la Triple Entente.

Por miedo a penurias, los ciudadanos hacen acopio de reservas de alimentos, y los precios se disparan.

El emperador firma la declaración de guerra bajo la mirada satisfecha de sus estrategas militares, algunos de ellos llorando de alegría al ver llegar por fin el conflicto para el que tanto se han preparado.

Guillermo II se dirige entonces a la muchedumbre entusiasta, congregada frente al balcón del castillo de los Reyes de Prusia en Berlín, joya de la arquitectura barroca, diciendo: “si nuestro vecino no acepta la paz, espero que el pueblo alemán y el imperio unido salgan victoriosos de este conflicto, con la ayuda de Dios”.

“No conozco partidos, sólo conozco alemanes”, agrega el káiser, prusiano y protestante, llamando a la unidad a los socialdemócratas y católicos, reticentes a la guerra.

Con la orden de movilización contra Rusia, se activa la maquinaria de guerra alemana, pero, paradójicamente, la mayoría de los soldados deben dirigirse hacia el oeste.

Y es que el “plan Schlieffen”, preparado con minuciosidad durante años ante un posible conflicto con Rusia, prevé empezar por atacar a Francia, aliada del Imperio de los zares.

El objetivo es aplastar al ejército francés en unas semanas, atacando masivamente desde el norte tras invadir Bélgica, para luego enviar las tropas contra el ejército ruso.

Berlín piensa que así evitará librar una guerra de dos frentes, convencido además de la neutralidad de Gran Bretaña.

Pero un telegrama del príncipe Lichnowsky, embajador de Alemania en Londres, recibido hacia las cinco de la tarde, ensombrece repentinamente el clima de optimismo, dice Roehl.

Según el diplomático, Gran Bretaña podría mantenerse neutral sólo si Alemania atacara únicamente Rusia y no Francia.

Guillermo II sugiere entonces al jefe del ejército Helmuth von Moltke lanzar todas sus tropas contra Rusia. Pero éste no tiene alternativa al “plan Schlieffen” y protesta.

Estima que cambiar de estrategia en el último momento para atacar primeramente el este pone en riesgo al dispositivo militar germano en su conjunto y subraya que los rusos no constituyen un peligro tan inmediato como los franceses.

Llevado por la ira, según testigos, von Moltke clama que está perfectamente preparado para combatir al enemigo, pero no a semejante emperador.

Un poco más tarde, llega un segundo telegrama de Lichnowsky: Gran Bretaña permanecerá probablemente neutral, incluso si Alemania ataca a Francia. Berlín respira aliviada: la guerra puede llevarse a cabo según lo previsto. Guillermo II ordena servir el vino espumoso.

Pero el rey Jorge V aclara definitivamente la postura británica, comunicando al emperador que su embajador no lo ha entendido bien: Gran Bretaña no puede quedarse de brazos cruzados mientras Alemania destruye a Francia.

Guillermo II, en pijama, ordena resignado a Moltke: “Haced lo que os plazca”.

Un siglo más tarde, la memoria colectiva alemana habrá prácticamente olvidado este primer conflicto mundial, pese a los dos millones de soldados muertos en el campo de batalla y el sufrimiento de la población, que conocerá la hambruna.

El recuerdo de esta guerra perdida, librada sobre todo fuera de territorio alemán, quedará aún más diluido después de 1945 por el trauma infinitamente mayor del nazismo y de la Segunda Guerra Mundial.

Para evocarla, los alemanes no hablan de la Gran Guerra como en Francia o Gran Bretaña, sino de la “Catástrofe original”, que llevará en 1933 a Hitler al poder.

  • Crespo Jama Edri Alexander