¿Cómo entender el auge de la derecha en el mundo?

Aún recuerdo cómo era la sociedad española antes de la crisis: bonanza económica, compraventa de casas por todos lados y, sobre todo una relativa confianza por la izquierda, pero desde 2008-2010, con el estallido de la crisis económica, la tortilla giró y el PSOE, que era el partido que gobernaba en España por aquel entonces, fue el blanco de todas las críticas (no era de extrañar cuando en un principio negó la crisis ya existente).

Y aunque en mi país, por mal que le pese a muchos, solemos votar al partido opositor (si se me permite la generalización) para castigar al que ocupa el gobierno, en estos años he ido notando un auge de la derecha, pero no solo en España, sino en el mundo en general. Tenemos los casos de Donald Trump en Estados Unidos,  Jair Bolsonaro en Brasil o la escalada política de VOX en el parlamento de Andalucía que dio el pistoletazo de salida a su ascenso a la esfera política nacional en las elecciones siguientes, aunque en Francia, el posible ascenso de Marine Le Pen quedó en agua de borrajas con la opción menos radical, Emmanuel Macron. Incluso en Reino Unido, cuya política tolerante y liberada se idealiza en todo el mundo ha triunfado la derecha con su celebrado Brexit.

Y si algo me ha servido estudiar Historia es que en época de crisis y, la derecha, por su aparente opinión económica liberal, parece la opción más coherente, aunque también el populismo que les rodea tampoco puede obviarse y más cuando hay tenencia a culpar no solo al que está gobernando, sino a elementos exteriores como la llegada de los inmigrantes y su consiguiente propagación de bulos xenófobos, en lugar de analizar la corrupción de los gobiernos y los partidos políticos en general. Una sociedad decepcionada siempre busca culpables externos en lugar de hacer autocrítica y analizar no es una labor a la que suele estar dispuesto y gran parte de esos partidos aprovecha este margen para convencer a la población.

 

 

 Pero aún así, desde la perspectiva histórica no es difícil entender el por qué del auge de la derecha en estos tiempos: se ha dado la oportunidad de que la izquierda gobierne y en vista de sus fallos (porque los tiene), la derecha, por su discurso, es siempre la mejor opción y acaba resaltando en las siguientes elecciones. No es de extrañar que Hitler resultara elegido en 1933, cuando la Gran Depresión campaba a sus anchas por la economía mundial, en una Alemania ya de por sí destruida durante la I Guerra Mundial y la inflación de precios que hubo durante la República de Weimar. Con la actual crisis del coronavirus también se puede estudiar a su población y su espectro político en función de cómo entiende la gestión de sus gobiernos.

Pero otro de los gajes de la Historia es que podemos analizar que los auges ideológicos son periódicos. Si hoy en día la derecha es la ideología “de moda”, llegará un día en que la izquierda vuelva a resurgir de sus cenizas cual Ave Fénix y así sucesivamente, siendo en consecuencia, un círculo vicioso. Solo queda por ver (en lo bueno o en lo malo) qué puede propiciar de nuevo el hipotético surgimiento de la izquierda.

Así que en consecuencia, la Historia es un arma muy importante para comprender el auge de las ideologías políticas y, sobre todo, aprender de los errores, cosa que muy pocos, indistintamente de un espectro político u otro, toman en cuenta.

-Alex DeLarge

¿Es una amenaza el feminismo?

En los últimos años ha habido un repunte de la tercera ola del feminismo (aunque algunos ya la clasifican en la cuarta) que sin duda, sea donde nos metamos, ya sea en las redes sociales, en la prensa, en la televisión e incluso el cine. Todo ello no está exento de reivindicaciones y sin duda, hace mucho ruido.

Ojo, no quiero decir que hacer ruido en este aspecto sea malo, ya que gracias al feminismo, muchas personas han mejorado ciertas conductas y se está luchando con lacras como la violencia de género o el acoso sexual normalizado, adquiriendo una problemática relevante que hace años pocos tenían en cuenta.

No obstante, las conductas machistas y patriarcales están fuertemente arraigadas en el colectivo y muchos de ellos ven al feminismo como una amenaza y otras corrientes feministas como la radical (no debe entenderse el feminismo como uno solo, sino como varios y de todos ellos se debe aprender), debido a su modo de difundirse, no suele gustar a un público generalizado y no son pocos los comentarios despectivos e intimidatorios que reciben muchas activistas y personas afines.

Pero me gustaría lanzar una pregunta, ¿es peligroso el feminismo? desde sus orígenes, pasando por la educación igualitaria ideada por Mary Wolstonecraft, el movimiento sufragista u hoy en día, la lucha con las desigualdades y la aplicación de la perspectiva de género a todo, esta corriente de pensamiento (como historiadora no puedo evitar verlo como tal) tiene sus seguidores y sus detractores. Estos últimos, debido a la falta de información y al verse cuestionados desde sus conductas arraigadas, creen que el feminismo es desde el machismo inverso hasta un conjunto de “feminazis” (término que no comparto en absoluto y que no debería usarse) movidas por la izquierda para acabar con el orden establecido.

Por tanto, no, no creo que el feminismo, aplicado desde una perspectiva histórica, sea peligroso ni suponga una amenaza. De hecho creo que deconstruyéndonos todos de nuestras actitudes, informándonos correctamente, ya que gran parte de las malinterpretaciones que se da es precisamente por no informarse debidamente y sin caer en el dogma y aplicando la perspectiva de género a donde puede aplicarse (uno de los defectos que encuentro en el feminismo es que se aplica a prácticamente todo y desde el punto de vista histórico, no resulta factible en muchos casos), creo que puede llegar a ser totalmente necesario y creo que todos podemos y debemos aprender de él, pero eso sí, debe estar en nuestra mano querer cambiar eso. Sin duda, no es un camino fácil, pero con esfuerzo y perseverancia, creo que poco a poco se puede conseguir.

-Alex DeLarge

 

Si quieres saber más de esta autor, lee sus artículos en HC

¿Es correcto revisionar la historia?

Tribulaciones del historiador eurocentrista

(Reseña) El gran delirio – Norman Ohler

¿Es correcto revisionar la historia?

La mal llamada Revolución Libertadora - Infobae
Argentinos celebrando la Revolución Libertadora

Cuando un historiador investiga fuentes, encuentra que no todas siguen un dogma determinado, sino que cada historiador, según a qué corriente historiográfica pertenezca, se adscribe a su criterio para escribir y hacer Historia, aunque hoy en día, según aprendí en una asignatura llamada Fuentes para la Historia Moderna, el historiador ya no tiene en cuenta la historiografía, sino que va estudiando artículos que pertenecen a distintas corrientes y va creando sus propias conclusiones.

Perteneciendo a una corriente historiográfica o no, lo que sí hacemos los historiadores de hoy en día es analizar con lupa todo lo histórico, porque también la Historia está sujeta a manipulaciones, tergiversaciones y negacionismos que nos vemos obligados a contrastar y muchas veces se disfraza de revisionismo o, incluso presentismo.

Robert Allen - NYU Abu Dhabi
Robert C. Allen

Pero, ¿qué es el revisionismo? revisionar la historia tiene varias connotaciones: según la historiografía anglosajona (principalmente) es responder mediante artículos a otros artículos con los que no se está de acuerdo, siempre de manera educada y es una forma más para aprender sobre distintos puntos de vista en la Historia. Por ejemplo: el historiador estadounidense Robert C. Allen escribió en su artículo Revolución en los campos: La reinterpretación de la Revolución Agrícola inglesa varias respuestas a los métodos de otros historiadores que menciona en el mismo.

Sin embargo, como ya he mencionado, el revisionismo puede ser confundido fácilmente con negacionismo y manipulación. Es decir: además de responder puntos de vista, hay en los últimos años una tendencia a revisar la Historia para escribirla de manera más objetiva y evitar manipulaciones, tal y como es el caso del revisionismo hacia la figura de Stalin en los últimos años (sin llegar a negarla) o el revisionismo argentino tanto en el peronismo como en la Revolución Libertadora, usando para ello la prensa como modo principal de difusión.

No obstante, el caso más conocido de negacionismo histórico y que muchos de sus adeptos afirman que es revisionismo es el relacionado con el III Reich y el Holocausto, siendo David Irving el historiador negacionista más notable. Irving defiende que Hitler no era consciente de la magnitud de los crímenes que cometió, ya que los que los perpetraron eran sus seguidores, aunque más peligroso resulta quienes creen que el Holocausto nunca tuvo lugar, pese a que hay pruebas de que sí hubo un genocidio contra determinados grupos religiosos y étnicos para conseguir una «raza superior».

David Irving - Wikipedia, la enciclopedia libre
David Irving

Y es ahí donde hasta hace poco yo misma creía que revisionar era sinónima de negar, ya que casi siempre cuando he leído artículos revisionistas, se tiende a negar parte de la situación, pero si atenemos por ejemplo a la historiografía anglosajona, de la cual se puede aprender mucho, el revisionismo es positivo y se puede aprender de uno u otro historiador, pero debemos dejar de llamar revisionismo al negacionismo y llamarlo como tal, ya que como he dicho, puede dar lugar a manipulaciones o tergiversaciones. tal y como sucede en la historiografía argentina durante los años 50/60.

Entonces es cuando os planteo la siguiente cuestión, ¿es lícito revisionar la historia? ¿creéis que al permitirse las revisiones es más vulnerable a manipulaciones? En mi opinión, si se revisiona para aportar nuevos datos, siempre y cuando no se nieguen los hechos demostrados y sea objetiva, entonces sí, bienvenidas sean las revisiones, pero si se utiliza para manipular y negar, ya es otra cosa.

ALGUNOS ENLACES DE INTERÉS Y QUE HAN AYUDADO A ELABORAR ESTA ENTRADA

 

-Alex de Large.

 

 

 

 

 

 

Si quieres conocer más textos de esta autor, te dejamos los siguientes enlaces.

Tribulaciones del historiador eurocentrista

(Reseña) El gran delirio – Norman Ohler

¿Quiénes eran los Sonderkommando?

Tribulaciones del historiador eurocentrista

Mapa histórico de Europa y España, más de 200 imágenes para descargar

En la carrera de Historia, al menos en la Universidad de Murcia se intenta impartir los períodos históricos tanto universales, de Europa y de España, pero en el concepto universal entra muy poca cosa y ya lo decían los profesores que nos las impartieron, que debido al escaso tiempo (son asignaturas cuatrimestrales) no se podía dar todo lo que se debía, sino que hay que ceñirse al temario establecido, con lo cual mucho quedaba en el olvido.

No obstante uno de mis profesores decía que no nos limitásemos al temario, sino que ampliáramos materia por nuestra cuenta y compensáramos las carencias del sistema universitario. Huelga decir que muchos o hemos ampliado poco o apenas le hemos hecho caso.

Y ahí quiero ir a parar. Debido a la falta de tiempo y luego por la inclinación por otras ramas, he terminado obviando Historias como la de Asia, América, África… y aunque me gusta leer artículos acerca de ellas, aún pienso que lo que sé es muy poco y he acabado padeciendo uno de los problemas del historiador europeo: el eurocentrismo.

Muchas veces, por especialidad o por comodidad, he escrito sobre todo Historia europea y eso nos pasa a muchos historiadores de este continente: creemos que lo ocurrido en Europa es más importante y olvidamos que lo ocurrido en los otros continentes también es relevante, aunque yo intento leer lo que puedo sobre ello, ya que para eso soy historiadora y también hay temas que me interesan dentro de mi especialidad.

Por ello, me gustaría pedir perdón por mi eurocentrismo acomodado y agradezco al equipo de HC Historia Contemporánea por ofrecerme un espacio, porque gracias a esto puedo ampliar mis horizontes, aunque la sección «Historia Eurocentrista» ha tenido un inesperado éxito en la página de Facebook. Todo esto se debe a que mi especialidad es la Historia Contemporánea en los siglos XIX y XX, sobre todo el III Reich, aunque no descarto escribir entradas y post  sobre la Edad Media o Moderna, que también hay información interesante. A veces también ocurre que ya por la comodidad mencionada, prefiero escribir sobre temas que mejor sé y manejo, pero ¿para qué está el historiador para investigar e ir más allá?.

Así que este espacio sirve para curarme de esa epidemia eurocentrista y, siempre que pueda, investigar y publicar entradas históricas que no sucedan en Europa. Ha hablé de esto en el primer post de la página de Facebook, pero creo que sería adecuado plantearlo en una entrada y ampliarlo, para llegar a un número mayor de personas.

Ahora, os quiero animar a que debatáis, ¿creéis que en Europa hay ese eurocentrismo que menciono? ¿creéis que los mismos historiadores europeos son conscientes e intentan subsanar este defecto o aún queda mucho?

-Alex De Large

Si quieres conocer más de este autor, puedes leer alguno de los siguientes artículos:

¿Quiénes eran los Sonderkommando?

(Reseña) El gran delirio – Norman Ohler

¿Es correcto revisionar la historia?

(Reseña) El gran delirio – Norman Ohler

Título: El gran delirio: Hitler, las drogas y el III Reich

Original: Der totale Rausch: Drogen im Dritten Reich

Autor: Norman Ohler

Editorial: Crítica

Año de publicación: 2015

Calificación: 4/5

Sinopsis: El resultado de cinco años de investigación en archivos alemanes y estadounidenses. Este es un libro fundamental para conocer mejor a Hitler, por un lado; pero también para entender los éxitos militares del nazismo. Como ha dicho el gran historiador Hans Mommsen: «Norman Ohler se ocupa de una dimensión hasta ahora insuficientemente conocida del régimen nazi: la importancia del uso creciente de drogas en la sociedad nacionalsocialista». Basándose en fuentes hasta ahora no utilizadas, Ohler no sólo profundiza en la drogadicción de Adolf Hitler, a quien su médico personal mantenía activo dándole hasta 74 estimulantes distintos, sino en la difusión del uso de metanfetamina entre la población alemana, y nos descubre que se administraron millones de dosis a las tropas que habían de resistir los tremendos esfuerzos que requería la realización de las campañas de la blitzkrieg.

La historiografía relativa a Hitler y el III Reich es vasta y todavía corren ríos de tinta y cualquiera que vea algo nuevo relacionado dirá que se ha escrito demasiado. Pero siempre hay estudios que van más allá y se descubren otros datos que no se sabía con certeza y que suponen otro enfoque de investigación y ahí ha ido a parar Norman Ohler, escritor alemán: el estudio de las drogas en el III Reich y cómo las usaba Hitler.

Theodor Morell

Quienes estudiamos el III Reich (yo aspiro a especializarme en eso) conocemos grosso modo la mala salud de Hitler, que le hacía seguir una dieta vegetariana, que aunque tuviera una actitud de superioridad moral, era un amante de la carne y los motivos de su dieta eran por motivos de salud y no por motivos éticos y siempre sufrió de flatulencias y problemas estomacales que mantenía a raya mediante el escaso consumo de carne y las diversas drogas (Pervitin, Eukodal, Vitamultin y demás sustancias de origen animal transformadas) que le suministraba su médico personal Theodor Morell, un médico que hoy en día se consideraría más bien un charlatán, pero que a base de jeringa ganó una base de clientes y vio su etapa dorada al convertirse en médico de Hitler. En este libro se habla a fondo de su historia con el Führer, su auge y su caída y cómo Hitler no sólo fue cayendo políticamente, sino también física y psíquicamente debido a su tratamiento a base de drogas.

También y no menos importante se habla del desarrollo del Pervitin, marca registrada de las metanfetaminas que se usaba tanto en la Wehrmacht como por civiles porque ofrecía un mayor aguante y resistencia en las diversas actividades y cómo un medicamento que podía adquirirse con gran facilidad se convirtió en una droga altamente adictiva y que no pocos podían prescindir, pese a sus altísimos efectos secundarios. Pese a que el III Reich castigaba a los drogadictos con penas severas y los enviaba a campos de concentración y su intención con el Pervitin era diferente, al final se puede decir que los mismos consumidores de una forma u otra se convirtieron en drogadictos.

En general el libro es de lectura ligera una vez se tiene nociones de III Reich y su historia y el tono del autor es ameno y fácil de entender y usa un tono más bien humorístico, pero con rigor histórico. Hay que decir que la parte de la historia del Pervitin y su vida y milagros puede ser un poco densa, pero por lo general es un libro que teniendo tiempo, se lee enseguida y gracias a él he descubierto más a fondo datos que hasta entonces no conocía del todo bien y me han ayudado a aclarar mejor la verdad sobre la salud de Hitler, sobre la que hay muchos mitos, principalmente la relacionada con su vegetarianismo.

Yo personalmente os recomiendo el libro, ya que aporta información relativamente nueva y muy interesante y es evidente que el autor se ha tomado sus cinco años investigando y ofreciendo buenos resultados y como dice Hans Mommsen en su epílogo, ofrece otra perspectiva en el estudio de la figura de Hitler. Eso sí, es una recomendación orientada a quienes conozcan la figura de Hitler y quieran ampliar información, si se sabe poco de él o del III Reich, la lectura, pese a su tono, puede que cueste entender ciertas partes.

-Alex De Large

Si quieres conocer más artículos de este autor, puedes leer alguno de sus siguientes artículos:

Tribulaciones del historiador eurocentrista

¿Es correcto revisionar la historia?

¿Quiénes eran los Sonderkommando?

Te agradeceremos una pequeña donación:

Logo

Para un cafecito

Con este cafecito, harás más feliz a HC Historia Contemporánea.

MX$10,00

¿Quiénes eran los Sonderkommando?

WWII SONDERKOMMANDO Identification Disc | J Levine Auction ...

Todo el mundo conoce el horror de los campos de exterminio alemanes, donde millones de judíos (en su mayoría), pero también gitanos, Testigos de Jehová, homosexuales y prisioneros políticos diversos murieron y fueron torturados y los que sobrevivieron pueden contarlo pero con gran pena y en muchas ocasiones, culpabilidad por haber sobrevivido. La culpabilidad del superviviente fue una de las principales secuelas de quienes pasaron por los campos y más si se ocupaban ciertos cargos.

Sonderkommando de Auschwitz: el destino más cruel de la tierra - NIUS
Auschwitz, la mayor fábrica de muerte conocida.

¿Qué cargos? resulta que en estos campos existía cierta jerarquía y en función de la utilidad, los prisioneros eran utilizados para cumplir ciertas tareas: estaban los Kapos, jefes de las unidades de los campos y que a cambio de más comida y otros privilegios, eran capaces de abusar del resto de prisioneros y no eran bien vistos por ellos: se les temía y odiaba y muchos no acabaron bien, ya sea linchados por quienes habían sufrido su tiranía o juzgados y condenados en los juicios que siguieron tras la guerra.

Pero había otro tipo de prisioneros, asignados a una tarea más baja e incluso secreta que los nazis se esforzaron en ocultar, pero siempre quedó alguien que vivió para contarlo: los Sonderkommando.

Sonderkommando - Wikipedia, la enciclopedia libre

¿Quiénes eran y a qué se dedicaban? Los Sonderkommando eran la unidad de prisioneros que se encargaban de conducir a los presos a las cámaras de gas y más tarde, cuando ya habían sido asesinados, tenían que recoger los objetos de valor que portasen, sacarlos de la cámara para quemarlos en el crematorio y limpiar la cámara para la siguiente remesa de infortunados que fueran seleccionados para morir allí.

El Giraldillo - MESA REDONDA SOBRE PRIMO LEVI: SINO AHORA, ¿CUÁNDO?
Primo Levi

Normalmente los Sonderkommando tenían unas condiciones similares a los Kapos: mejor comida y abrigo y dormían en barracones separados del resto, pero su durabilidad era breve. Al cabo de unos meses iban siendo eliminados por los nazis antes que ser transferidos a otra unidad de trabajo para evitar los testimonios que salieran de allí. Otros eran transferidos a otros campos y podían ejercer la misma tarea o acababan en otra.

Quienes conocían la tarea de los Sonderkommando fuera de la unidad, lejos de comparecerse de estos, solían odiarlos porque se encargaban de conducir a la muerte y saquear a sus familias, de hecho Primo Levi hace esta observación de ellos en su obra Los hundidos y los salvados:

«Nada semejante ha ocurrido nunca, ni habría sido concebible, con las demás categorías de los prisioneros; pero con ellos, con los «cuervos del crematorio», las SS podían cruzar las armas, de igual a igual, o casi. Detrás de este armisticio podemos leer una risa satánica: está consumado, lo hemos conseguido, no sois ya la otra raza, la antirraza, el mayor enemigo del Reich Milenario. Os hemos abrazado, corrompido, arrastrado en el polvo con nosotros. También vosotros como nosotros y como Caín, habéis matado a vuestro hermano. Venid, podemos jugar juntos.»

Debido a la reputación que se tenía de ellos y la escasa esperanza de vida, puede creerse a simple vista que apenas se sabe de ellos y lo poco que se sabe es por lo que se difundía, pero hoy en día hay gente que pudo sobrevivir para contarlo como es el caso de Shlomo Venezia (1923-2012), que ha dejado por escrito uno de los mejores y más precisos testimonios en primera mano sobre este «oficio».

Shlomo Venezia, en el comando del horror - La Segunda Guerra
Shlomo Venezia

Venezia era un judío sefardí de Salónica que acabó en Auschwitz y sirvió como Sonderkommando, siendo afortundado de ser transferido a otros campos, pero que siempre vivió con la marca de haber sido uno de esos «cuervos» que definía Levi. En su libro Sonderkommando cuenta su testimonio, absolutamente desgarrador y nos permite conocer más a fondo cómo eran las tareas de esta unidad. Ahora, debo advertir que no es un libro apto para sensibles y no es para menos, pues lo que se cuenta es devastador.

Hoy en día la historiografía nos permite recuperar ese testimonio y aunque se sabe relativamente poco, hemos podido conocer la historia de los Sonderkommando, si no a fondo, al menos en un contexto generalizado, ya que los nazis, de no ser por los pocos supervivientes que dejaron (tal y como fue el caso de Venezia), nos habríamos quedado con la injusta y sesgada definición de Primo Levi.Sonderkommando: 364 (ENSAYO Y BIOGRAFIA): Amazon.es: Venezia ...

Aquí se puede ver una entrevista que el periodista Iñaki Gabilondo hizo a Shlomo Venezia. Debo avisar que Venezia habla ladino, el español que hablan los judíos sefardíes y que han conservado durante siglos, pero por lo general se le entiende bastante bien.

Si os interesa la II Guerra Mundial y más concretamente, desentrañar la historia de los campos de concentración y exterminio, por muy dolorosa que sea, aquí tenéis una breve información sobre una de las unidades menos conocidas y que aún hoy en día siguen teniendo esa oscura reputación.

-Alex DeLarge

Si quieres conocer otros trabajos de este autor, puedes leer alguno de sus siguientes artículos:

Tribulaciones del historiador eurocentrista

¿Es correcto revisionar la historia?

(Reseña) El gran delirio – Norman Ohler

BIBLIOGRAFÍA:

LEVI, PRIMO, Los hundidos y los salvados, El Aleph, 1986

VENEZIA, SHLOMO, Sonderkommando, RBA, 2010