¿Fue la Edad Media en realidad una época oscura?

Cuando hablamos de Edad Media, siempre pensamos en una etapa oscura, donde la religión predominaba sobre la población, la mujer estaba totalmente sometida al dominio masculino y donde todos los progresos sociales y culturales quedaron aparentemente estancados, comparado con la Edad Antigua y hasta el Renacimiento, no hubo grandes avances.

Sin embargo, desde que estudié Historia en la Universidad (admito que los historiadores podemos ser personas irritantes en este aspecto, pero ya nos viene de formación profesional y acabamos viendo historia por donde no hay), mi concepto de Edad Media se ha visto modificado y va más allá de esa etapa oscura que tanto nos han pintado.

Porque sí, la Edad Media fue una etapa de progresos, tal y como señala Jean Gimpel en su libro La Revolución Industrial en la Edad Media (recomendada lectura para comprender lo que supuso la Edad Media), donde se puede apreciar las mejoras en la agricultura, uso de energías como la maremotriz, que llevaron a ese aumento demográfico, que luego tras el siglo XIV, debido a las malas cosechas y la peste negra, supuso ese terrible descenso.

También hubo avances arquitectónicos, literarios y sociales, con la burguesía emergente y el surgimiento de la ciudad medieval. Incluso hubo alguna mujer escritora, como Christine de Pizán o reinas como Leonor de Aquitania, que fue incluso más poderosa y rica que el rey de Francia. Con esto, podemos decir que el periodo medieval sí tuvo sus mejoras, pero finalmente, el dominio de la Iglesia, que comenzó a condenar tales avances, supuso ese retroceso que hoy en día tenemos muy arraigado.

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Jacques Le Goff

Entonces, ¿podemos decir que la Edad Media fue oscura? Historiadores como Jacques Le Goff han luchado para exponer el esplendor de esta época y aunque es evidente que no es esa etapa oscura e ignorante, sí tuvo su ambición de desarrollarse y en vista está en sus progresos. Yo creo que debemos dejar de lado ese concepto oscuro y empezar a tener en cuenta, no solo los historiadores en las publicaciones, sino también en la enseñanza, que la Edad Media fue una era de luces y algo de sombra, pero con afán de desarrollarse y grandes avances tecnológicos.

Y vosotros, ¿creéis que fue una época oscura? ¿Después de leer mi debate tenéis otro concepto? Sois libres de opinar.

-Alex DeLarge

¿Los mitos fundacionales han caducado?

¿Qué son los mitos?

Los mitos son uno de los medios que emplean las sociedades humanas para interpretar las fuerzas creativas, los fenómenos naturales y los acontecimientos que escapan a su control. Procurar explicar, por ejemplo, cómo llegaron al mundo la maldad y la muerte, o la relación entre el tiempo y eternidad; también describen sucesos tales como el comienzo o el fin del mundo, o las hazañas  de los héroes culturales y fundacionales. A su vez, ofrecen una visión de la condición humana y constituyen una fuente de inspiración y consuelo, cuando los seres humanos se enfrentan con lo desconocido y lo aparentemente irreconciliable.

Pero también pueden funcionar para legitimar el poder, una posición dentro de una sociedad y recubrir de misticismo el origen de una civilización. Entonces les llamamos mitos fundacionales.

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Mito fundacional de Roma

¿Qué es un mito fundacional?

Se considera mito fundacional a la estructura simbólica correspondiente a la vida y cultura del ser humano y presente desde el origen de las civilizaciones. Tienen una doble función: dar sentido y explicar a las instituciones existentes remitiendo a los tiempos originales en la historia de la humanidad. Recurrimos a ellas para encontrar una solución, sentido o respuesta a alguna interrogante de nuestros tiempos.

Poseen características que ayudan al entendimiento de ideas, costumbres, creencias o la formación de naciones.

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La leyenda de la fundación de México-Tenochtitlán como ejemplo de mito de fundacional

La mayoría de las sociedades y/o culturas comparten mitos fundacionales, ideas de cómo una “fuerza divina” los escogió para legitimarlos en el poder y poder establecer una jerarquía social con base en los mismos.

Pero, ¿Por qué recurrir a ellos?  

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La espada en la piedra. ¿Mito fundacional?

En algunas sociedades formaban parte del control y sumisión de los súbditos,  ayudaban en las batallas como factor psicológico cuando se daban los enfrentamientos, motivaban a crear un sentimiento de grandeza frente a otras sociedades, pero también ayudaban a fomentar una identidad nacional y sentido de pertenencia.

Entonces ¿los mitos fundacionales son parte de un pasado un tanto lejano? No podríamos asegurar esto, ya que siguió siendo ocupado hasta inicios del siglo pasado, para crear la identidad de potencias europeas que se encontraban emergiendo. Pero no solo eso, muchos países que buscaban democratizar sus sistemas tomaron como bandera mitos fundacionales para lograrlo y poder construir un nuevo programa de nación con base en sus renovados mitos, ideas y sistemas económicos,  que servirían para fundar las nuevas naciones que serían faro inspirador para más naciones.  En esto podemos enumerar a Alemania,  la Unión Soviética, Italia, Cuba, China y en la actualidad a Corea del Norte.

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Ernesto Guevara y Fidel Castro

¿Se usan actualmente los mitos fundacionales?

La idea del mito fundacional no solamente queda aquí, se ha modernizado y adaptado a las nuevas demandas tecnológicas, sociales y de ideologías en nuestros días, dejando el halo de misticismo y sobrenatural para pasar al marketing y la publicidad, dotando a identidades y personajes de redes sociales de una estructura social (llámale followers, amigos, seguidores, suscriptores, etc.) para formar sus propias aldeas virtuales en este mundo globalizado, donde sus mitos fundacionales quedan registrados en la nube y estos se legitiman como los pioneros de tal o cual tendencia.

Pero esa esa es otra historia que les tocará estudiar y analizar a las siguientes generaciones de historiadores.

Por cierto, ¿nos pueden invitar una tacita de café? Se los agradeceríamos mucho.

-Barbarella

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La práctica pedagógica y la Historia

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Los cuatro jinetes de la historia del arte

Es evidente que en HC Historia Contemporánea existe gran admiración por historiadores como Eric Hobsbawm u otros cuyo nombre es más famoso dentro de los círculos de Clío. No obstante, en esta entrada hablaremos de teóricos e intelectuales que han puesto a la práctica de la historia del arte en un terreno más profesional y sistemático.

¿ Qué es y para qué sirve la historia del arte?

Primeramente, es menester preguntarnos el objetivo de esta disciplina ya que es bien conocido que es considerada por algunos algo completamente secundario o incluso irrelevante. Así que, ¿qué es y para qué sirve?

Como historiadora del arte puedo decir que el principal propósito de la Historia del Arte es todavía la construcción de explicaciones, el porqué de objetos con valor artístico que se perciben  a través del sentido de la vista. En ese tenor, desde el siglo XIX, esta disciplina se ocupó de la causalidad del objeto de estudio. 

¿Qué quiere decir esto último? se refiere a que se buscan las circunstancias por las cuáles una pieza artística es tomada como tal y cuáles fueron los procesos histórico-estéticos que confluyeron para llegar a ese resultado. Dicho de una forma más poética: es la investigación de los objetos bellos y las razones por las cuáles son así percibidos.

¿Cómo se logra esto?  con apoyo de métodos de análisis y sobretodo con suficiente calidad y cantidad de información para ofrecer una argumentación e interpretación convincente sobre el objeto que se investiga. Para eso, varios teóricos han desarrollado diferentes acercamientos a las piezas artísticas, y hoy presentaremos cuatro de ellos.

PETER BURKE (1937)

Es un historiador inglés cuya especialización radica en la historia cultural de la edad moderna y contemporánea. Uno de los grandes aportes que realizó fue la renovación del método historiográfico (la historia de la historia). También si uno quiere entender mejor las relaciones sociales de la Italia renacentista, definitivamente es a Burke a quién hay que leer. Además hizo un enlace entre la historia, la antropología y la sociología, de ahí que su trabajo se enfoque en la función social del lenguaje y las imágenes.

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Peter Burke

ERNST GOMBRICH (1909-2001)

Sin duda, estamos hablando del rey del estudio de la historia del arte. Es gracias a sus estudios de la historia del arte occidental y sus reflexiones hacia la teoría artística que su nombre llegará rápidamente a cualquier estudiante de primer semestre. Hablando de técnicas de investigación, Gombrich mezcló la psicología experimental con la fenomenología para estudiar los procesos y objetos artísticos. Una de sus particularidades como historiador, es su carácter divulgativo y belleza de sus textos, lo que también de forma paradoja lo ha hecho centro de las críticas de la academia debido a su aparente parcialidad.

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Gombrich con su esposa Ilse Heller

ABY WARBURG (1866-1929)

Este historiador alemán es fundamental para entender la historia del arte. Fundador de la Biblioteca de Estudios Culturales de Warburg, desarrolló trabajos interesantes enfocados al estudio del paganismo en el Renacimiento. Sin embargo, no se redujo solo a esto, sino que su proyecto más conocido es el Atlas Mnemosyne, (en honor a la diosa griega de la memoria) el cual es un estudio de todas las imágenes del arte occidental hasta su contemporaneidad creando en ese sentido el primer museo digital. Pueden consultar este atlas aquí.

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Atlas Mnemosyne

 

ERWIN PANOFSKY (1892-1968)

Panofsky fue un historiador del arte y ensayista alemán, exiliado en Estados Unidos. Es conocido por sus estudios sobre iconografía e iconología que a grandes rasgos se enfoca en la interpretación de una obra artística tomando en cuenta lo representado en la misma. No obstante, también se le reconoce por las monografías realizadas de artistas como Durero o Tiziano además de arte funerario. En cuanto a la iconografía, creó un método para describir y analizar una pieza con base en la observación y reconocimiento del tema expresado.

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Erwin Panofksy

Evidentemente existen numerosos acercamientos filosóficos y teóricos con respecto al estudio tanto del arte como de su historia. No obstante, para cualquiera que desee iniciarse en esta área del saber, debe recordar los nombres de estos intelectuales para comenzar alguna lectura introductoria.

– Momo

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El arte no es entretenimiento

Arte electrónico, más allá del ordenador personal

Historia de los Banquetes

 

Sobre la comparación entre fascismo y comunismo

Ya hablé en la última entrada sobre el auge de la derecha en el mundo. No solo Europa ha atravesado por este fenómeno periódico, sino que puede extenderse al continente americano. En Estados Unidos gobernó Donald Trump y en Brasil sigue Jair Bolsonaro, pero en otros países con una arraigada crisis como Venezuela o la destitución de Evo Morales, la derecha también va surgiendo en esos países y asentándose. Por no hablar de una tendencia al conservadurismo que permanece arraigado en gran parte de la población.

Sin embargo, cuando se abraza una ideología, se tiende a comparar la contraria y acaba dándose una opinión radicalizada y, bajo un análisis, se tergiversa y manipula la información. Es el caso del partido político español Podemos, que se le incluye en un espectro comunista cuando en realidad muchos de sus miembros abandonaron el Partido Comunista y han ido reconociendo la problemática de Venezuela. Al igual que muchos sitúan a Franco como un dictador fascista y tampoco se puede denominarle de tal forma, ya que adquirió elementos de una cosa y otra (siempre de forma conservadora y acorde a su idea) y denominaba al régimen como “nacionalcatolicismo”.

Otro hecho es, para defender una ideología u otra, siempre de descalifica como “comunista” o “fascista”, lo cual, en países como España, al menos, el término comunista siempre ha tenido una gran connotación negativa y se le teme más que a un gato el agua.  De hecho, los detractores al gobierno actual (coalición entre PSOE-Podemos) lo denominan “socialcomunista”.

Otra realidad es que, estudiando un poco y analizando, el comunismo nunca ha tenido una gran base sólida en España, aunque tuvo un gran auge durante los tiempos de la II República y Guerra Civil. Pese a ello, siempre ha necesitado un apoyo de otros partidos (Izquierda Unida) y el mismo Partido Socialista, que en 1977 tuvo que desvincularse de su corriente marxista hoy en día sigue sin ver con buenos ojos el comunismo y ha ido degenerando hacia la socialdemocracia. Existen partidos enteramente comunistas, pero apenas tienen voz y muy apenas consiguen escaños en los parlamentos. Con lo cual, no se puede decir que el comunismo haya llegado a España y en otros países como Venezuela tampoco se les puede llamar comunistas plenamente.

Así, que yo invito a leer e informarse mejor para tener un debate coherente y no caer en falsas calificaciones ni difundir noticias que han sido manipuladas. Nuestra tarea como historiadores es mantenernos lo más fiel posible a los datos y hechos y así los ofrecemos a quienes nos leen.

-Alex DeLarge

¿Por qué ver el #Snydercut es apoyar al arte?

Primero aclaremos una cosa: no soy fan de las películas de superhéroes. Con esto no quiero decir que considere que este tipo de producciones son inferiores en comparación con obras de cine de autor, ni que fuera yo Martin Scorsese. Simplemente no es el género que consumo habitualmente, en gran medida porque percibo – erróneamente ahora que lo pienso – que estos filmes van dirigidos exclusivamente a un público infantil.

No obstante, todo cambió cuando conocí a mi novio. Desde que empezamos a salir, he visto más películas de las franquicias Marvel y DC de las que hubiese querido en realidad, pero bueno, una de novia se pone complaciente. Fue entonces que di con el nombre de Zack Snyder.

Snyder entró en la conversación cuando fuimos a ver la película de Aquaman en el 2018. Quitando mi estupor por el actor Jason Momoa, lo que más me llamó la atención fue que por fin alguien le había dado algo de dignidad al personaje marino. Seamos sinceros, nadie quería ser Aquaman, sino, pregúntenle a Sheldon Cooper. Lo que Zack hizo se reduce solamente a otorgarle una personalidad en toda regla y considero que esa decisión fue en gran medida la fórmula de su éxito.

Con la debida asesoría de mi experto favorito, revisé su filmografía , la cual abarcaba desde una visión cruda y decadente del superhéroe con Watchmen (2009) hasta la creación de un «camino del guerrero» con Man of Steel (2013). En resumen, el trabajo de este director consta en la construcción y problematización de la figura del héroe, además de un desarrollo contemporáneo del género épico o la epopeya. ¿Estoy comparando al Superman de Snyder con el Odiseo de Homero o Eneas de Virgilio? Sí, ¿y qué?

Después me topé con la tendencia del #Releasethesnydercut en Twitter y busqué exhaustivamente y en vano porque no entendí ni jota. ¿Qué hice? le pregunté a mi novio y creo que su explicación es concisa, precisa y maciza.

Aquí los detalles:

Warner Bros. quiso hacer un universo fílmico y querían a Christopher Nolan, el cual les dijo que no, por lo que recomendó a Zack Snyder y Nolan apoyó con Man of Steel.

Aunque no le fue mal, querían más dinero. Así que Warner presionó a Zack para no hacer Man of Steel II y hacer Batman vs. Superman, la cual fue titulada como Batman vs. Superman: Dawn of Justice, porque querían que sirviera de base para armar la Liga de la Justicia.

Hizo casi todo lo que pidió el estudio, excepto la parte de la duración y el tono, porque quería hacer algo distinto a Marvel y su comedia y modo más «jocoso». Entonces, aunque la Warner aprobó la cinta, decidieron quitarle media hora para ganar más taquilla. Esto demostró ser un grave error, porque esa media hora explica mucho de la trama por la cual hubo quejas. Dato: Superman pelea en un lado deshabitado, porque la gente se quejó que en Man of Steel moría mucha gente. (WTF)

Las críticas fueron despiadadas y Warner pensaba que obtendrían mil millones de dólares, pero no fue así, por lo que destrozaron el plan de películas que había, donde se hablaba de que Justice League sería en dos partes, aunadas a películas por separado de Cyborg y Flash.

Snyder se concentró en hacer Justice League y todo iba bien, pero su hija Autumn Snyder se suicidó y él pues trató de concentrarse más en la cinta. Obvio, esto pasó factura y junto con la presión de Warner y unos de los directivos, decidió hacerse a un lado y atender a su familia.

Ojo: la cinta ya estaba virtualmente terminada, pues había estado trabajando a la par en BvS y Justice League, por lo que los actores ya estaban bastante a gusto con Zack. Al momento de irse, contrataron a Josh Wheedon, el director de las primera dos películas de Avengers, para terminar el trabajo. Al hacer esto, el presupuesto ya era de 275 millones de dólares-según Warner- por lo que extendieron otros 25 para que terminara y reescribiera la cinta. Por eso tiene más «comedia» y una historia bastante distinta. Aunado a que tuvo que meterle mucho dinero a ocultar el bigote de Henry Cavill.

La versión de Wheedon fue un desastre, pero casi en el primer minuto surgió el movimiento #Releasethesnydercut que nunca dejó de insistir en que se lanzara la versión que tenía Snyder en mente. El director compartió a través de sus redes múltiples montajes y fotos de su visión, siendo una constante que cada que lo hiciera, se relanzaran los hashtags. De hecho, Jason Momoa fue uno de los más insistentes en lograrlo.

A finales del año 2020, At&T logró que esto se materializara para que se lanzara Zack Snyder’s Justice League, otorgándole entre 40-70 millones de dólares para pulir su versión fílmica y grabar otras escenas-como la de Knightmare al final – siendo un triunfo de los fanáticos y del director por conservar su visión.

Actualmente existe el movimiento #RestoreTheSnyderVerse donde los fans demandan a Warner seguir con la visión de Snyder y presentarnos la historia que sigue al final de Justice League.

¿Ven porqué lo amo? Creo que no es necesario mencionar que en cuanto salió Justice League de Zack Snyder el 18 de marzo del 2021 la vimos (incluso alcanzamos la «oferta» de $60 pesos en Amazon Prime) y nos sumergimos en un «momento íntimo» de cuatro horas de esta epopeya contemporánea.

No voy a decir si esta versión es mejor que la del 2017 o no, como dije antes, mi dominio no cubre este género. Sin embargo, puedo hablar desde una perspectiva que sí me compete: la producción artística vs. los objetivos comerciales de las empresas. De hecho si quieres, puedes leer un artículo por aquí que escribí respecto a ese tema.

Zack Snyder apostaba por la creación artística, Warner Bros. por una fórmula multimillonaria como la de Marvel. El director exploraba las particularidades emocionales y contextuales de sus personajes, Warner quería una producción de standuperos con super poderes. Ojo, no estoy diciendo que esté mal ganar dinero con el arte (Dios me libre de algún día decir eso), lo que sí es cuestionable es hasta qué punto es válido romper una propuesta creativa con tal de ganar un par de millones más.

Pensamientos Finales

Justice League de Zack Snyder es una celebración. Se celebra el triunfo de la creatividad sobre la producción en serie. Con esta situación, se hizo más evidente que Warner Bros. no es una fábrica de latas de sopa, sino una empresa de cine y el cine cuenta historias, propone nuevas perspectivas, construye relaciones a través de un lenguaje específico y, por supuesto, también gana dinero.

Probablemente para ti, querido lector, $299 pesos es un precio excesivo para la renta de una película por 48 horas. Empero, si lo piensas detenidamente, ¿cuánto gastabas en ir al cine?

Además de que es un producto cultural original e innovador en su ramo, con esta minúscula acción le estarás diciendo a la Warner Bros. – y de paso a las demás productoras – que tú como público no eres pasivo y no estás dispuesto a pagar algo que no consideres que es de calidad. Las fórmulas de éxito en el entretenimiento pueden ser efectivas pero no deben ser el único recurso para convencer al espectador a hacer una compra.

Hazles saber que tú también estas en el juego del arte.

-Momo

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¿Cómo entender el auge de la derecha en el mundo?

Aún recuerdo cómo era la sociedad española antes de la crisis: bonanza económica, compraventa de casas por todos lados y, sobre todo una relativa confianza por la izquierda, pero desde 2008-2010, con el estallido de la crisis económica, la tortilla giró y el PSOE, que era el partido que gobernaba en España por aquel entonces, fue el blanco de todas las críticas (no era de extrañar cuando en un principio negó la crisis ya existente).

Y aunque en mi país, por mal que le pese a muchos, solemos votar al partido opositor (si se me permite la generalización) para castigar al que ocupa el gobierno, en estos años he ido notando un auge de la derecha, pero no solo en España, sino en el mundo en general. Tenemos los casos de Donald Trump en Estados Unidos,  Jair Bolsonaro en Brasil o la escalada política de VOX en el parlamento de Andalucía que dio el pistoletazo de salida a su ascenso a la esfera política nacional en las elecciones siguientes, aunque en Francia, el posible ascenso de Marine Le Pen quedó en agua de borrajas con la opción menos radical, Emmanuel Macron. Incluso en Reino Unido, cuya política tolerante y liberada se idealiza en todo el mundo ha triunfado la derecha con su celebrado Brexit.

Y si algo me ha servido estudiar Historia es que en época de crisis y, la derecha, por su aparente opinión económica liberal, parece la opción más coherente, aunque también el populismo que les rodea tampoco puede obviarse y más cuando hay tenencia a culpar no solo al que está gobernando, sino a elementos exteriores como la llegada de los inmigrantes y su consiguiente propagación de bulos xenófobos, en lugar de analizar la corrupción de los gobiernos y los partidos políticos en general. Una sociedad decepcionada siempre busca culpables externos en lugar de hacer autocrítica y analizar no es una labor a la que suele estar dispuesto y gran parte de esos partidos aprovecha este margen para convencer a la población.

 

 

 Pero aún así, desde la perspectiva histórica no es difícil entender el por qué del auge de la derecha en estos tiempos: se ha dado la oportunidad de que la izquierda gobierne y en vista de sus fallos (porque los tiene), la derecha, por su discurso, es siempre la mejor opción y acaba resaltando en las siguientes elecciones. No es de extrañar que Hitler resultara elegido en 1933, cuando la Gran Depresión campaba a sus anchas por la economía mundial, en una Alemania ya de por sí destruida durante la I Guerra Mundial y la inflación de precios que hubo durante la República de Weimar. Con la actual crisis del coronavirus también se puede estudiar a su población y su espectro político en función de cómo entiende la gestión de sus gobiernos.

Pero otro de los gajes de la Historia es que podemos analizar que los auges ideológicos son periódicos. Si hoy en día la derecha es la ideología “de moda”, llegará un día en que la izquierda vuelva a resurgir de sus cenizas cual Ave Fénix y así sucesivamente, siendo en consecuencia, un círculo vicioso. Solo queda por ver (en lo bueno o en lo malo) qué puede propiciar de nuevo el hipotético surgimiento de la izquierda.

Así que en consecuencia, la Historia es un arma muy importante para comprender el auge de las ideologías políticas y, sobre todo, aprender de los errores, cosa que muy pocos, indistintamente de un espectro político u otro, toman en cuenta.

-Alex DeLarge

¿Por qué no podemos comprar un Pollock?

A menos que seas Elon Musk o Jeff Bezos, o en su versión mexicana Carlos Slim, es poco probable que en tu vida como simple mortal puedas adquirir alguna pieza de la autoría del pintor estadounidense Jackson Pollock. Según registros recientes, la obra más onerosa que podemos encontrar fue adquirida en 2006 por un precio de 140 millones de dólares y usualmente dentro del mercado del arte, los precios no tienden a bajar.

Es posible que en este momento de tu lectura te estés haciendo la gran pregunta: ¿quién carajos es Jackson Pollock y porque alguien pagaría tanto dinero por algo que hizo?  En este artículo, mencionaré algunos aspectos de la vida y obra del artista y, como siempre, dejaré que mi querido lector se responda críticamente.

Con pose de chico malo

Un artista que no sabía dibujar

Paul Jackson Pollock nació en Cody, Wyoming el 28 de enero de 1912. Fue hijo de granjeros pero gracias a los constantes viajes de su padre que era agrimensor del gobierno, Pollock tuvo contacto con diversas expresiones artísticas de los pueblos nativos estadounidenses. Esto desembocó que en 1930 viajara a Nueva York para matricularse en el Art Students League of New York y fue uno de los primeros pasos para construir la carrera y fama de la cual goza, incluso muerto.

Lo más interesante de todo esto es que a pesar de tener una formación e interés por las artes plásticas, Pollock no sabía dibujar o al menos no contaba con la habilidad y educación suficiente. No obstante, esto no fue impedimento para que buscara influencias y nuevas tendencias. Por ejemplo el muralismo mexicano, siendo José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros referentes importantes para el artista estadounidense.

George Cox, David Alfaro Siqueiros y Pollock

Hombre creador, vale por dos

A partir de 1947,Pollock fue dejando de lado toda composición figurativa para adentrarse primordialmente en la abstracción. Si bien ya hemos comentado que Wassily Kandinsky estaba por los mismos terrenos en ese período, Jackson definitivamente le otorgó un diferenciador.

Para entender mejor su trabajo, existen dos conceptos clave: action-painting y dripping. El primer término refiere a una perspectiva creativa que consiste literalmente «pintar con todo el cuerpo.» El artista y la obra se encuentran en una especie de ritual en la que el acto de pintar se vuelve un canal de expresión del estado emocional del pintor. En cuanto al dripping, se refiere a esta técnica del «goteo» del pincel sobre el lienzo. Es por esta razón por la cual Pollock es retratado con su obra en el piso y caminando sobre ella, ya que es la mejor posición para esta forma de pintar.

Sumando todo esto, dio como resultado el expresionismo abstracto. Considerado como el primer movimiento estadounidense, catapultó a la ciudad de Nueva York como la nueva capital artística, eclipsando a París. Por lo tanto, Pollock ahora se convertiría en un líder de opinión para los jóvenes artistas y muchos seguirían su camino de las vanguardias.

Pollock trabajando

Cuidado con quién te mira y quién te compra

Lo cierto es que Jackson Pollock no ocuparía el lugar que tiene ahora si no se hubiera relacionado con las personas correctas. Entre 1942 y 1943, la coleccionista de arte Peggy Guggenheim recibió varias recomendaciones por parte de otros artistas sobre el trabajo del pintor del dripping. La sugerencia que dio en el clavo fue la del neoplasticista Piet Mondrian. Gracias a esto, Peggy le otorgó el privilegio de pagarle un estipendio mensual (algo así como un Patron de los 40´s) que le permitió vivir prácticamente de la pintura. Además de la creación de una de las obras más relevantes de su carrera, como lo fue «Mural» en 1943.

También la prensa hizo lo suyo. En 1949, la revista LIFE publicó un artículo pregonando a Pollock como «el mayor pintor americano de la historia.» Con esto, el éxito ya estaba asegurado. Simplemente su obra Número 11 fue vendida en 1973 por 2 millones de dólares, convirtiéndose en la pintura más cara pagada en una subasta de la época. Actualmente su valor está estimado en aproximadamente 200 millones de dólares. 

«Mural», 1943, Museo Guggenheim Bilbao

Como Pollock, no hay dos

Obviamente, el expresionismo abstracto (y Pollock en específico) no se salvó del escrutinio de la mirada conservadora del mundo del arte; mucho menos ahora que se pagaban exorbitantes cantidades de billetes verdes por sus producciones. Pollock fue acusado de ser nada menos que un autómata y que su obra sólo era producto del azar, por tanto, era completamente imitable.

Sin embargo, en 2015 el profesor del Departamento de Matemáticas y Ciencias de la Computación de la Universidad Tecnológica Lawrence de Michigan (EEUU) Lior Shamir diseñó un software capaz de dividir una obra de arte en fractales con el objetivo de asegurar la autenticidad del mismo.

Haciendo pruebas en las obras del expresionista, arroja como resultado que no existe azar en sus composiciones. Por el contrario, se confirma la validez de patrones y diferencias que sólo los números y los programas computacionales son capaces de percibir. Lamentablemente nuestra limitada visión hace que las piezas de Pollock sean unas de las más falsificadas dentro del mercado del arte. 

Probablemente hasta este punto sea difícil validar el porqué un Pollock sea algo inalcanzable de adquirir para nuestros modestos bolsillos. La mayoría de las veces el mercado del arte se rige por normas que poco tienen que ver con estudios o apreciación artística o estética. El hecho de marcara un estilo diferente, que su mecenas fuera una importante coleccionista, que sus obras sean subversivas pero al mismo tiempo razonadas, son sólo algunos puntos que podrían esclarecer este misterio.

Lo que sí es cierto es que Jackson Pollock en sí mismo es una figura sumamente interesante y pieza clave para entender no sólo la evolución del arte en Estados Unidos, sino también el pensamiento cultural y social de este país. Así que… ¡a seguir ahorrando!

-Momo

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Los cinco momentos de Wassily Kandinsky

Los cinco momentos de Adolfo Best Maugard

Top 5. Mujeres de arte

 

¿Es una amenaza el feminismo?

En los últimos años ha habido un repunte de la tercera ola del feminismo (aunque algunos ya la clasifican en la cuarta) que sin duda, sea donde nos metamos, ya sea en las redes sociales, en la prensa, en la televisión e incluso el cine. Todo ello no está exento de reivindicaciones y sin duda, hace mucho ruido.

Ojo, no quiero decir que hacer ruido en este aspecto sea malo, ya que gracias al feminismo, muchas personas han mejorado ciertas conductas y se está luchando con lacras como la violencia de género o el acoso sexual normalizado, adquiriendo una problemática relevante que hace años pocos tenían en cuenta.

No obstante, las conductas machistas y patriarcales están fuertemente arraigadas en el colectivo y muchos de ellos ven al feminismo como una amenaza y otras corrientes feministas como la radical (no debe entenderse el feminismo como uno solo, sino como varios y de todos ellos se debe aprender), debido a su modo de difundirse, no suele gustar a un público generalizado y no son pocos los comentarios despectivos e intimidatorios que reciben muchas activistas y personas afines.

Pero me gustaría lanzar una pregunta, ¿es peligroso el feminismo? desde sus orígenes, pasando por la educación igualitaria ideada por Mary Wolstonecraft, el movimiento sufragista u hoy en día, la lucha con las desigualdades y la aplicación de la perspectiva de género a todo, esta corriente de pensamiento (como historiadora no puedo evitar verlo como tal) tiene sus seguidores y sus detractores. Estos últimos, debido a la falta de información y al verse cuestionados desde sus conductas arraigadas, creen que el feminismo es desde el machismo inverso hasta un conjunto de “feminazis” (término que no comparto en absoluto y que no debería usarse) movidas por la izquierda para acabar con el orden establecido.

Por tanto, no, no creo que el feminismo, aplicado desde una perspectiva histórica, sea peligroso ni suponga una amenaza. De hecho creo que deconstruyéndonos todos de nuestras actitudes, informándonos correctamente, ya que gran parte de las malinterpretaciones que se da es precisamente por no informarse debidamente y sin caer en el dogma y aplicando la perspectiva de género a donde puede aplicarse (uno de los defectos que encuentro en el feminismo es que se aplica a prácticamente todo y desde el punto de vista histórico, no resulta factible en muchos casos), creo que puede llegar a ser totalmente necesario y creo que todos podemos y debemos aprender de él, pero eso sí, debe estar en nuestra mano querer cambiar eso. Sin duda, no es un camino fácil, pero con esfuerzo y perseverancia, creo que poco a poco se puede conseguir.

-Alex DeLarge

 

Si quieres saber más de esta autor, lee sus artículos en HC

¿Es correcto revisionar la historia?

Tribulaciones del historiador eurocentrista

(Reseña) El gran delirio – Norman Ohler

El árbol de navidad en México, un regalo Imperial.

¡El arbolito!


 

Es en estas fechas decembrinas cuando las casas se cubren de luces, las canciones de navidad suenan por las calles y en los interiores ( y algunos exteriores) enormes árboles de pino adornados de luces, colores y esferas son colocados con vida y alegría. «Poner el arbolito» se ha vuelto toda una tradición; casas, centros comerciales, plazas y lugares públicos adornan sus centros con árboles de diverso tamaño que anuncian a los cuatro vientos la llegada de la navidad Hoy en día esta difundida costumbre se ha vuelto algo recurrente (casi obligatorio) en los hogares mexicanos, pues la cultura popular así lo ha inculcado.

Sin embargo, y dando un repaso a nuestra historia nacional, tal vez nos demos cuenta de una cosa. En la época prehispánica, virreinal, así como en una buena parte de los primeros años de independencia el árbol de navidad brillaba por su ausencia.

¿Entonces dónde o, mejor dicho,  cuándo llegó esta tradición a México?

Descubrámoslo juntos.

En búsqueda del Origen.

En nuestra investigación por encontrar la llegada del árbol navideño a México podemos revisar, en primer lugar, el periodo precolombino, aunque por obvias razones el árbol de navidad no estuvo presente. El pino es una tradición cristiana (o por lo menos lo es actualmente) por lo que es bastante entendible el hecho de que en Mesoamérica no se conociera nada de dicha religión (recordemos que la llegada del cristianismo en el continente se hizo presente tras el arribo de los españoles) por lo tanto la opción de que el árbol sea una herencia Prehispánica queda descartada. La respuesta tiene que estar entonces en la época de virreinato… ¿O no es así?

Si bien fue gracias a la llegada europea el que la religión católica se difundió por todo el continente, en realidad algunas tradiciones y características propias de la religión hoy en día no estaban presentes en esa época.

 

La prueba más notoria es el sincretismo religioso llevado a cabo en México, con la aparición de nuevas entidades y costumbres como resultado de una mezcla entre la religión mesoamericana y católica. Sin embargo, eso es tema para otra entrada, pues el motivo principal de este blog ( el árbol de navidad) aún no se hacía presente. El motivo es simple: la tradición era todavía considerado un rito pagano en Europa.

Las raíces del árbol.

En las épocas de expansión y evangelización europea el viejo continente se hallaba repleto de múltiples y diversas religiones «paganas». El Cristianismo era en ese entonces una religión relativamente nueva y para abrirse paso entre los demás cultos tuvo que recurrir a una herramienta que ya mencionamos antes, el sincretismo religioso.

De esta manera, en su llegada al norte de Alemania, los primeros evangelizadores se encontraron con una tradición religiosa muy peculiar, se trataba del culto a Frey, el dios nórdico del sol, al cual por motivos de su nacimiento (próximo a la navidad cristiana) se le celebraba adornando un árbol.

«Este árbol simbolizaba al árbol del Universo, llamado Yggdrasil, en cuya copa se hallaba Asgard (la morada de los dioses) y el Valhalla (el palacio de Odín); y en las raíces más profundas estaba Helheim (el reino de los muertos).»

Según cuenta la historia, fue San Bonifacio de Maguncia ( apóstol de Alemania) quien al ver la tradición pagana de los pueblos nórdicos, decidió cortar el árbol representante del culto, para en su lugar plantar un pino. Este árbol  representa la divinidad, el amor de Dios, y según otras fuentes, la santa trinidad.

San Bonifacio cortando el árbol Yggdrasil
San Bonifacio cortando el árbol Yggdrasil

Dicho pino fue decorado con manzanas y velas ( que representaban al pecado y la luz celestial) con el paso del tiempo la tradición se extendió a toda Europa, siendo remplazados las velas y manzanas por esferas y adornos, además de una estrella en la punta del árbol.

La costumbre cobró fuerza  en el siglo XVII, cuando fue mezclada con otras tradiciones como las de San Nicolás, agregándole los regalos debajo del árbol. Ya para el año 1800 el árbol de navidad se podía notar en los hogares de Finlandia y para 1841 Inglaterra lo inmortalizó al poner un Pino en el Castillo de Windsor. Desde entonces la tradición se hizo muy popular, principalmente en las clases altas.

El regalo del segundo Imperio.

A su llegada a México los emperadores Maximiliano y Carlota tenían algo muy claro, para poder cumplir su misión era necesario impactar culturalmente en el país. Por ello se esmeraron con empeño en introducir nuevos hábitos y costumbres característicos de Europa.

Abundaron los bailes, las obras de teatro, se hicieron recurrentes las «horas del té» y se impusieron las modas francesas e inglesas en cuanto a vestimenta se trababa. Obviamente, esto era para las clases adineradas.

Cómo mencioné con antelación, el árbol de navidad se volvió una costumbre relativamente nueva en la alta sociedad europea. Las grandes casas del viejo continente rápidamente replicaron la acción de poner un pino en las salas de estar. Para Maximiliano y Carlota, los emperadores que deseaban poner a México en la vanguardia de la moda, el detalle no podía faltar.

De esta manera el 24 de diciembre de 1864 se colocó en el Castillo de Chapultepec (residencia oficial de los emperadores) un adornado árbol de navidad. El Pino llamó inmediatamente la atención de toda la aristocracia mexicana, que empezaron a replicar la tradición europea. En muy poco tiempo los principales hogares de la clase alta tenían su propio árbol de navidad, reemplazando (al menos de momento) al tradicional nacimiento o pesebre navideño.

Si bien algunas fuentes señalan que el árbol ya había llegado con antelación a México debido a una ola de migrantes alemanes, se considera al pino de los emperadores cómo el primer árbol de navidad oficial de México.

El árbol en peligro

No obstante, la tradición pareció peligrar un año después de su llegada oficial, en 1865 el padre de la emperatriz Carlota, Leopoldo I de Bélgica, fallecería dejando en duelo a su querida hija. Debido a ello, se decretó luto nacional en México y  por consecuencia, la abstención de colocar decoraciones navideñas ( incluido el árbol).

Sin embargo, por fortuna –o infortunio de Carlota– la orden solo fue acatada por los conservadores, el resto de la aristocracia mexicana no pudo evitar colocar un bello árbol navideño, preservando así la tradición.

Leopoldo I de Bélgica
Leopoldo I de Bélgica

Con la derrota y destierro del imperio muchas de las nuevas costumbres impuestas por este también fueron marginadas. No obstante, aunque en menor medida, el árbol navideño persistió en la tradición mexicana.

El árbol de navidad, un arma política

No sería hasta 1878 cuando el árbol volvió a protagonizar en las celebridades decembrinas. El general Miguel Negrete, uno de los más fervientes rivales políticos de Porfirio Díaz, decidió retomar la costumbre tras un viaje por Europa. El árbol también tenía cierto trasfondo político, pues era sinónimo de riqueza y ostentosidad, colocando al general Negrete en la vanguardia y moda del momento. Prueba de ello es la descripción de la prensa sobre el árbol navideño:

“el árbol sembrado de luces, cubierto de heno, extendía sus ramas a una gran distancia, y contenía como 250 juguetes, entre los que cada invitado tenía derecho a elegir uno designado por un número que de antemano se repartió; los objetos consistían en juguetes de muy buen gusto y aún de lujo”.

Con el pasar de los años el árbol navideño se volvió parte de las costumbres mexicanas; hoy en día es habitual ver uno de estos árboles (o al menos una réplica plástica) adornando las casas y estancias de todo México, acompañado con otros adornos también propios de las fiestas, y que sin duda muchos reconocemos como tradicionales.

Esa es la historia del árbol de navidad en México, un pequeño regalo Imperial para la posterioridad.

-Zarco

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Hessianos

El 26 Diciembre 1776 en Trento, Nueva Jersey, comenzó un enfrentamiento entre las tropas del general George Washington y las tropas del general Johann Rall, un enfrentamiento que traería las primeras victorias del ejército continental contra un ejército de mercenarios alemanes. Pero, ¿qué hacían alemanes peleando en las colonias inglesas?

En esta entrada hablaremos de los hessianos.

Primero debemos de saber de dónde surgen estas tropas del sacro Imperio Romano Germánico y para eso nos remontaremos a 1568, a la muerte del landgrave Felipe I de Hesse, cuando su Langraviato se dividió en 4 partes para sus 4 hijos: Hesse-Kassel, Hesse-Marburgo, Hesse-Rheinfels y Hesse-Darmstadt. De estos 4 nos enfocaremos en Hesse- Kaseel, heredado a su hijo mayor Guillermo IV.

Durante este tiempo Europa se caracterizó por una guerra constante, y la mano de obra militar tenía una gran demanda. Alemania todavía no era una nación unificada y la necesidad de defenderse contra Estados preparados y bien armados condujo a la creación de ejércitos profesionales, que en consecuencia fueron experimentados y bien entrenados. Muchas sociedades alemanas se militarizaron, con la mayoría de los hombres recibiendo capacitación anual desde la adolescencia hasta la edad adulta. Los Estados alemanes variaron considerablemente en tamaño y riqueza, y varios llegaron a confiar en sus tropas como un recurso económico, especialmente porque mantener un ejército permanente era costoso.

Con esta premisa los Estados alemanes prestaban tropas durante las guerras que se suscitaban en Europa. Hesse-Kassel pronto surgió como la fuente más prominente de soldados convirtiéndose en el Estado más militarizado de Europa, teniendo uno de cada cuatro hogares un integrante en el ejército. Todos los hombres de Hesse se registraban para el servicio militar a la edad de siete años, y desde los 16 hasta los 30 años, tenían que presentarse anualmente a un oficial para un posible reclutamiento.

El servicio militar era notablemente estricto y exigente, enfatizando la disciplina de hierro a través del castigo draconiano. Sin embargo, la moral en general era alta, y se decía que los soldados se enorgullecían de su servicio. Los oficiales generalmente tenían una buena educación y eran promovidos por méritos. A los soldados se les pagaban salarios relativamente altos y sus familias estaban exentas de ciertos impuestos.

En las guerras que participaba Hesse-Kassel nunca tuvieron ningún interés en el conflicto, llegando a participar en la guerra de Suecia contra Rusia, la guerra de sucesión de Austria y la Guerra de los siete años.

En 1760 sube al poder el Landgrave Federico II, quien se encontraba emparentado con Jorge III de Gran Bretaña. Cuando comenzó el movimiento independentista de las 13 colonias, Gran Bretaña recurrió a los Estados alemanes para buscar los militares que le hacían falta. Después de la guerra de los Siete Años, Gran Bretaña desmovilizó su ejército para aliviar la deuda masiva causada por la guerra. Muchos de estos recortes presupuestarios provienen del ejército para mantener la poderosa armada en la que Gran Bretaña confiaba para proteger su imperio. Cuando comenzó la revolución, Gran Bretaña necesitaba soldados entrenados para luchar no solo en América del Norte, sino también en todo su imperio.

Así que durante la Guerra de Independencia de Estados Unidos, Federico II y otros príncipes alemanes ofrecieron algunas de las unidades de sus ejércitos regulares a Gran Bretaña para su uso en la lucha contra los rebeldes. Unos 30 000 de estos hombres sirvieron en las colonias de América, donde a menudo el ejército continental denominaba a estos auxiliares de los Estados alemanes hessianos.

Las tropas alemanas sirvieron durante toda la revolución, y fueron temidas y admiradas por su disciplina y ferocidad. Jugaron papeles importantes en muchas batallas, pero son más famosas por su servicio en las batallas del norte. En White Plains, los hessianos bajo el mando de Leopold Philip de Heister golpearon las líneas americanas hasta que se rompieron. En el fuerte Washington, los hessianos bajo Wilhelm von Knyphausen vencieron a los defensores estadounidenses.

De 1776 en adelante los soldados de Hesse pelearon en la mayoría de las batallas más importantes, incluyendo los de Nueva York y la campaña de Nueva Jersey, de la cual destaca la batalla de Trenton por haber sido tomadas sorpresivamente las tropas hessianas y recibir una derrota que ayudaría a avivar la esperanza de los independentistas; la batalla de Germantown, el cerco de Charleston y el Sitio de Yorktown.

A lo largo de la guerra, los colonos trataron de atraer a los hessianos a abandonar a los británicos, haciendo hincapié en la gran y próspera comunidad germano-estadounidense. El Congreso de los Estados Unidos autorizó la oferta de tierras de hasta 20 hectáreas a soldados de Hesse que cambiaron de bando.

Muchos de los alemanes que fueron capturados durante la guerra fueron retenidos en Lancaster, Pennsylvania. La zona era ideal debido a su distancia de los combates y la gran población de habla alemana. Entre el 40 y el 50 por ciento de las tropas alemanas no regresaron a casa. Muchos de estos fueron víctimas, pero algunos optaron por quedarse en los Estados Unidos, atraídos por la oportunidad y la libertad que ofrece la nueva nación.

-Barbarella