4 de julio de 1776: Declaración de Independencia de Estados Unidos de America

El origen de los Estados Unidos lo podemos encontrar en las Trece Colonias, un grupo de colonias británicas situadas en el este de América del Norte que fueron fundadas en los siglos XVI y XVII.

Las Trece colonias tenían muchas cosas en común, como por ejemplo su sistema social y político, por lo que se creó una especie de espíritu común entre todas ellas. La relación con Gran Bretaña era buena, pero una serie de hechos sucedidos en la segunda mitad del siglo XVIII cambió esto.

En 1763, terminó una de las grandes guerras de la historia, la guerra de los Siete Años, un gran conflicto bélico que enfrentó a Gran Bretaña contra Francia, resultandos ganadores los ingleses. A lo largo del conflicto los británicos recibieron ayuda de las colonias americanas, pero los norteamericanos no vieron recompensada su ayuda con beneficios económicos, lo cual creó una gran crispación.

Todo ello llevó a una serie de acciones por parte de las Trece Colonias. La primera de ellas sucedió en Boston, una manifestación en la que los colonos se quejaban de los altos impuestos, pero los ingleses ignoraron la situación. Los norteamericanos no querían dejar la cosa así, por lo que en 1773 se reunieron en Boston y abordaron tres barcos que traían té desde Gran Bretaña, tirando la mercancía por la borda. A esta acción se le llamó el Motín del Té, e hizo que los británicos se comenzaran a preocupar realmente de la situación.

La Guerra de Independencia de los Estados Unidos fue un conflicto bélico que comenzó en 1775 y terminó en 1783, y cuya conclusión hizo que las Trece Colonias se independizarán de Gran Bretaña.

El inicio de la guerra se dio en abril de 1775 cuando unos soldados ingleses salieron de Boston y fueron a tomar un depósito de armas colono en la ciudad de Concord. En el pueblo de Lexington se enfrentaron a los colonos y este enfrentamiento inició la guerra. Los británicos tomaron Concord y Lexington, pero poco después fueron atacados por voluntarios de Massachusetts, lo cual causó las primeras muertes de la guerra y poco después los soldados colonos comenzaron el asedio a Boston.

Un mes después del inicio del conflicto se reunió el Segundo Congreso Continental en Filadelfia, quien asumió las competencias de gobierno. Entre las medidas que se tomaron estuvo el nombramiento de 14 generales, la invasión a Canadá y el nombramiento como comandante en jefe a George Washington.

El principio de la guerra fue horrible para los colonos, los cuales habían formado un ejército con mucha gente que no estaba entrenada para el combate, y que no eran amigos de obedecer órdenes. Por ello en el primer año de contienda no hubo apenas grandes victorias de los colonos.

Todo esto no cambió lo inevitable, y 4 de julio de 1776 el Congreso aprobó la Declaración de Independencia de los Estados Unidos. Esto fue muy importante, dando un verdadero valor a la guerra, e iniciando las relaciones con potencias extranjeras como iguales. Los derechos e igualdades que promulgaba el texto hicieron que mucha más gente se uniera al bando colono, y por ello la guerra comenzó a dar la vuelta.

En octubre de 1776 tuvo lugar la primera gran victoria colona, la llamada Batalla de Saratoga. En esta batalla un ejército británico se rindió contra los colonos, dándoles el optimismo que necesitaban. Esta batalla es consideraba como una de las grandes razones de la victoria en la guerra.

La victoria en la Batalla de Saratoga hizo que los franceses y españoles reconocieran como un estado a los Estados Unidos, buscando venganza contra Gran Bretaña por la derrota en la guerra de los Siete Años. Por ello los Estados Unidos recibieron una gran ayuda económica y un buen número de armas por parte de Francia y España, siendo esto una de las principales causas de la victoria estadounidense en la guerra.

Desde ese momento, los Estados Unidos consiguieron una serie de grandes victorias, siendo la última de ellas en la Batalla de Yorktown. En ella, los estadounidenses y franceses rodearon a los últimos británicos en Virginia y finalmente estos se rindieron. Tras esto el Reino Unido pidió la paz a los americanos.

Para dar fin a la guerra, se firmó el Tratado de París, un documento esencial para los Estados Unidos, y que tuvo unas duras consecuencias para los ingleses. Algunas de los acuerdos de este tratado fueron las siguientes:

  • Reconocía la independencia de los Estados Unidos.
  • Se delimitó las fronteras de los Estados Unidos.
  • España, Francia y Holanda recuperaban y mantenían una serie de territorios.
  • Gran Bretaña mantenía Canadá.
  • Se acordó el intercambio de los prisioneros de guerra.
  • Ambos estados acordaron el libre acceso al río Misisipi.

– Crespo Jama Edri Alexander

#Efemérides: 18 de abril de 1946: EEUU reconoce al gobierno de Tito en Yugoslavia

La compleja situación internacional pesa sobre la sucesión de Tito. En la primera declaración explícita desde hace años, Estados Unidos se comprometió a garantizar en el futuro la independencia de Yugoslavia.

El presidente Jimmy Carter, afirmó en la Casa Blanca que «si Yugoslavia lo solicita», Estados Unidos tomará cualquier acción que sea necesaria para atender esa petición.

En un lenguaje muy claro y en respuesta a la última pregunta de una rueda de prensa, el presidente norteamericano manifestó que mantiene conversaciones con los yugoslavos y con los aliados europeos como consecuencia de la deteriorada salud del mariscal Tito.

Sin referirse a una eventual invasión soviética, Carter dijo que Yugoslavia es un país «fuerte, bien equipado, independiente, no alineado y capaz de defenderse por sí mismo», pero -añadió-, si los yugoslavos solicitan nuestra ayuda «tomaremos cualquier acción que sea necesaria para atender la petición».

Esta declaración de Carter -informa la agencia France Presse desde Belgrado- no recibió ayer una reacción oficial en la capital yugoslava, donde fue suspendida la habitual rueda de prensa que mantiene semanalmente con los periodistas el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores.

A finales del mes de enero, fuentes gubernamentales subrayaron que el país es «capaz de salvaguardar su independencia» y añadió que Yugoslavia «rehúsa cualquier tutela, venga de donde venga». Esta toma de posición respondía a declaraciones de apoyo procedentes de países occidentales que Belgrado hubiera deseado más discretas.

En este mismo sentido, el jefe del Gobierno yugoslavo, Veselin Djuranovic, condenó en Berlín Oriental «cualquier forma de expansionismo y ocupación extranjera»

Djuranovic declaró en el brindis de la cena que ofreció en su honor su homólogo germanoriental, Willi Stopti, que Yugoslavia ha defendido siempre la garantía de la paz y el desarrollo libre e independiente de todos los pueblos constituye la meta más alta de toda la comunidad internacional.

«En el momento presente somos testigos de cada vez más frecuentes y peligrosos conflictos armados, así como también de injerencias extranjeras en los asuntos internos de muchos Estados, ante todo no alineados», señaló Djuranovic.

En las conversaciones que sostuvieron antes de esta cena Djuranovic y Stoph habían expresado su preocupación en vista del empeoramiento de la situación internacional.

Ambos políticos estuvieron de acuerdo en que no existe una alternativa razonable que pueda sustituir a la política de coexistencia pacífica.

#Efemerides: 17 de abril de 1961: Invasión de Bahía de Cochinos en Cuba

 

Gracias a dos golpes de estado, Fulgencio Batista Zaldívar llegaría al poder en Cuba en dos ocasiones. Su gobierno fue caracterizado por la sustitución del Congreso, la eliminación de la libertad de expresión, de las huelgas, la estableció de la pena de muerte y el crecimiento significativo del desempleo.

En el año 1959 un joven abogado llamado Fidel castro encabezaba un movimiento conocido como revolución cubana, dicho movimiento lograría derrocar al fortísimo dictador Batista. El gobierno de Castro durante sus inicios se dedicó a establecer cambios en el país, en su forma de gobierno y en la manera en que se manejaría la economía, entre su enfoque estaría la mejora del sistema de salud, la erradicación del analfabetismo y durante sus inicios estaría la búsqueda de relaciones con lideres mundiales que poseyeran su misma mira e ideales.

Por supuesto, el más grande e importante aliado sería la Unión Soviética pues Castro y sus planes eran muy afines a su corte ideológica.

En aquel tiempo el militar y político Dwight David Eisenhower se desempeñaba como Trigésimo cuarto presidente de Estados Unidos y vería como una gran amenaza que un aliado de la Unión Soviética esté tan cerca de las costas de Florida, esto daría una desventaja a los norteamericanos en caso de un enfrentamiento bélico; por ende, se propuso como objetivo primordial el quitar a Castro del poder en Cuba para erradicar la idea de revolución socialista.

Para llevar a realización su meta, en 1960 idearon junto con la CIA (Agencia Central de Inteligencia) la creación de un ejército a manera de guerrilla conformada por disidentes y exiliados cubanos, quienes se fueron de Cuba por el nuevo sistema de gobierno comunista, además contaba con ex pilotos de guerra cubanos que veían como imperativo el derrocamiento de Castro. Para llevar esta operación a cabo portarían gran armamento como fusiles, ametralladoras, pistolas, subfusiles, granadas, morteros, explosivos, para el ataque aéreo bombardero y aviones de transporte, en lo terrestre tenían tanques, jepps, cañones, camiones y para el ataque marítimo poseían barcos y lanchas de desembarco. Esta guerrilla sería conocida como la brigada 2506.

El plan tendría un gran cambio, ya que Eisenhower deseaba que todo se desarrolle como una guerra de guerrillas y que, al ir ganando territorios con su ejército, se pueda establecer un gobierno provisional y reducir la revolución con la ayuda de la fuerza estadounidense. No obstante, antes del tiempo del ataque asumiría el poder el diplomático, John Fitzgerald Kennedy, el mismo que buscaría evitar que su mandato se vea manchado por dicho suceso, entonces se decidió que el equipo militar se dirigiría a Nicaragua y desde su costa se transportaría a Bahía de Cochinos.

A pesar de su ardua planeación, esto no finalizaría con éxito debido a que la operación fue descubierta días antes por Rodolfo Walsh, un periodista argentino que logró interceptar una comunicación cifrada en Guatemala donde se encontraba parte del escuadrón formado por la CIA, Rodolfo daría aviso a Castro quien aprovecharía formando un ejercito de 20 mil soldados para defender su revolución socialista,

El 17 de abril de 1961 luego de un ataque aéreo infructífero, la brigada 2506 se abriría paso en Bahía de los Cochinos, pero para su sorpresa se encontraría con ataques de armamento soviético, belga y checo. Castro denunciaría a Kennedy ante la ONU por su participación en la guerra, provocándolo a dimitir en su ataque. Sin este respaldo y ante la gran resistencia castrista la brigada expondría su rendición el 19 de abril a dos días del desembarco.

Esta guerra dejó 114 decesos en las filas de la brigada, 156 bajas para los cubanos y 1202 detenciones de sublevados. Por la liberación de los prisioneros Cuba exigió para su pueblo 53 millones de dólares en leche en polvo, compota y otros alimentos, tractores, vacunas y más medicinas, ganándose aún más el aprecio y el respeto de su país y consolidando su gobierno con esta victoria que sería una de las derrotas más humillantes para Estados Unidos.

 

-Andrés Brunis M.

 

#Efemerides: 15 de abril de 1865: Fallecimiento tras horas en coma de Abraham Lincoln

15 de abril de 1865

Fallecimiento tras horas en coma de Abraham Lincoln

El 15 de abril de 1865, después de poco más de 9 horas en estado de coma y pese a los esfuerzos de sus médicos por salvarle la vida, falleció Abraham Lincoln, a consecuencia del disparo en la cabeza que sufrió en un atentado el día anterior.

Lincoln era a la razón el decimosexto presidente de los Estados Unidos de América. Ocupaba el cargo desde el 4 de marzo de 1861, cuando ganó las elecciones por el Partido Republicano. De hecho, fue el segundo presidente que sufrió un atentado contra su vida (antes, en 1835, Andrew Jackson había sufrido uno) pero el primero que perdió la vida a raíz del mismo.

Abogado de profesión, Lincoln es quizá uno de los presidentes más famosos de la nación estadounidense, sobre todo por su papel durante el conflicto más delicado de su historia, la guerra civil conocida como Guerra de Secesión. De hecho, fue unas horas antes de su atentado que el ejército Confederado se rindió ante el ejército de la Unión, en lo que se considera la conclusión de la guerra en favor del bando de Lincoln.

Dicha victoria, entre otras cosas, permitió el fortalecimiento de la unión federal y la abolición de la esclavitud. Además, Lincoln es conocido por modernizar el país y fortalecer su economía a través de la expansión de los ferrocarriles y de la industria bancaria. Su gestión había sido exitosa y respaldada, al grado tal que ya había sido reelecto para un segundo periodo, lo que se vio frustrado por su asesinato en 1865.

El atentado fue perpetrado por John Wilkes Booth, miembro de una conspiración que simpatizaba con el ejército Confederado y que también buscaba asesinar al vicepresidente Andrew Johnson y con ello genera un caso político que favoreciera la causa. Sin embargo, el atentado contra Johnson se frustró y la conspiración no tuvo el impacto deseado y todos los partícipes (ocho en total) fueron condenados a la horca.

Booth tuvo éxito en asesinar al presidente Lincoln, al atacarle en el Teatro Ford en Washington, DC, al que el presidente había asistido con su esposa Mary Todd Lincoln, para presenciar la obra Our American Cousin. El conspirador le disparó por la espalda a Lincoln y huyo; el presidente fue asistido y trasladado, entrando en coma durante este proceso para finalmente morir horas después.

Para leer más sobre este hecho, te recomendamos visitar:

#Efemérides: 4 de abril de 1968: asesinato del activista estadounidense Martin Luther King

En el balcón del Lorraine Motel, en pleno Memphis, Martin Luther King recibía un disparo que resultaría fatal. En el motel se encontraba con su esposa y sus colaboradores. Se disponía a salir hacia un acto en la sureña ciudad del Estado de Tennessee cuando James Earl Ray acabó con su vida.

Ray era un segregacionista blanco de Illinois que recorrió los dos Estados para llegar hasta la ciudad, donde sabía que King estaría, en el camino compró un rifle con mirilla telescópica y escondido en el baño del edificio de en frente, le disparó al cuello. A las 19:05 se declaró su muerte.

Ray huyó a Europa, concretamente a Lisboa pasando primero por Atlanta, Toronto y Londres, desde donde pretendía llegar a África en barco, pero no lo consiguió. Diez días después, y con un dispositivo policial buscándolo por todo el mundo, fue detenido, tras infinitas falsas alarmas en decenas de ciudades, en el aeropuerto londinense de Heatrow. Viajaba bajo el seudónimo de Ramon George Sneyd, con pasaporte canadiense, siendo condenado a 99 años de cárcel en 1969.

James Earl Ray murió en 1998, con 70 años, en una cárcel de Nashville por complicaciones renales derivadas de una Hepatitis C.

El lugar de nacimiento y su tumba en Atlanta fueron designados lugares históricos nacionales. Para conmemorar la muerte violenta el 4 de abril de 1968 del líder de los derechos civiles, Martin Luther King, muchas ciudades y estados decretaron días para recordarlo. Algunos días coincidían con el de su nacimiento y otros con el de su muerte.

Desde 1986 se escogió un día cercano al de su nacimiento, el 15 de enero, como fiesta nacional, y el Congreso decretó que fuera el tercer lunes de enero.

-Edri Alexander Crespo Jama

#Efemerides: 3 de abril de 1948: Harry S. Truman firma el paquete económico de ayuda conocido como Plan Marshall

Transcurría el año 1948, casi 3 años después del fin de la segunda guerra mundial y los países europeos que se vieron afectados por este gran conflicto aún no lograban reponerse de las pérdidas materiales y mucho menos del cambio de vida que asumieron con las miles de pérdidas humanas.

Alemania llegó a ser el país más inestable incluso en su política a raíz de su división administrativa por parte de Estados Unidos y la Unión Soviética; sin embargo, países como Reino Unido, Francia, Italia, Países Bajos, Austria, Bélgica, Luxemburgo, Grecia, Dinamarca, Noruega enfrentaron también una grave crisis financiera, paralizando sus responsabilidades globales. Estos y más países que participaron directa o indirectamente en la guerra dejaron de poder producir lo suficiente para su propio consumo y mucho menos para la exportación, así que estuvieron obligados a depender de las importaciones en dólares mientras los precios estadounidenses subían.

Inglaterra, antigua potencia mundial y esperanza de ciertos territorios europeos de occidente por su economía, pasaba por su peor clima desde finales del siglo XIX paralizando la electricidad para la industria el 10 de febrero, restringiendo el suministro doméstico y reduciendo los servicios de transporte.

De el otro lado del Atlántico estaría Estados Unidos con 12 millones de soldados e infantes de marina que participaron en la guerra, pero sin afecciones en la infraestructura ni en la población civil directamente, la segunda guerra mundial llegó a ser el trampolín que lo impulsaría a ser la Gran Potencia.

La potencia norteamericana no sería la única con ansias de dominar la economía mundial, siendo la Unión Soviética su gran rival desde 1945. Se desata así la denominada Guerra Fría, guerra ideológica, cultural y estratégica en la que ambos países tratarían de hacerse de la aceptación de y dominación de los demás territorios importantes a nivel mundial.

En 1945 había llegado al poder el trigésimo tercer presidente, Harry S Truman, al que no le temblaría la mano al tomar decisiones contundentes para derrotar a los soviéticos y a minorías armadas o presiones exteriores que representaban una amenaza para el capitalismo de Estados Unidos.

Se crearía a manera de medidas primordiales, la Doctrina Truman, que tenía como objetivo evitar la propagación del comunismo, tanto en Europa como en el mundo, posicionarse Estados Unidos como potencia económica y militar y limitar el poder marítimo de la Unión Soviética para impedir que sus buques de guerra no pasaran más allá del mar Negro.

El triunfo a la “doctrina” fue otorgado gracias al Plan Marshall, programa que fue presentado en 1947 por el secretario de Estado George Marshall. Según el plan, Estados Unidos brindaría asistencia técnica y administrativa a los países europeos y $13 mil millones para reactivar sus economías. Inicialmente, esta ayuda incluía la entrega de alimentos, combustible y maquinaria, seguida de inversión industrial y préstamos a bajo interés. Los dos países que recibieron más subvenciones fueron el Reino Unido y Francia. Italia y Alemania, aunque enemigos de los Estados Unidos durante la guerra, también recibieron una ayuda sustancial.

Según la estrategia, se entendía que el Plan Marshall apoyaba la reconstrucción de los países de Europa Occidental al contener a la Unión Soviética. El plan funcionó bien: Gran Bretaña, Francia o la República Federal de Alemania reiniciaron e industrializaron sus economías en 1951. Además, después de la recuperación, estos países se unieron al bloque capitalista y la OTAN y se aliaron con los Estados Unidos durante la guerra Fría.

El Plan Marshall fue firmado el 3 de abril de 1948 por el presidente Harry S. Truman, y aprobado por el Congreso un día antes, siendo considerado como Ley de Cooperación Económica.                                    Durante el Plan Marshall, de 1948 a 1952, la economía europea mejoraría significativamente. Sin embargo, existen diferentes explicaciones sobre si el Plan Marshall fue un desencadenante u otro factor que influyó en este desarrollo. Sin embargo, la realidad es que la producción industrial creció un 35% durante este período. En términos de agricultura, superaría los niveles anteriores a la guerra. Como resultado, la pobreza extrema y el hambre se redujeron significativamente y los niveles de vida en general mejoraron.

– Andrés Brunis M.

#Efemiredes: 27 de marzo de 1980: Erupción del Monte Santa Elena en EEUU, tras 123 años inactivo

La erupción del monte Santa Helena en 1980 fue una de las erupciones volcánicas más catastróficas del siglo XX. La explosión ha sido la mayor de todas las ocurridas en Estados Unidos, superando en volumen de material expulsado y en poder destructivo a la explosión del pico Lassen en California que se dio en 1915.

La explosión fue precedida por dos meses de terremotos y expulsiones de vapor, causados por una inyección de magma en una zona de escasa profundidad bajo la montaña, que dio lugar a la fractura de la cara norte del monte Santa Helena.

El 16 de marzo de 1980 comenzó con una serie de pequeños terremotos, cuyo origen parecía residir en los movimientos del magma que estaban sucediendo en las profundidades del volcán Santa Helena.

El 20 de marzo a las 3:47 p.m. según el huso horario estándar del Pacífico (UTC-8) otro terremoto de 4,2 en la escala de Richter, con epicentro bajo la cara norte del monte Santa Helena, ponía en evidencia la actividad del volcán tras 123 años de silencio. Una serie de pequeños terremotos fueron saturando poco a poco todos los sismógrafos de la zona hasta alcanzar los valores máximos entre el 25 de marzo y los dos días siguientes se recogieron un total de 174 terremotos de 2,6 o más en la escala de Richter durante esos dos días.

Posteriormente, terremotos de 3,2 o más se fueron sucediendo cada vez de forma más frecuente entre abril y mayo. A principios de abril, la media era de cinco terremotos de 4 grados o más por día, pero en la semana anterior al 18 de mayo la media rondaba los 55 terremotos por día. Inicialmente, no había evidencias directas de una futura erupción, pero los pequeños terremotos causaron avalanchas de hielo y nieve que fueron observadas desde el aire.

El 27 de marzo a las 12:36 p.m., se produjo una explosión freática (o quizás dos simultáneas) que expulsó pedazos de roca del interior del cráter, generando así un nuevo cráter de 76 m de ancho y una columna de humo y cenizas de unos 1800 m de alto. También por estas fechas, se produjo una gran fractura de 4900 m de largo que cruzaba toda la cima de la montaña de este a oeste. Estos sucesos fueron seguidos por más terremotos y una serie de explosiones de vapor de agua que enviaron más ceniza al exterior. La mayor parte de esta ceniza se fue depositando en torno a 5-19 km a la redonda desde la zona de expulsión, pero algunos restos alcanzaron el sur de Bend (Oregón) a 240 km, y el este de Spokane (Washington) a 459 km.

El 29 de marzo podía verse un nuevo cráter formado y una llama azul oscilando entre los dos cráteres, originada probablemente por la liberación de gases inflamables del volcán. La electricidad estática creada por las nubes de ceniza que descendían por la ladera de la montaña generaron rayos eléctricos de hasta 3 km de largo. El 30 de marzo se reportaron hasta 93 amagos de erupción y el 3 de abril se detectaron los temblores armónicos que suelen preceder a las erupciones volcánicas, lo cual disparó las alarmas de los geólogos y llevó a la gobernadora Dixy Lee Ray a declarar el estado de emergencia.

El 8 de abril ambos cráteres se fusionaron, creando uno mayor de 520 m por 260 m. Un equipo de la USGS determinó, en la última semana de abril, que una sección de la cara norte del monte Santa Helena de 2,4 km de diámetro estaba desplazado unos 82 m. Durante finales de abril y principios de mayo esta grieta se fue haciendo cada vez mayor, a un ritmo de 1,5-1,8 m por día. A mediados de mayo ya se extendía unos 120 m por toda la cara norte.

A medida que la grieta iba avanzando hacia el norte, la cima de la montaña se iba hundiendo progresivamente, formando un complejo denominado graben. Los geólogos anunciaron el 30 de abril que el derrumbamiento de la cara norte era el peligro más inmediato, ya que esto podría desencadenar una erupción. Todos los cambios producidos en la forma del volcán estaban relacionados con el aumento de volumen de 125.000.000 m³ sufrido por la montaña desde mediados de mayo. Este aumento de volumen coincidía probablemente con el volumen de magma que estaba presionando y deformando la superficie del volcán.

El 7 de mayo se produjeron erupciones similares a las sucedidas en marzo y abril, y durante los siguientes días la grieta de la cara norte alcanzó unas tremendas dimensiones. Hasta este punto, toda la actividad se limitó a la cúpula de la cima. Un total de 10 000 terremotos fueron registrados antes de la gran erupción del 18 de mayo, la mayoría concentrados en una pequeña zona de 2,6 km, justo debajo de la grieta de la cara norte.

Todas las erupciones visibles cesaron el 16 de mayo, lo cual redujo el interés del público y el número de espectadores en la zona. Sin embargo, el 17 de mayo, la presión pública forzó a los oficiales al cargo, a permitir la expedición de un pequeño grupo de gente al interior de la zona de peligro. Otra excursión fue programada para las 10 de la mañana del día siguiente. Al ser domingo, se evitó que más de 300 leñadores estuvieran trabajando en la zona. Se estima que, justo antes de la erupción, el volcán había recibido unos 0,11 km³ de magma, cuya presión forzó el desplazamiento de 150 m de la sección de la cara norte de la montaña, y calentó todo el sistema de aguas subterráneas del volcán, causando explosiones de vapor de agua.

A las 8:32 a.m. del 18 de mayo de 1980, un terremoto sacudió la tierra y la debilitada cara norte se desplomó repentinamente, liberando gran cantidad de gases, lava y rocas calientes que volaron hacia el lago Spirit tan rápido como tardó la cara norte en desplomarse.

La sola primera erupción tuvo una fuerza equivalente a la de 500 bombas atómicas como la de Hiroshima y se escuchó a más de 300 kilómetros de distancia, las erupciones que le siguieron liberaron una energía equivalente a la de 27 000 bombas como la de Hiroshima. Lo que la convierte en una de las erupciones volcánicas más poderosas en la historia del siglo XX.

Una gran columna de cenizas volcánicas comenzó a elevarse hacia la atmósfera. Dicha ceniza llegó a depositarse en once diferentes estados de EE.UU. Al mismo tiempo, la nieve, el hielo y varios glaciares enteros del monte Santa Helena comenzaron a fundirse, formando una serie de largos lahares que alcanzaron el río Columbia.

Durante los siguientes días se produjeron pequeñas erupciones y solo una de gran magnitud, aunque no tan destructiva como la primera. Cuando la ceniza por fin se asentó, se pudieron contabilizar los daños sufridos: 57 personas (entre ellas el posadero Harry Truman y el geólogo David A. Johnston) y miles de animales murieron, cientos de kilómetros cuadrados de terreno fueron totalmente arrasados, más de mil millones de dólares en daños materiales y el monte Santa Helena con un inmenso cráter en su cara norte, antes la «cara graciosa». Toda el área fue más tarde protegida y convertida en el Mount St. Helens National Volcanic Monument.

-Crespo Jama Edri Alexander

#Efemérides: 11 de febrero de 1918: Woodrow Wilson expone ante el Congreso sus «4 principios»

11 de Febrero de 1918

Woodrow Wilson expone ante el Congreso sus «4 principios»

Para la efeméride de hoy, debemos trasladarnos a los primeros  días del último año de la Gran Guerra, también conocida como Primera Guerra Mundial. Si bien entonces no se sabía que era el último año del conflicto, las grandes potencias europeas sabían que este se agotaba y que la necesidad de establecer la paz era imperante.

Estados Unidos, una nación emergente y que empezaba a figurar cada vez con más fuerza, notó esta situación y el 11 de febrero de  1918, su presidente Woodrow Wilson, en un discurso ante el Congreso, presentó sus «4 principios», una serie de propuestas que buscaban no solo el establecimiento de la anhelada paz, sino el planteamiento de la futura reconstrucción de los países en combate.

De hecho, estos cuatro principios fueron solo un añadido a un discurso previo de Wilson al Congreso, el 8 de enero de 1918, y que constaba de catorce propuestas, por lo que se ha llamado comúnmente como «Los Catorce Puntos». Estos eran resultado de un informe de un grupo de trabajo establecido en septiembre de 1917 por el propio Wilson a través de su asesor Edward House y que era conocido como «The Inquiry». Estaba compuesto por 150 académicos, expertos en historia, economía, política y relaciones internacionales.

Es por esa razón que las propuestas de Wilson tenían una fuerte base progresista y planteaban la búsqueda de la paz a través de la interpretación de estas ideas en ámbitos de política extranjera, es decir: libre comercio, autodeterminación, reducción de armamentos, libertad marítima y firma de acuerdos no secretos. De hecho, Estados Unidos había ingresado solo un año antes en la Guerra y lo había hecho con el discurso de alejarse de las disputas o ambiciones nacionalistas europeos y buscar más bien «objetivos morales», es decir, nuevamente, progresistas.

Así, en su discurso al Congreso, el presidente Wilson declaró que sus propuestas eran la única base posible de una paz duradera. Y, si bien no fueron seguidos a cabalidad, si se puede concluir que en general las negociaciones de paz que se dieron meses después en Versalles siguieron la hoja de ruta de las propuestas de Wilson, sin que olvidemos la gran influencia que Estados Unidos ya ejercía sobre el mapa político. Por ejemplo, uno de los catorce puntos planteaba la creación de una asociación general de naciones, antecedente directo de la Sociedad de Naciones creada el 29 de junio de 1919.

Para saber más sobre este tema y su relevancia, consulta:

Para leer  los 14 puntos de Wilson y el discurso original, visita:

#Efemérides: 31 de enero de 1995: el presidente Bill Clinton autoriza un préstamo de emergencia a México por 20 mil millones de dólares.

La crisis económica de México de 1994 fue una crisis iniciada en México que surgió por la falta de reservas internacionales, causando la devaluación del peso mexicano durante los primeros días de la presidencia de Ernesto Zedillo. A unas semanas del inicio del proceso de devaluación de la moneda mexicana, el entonces presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton, solicitó al Congreso de su país la autorización de una línea de crédito por $20 mil millones de dólares americanos para el Gobierno mexicano, a efectos que le permitieran garantizar a sus acreedores el cumplimiento cabal de sus compromisos financieros.

En el contexto internacional, las consecuencias económicas de esta crisis se denominaron «Efecto Tequila». En México, se le conoce como el «Error de Diciembre», una frase acuñada por el expresidente mexicano Carlos Salinas de Gortari para atribuir la crisis a las presuntas malas decisiones de la administración entrante de Ernesto Zedillo Ponce de León y no a la política económica de su sexenio.

La crisis que sufrió México fue causada en gran medida por la opacidad del régimen del presidente Carlos Salinas de Gortari, generando desequilibrios insostenibles (grandes déficits fiscales, comerciales y de cuenta corriente), e incorrectamente financiados por una elevada cantidad de deuda en moneda nacional, y sobre todo a través de Tesobonos. Estos bonos eran deuda a corto plazo, que se compraban y vendían en pesos, pero se pagaban en dólares, protegiendo a los inversionistas contra los efectos de una posible devaluación.

Salinas fue un gran promotor, logrando que México firmase el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que entró en vigor el 1 de enero de 1994, con sus dos grandes vecinos en Norteamérica.

En esta época México parecía un buen lugar para invertir y fue justamente lo que aprovechó el presidente Carlos Salinas de Gortari para implementar sus planes, que incluyeron múltiples instancias de presunta corrupción.

Ernesto Zedillo Ponce de León tomó posesión el 1 de diciembre de 1994. Unos cuantos días después, tuvo una reunión con varios empresarios mexicanos y extranjeros, comentando sobre la devaluación que vendría, la cual solo planeaba subir la banda de la tasa de cambio fija un 15%, hasta los 4 pesos por dólar (de 3.4 pesos que se encontraba en promedio en ese año), así como terminar con muchas de las prácticas económicas no ortodoxas (como la compra de deuda ante la situación del país), y así detener la fuga de dólares de las reservas internacionales. Los críticos del gobierno de Zedillo argumentan que, aunque la devaluación era necesaria y económicamente coherente, se manejó incorrectamente en términos políticos: al haber anunciado sus planes de devaluación, muchos extranjeros retiraron sus inversiones, agravando los efectos de la devaluación.

Sin poder mantener la nueva banda de la tasa de cambio, a principios de 1995, la administración de Zedillo decidió establecer el sistema de libre flotación del peso, el cual llegaría a 7.20 pesos por dólar en tan solo una semana. Cuando el dólar dejó de ser controlado por el gobierno, el peso perdió la mitad de su valor, hecho que ocasionó que las deudas en dólares no pudieran ser pagadas. Las decisiones de Zedillo, principalmente la de anunciar la devaluación a los inversionistas y el establecer el sistema de libre flotación, fueron el «error de diciembre» de acuerdo con el expresidente Salinas de Gortari.

Estados Unidos intervino rápidamente comprando pesos del mercado para evitar una mayor devaluación del peso, sin embargo, esta medida no era suficiente. El presidente estadounidense Bill Clinton solicitó al congreso enviar un paquete de rescate. Sin embargo, diversos representantes del Congreso que se habían opuesto al TLCAN veían esta crisis como un resultado del tratado. El congreso votó en contra de la aprobación de fondos de rescate. No obstante, algunas personas dentro del Tesoro estadounidense encontraron una vía legal para enviar el rescate por medio del Fondo de Estabilización de Divisas, la cual no requería la aprobación del Congreso de los Estados Unidos. Así, se enviaron de los Estados Unidos $20 mil millones de dólares,​ a los cuales se les añadieron casi $30 mil millones más, de los cuales $17 mil millones del Fondo Monetario Internacional, $10 mil millones del Bank for International Settlement, $1000 millones del Banco de Canadá en forma de swaps de corto término y $1000 millones más provenientes de diversos países latinoamericanos (entre ellas Argentina y Brasil cuyas economías eran severamente afectadas por los efectos de la crisis mexicana). El dólar se estabilizó a un precio de 6 pesos, y por los siguientes dos años, antes de ser afectado por la Crisis financiera asiática de 1998, se mantuvo entre $7 y $7.7 pesos mexicanos.

Comprometido con cumplir las obligaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, el gobierno mexicano no recurrió a las prácticas tradicionales de los países latinoamericanos en tiempos de crisis (como el control de capitales, que podría haber prolongado la crisis, tal como fue el caso con las crisis sudamericanas del 2001-2002), sino que introdujo controles estrictos en la política fiscal, continuó con su política de libre comercio y libre flotación.

El crecimiento acelerado de las exportaciones amortiguó la recesión, y en menos de 10 meses, la tasa de crecimiento mensual del PIB ya era positiva. Para 1996 la economía ya estaba creciendo, llegando a un máximo de casi 7% en 1999. Las altas tasas de interés (devaluación llegó al 100%) provocaron que muchas familias no pudieran pagar sus préstamos e hipotecas financiadas por sus ingresos regulares, perdiendo sus propiedades, mientras el gobierno federal realizaba un rescate financiero a Bancos Mexicanos conocido por FOBAPROA. Estas medidas de sinceramiento de la economía no fueron acompañadas por un proceso de revaluación de la deuda de los morosos, lo cual podría haber salvado de la ruina a miles de Pymes y personas.

El rescate financiero se sigue pagando actualmente, la pobreza no se reduce y los programas sociales se pueden ejecutar libremente gracias a un aviso legal que dicta «este programa es de apoyo social y no tiene ningún fin partidista» por el aparente incremento de los ingresos, producto de la política económica basada en el crédito de bajo monto que se ofrece a la población en general.

La crisis económica fue incubada debido al excesivo gasto social, la emisión de tesobonos y al control del tipo de cambio, así como las medidas populistas y mercantilistas diseñadas por la tecnocracia con intereses particulares, sin llegar a liberar las fuerzas del mercado y presenciar la libre competencia. Esta reforma parcial sumió al país en un crecimiento económico lento por varios años.

 

-Edri Alexander Crespo Jama

#Efemérides: 7 de enero de 1959: EEUU reconoce al gobierno de Fidel Castro en Cuba

7 de enero de 1959

Estados Unidos reconoce al gobierno de Fidel Castro en Cuba

Un día como hoy, hace 62 años, el Presidente de los Estados Unidos, Dwight Eissenhower, reconoció formalmente al gobierno revolucionario de Cuba, incluso antes de que el presidente Fulgencio Batista renunciara a su cargo.  Como bien sabemos, el reconocimiento internacional es una parte fundamental en la legitimidad de todo gobierno, más aún cuando hablamos de un gobierno emanado de una revolución y que ha derrocado por las armas al anterior. Por ello, verse reconocidos por la primer potencia mundial -y, de paso, su enemigo número uno- fue un paso definitivo para el triunfo de la Revolución Cubana.

Cabe recordar que Estados Unidos fue una pieza fundamental en el proceso de independencia de Cuba en 1897, al enfrentarse directamente con España y coadyuvar, por evidentes intereses geográficos y económicos, a la consumación la independencia cubana. Los norteamericanos habrían de dominar militarmente la isla hasta 1902, cuando retiraron sus tropas (excepto en la Bahía de Guantánamo, que controlan hasta la fecha) y el dominio armado cedió paso a un paulatino pero tangible dominio económico. De hecho, la llegada al poder de Fulgencio Batista en 1952 fue claramente respaldada por el gobierno de Harry S. Truman (1945-1953), quien no sólo lo apoyo militar y económicamente, sino que fue el primero en reconocer su legitimidad tras el golpe de estado que lo llevó al poder.

En respuesta, el régimen de Batista fue permisivo y abrió las puertas de par a la dominación política y económica por parte de Estados Unidos, lo que a la postre fue una de las causas de la revolución comunista de FIdel Castro, estallada en 1956. Pese a esto, a mediados de 1958 el gobierno de Estados Unidos cesó la venta de armas a Batista, lo que sellaría su derrota ante los rebeldes de Castro. Ya desde entonces se preveía un giro rotundo en el comportamiento diplomático de los norteamericanos con la isla, lo que fue confirmado por el reconocimiento que hoy conmemoramos.

No hay duda de que este hecho tiene una explicación lógica que quizá entonces escapaba al análisis político: Estados Unidos quería ayudar a la pronta conclusión del conflicto y, con ello, a establecer prontas negociaciones con el nuevo régimen y permitir así que los intereses económicos norteamericanos en Cuba estuvieran protegidos. Por supuesto, ese era uno de los puntos medulares del conflicto para la Revolución Cubana, y tan pronto como en 1960, el gobierno de Castro ordenó la expropiación de propiedades azucareras estadounidenses y otras medidas contrarias a los intereses norteamericanos. Para compensar los actos del gobierno cubano, Estados Unidos impuso severas medidas económicas que terminaron formando un embargo a Cuba, mismo que se perpetuó hasta años recientes.

No fue hasta 2015 que ambos gobiernos decretaron la creación de embajadas y el fortalecimiento de las relaciones diplomáticas, sobretodo en los ámbitos comerciales y económicos. Sin duda, un camino difícil de recorrer para ambas naciones, y que un día como hoy tuvo uno de sus hechos más relevantes. Para saber más, consulta: