¿Por qué estudiamos historia?

O el porqué decidimos torturarnos en esta carrera.

Estimado lector que se pregunta por qué estudiamos historia:

  • ¿Quieres estudiar historia porque te gustan las fechas «importantes» del pasado?
  • ¿Crees que estudiar historia es solo memorizar nombres y lugares?
  • ¿Consideras que hay una historia verdadera y auténtica?

Pues déjame decirte que todas estas ideas son erróneas, pero te platicaré el porqué de esto.

Esa cosa llamada licenciatura en historia.

Cuando yo decidí estudiar esta carrera en el año 2005, realmente no sabía a lo que iba. Desde el primer día me enseñaron que la historia no es una ciencia, sino una disciplina con una constante lectura de fuentes, 1Ricardo Rodríguez. ¿Qué es una fuente histórica? En HC Historia Contemporánea. 2020.interpretación, crítica de textos, metodología, etc. Con el paso de los años entendí también que es una narrativa que depende de la subjetividad de quien escriba, que a su vez está viciada de las diversas fuentes que consultamos, por lo tanto NO ESTUDIAMOS el pasado, sino una versión que nos llegue de él.

 

¿Confundido?

Yo igual.

Recapitulemos un poco:

La historia NO es aprenderse fechas.

¿Por qué?

Porque una fecha por sí sola es irrelevante. En HC tenemos nuestra sección diaria de efemérides, con el objetivo de que se comprenda que DIARIO ocurrió algo en nuestro devenir y, de igual manera, quedó algún registro. Solo que tenemos que recordar que puede haber algún error al haber sido rememorado.

La historia no SIRVE para memorizarse eventos, lugares o fechas del pasado.

De nada nos sirve recitar de memoria lo enunciado anteriormente si no lo COMPRENDEMOS. ¿Qué quiero decir con esto? Si no aplicamos reflexión, análisis y una postura crítica al respecto de nuestros objetos de estudio, seremos como Funes el Memorioso, que podía repetir un libro de cabo a rabo, pero sin entender absolutamente nada de lo dicho ahí. Y eso que lo repetía.

Sin una formación, el ejercicio de hacer historia se vuelve una afición glorificada, aunque sea bien intencionada. Y eso no quiere decir que los historiadores seamos propietarios de la Historia, pero sí entendemos los pormenores detrás de su escritura.

NO hay una historia verdadera y auténtica.

No hay que decir

Con esto no estoy afirmando que la historia sea falsa o que no haya falsedad en algunos escritores ; sino que esto depende del relato y la INTENCIONALIDAD de quien escriba. Reconozco que alguna vez creí que al hacer historiografía escribía la verdad o, como diría Herodoto:

La publicación que Herodoto de Halicarnaso va a presentar de su historia, se dirige principalmente a que no llegue a desvanecerse con el tiempo la memoria de los hechos públicos de los hombres, ni menos a oscurecer las grandes hazañas, así de los griegos, como de los bárbaros. Con este objeto refiere una infinidad de sucesos varios e interesantes, y expone con esmero las causas y motivos de las guerras que se hicieron mutuamente los unos a los otros.

Con esto vemos que la intencionalidad de Herodoto es relatar las causas y motivos de las guerras de griegos y persas. ¿Él pudo haber obtenido todos los testimonios? ¿Cuáles eran sus fuentes? Estas cuestiones nos hacen poner en duda su obra, no por su seriedad, sino por lo difícil que debió haber sido en su época el lograr compilar los datos. Aunque el uso crítico de fuentes es considerado hasta Tucídides, pero pongo a Herodoto para darnos una idea de la creación de la historiografía.

Por lo tanto, no existe UNA HISTORIA VERDADERA, porque no sabemos cuántas fuentes se utilizaron para escribir un texto, pero sí podemos saber las intenciones de quien plasme sus ideas. Es por esta razón que es cuestionable cuando algún autor actual  diga HISTORIA VERDADERA o algo similar, pues su contenido ya está sesgado desde su falsa creencia de que tiene LA VERDAD, aunado a que generalmente está acompañado de una carga ideológica importante. No va en el mismo sentido Historia Verdadera de la Conquista de Nueva España de Bernal Díaz del Castillo, porque su texto y su tiempo son totalmente distintos a la actualidad-así como su intencionalidad-

¿Entonces no existe la VERDAD en la historia? No en el sentido que muchos creen. Sino más bien en no permitir falseos de situaciones históricas y errores ridículos.  Pero lo que siempre serán innegables son ciertos HECHOS HISTÓRICOS, como la independencia de México, la Conquista o la pérdida de territorios frente a EEUU, por poner algunos ejemplos.

Y luego entonces, ¿para qué estudiamos historia?

Bueno, es una cuestión que he tenido que reflexionar y puedo compartir la siguiente conclusión:

Para conocer porqué nuestro presente es como tal. Asumiendo que el presente deja de existir constantemente, el ayer explica el hoy en gran parte, por lo que merece la pena revisar las fuentes de éste, comprenderlas y, en consecuencia, explicar cómo detalles aparentemente tan insignificantes pueden definir a un país entero, como el hecho de que unos semi nómadas buscaran un águila o que un político fundara un partido y estableciera por «accidente» una semi dictadura de 70 años.

Empero, esto no se hace solo «leyendo», sino con herramientas profesionales que ayudan a dejar un discurso narrativo de mayor conciencia crítica y nada objetivo. Pero con la intención de que cada autor use su metodología y apartado teórico de preferencia, proporcionando un texto historiográfico que pueda servir para otros interesados en sus consultar o sus escrituras. Aunque me centré en la narración escrita, no podemos dejar de lado la historia oral, la historia del tiempo presente, los registros de audio, videos, etc.

Al final, estudiamos historia para dar un poco de sentido a nuestra realidad, sin dejar de lado nuestro entorno que nos define, siendo éste uno de los determinantes en nuestra búsqueda de respuestas.

-Hal Jordan.

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El triste y corrupto sexenio de José López Portillo y su informe de gobierno de 1982.

 

Réquiem por un Penacho

Cuando la estulticia y el nacionalismo rancio se juntan

El Penacho de la Discordia

México es un país lleno de cosas maravillosas y hermosas. Una de ellas es que tenemos muchos vestigios históricos y arqueológicos que sirven para dar una explicación de lo que somos como país hoy en día.

Infortunadamente, este legado ha sufrido los embates de una política austericida de parte del gobierno actual, donde se han disminuido los presupuestos en materia cultural y de investigación de manera alarmante, en pro de «canalizarlos» de mejor manera y para evitar «corrupción».

Este sofisma solo ha provocado que los que nos dedicamos a este campo de estudio llamado humanidades, donde se necesitan recursos constantes para poder emprender investigaciones, veamos con zozobra el futuro y que no hay un buen porvenir. Hablando a título profesional y personal, el haberme desempeñado como curador en un museo es una tarea gratificante, titánica, hermosa y que trae una gran enseñanza en cuanto al trato material y discursivo de piezas y montajes. Por estos motivos, el ver la obstinación en sustraer diferentes objetos que se encuentran en Europa me parece poco menos que absurda.

El contexto.

Andrés López, Presidente de México, encargó a su esposa, Beatriz Gutiérrez, ir en un viaje a Europa a platicar con distintos jefes de Estado para solicitar el préstamo de piezas históricas de diversa relevancia. ¿Con qué motivo? Para traerlos a México en el marco del festejo del Bicentenario de la Consumación de la Independencia de México, 500 años de la llegada de los Castellanos a lo que es hoy nuestro país y, por último, 700 años de la fundación de México-Tenochtitlán. Este último dato es una mentira, porque la ciudad tiene registrada su fundación en 1325, por lo que es un acto de manipulación histórica lo que está promoviendo en principio.

Fue en 1325. No en 1321

Beatriz Gutiérrez realizó distintas escalas de su tour europeo, siendo una de las más sonadas la que realizó con el Papa Francisco, a quien le extendió una carta donde, además de pedir tesoros históricos como si fueran cosa pequeña, le pide que se disculpe con el pueblo mexicano por la conquista.

¿A qué fue?

Aparte de la sin razón de la exigencia de disculpas, me parece necesario señalar algo: la solicitud de préstamos es un ardid, pues la legislación mexicana menciona que todo lo que sea de la «nación» y regrese, debe quedarse en el país, quitándole a la mala a diferentes países objetos que por diversas razones se encuentran con ellos. Para que quede bien asentado este punto, me permito citar La Ley Federal Sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, promulgada el 6 de mayo de 1972. En sus artículos 35 y 36, establece lo siguiente:

ARTICULO 35.- Son monumentos históricos los bienes vinculados con la historia de la nación, a partir
del establecimiento de la cultura hispánica en el país, en los términos de la declaratoria respectiva o por
determinación de la Ley.
ARTICULO 36.- Por determinación de esta Ley son monumentos históricos:
I.- Los inmuebles construidos en los siglos XVI al XIX, destinados a templos y sus anexos;
arzobispados, obispados y casas curales; seminarios, conventos o cualesquiera otros dedicados a la
administración, divulgación, enseñanza o práctica de un culto religioso; así como a la educación y a la
enseñanza, a fines asistenciales o benéficos; al servicio y ornato públicos y al uso de las autoridades
civiles y militares. Los muebles que se encuentren o se hayan encontrado en dichos inmuebles y las
obras civiles relevantes de carácter privado realizadas de los siglos XVI al XIX inclusive.
II.- Los documentos y expedientes que pertenezcan o hayan pertenecido a las oficinas y archivos de
la Federación, de las entidades federativas o de los Municipios y de las casas curiales.
Fracción reformada DOF 19-01-2018
III.- Los documentos originales manuscritos relacionados con la historia de México y los libros, folletos y otros impresos en México o en el extranjero, durante los siglos XVI al XIX que por su rareza e importancia para la historia mexicana, merezcan ser conservados en el país.

IV.- Las colecciones científicas y técnicas podrán elevarse a esta categoría, mediante la declaratoria
correspondiente.1Ley Federal Sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos. 6/5/1972

Pero el mayor objeto del fetichismo presidencial sin duda es el mencionado «Penacho de Moctezuma» el cual, por cierto, usted puede ver en réplica en el Museo Nacional de Antropología e Historia de la Ciudad de México. Pero hay que ahondar un poco más en la historia de nuestra parte para explicarle mejor al lector lo que ocurre.

La réplica

¿Qué es el Penacho de Moctezuma?

Según el periódico El Universal, esta pieza

El Penacho de Moctezuma es un imponente tocado que fue elaborado con materiales como plumas de ave y adornos hechos de oro. Es de un color verde intenso, aunque también tiene plumas marrones, rojas y azules. Las plumas en el penacho provienen de cuatro especies de aves: el macho de cotinga amabilis o azulejo; la espátula platalea rosada; el pájaro vaquero o pájaro ardilla, y quetzal.

Los artesanos usaron hilos de agave y algodón para darle flexibilidad al penacho, así como tzauhtli, un pegamento que se elaboraba usando una sustancia proveniente de las orquídeas.

Según expertos, este penacho es en realidad un quetzalapanecáyotl, también conocido como tocado de plumas de quetzal. 2¿Qué es el penacho de Moctezuma y por qué no podría regresar a México? En El Universal. México. 12 de octubre de 2020.

¿Por qué resulta este objeto de importancia? Pues realmente solo lo saben aquellos que insisten en defender «a nuestra nación» con objetos antiquísimos de los cuáles ni siquiera sabemos bien su origen. Se comenta que desde 1974, el entonces Presidente Luis Echeverría Álvarez, patriotero y con un ego enorme, envalentonado por estar forjando un «cuarto movimiento» de nuestra sinfonía histórica (sic)3Quirino Moreno Quiza. “El Cuarto Movimiento” o la “4T” ¿es de Echeverría?… en Formato Siete. 17 de febrero de 2020, decidió solicitar de vuelta el «penacho» a las autoridades austríacas.

La historia no se repite… pero halla formas de dar ciertas similitudes.

A fuerza de ser honestos, este acto de «gran nacionalismo» se ha repetido en administraciones no solo priistas, sino panistas, pues los gobiernos de los Presidentes Vicente Fox y Felipe Calderón hicieron la misma solicitud, topándose con la negativa de parte del país europeo.

Y es que, siendo sinceros, ¿por qué habrían de «regresarlo«? Para empezar, nadie sabe a ciencia cierta si es un penacho, un tocado o incluso una falda. La historia detrás de su redescubrimiento en Austria es digna de un libro y muestra el respeto que han tenido respecto a la pieza. Se mantiene exhibida y es un atractivo del Museo de Etnología de Viena. De hecho, si usted viaja a este país y visita la institución, lleve su pasaporte mexicano y obtendrá una entrada gratuita.

Lleve su pasaporte a Viena.

En esta década se realizó una investigación en conjunto con la UNAM y el antes mencionado museo para estudiar esta pieza. Esto dio como resultado el documental El Penacho de Moctezuma: Plumaria del México Antiguo, donde se explica lo mejor posible su origen, sus condiciones, sus características y algo MUY importante:

Después de enseñar la exposición especial que el museo de Viena le dedica al penacho como la gran atracción del momento, el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma afirma que no hay duda de el penacho es patrimonio cultural de México. Sin embargo, el grupo de especialistas que lo estudió y restauró opina que las vibraciones al que los materiales y la estructura estarían sometidos en un viaje en avión o barco, acelerarían el envejecimiento del penacho que, recién restaurado, podría conservarse quizás medio siglo más. 4Anne Marie Meier. El Penacho de Moctezuma. En Milenio. 17 de octubre de 2020.

Una de esas instituciones tal vez necesite dinero…

Pero el Presidente Andrés López encargó mucho a su esposa traer el dicho penacho. Una de las preguntas que más me salta es la siguiente: suponiendo que se traiga de vuelta, ¿en qué ayudará a México como nación su estancia en este país? Máxime cuando en este año de pandemia hubo un recorte brutal al 75% del gasto operativo del Instituto Nacional de Antropología e Historia. Me suena a que es una institución que podría velar por el bienestar del artilugio que se quisieran traer- pero que no podrán-

Y la cultura, bien gracias.

Al momento de escribir esta entrada, el recorte presupuestal prevalece y distintos intelectuales y académicos se encuentran peleando porque esto no se mantenga así, pues hará de la actividad cultural un acto más de valentía y amor al arte que una profesión remunerada -que tampoco fingiremos que ha sido de lo mejor en el pasado-

Entonces, ¿el Ejecutivo Nacional «ama la historia»? ¿O cuál es su postura respecto a este conocimiento? Porque, como mencioné en la parte superior, está manipulando fechas para acomodarse a su gusto. Anteriormente ha dado muestras de una visión limitada de la Historia, con acciones francamente vergonzosas como la exigencia de disculpas a España por la Conquista, el realizar un desfile de la Revolución Mexicana, cambiar de nombre la Decena Trágica como si fuera por su gusto o, como mencionan algunos periodistas e historiadores, ver al pasado como «buenos y malos«.

¿De qué serviría recibir el penacho-si es que llega- si no hay recursos no solo para alojarlo, sino para que haya expertos en su cuidado para evitar que se desintegre? Resulta paradójico que se quieran hacer celebraciones -sin sentido- de la historia y por el otro lado se le den patadas en el suelo a este sector, que en la pandemia ha visto destruido su mercado y cualquier posibilidad de recuperarse en el futuro inmediato.

Lamentablemente este objeto solo sirve para distraer la atención de los graves problemas que padece este país, desde hace décadas, pero que se han acentuado en la actual administración. Donde se promueven e improvisan proyectos  sin un atisbo de planeación en pro de decir que se está haciendo algo, pero sin hacerlo. La idea es que se vea bonito y parezca que se defiende a la nación. ¿Y qué mejor que un conjunto de plumas de centurias que sirven para nada, salvo para alegrar el ego de una persona que cree conocer todo de la historia?

El totalmente incoherente Proyecto Chapultepec

Al final, los mexicanos ganaremos absolutamente nada con esto. Pero los invito a que reflexionemos y critiquemos que se nos quiera desviar el enfoque de la desgracia que estamos viviendo, sin dejar de entender que la historia no es para evitar cometer los mismos errores, sino para entender nuestro presente y, de ser posible, mejorarlo. Y créanme que las plumas esas no lo harán.

-Hal Jordan.

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¿Es correcto revisionar la historia?

La mal llamada Revolución Libertadora - Infobae
Argentinos celebrando la Revolución Libertadora

Cuando un historiador investiga fuentes, encuentra que no todas siguen un dogma determinado, sino que cada historiador, según a qué corriente historiográfica pertenezca, se adscribe a su criterio para escribir y hacer Historia, aunque hoy en día, según aprendí en una asignatura llamada Fuentes para la Historia Moderna, el historiador ya no tiene en cuenta la historiografía, sino que va estudiando artículos que pertenecen a distintas corrientes y va creando sus propias conclusiones.

Perteneciendo a una corriente historiográfica o no, lo que sí hacemos los historiadores de hoy en día es analizar con lupa todo lo histórico, porque también la Historia está sujeta a manipulaciones, tergiversaciones y negacionismos que nos vemos obligados a contrastar y muchas veces se disfraza de revisionismo o, incluso presentismo.

Robert Allen - NYU Abu Dhabi
Robert C. Allen

Pero, ¿qué es el revisionismo? revisionar la historia tiene varias connotaciones: según la historiografía anglosajona (principalmente) es responder mediante artículos a otros artículos con los que no se está de acuerdo, siempre de manera educada y es una forma más para aprender sobre distintos puntos de vista en la Historia. Por ejemplo: el historiador estadounidense Robert C. Allen escribió en su artículo Revolución en los campos: La reinterpretación de la Revolución Agrícola inglesa varias respuestas a los métodos de otros historiadores que menciona en el mismo.

Sin embargo, como ya he mencionado, el revisionismo puede ser confundido fácilmente con negacionismo y manipulación. Es decir: además de responder puntos de vista, hay en los últimos años una tendencia a revisar la Historia para escribirla de manera más objetiva y evitar manipulaciones, tal y como es el caso del revisionismo hacia la figura de Stalin en los últimos años (sin llegar a negarla) o el revisionismo argentino tanto en el peronismo como en la Revolución Libertadora, usando para ello la prensa como modo principal de difusión.

No obstante, el caso más conocido de negacionismo histórico y que muchos de sus adeptos afirman que es revisionismo es el relacionado con el III Reich y el Holocausto, siendo David Irving el historiador negacionista más notable. Irving defiende que Hitler no era consciente de la magnitud de los crímenes que cometió, ya que los que los perpetraron eran sus seguidores, aunque más peligroso resulta quienes creen que el Holocausto nunca tuvo lugar, pese a que hay pruebas de que sí hubo un genocidio contra determinados grupos religiosos y étnicos para conseguir una «raza superior».

David Irving - Wikipedia, la enciclopedia libre
David Irving

Y es ahí donde hasta hace poco yo misma creía que revisionar era sinónima de negar, ya que casi siempre cuando he leído artículos revisionistas, se tiende a negar parte de la situación, pero si atenemos por ejemplo a la historiografía anglosajona, de la cual se puede aprender mucho, el revisionismo es positivo y se puede aprender de uno u otro historiador, pero debemos dejar de llamar revisionismo al negacionismo y llamarlo como tal, ya que como he dicho, puede dar lugar a manipulaciones o tergiversaciones. tal y como sucede en la historiografía argentina durante los años 50/60.

Entonces es cuando os planteo la siguiente cuestión, ¿es lícito revisionar la historia? ¿creéis que al permitirse las revisiones es más vulnerable a manipulaciones? En mi opinión, si se revisiona para aportar nuevos datos, siempre y cuando no se nieguen los hechos demostrados y sea objetiva, entonces sí, bienvenidas sean las revisiones, pero si se utiliza para manipular y negar, ya es otra cosa.

ALGUNOS ENLACES DE INTERÉS Y QUE HAN AYUDADO A ELABORAR ESTA ENTRADA

 

-Alex de Large.

 

 

 

 

 

 

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Yuri Knórozov, el ruso que descifró los misterios mayas

¿Qué relación hay entre la República Mexicana y Rusia? La diplomacia entre ambos países es cordial desde 1890 y, aunque durante el siglo XX hubo algunos desacuerdos, ha existido más cooperación mutua que diferencias. Desde ser el primer país en el continente americano que reconociera a la Unión Soviética hasta que el representante oficial de Lenin visitara tierras mexicanas para la toma de posesión del gobernador socialista Felipe Carrillo Puerto, la relación bilateral ha marchado por buen camino pese a la enorme distancia que separa a ambos países.

Uno de los hitos más representativos de esa colaboración perpetua es la siguiente: ¿Sabías que un ruso etnólogo fue el encargado de descifrar el misterio de la escritura maya, siendo todo un acontecimiento científico del siglo XX? Y lo más sorprendente, ¡lo hizo sin conocer México ni Centroamérica! ¿Cómo lo hizo? Hay toda una historia detrás de ello.

Привет, я Юрий Кнурозов

Como ratón de biblioteca

Desde el siglo XIX, los jeroglíficos mayas fueron un enigma para estudiosos de esta cultura precolombina. Pese a que varios investigadores lograron tener acercamientos en el desciframiento de los numerales y el calendario maya, no hubo un consenso científico que demostrara del todo el significado de los signos.

Yuri Knórozov fue un lingüista, etnólogo e historiador que nació en 1922 y gran parte de su vida se desarrolló durante el auge y ocaso de la Unión Soviética. Muy joven participó en la Segunda Guerra Mundial y después se volvió un académico prominente en el área de la lingüística y etnología. En su infancia mostró ser muy brillante; era aficionado de la lectura, tocaba violín y poseía una imaginación que le permitía dibujar animales imaginarios. Sus padres promovieron su inteligencia al enseñarle a escribir con las dos manos. En el núcleo familiar era el hijo menor y creció en la provincia de la antigua Unión Soviética  que hoy conforma Ucrania.

Tan guapo

En la mayoría de las fotografías como adulto, posa con un perfil serio poco amigable y que simula carecer de sentimientos. Pero en realidad poseía un gran sentido del humor, adoraba a los gatos y sobre México se refería así: “En mi corazón siempre seré mexicano”, frase que dijo al recibir la más alta condecoración que el gobierno entrega a un extranjero; la Orden del Águila Azteca.

Su génesis profesional se remonta cuando intentó ingresar a la Facultad de Medicina aunque posteriormente estudia la carrera de Historia en la Universidad de Járkov. Sin embargo, dejó sus estudios inconclusos cuando comenzó la Segunda Guerra, a la que se enlistó a los 19, estando activo durante cuatro años en el ejército.

Sobre su participación durante la guerra hay versiones confusas. Una es que debido a que era un recluta enfermizo, ejerció la docencia dentro del ejército ruso y se dedicó a cavar trincheras, por lo que no estuvo al frente del campo de batalla. Otra versión señala que fue miembro del batallón 580 de la artillería pesada, siendo de los primeros soldados soviéticos en entrar a la ciudad de Berlín cuando se producía su caída en mayo de 1945. Sea cual sea la versión real de su participación, fue durante su periodo como recluta que tendría el primer acercamiento con la cultura maya.

Una vez finalizada la guerra, Knórozov abandona el estudio de la historia  y se dedica a estudiar etnografía en la Universidad de Moscú, allí se especializa en egiptología, lenguas antiguas y chamanismo oriental.

¿Cómo fue que desde un escritorio, atrapado en la Unión Soviética en el contexto de la Guerra Fría logró descifrar los códices sin conocerlos directamente? Empecemos por conocer como fue que conoció los jeroglíficos mayas.

Inicios del estudio de los jeroglíficos

Estudioso

Durante el avance soviético a la capital de Berlín, antes de la rendición del ejército alemán, la ciudad se encontraba en un caos generalizado, con algunos edificios en llamas y confusión por doquier. La Biblioteca Nacional tenía fuego en su interior. Según se creía, Yuri Knórozov entraría al edificio para rescatar los dos únicos ejemplares que tuvo a su alcance. Uno era la icónica obra de fray Diego de Landa, la Relación de las cosas de Yucatán y el otro una edición facsimilar de Los Códices Mayas. Ambos libros los guardó como botín de guerra para luego regresar al combate. Esta fue una primera versión del encuentro de dos mundos – el de Knórozov y el de los mayas- , pero años después él mismo desmentiría el suceso: “Es una leyenda. No hubo ningún incendio. Las autoridades alemanas prepararon la biblioteca para su evacuación y para llevarla, supuestamente, a los Alpes, en Austria. Los libros colocados en cajas estaban en medio de la calle. Entonces escogí dos.”

El interés profundo de Knórozov por el estudio de los jeroglíficos nació mientras recolectaba bibliografía para un ensayo, y dentro de esa búsqueda encontró un artículo científico que llamó su atención. Se trata de “El desciframiento de las escrituras mayas, ¿un problema insoluble?” De Paul Schellhas, un investigador alemán de la cultura maya. En este texto se mostraba a manera de conclusión el enorme reto que implicaba descifrar los códices mayas, pero el autor logró ubicar gráficamente a los dioses y deidades. Tal artículo resultó para Knórozov un reto importante, por lo que decidió abandonar sus proyectos egipcios y adentrarse enteramente al estudio de la escritura maya.

En un primer momento colegas y docentes de la Universidad de Moscú desestimaron el nuevo proyecto de Knórozov, creyendo irrealizable que en su calidad de extranjero, sin conocer la región del sur de México y ni siquiera hablar español lograría entender los códices. Únicamente recibió el apoyo de su maestro el arqueólogo Serguéi Tókarev.

 

Abocándose a la lectura

La travesía del ahora etnólogo mayista tardaría una década, y se dedicaría no solo a descifrar los códices, sino también en adentrarse en la vida y obra de fray Diego de Landa, quien pasó a la historia como el fraile que quemó valiosos códices y objetos de culto para los mayas por considerarlo herejías y encargado de evangelizar a la fuerza a los indígenas. Knórozov le daría la vuelta a la polémica de De Landa, ya que argumentaría que lo que hizo fue bajo la presión de sus superiores y de los conquistadores que tenían interés económicos en la región. Fue así que después se dedicó a reconstruir la historia de los mayas en su emblemática obra Relación de las Cosas de Yucatán.

El trabajo de Knórozov como lingüista no solo se dedicó a estudiar los signos, sino que fue más allá al aprender español y conocer la historia de la cultura maya. Quizá lo más sorprendente de esta tarea lingüística fue el hecho de que Knórozov no conocía a México, ni había visto a los documentos en vivo ni las inscripciones y no lo hizo hasta el final de su vida, casi 40 años después de haber descifrado los códices.

Por obvias cuestiones políticas del bloque soviético y el contexto de la Guerra Fría, Knórozov no logró tener permiso para salir de su país a estudiar físicamente los códices. Solo en una ocasión tuvo la oportunidad para impartir una conferencia maya en Copenhague. Pese a la gran distancia e incomunicación con el mundo occidental, para nuestro lingüista no hubo impedimento para estudiar y resolver el lenguaje maya. En una entrevista Knórozov declaró: «Yo soy un científico de despacho. Para trabajar con los textos no es necesario retozar sobre las pirámides” Toda la información impresa en facsímiles los recibió desde París, Madrid y la ciudad alemana Dresden.

El método Knorozov

La gran diferencia con los otros científicos que trataron de interpretar los signos mayas es que eran arqueólogos y trataban de dar una equivalencia de los signos mayas con el alfabeto. Cosa que inmediatamente desechó Knórozov, pues en su calidad de lingüista sabía que cada signo tenía un valor vocal diferente, siendo un sistema silábico. Fue así que realizó un sistema estructural para identificar la frecuencia con la que se repetía un signo dentro de un texto, llegando a existir hasta 355 tipos distribuidos entre fonéticos y morfémico-silábicos. Knórozov llegó a declarar confiado que cualquier código y sistema elaborado por un ser humano podría ser resuelto por otro humano, por lo que nunca desistió de su labor.

¿Es porque soy soviético?

Todo un bohemio

Pese a sus grandes avances en el terreno de los estudios mayas, el gran lingüista fue menospreciado por diversos comités académicos occidentales. En 1950, el también mayista británico Eric Thompson, principal referente de los estudiosos del tema, publicó su obra Escritura jeroglífica maya: una introducción, en la que negaba el fonetismo de los mayas. Dos años después,  Knórozov refutaría esa teoría en su ensayo: “La escritura antigua en América Central”, el cual fue publicado en una revista de la URSS. Su aporte fue cuestionado y poco tomado en cuenta, sobre todo por provenir de las cúpulas científicas soviéticas cuando la fobia comunista estaba al por mayor. Una de las tantas críticas que recibió es ser declarado un propagador marxista y farsante. Pese a los ataques, Knórozov nunca desistió y continuó enviando a congresos europeos sus avances de sus estudios mayas.

Fue hasta 1970 que por fin alcanzaría el reconocimiento merecido, siendo su método de descifrado aceptado y aplicado por todos los mayistas, llegando a ser considerado como un gran progreso científico del siglo XX. Sus estudios sirvieron como base para realizar nuevas excavaciones arqueológicas y describir la historia de la Zona de Palenque en Chiapas, solo por mencionar un ejemplo de lo importante que fue su método de traducción. Sus investigaciones tuvieron gran relevancia en la Unión Soviética, promoviendo que muchos estudiantes y nuevas generaciones se interesaran sobre el tema.

¡Por fin pudo conocer a los mayas!

Turisteando

Ante la disolución de la Unión Soviética, tuvo la oportunidad de salir en el año de 1990. Primero visitaría Guatemala y conocería las zonas arqueológicas de Tikal y Uaxacatán, recibiendo distinciones oficiales por parte del gobierno guatemalteco. Tikal fue uno de los centros ceremoniales más importantes de los mayas y, una vez allí, Knórozov quedaría contemplativo ante la inmensidad de la zona. En 1994 por fin conocería México, visitando los sitios arqueológicos más importantes: Palenque, Bonampak, Teotihuacán entre otros. A partir de la década de los 90 las visitas a nuestro país fueron muy frecuentes y, un año después, en 1995 sería condecorado con la Orden Mexicana del Águila Azteca, por sus enormes aportaciones al estudio de la cultura maya. Tristemente solo cuatro años más tarde, moriría en San Petesburgo a los 79 años, lugar desde donde un escritorio descifró el gran misterio maya que perduró más de cinco siglos sin resolver.

Asterión

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El brazo perdido de Álvaro Obregón

Fidencio, el milagroso

Estamos tirando mitos históricos…para imponer otros nuevos


Hasta hace 30 o 40 años los académicos en las universidades debatían a puerta cerrada sobre algún tema de importancia, se discutían las novedades académicas y se refutaban otras más. Para el público en general esta información era casi inaccesible, solo unos pocos – los más informados- sabían qué revistas o periódicos comprar para leer sobre algún tema de interés. Todo lo que la gente sabía sobre materias como la Historia era gracias a la SEP, el gobierno y los medios de comunicación controlados por el anterior, si bien no podemos decir que la población vivía en la ignorancia total, sí había cierto rezago o marginación de conocimiento. 

Como es costumbre de políticos y gobiernos, lo que se le enseñaba a los jóvenes en las escuelas estaba ampliamente manipulado, recortado o ignorado en beneficio de los intereses del momento, esto propició la creación de los denominados «mitos históricos» ;leyendas impulsadas por la historia oficial que lejos de contar los hechos verídicos subrayaban o creaban nuevos discursos a favor de algún personaje o hecho histórico.

Los más evidentes son ampliamente conocidos, la aureola de misticismo que rodeó a figuras como Benito Juárez, Lázaro Cárdenas o Francisco Madero y que prácticamente los elevó a la categoría de semidioses alteró la forma de ver y percibir la Historia para el mexicano común.

La Historia oficial -evidentemente con fines políticos- se encargó de construir un discurso histórico novelesco con personajes buenos y malos, mientras que figuras como las antes mencionadas eran elevadas a héroes nacionales otros nombres menos afortunados fueron inscritos en el bando de los villanos; Santa Anna, Hernán Cortes y Porfirio Díaz son solo algunos de los desdichados individuos que hasta hace poco ostentaron la categoría de enemigos de la nación. 

Santa Anna el «villano»



Durante muchos años la situación se mantuvo prácticamente igual para la Historia popular, el discurso de héroes y villanos permaneció inamovible del imaginario común, sin embargo muy pronto esto empezó a cambiar. 

El año 2000 marcó una era de desajustes y reordenamiento político, el fin de la hegemonía política del PRI, la llegada de la globalización y las nuevas tecnologías dieron como resultado una libertad académica y de expresión sin precedentes, si bien el discurso oficial no cambio mucho, la llegada de las redes sociales y el internet a manos de la población significó un profundo cambio en la manera de percibir y difundir la Historia.


En los años posteriores este hecho aumento cada vez mas, primero las páginas Web y luego sitios como Facebook y YouTube se encargaron de estudiar, debatir y criticar la postura oficialista, es entonces cuando surge una nueva ola de estudio histórico que se caracteriza por el rechazo al discurso oficialista del gobierno y por consiguiente a todo lo que se enseñaba hasta el momento.

Sin embargo, este suceso trajo consigo consecuencias tanto positivas como negativas, por una parte «el bando de los villanos» fue rescatado, una nueva fascinación por el estudio de personajes como Porfirio Díaz y Maximiliano de Habsburgo destruyó la mayoría de los mitos existentes alrededor de estos personajes; no obstante, en vez de centrarse en un estudio objetivo y libre de extremos, los antiguos villanos fueron elevados a héroes casi o más intocables que los «héroes» anteriores.

La situación se revirtió, Juárez paso a ser un ser odiado, casi repudiado, mientras que Maximiliano fue enaltecido como un individuo inocente, con intereses puramente benéficos a favor de México que lo hacen ver cómo un «benefactor desinteresado» digno de protagonizar una película de Disney.

Este nuevo discurso pecó de radicalismos casi al nivel de la historia oficial, se crearon nuevos grupos que más que estudiosos y seguidores de un personaje histórico se asemejan a fanáticos sin razonamiento.

Discurso de «Héroe y Villano»



Una situación es en particular interesante: la de Maximiliano y Benito Juárez. La «nueva ola» de revisionismo histórico trajo consigo una marcada corriente de imperialismo, figuras como Iturbide y Maximiliano empezaron a sobresalir de gran manera, ganando mucha popularidad y seguidores.

Esta nueva ola marca en sus inicios la reversión y eliminación de los mitos populares anteriores, se centra en desarmar el discurso construido alrededor de Maximiliano, atacando puntos que lo pintan como «invasor» o «ingenuo», sin embargo la «reversión de discurso» no solo se nota en la figura de Maximiliano, Benito Juárez también sufre este revisionismo.

En primer lugar se desmienten ciertos mitos sobre él, por ejemplo sus supuestas buenas intenciones, su «desinterés» por el beneficio personal o el esconder ciertas cualidades como su evidente búsqueda de permanecer en el poder. En una segunda fase se subrayan las cualidades positivas de Maximiliano, se habla sobre su liberalismo, las reformas hechas en su gobierno o que intento hacer, en contra parte, se demuestran más puntos negativos sobre Juárez y se realizan comparaciones entre ambos personajes.

Finalmente llega una tercera etapa aún más radical, se aclama a Maximiliano como un héroe innegable, se hunde la figura de Juárez hasta la denominación de villano y finalmente se consigue un discurso parecido al original, en pocas palabras, se cae de un extremo al otro.

Este es el punto central del tema pues se elimina un mito para implantar uno nuevo, el conocimiento popular cambia, pero abandona el discurso oficialista para caer en uno nuevo igual de novelesco e imparcial, los papeles se alteran más en esencia sigue siendo la misma novela del «bueno y el malo».



Ciertamente un motivo de ello es que la gente está acostumbrada a percibir la Historia como un cuento de buenos y malos, por otra parte la sociedad en general también está involucrada pues tiende a observar bipolarmente al mundo.

Finalmente podemos decir desde un punto de vista general que es entendible el porqué muchas personas tienden a caer en extremos, es también comprensible el porqué debido a ello muchos mitos son sustituidos por otros tras su desaparición.

Como historiadores sabemos que si bien no es posible estudiar un tema con total objetividad si es nuestro deber intentar ser lo más neutral posible, sin caer en hipérboles o radicalismos. Al final sucesos como estos son muestra de una sociedad que evoluciona, que está cada vez mas interesada en conocer la Historia y su pasado por lo que es nuestro deber esforzarnos por desaparecer las leyendas, héroes y villanos de novela que por mucho tiempo han inundado al conocimiento popular.

Empecemos a ver la Historia como lo que es, un objeto de estudio que debe estar libre de prejuicios, fanatismos o partidismos para que finalmente podamos eliminar un mito… Sin crear otro nuevo.

-Zarco

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¿Cuántos hombres se necesitan para defender a Francia? El mito de la cobardía francesa.

Tulipomanía la enfermedad Holandesa que infectó a México.

La Fortaleza de San Juan de Ulúa, el primer bastión mexicano

 

Desmintiendo la Edad Media

La Edad Media es una de las grandes etapas en las que suele dividirse tradicionalmente la Historia Universal, y se sitúa entre la Antigüedad y la Modernidad, sin embargo, esta época ha sido particularmente marcada por un sinnúmero de mitos, errores de interpretación, romantizaciones, reducciones, generalizaciones y, por qué no, prejuicios, mismos que afectan tanto a esta etapa histórica como al estudio de la misma, y que, en la medida de lo posible, trataremos de aclarar, desmentir, o incluso confirmar en el presente artículo.

 

¿Hay más de una Edad Media?

Cuando estudiamos Historia Universal a grandes rasgos, la Edad Media es la etapa que se encuentra entre la Caída del Imperio Romano de Occidente (476 d.C.) y la Caída del Imperio Romano de Oriente (1453 d.C.), dura aproximadamente mil años, le precede la Antigüedad y le sucede la Modernidad. Como una aproximación básica al estudio de la Historia, esta periodización de la Edad Media resulta bastante útil, nos permite diferenciarla de otras etapas y tener siempre presentes los grandes cambios que hubo entre una y otra; sin embargo, para quienes se dedican al profundo estudio de este periodo, una delimitación tan general resulta prácticamente inútil, ya que durante esos mil años acontecieron todo tipo de fenómenos sociales, políticos, económicos y religiosos en todo el territorio europeo, por lo que se han visto en la necesidad de subdividir la Edad Media tanto de forma temporal como geográfica, ya que no en todas las regiones europeas sucedieron los mismos hechos al mismo tiempo; de ahí que algunos autores propongan la existencia de varias Edades Medias que corresponden a tiempos y lugares mucho más específicos [1].Por ejemplo, podemos encontrar textos en los cuales se habla de una Alta y una Baja Edad Media, las cuales van del siglo V al X y del X al XV, mientras que en algunos casos se incluye una etapa intermedia llamada Plena Edad Media, y que suele situarse al rededor del siglo X. Por otro lado, algunos autores como José Luis Romero, prefieren hablar de una Temprana Edad Media[2], la cual corresponde aproximadamente a los mismos años que la Edad Oscura (Dark Ages), que los autores angloparlantes sitúan entre el siglo V y el VIII, y que antecede a la Alta Edad Media. Ahora bien, el hecho de que cada autor utilice una periodización diferente de acuerdo con sus necesidades no quiere decir que una sea válida y otra no, simplemente depende el enfoque con el que se esté estudiando el periodo en cuestión.

folio 110 v del manuscrito BNF Français 342 Lancelot du Lac, resguardado por la Biblioteca Nacional de Francia

 

Generalizaciones

Un error que solemos cometer al hablar de la Edad Media, es el de generalizar todo tipo de cuestiones que a ella se refieren, como si los mil años que duró hubieran sido exactamente iguales, sin ningún cambio, o como si todos los pueblos fueran idénticos, desde el Mar del Norte hasta el Mediterráneo y desde la Península Ibérica hasta Constantinopla, cosa que definitivamente no fue así, y es que cada pueblo tenía sus propias costumbres, tradiciones, creencias y vestimentas, las cuales fueron cambiando drásticamente con el pasar de los siglos. A continuación, presentaremos algunos ejemplos de este fenómeno.

 

¿Cristianismo o catolicismo dominante?

folio 075r del manuscrito Beinecke MS.229 Arthurian Romances, resguardado por la Universidad de Yale

Si bien, el catolicismo fue la religión hegemónica en la mayoría de los territorios europeos durante gran parte de la Edad Media, es importante señalar dos cosas; la primera, es que existieron más cristianismos que no necesariamente eran católicos, como el arrianismo[3] y el nestorianismo[4], por lo que al usar el término «cristianismo» estaríamos incluyendo a toda una diversidad de cultos que no necesariamente participaron en los mismos acontecimientos. La segunda, es que la religión católica no fue dominante ni durante toda la Edad Media, ni en toda Europa. Durante los primeros siglos de la Alta Edad Media, el catolicismo tuvo que enfrentarse al arrianismo[5], el cual profesaban muchos de los pueblos germanos que invadieron los territorios de occidente, como visigodos y ostrogodos[6], y cuya doctrina no era compatible con la del catolicismo profesado por los romanos; al mismo tiempo, hubo un resurgimiento del paganismo, ya que muchos de los pueblos conquistadores no habían sido evangelizados y conservaban sus creencias odinistas. A esto, hay que sumarle el hecho de que muchos territorios que hoy en día son considerados parte de Europa, no fueron evangelizados sino hasta el siglo X, como fue el caso de los pueblos nórdicos y los eslavos[7]. Y por si fuera poco, debemos recordar que gran parte de la Península Ibérica no profesaba ninguna de las religiones antes mencionadas, ya que había sido conquistada por los musulmanes y permaneció bajo su dominio durante un largo tiempo.

 

¿Árabes o musulmanes?

Al igual que el cristianismo, el islam ha sido sujeto de constantes generalizaciones y, en algunos casos, se llegan a confundir términos para referirse a los partidarios de esta religión. En primer lugar, es necesario aclarar que árabe y musulmán no son sinónimos, ya que «árabe» se refiere al grupo étnico de quienes habitan en la región geográfica conocida como Arabia, mientras que «musulmán» se refiere al individuo que profesa el islam; lo cual quiere decir que así como existieron y existen muchos árabes musulmanes, también es posible ser musulmán sin ser árabe y ser árabe sin ser musulmán. Una vez aclarado esto, podemos pasar a la siguiente situación con el islam, y es que al igual que muchas otras, no se trata de una religión homogénea, es decir, no todos sus devotos tienen exactamente las mismas creencias, posturas y tradiciones; el mejor ejemplo de esto podría ser la división entre chiíes y suníes, o chiitas y sunitas, cuya diferencia radica en quién era el sucesor legítimo de Mahoma como líder político y religioso, luego de su muerte.

folio 054v del manuscrito BNE MSS Graecus Vitr. 26-2 Codex Matritensis Ioannis Skyllitzes, resguardado en Biblioteca Nacional de España.

 

¿Vikingos, nórdicos o normandos?

folio 009 del manuscrito Morgan M.736 Miscellany on the life of St. Edmund, custodiado por la Biblioteca Morgan.

Estos tres términos suelen ser utilizados de manera indistinta para referirse a lo mismo, pero ¿es esto correcto? veamos. En el siglo VIII, el monasterio de Lindisfarne sufrió un violento ataque y saqueo por parte de un grupo de navegantes a quienes se identificó como vikingos, dando así inicio a una era que llevaría su nombre «Era Vikinga». Si bien, frecuentemente utilizamos esta palabra para referirnos tanto a los saqueadores como a los pueblos de donde eran originarios, estrictamente hablando esto sería un error, ya que en su propio idioma, la palabra vikingo quiere decir algo así como pirata, es decir, una persona que navega, asalta y saquea para obtener riquezas; pero no todas las personas que habitaban Escandinavia se dedicaban a eso, por lo que no podemos afirmar que todos los escandinavos hayan sido vikingos, pero sí que todos los vikingos eran escandinavos. En este caso, académicamente hablando, deberíamos usar la palabra nórdicos o normandos para referirnos a los habitantes de las regiones que hoy incluyen a Noruega, Suecia y Dinamarca, entre otros, mientras que la palabra vikingos quedaría reservada para aquéllos que, siendo normandos, sedicaban al pillaje y el saqueo, sin embargo, el uso indistinto de estos términos se vuelve cada vez más frecuente y en algunos casos, aceptado.PrejuiciosLa crítica despectiva a la Edad Media tiene sus posibles orígenes con el movimiento humanista, y se vio enormemente potencializada durante la Ilustración, mientras que algunas corrientes de pensamiento posteriores se dedicaron a idealizarla y romantizarla; sin embargo, muchos de los prejuicios iniciados hace ya varios siglos, han llegado a nuestros días, y no es raro escuchar que la Edad Media fue un periodo de barbarie, violencia y poca higiene, o que la gente que vivió en ese periodo era fanática e ignorante, ¿pero qué de cierto tiene todo esto? vamos a analizarlo detalladamente.

 

Barbarie y violencia

La Historia suele recordar a Roma como un pueblo con uno de los sistemas legales más complejos y efectivos. Para el siglo V, la gran mayoría de su población se había convertido al cristianismo, religión que promueve el amor al prójimo, la no violencia y una vida más contemplativa que activa. Muchos son los testimonios de mártires que se dejaron matar y torturar con tal de seguir lo que enseñan los Evangelios. Con todo lo anteriormente mencionado, podríamos suponer que ese tiempo debió haber sido pacífico y civilizado, sin embargo, esto no fue así. Para el Imperio Romano, el siglo V trajo consigo una terrible crisis, su ejército se había reducido drásticamente, el sistema esclavista había desaparecido y su economía se había derrumbado, por si fuera poco, una gran cantidad de pueblos germanos atacaba constantemente y amenazaban con derribar al Imperio, lo cual terminó por suceder. Esto trajo como consecuencia un dinamismo social sin precedentes, ya que al principio parecía imposible encontrar un acuerdo en todos los niveles culturales; católicos, arrianos y paganos buscaban defender y a veces expandir sus respectivas creencias, los germanos y romanos se disputaban el control político, y al mismo tiempo debían defenderse de otros invasores, primero de otros pueblos germanos, pero más adelante también de los musulmanes, los normandos y los magiares. A este periodo se le conoce como la Edad Oscura, ya que las constantes guerras, invasiones y enfermedades, así como la colapsada economía contribuyeron a que los habitantes de ese periodo se preocuparan mucho más por sobrevivir que por escribir, razón por la cual son muy pocas las fuentes que nos llegan de esos tiempos. Por lo tanto… ¿hubo guerra y violencia en la Edad Media? sí, mucha, al igual que en la Antigüedad, la Modernidad y la Edad Contemporánea. ¿Fue una época de barbarie? Esto es mucho más difícil de responder, ya que el término «bárbaro» es completamente subjetivo, sin embargo, podemos decir que después de ese «caos» social y cultural, las cosas se fueron ordenando paulatinamente. El sistema de feudo-vasallaje sirvió para reactivar la economía, basada principalmente en la producción agraria, y para formar un vínculo entre los campesinos y los guerreros, en el cual unos ofrecían su trabajo para sustentar al pueblo, mientras que los otros otorgaban protección contra las frecuentes invasiones. La Iglesia, por su parte, jugó un papel fundamental en este proceso, ya que por un lado validaba los juramentos de señores y vasallos, servía como el vínculo más fuerte con el pasado romano y, poco después, se convirtió en la más grande fuente de conocimiento, ya que los monasterios almacenaban, recopilaban y traducían tanto obras de antiguos escritores como de nuevos pensadores que poco a podo se fueron dando a conocer.

folio 29 de la Biblia Maciejowski, custodiada por la Biblioteca Morgan.

 

¿Poca higiene?

Cotidianamente podemos escuchar que la Edad Media fue un periodo en el cual la higiene de sus habitantes dejaba mucho que desear, ¿es esto cierto o tiene algún fundamento? Pues bien, si comparamos los hábitos de higiene de los habitantes medievales con nuestros estándares, definitivamente encontraremos grandes diferencias. Por ejemplo, en algunas regiones era frecuente compartir la vivienda con los animales del ganado, lo cual proporcionaba calor para los seres humanos, y protección contra los depredadores a los animales, evidentemente esto pudo haber causado varias enfermedades. Otro ejemplo es el hecho de que en algunos regiones de la Península Ibérica, los habitantes cristianos procuraban bañarse lo menos posible con el fin de no ser confundidos con los musulmanes, quienes tenían la costumbre de bañarse constantemente. Ahora bien, es destacable el caso de los normandos, a quienes la cultura popular se ha dado fama de ser guerreros sucios y malolientes, pero los registros históricos nos cuentan algo muy diferente, y es que los escandinavos se bañaban una vez a la semana y mantenían sus cabellos peinados y arreglados, cosa que a los sajones les causaba cierto recelo, ya que atraían más la atención de las mujeres.

 

¿Fue una sociedad de fanáticos dominados por la Inquisición?

Ésta es, sin duda, una de las concepciones más frecuentes que recibimos sobre la Edad Media, principalmente difundida por series televisivas, películas hollywoodenses y movimientos progresistas. Si bien, es cierto que el cristianismo católico fue la religión predominante en la Europa medieval, y que la Iglesia fue una de las instituciones más importantes, difícilmente podríamos afirmar que la sociedad estuvo dominada por fanáticos e inquisidores, y para fundamentar esto existen varios argumentos. En primer lugar, hay que aclarar que creyente no es lo mismo que fanático, por lo que el hecho de que una gran cantidad de los pobladores europeos hayan sido creyentes, no significa que hayan llegado al fanatismo; por otro lado, existen muchos testimonios de personas que deliberadamente desobedecían los mandatos de la Iglesia, principalmente supersticiosos que llevaban a cabo prácticas paganas o mágicas no permitidas, prestamistas que alzaban los intereses más allá del límite establecido, o bien, comerciantes que vendían armas o materiales para armas a los enemigos de los cristianos, o mujeres como esclavas para formar parte de un harem. A esto hay que agregar el hecho de que una enorme parte de la población, aunque se declaraban cristianos, desconocían casi la totalidad de la doctrina que esto conlleva, es decir, sus conocimientos en cuanto a religión eran bastante limitados y eso los prevenía de llegar a los fanatismos. Finalmente, el caso de la Inquisición es uno de los más interesantes, ya que solemos imaginar que estuvo presente desde que empezó hasta que terminó la Edad Media, sin embargo, esto no podría estar más alejado de la realidad, ya que la Inquisición como tal, nació casi al finalizar la Edad Media (s.XIII) y estuvo activa principalmente durante la Modernidad, y aunque el Tribunal del Santo Oficio sí llegó a cometer actos de tortura, no solía ser el encargado de las ejecuciones, ya que entregaba a los presos a las autoridades concernientes, quienes tomaban las medidas que creyeran necesarias. Por otro lado, suele exagerarse el número de víctimas de esta institución, y es que según los registros, hubo alrededor de 2,000 ejecuciones en territorios europeos, mientras que en la Nueva España hubo solamente una ejecución como resultado de un juicio inquisitorial, el sujeto en cuestión tenía el nombre de Puxtécatl Tlaylotla y puede encontrarse su proceso en el Archivo General de la Nación de México. Ahora bien, no hay que confundir lo anteriormente mencionado, con las persecuciones de brujas y otro tipo de juicios llevados a cabo en países protestantes, en los cuales la Iglesia Católica no tuvo nada que ver; el ejemplo más famoso de esto podría ser el caso de las Brujas de Salem, el cual también ha sido recurrente en las temáticas de películas de terror.

Éstas son solo algunas de las concepciones equivocadas que pueden tenerse sobre la Edad Media, pero cuéntanos qué opinas en los comentarios, ¿agregarías alguna otra? ¿no estás de acuerdo con alguna sección? y si el artículo fue de tu agrado, no olvides compartirlo.

-El Erudito

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Fuentes:

[1] Baschet, Jerome, La civiliazación feudal: Europa del año mil a la colonización de América, «Introducción»

[2] Romero, José Luis, La Edad Media, Fondo de Cultura Económica, México.

[3] Eusebio de Cesárea, Vita Constantini, Editorial Gredos, España.

[4] Sócrates Escolástico, Historia Eclesiástica.

[5] Oman, Charles, The Dark Ages.

[6] Sócrates Escolástico, Historia Eclesiástica.

[7] Vida de San Cirilo.

La estatua de Winston Churchill

Y otros monumentos que pueden o no ser tirados.

Este año 2020 ha sido convulso en el mundo. La pandemia de Covid-19 fuera de control en varios países, crisis económica, sanitaria y social. Uno de los detonantes de esto último fue el asesinato de una persona llamada George Floyd a manos de un policía norteamericano, desatando protestas multitudinarias que se han salido de control y han provocado diversos problemas en EEUU, siendo el principal de ellos que sigue la tensión entre personas de distintos orígenes en el vecino del norte.

Sin embargo, la multitud decidió en varias ciudades del mundo destruir algunos monumentos por sus pasados turbios o por medio de juicios de valor de dudoso rigor y de una fuerte tendencia anacrónica. ¿Pero por qué tumbar un monumento? Bueno, la respuesta a esto son diversas razones que quisiera comentar a grandes rasgos.

 

Según la RAE un monumento es:

1. m. Obra pública y patente, en memoria de alguien o de algo.

2. m. Construcción que posee valor artístico, arqueológico, histórico, etc.

3. m. Objeto o documento de gran valor para la historia, o para la averiguación de cualquier hecho.

4. m. Obra científica, artística o literaria, memorable por su mérito excepcional.

5. m. sepulcro (‖ obra para dar sepultura a un cadáver).

6. m. Rel. En una iglesia católica, altar muy adornado en el que se coloca el arca eucarística el día de Jueves Santo.

7. m. coloq. Persona bien proporcionada físicamente y de belleza llamativa.

monumento nacional

1. m. Obra o edificio que por su importancia histórica o artística toma bajo su protección el Estado.

monumento natural

1. m. Espacio natural constituido por formaciones geológicasyacimientos paleontológicos y otros elementos dela geaquepor su singularidadimportancia o bellezaes objeto de protección legal para garantizar suconservación.

Dicho eso, en EEUU hay o hubo varios de estos que son controversiales, por ser de personajes del Bando Confederado de la Guerra de Secesión de dicho país. El lado sureño decidió establecer algunos de estos para recordar su Causa Perdida (Lost Cause en inglés), que es una forma de negar que la separación de los estados esclavistas fue para preservar dicha institución. Y también se han erigido grandes obras para honrar a generales de dicho conflicto, aunque hayan sido derrotados. ¿Es esto apropiado o correcto para entender el pasado? No realmente.

Si bien yo estoy consciente que la historia es un relato en constante construcción, tampoco estoy para apoyar visiones supremacistas de un tipo de persona sobre otra. Dicho eso, los monumentos confederados son para recordarles a la población afrodescendiente que son inferiores a los caucásicos y eso, me parece reprobable. Con el establecimiento de las leyes Jim Carrow, esta situación de dominio se mantuvo de facto y de jure. Sin embargo, creo que merece la pena establecer una pregunta: ¿se vale quitar todos los monumentos? Habría que analizar sus intenciones y su mensaje. Pongamos de ejemplo la estatua de Robert E. Lee en Richmond, Virginia.

Robert E. Lee, vandalizado.

Sin duda el General Lee fue un excelente militar, que defendió una causa que hoy en día no podemos justificar, pero en su mente, era lo correcto. Puso sus servicios a su Estado natal de Virginia antes que a su país-cosa que lo conflictuó- y encabezó los ejércitos de la Confederación, pero esto trajo consigo defender la esclavitud -situación con la que puede o no haber estado de acuerdo- Sin embargo, después se volvió el presidente de la Universidad de Washington que luego se volvió Washington & Lee en Virginia, donde según las crónicas y la propia universidad, estableció pautas que llevaron a que se volviera una universidad de excelencia. Pero queda el problema de la esclavitud, ¿cierto? Y bueno, como pueden apreciar en la imagen, está la bandera confederada, que se considera un símbolo de racismo. ¿Pero no acaso podemos apreciar al hombre sin ese foco de odio o de excesivas alabanzas? Era un ser humano y, como tal tuvo aciertos y errores.

Cuerpo de Robert E. Lee en la Universidad

Al final de la Guerra Civil no tenía ciudadanía estadounidense y ésta se perdió durante muchos años, hasta el año de 1970 cuando fue encontrada en los archivos gubernamentales. Aparentemente fue perdida adrede desde 1865. Para 1975, el presidente Gerald Ford extendió el perdón y la ciudadanía restaurada de manera póstume al personaje sureño. ¿Esto no permite que haya un perdón generalizado a sus actos? ¿Hasta qué punto se le debe seguir juzgando?

 

 

Este mismo razonamiento podemos aplicar a Winston Churchill. Durante un tiempo se ha puesto de moda juzgarlo de genocida y me parece que es una percepción  errónea. En 1943 se desató una hambruna en Bengala en medio de la Segunda Guerra Mundial. Sin duda alguna, las políticas de guerra de Churchill agravaron el asunto, porque o eran completamente ignorantes del asunto-que es una línea historiográfica que me parece dudosa-  o mataron deliberadamente de hambre a la población su visión colonialista -que me parece un tanto victimista-; o, no aliviaron la hambruna porque privilegiaron el esfuerzo bélico.

Churchill

Según las fuentes, se realizó una política de tierra rasada y se decomisaron grandes cantidades de comida, debido a la amenaza japonesa sobre la colonia india. El resultado fue la muerte de hambre de más de 3 millones de personas que se pudo -o no- haber evitado. La prioridad del gobierno británico fue el esfuerzo de guerra que requería grandes cantidades de alimentos y recursos, lo cual no excusa su incompetencia. ¿Esto hace a Churchill un genocida? No realmente, porque no se hizo para castigar a una zona, como lo hizo Stalin con los ucranianos. De lo que sí se le podría catalogar es ser un irresponsable a la hora de administrar el imperio, sin duda alguna. Porque no solo velaba por los ingleses, sino todos los súbditos del rey. Pero no me corresponde juzgarlo con mi visión actual, sino  señalar sus falencias. ¿Esto hace que deba derrumbar su estatua? La respuesta a esta cuestión es sencilla:

NO

Porque el hombre representa un momento importante para Inglaterra y el mundo Occidental: en una crisis sin precedentes y desesperanza generalizada, mantuvo firme a sus gobernados. Obvio, fue un ser humano con todos los defectos del mundo, pero en el momento de la verdad, se convirtió en el símbolo de la lucha inglesa y contuvo a una maquinaria de guerra que parecía en esos momentos imparable. Si seguimos juzgando a todos los personajes con nuestros criterios actuales, al final nos quedaremos con quien se acomode a nuestro gusto. Y ojo,  si bien el señor era un hombre que creía en la supremacía caucásica protestante, también es cierto que no estableció exterminios masivos basándose en esto. Según la International Churchill Society sí se expresó de manera brutal acerca de los indios, pero sus principales biógrafos establecen que era un tipo de un pésimo humor y carácter, pero que se arrepentía de lo que decía y actuaba de manera contraria. ¿Ven por qué debemos entender que los personajes históricos son humanos?

Churchill viéndote llorar por decirle racista

Por último en este aspecto, hay que recordar algo de la historia: no es una búsqueda de LA VERDAD, sino una constante interpretación de fuentes. Para personas de la India -que siguen queriendo vivir con un complejo de la colonia tal vez un poco más justificado que el de los victimistas latinoamericanos- Churchill es un monstruo... Para otras personas en el mundo, es un héroe. Para mí: es un personaje interesante y complejo que merece su estatua porque hizo algo correcto en el momento más oportuno del mundo. A diferencia de Robert E. Lee que puede no merecer una estatua, Churchill terminó defendiendo algo que muchos juran defender y solo atropellan: libertad, democracia y un ataque frontal al fascismo.

Y si bien las expresiones de Churchill son infortunadas, ha habido personajes que admiran algunos como Marx o Guevara que tuvieron análisis o comentarios tan o más reprobables que las de Winston, pero de ellos no se cuestiona siquiera poner o quitar una estatua. Por ello los invito a reflexionar acerca de lo que queremos hacer como sociedad respecto a las estatuas y monumentos. ¿Debemos quitarlas porque no nos agradan los personajes o solo porque nos creemos con la estatura moral de ser mejores que personas que veían la realidad de otra forma?

Marx y su legado

 

-Hal Jordan.

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¿España debe pedir perdón por la Conquista?

¿Qué es una fuente histórica?

1917: Una película histórica NO INCLUYENTE

Fuentes:

  1. https://my.wlu.edu/presidents-office/about-the-presidents-office/history-and-governance/past-presidents/robert-e-lee
  2. https://www.archives.gov/publications/prologue/2005/spring/piece-lee
  3. https://www.atlasobscura.com/articles/indian-food-writing
  4. https://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/01/150124_reino_unido_cinco_principales_controversias_winston_churchill_lv
  5. https://www.theguardian.com/world/2019/mar/29/winston-churchill-policies-contributed-to-1943-bengal-famine-study

Leading Churchill Myths

Las independencias en América y el Conflicto Franco-inglés.

independencia

No podemos entender las independencias de los países de América sin enmarcarlos dentro del conflicto franco-británico que, en busca del predominio económico y militar de esas potencias, dominó el siglo XVIII. Este conflicto bien puede considerarse como la primera guerra mundial ya que involucró a muchos países y se llevó a cabo en todo el mundo.

Carlos II

El conflicto al que hacemos alusión comenzó con la muerte de Carlos II de España, de la dinastía Habsburgo, el 1 de no

viembre de 1700. Este personaje, conocido como “el Hechizado”, nació con serias deficiencias de salud. En realidad, aunque la Corte trató de ocultarlo, llegó a adulto con  cierto retraso mental y con serios problemas neurológicos y fisiológicos, que impidieron que gobernara. Oficialmente fue rey en funciones, desde 1665, a los cuatro años de edad, hasta su fallecimiento. No pudo dejar descendencia y, gracias a su realidad física y al afrancesamiento creciente de la corte española, permitió que el grupo profrancés del gobierno español tomara el poder de decidir en los asuntos de estado, a partir de 1675, cuando Carlos llegó a la mayoría de edad, terminando la regencia de su madre Mariana de Austria.

En su testamento dejó como heredero a su sobrino nieto Felipe de Anjou, de la casa de Borbón, nieto de Luis XIV y de su hermana María Teresa de Austria. Felipe de Anjou fue coronado el 16 de noviembre de 1700, originando con esto la guerra de sucesión en España en la que se enfrentó con Carlos de Austria. Esta guerra duró 14 años y terminó con los tratados de Utrecht y Rastatt, firmados entre 1713 y 1715, en los que Felipe V de Borbón obtiene el trono de España, con las colonias americanas; Prusia el estatus de reino; Austria, los territorios españoles en Flandes e Italia; Inglaterra, Gibraltar y Menorca.

Felipe de Anjou, V de España

Este cambio de dinastía incidió de manera directa en las colonias españolas de América, con lo que se conoce como las “reformas borbónicas”, que consistieron, fiscalmente hablando, en copiar de manera burda el sistema económico inglés, creyendo que el secreto era cobrar impuestos, sin analizar que la fortaleza económica de la Gran Bretaña se basaba, no en cobrar impuestos; éstos se generaban después de que sus empresarios generaban riqueza en un mercado de libre comercio. A los Borbón esta parte no les importó e instituyeron, al igual que en Francia el despotismo ilustrado y se dedicaron a cobrar impuestos a diestra y siniestra, tanto en España como en las colonias. Esto fue una de las causas de descontento en la América Española, que fue madurando su independencia

Entre 1756 y 1763 se llevó a cabo la Guerra de los Siete Años, que comenzó con el control de Silesia por parte de la casa de Hannover y por el dominio colonial en América del Norte y la India, entre Francia y Gran Bretaña. En esta guerra intervinieron, España, Portugal, Prusia, Hanover, Sajonia, Suecia, Francia y Gran Bretaña en diferentes momentos y en diferentes lugares. Se libró en Europa, Norteamérica, Centroamérica, la costa occidental de África, India y Filipinas. En 1755 los británicos atacaron posiciones reclamadas por Francia en América del Norte y capturaron navíos mercantes franceses. Prusia y Austria, mientras tanto, peleaban en torno a Silesia. Gran Bretaña se alió a Prusia y Francia se alió a Austria. La alianza angloprusiana tomó Hannover y Portugal, lo que dio lugar a que éste país fuera invadido por franceses y austriacos. Suecia, Sajonia y España se aliaron inmediatamente con Austria y Francia. El Imperio Ruso tomó partido, en un principio por Francia y Austria, cambiando de bando después a favor de Gran Bretaña. Suecia y Rusia, optaron por una paz por separado con Prusia. Los demás estados beligerantes resolvieron, en apariencia, sus diferencias con el Tratado de París firmado en 1763 por Francia, España y Gran Bretaña. Sajonia, Austria y Prusia hicieron lo mismo, en el mismo año con el Tratado de Hubertusburgo.

Guerra de los 7 Años

Sitio de Cartagena de Indias 1741

Pues bien; esta guerra tuvo un destacado capítulo en Norteamérica, donde se enfrentaron fuerzas inglesas, apoyadas por colonos americanos e indios y fuerzas francesas, también apoyadas por colonos y por indios. Los colonos de la parte inglesa, generaron, además de un sentimiento de identidad, una organización con mandos y equipo que, trece años después, les permitió enfrentar a los ingleses. Por otro lado, como España era aliada de Francia, se temía con razón que las fuerzas inglesas invadieran las colonias españolas de América, por lo que en Madrid se decidió en 1765 que se crearan ejércitos locales en cada virreinato y capitanía general para que, en caso de una invasión, pudieran defenderse. El temor era justificado, como se vio después con la invasión de Cuba por parte de Inglaterra, tomando La Habana y los intentos frustrados de apoderarse de Buenos Aires y Cartagena de Indias. Estos ejércitos fueron la base de la oficialía y la tropa que cincuenta años después lograrían la independencia de España.

En 1775 comenzó la revolución burguesa en Norteamérica que evolucionaría a la independencia de las colonia y la creación de los Estados Unidos con el apoyo militar de Francia, sin el cual difícilmente los rebeldes hubieran podido derrotar a Inglaterra. Esta gesta es uno de los capítulos más importantes del conflicto franco- inglés que, en esta ocasión, le dio el triunfo a Francia y, de paso ayudó a crearse al nuevo país americano. No está de más decir que la sangría económica que a Francia le representó este apoyo a las colonias de Norteamérica, fue una de las causas de la Revolución Francesa en 1789.

Revolución Francesa

Como podemos ver, el mundo , desde estas épocas estaba interrelacionado de tal manera que lo que ocurría en Europa tenía repercusiones en todo el mundo.

 

Ciudad de México 14 de septiembre de 2020

Dr. Mariano García Martínez

 

 

 

 

 

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CUBA Y PUERTO RICO EN LA MIRA DE COLOMBIA, ESTADOS UNIDOS Y MÉXICO

12 de Septiembre ¡Día del historiador! ¿Nos morimos de hambre?

El 12 de septiembre en México festejamos el Día del Historiador y, en un ejercicio de reflexión, en HC Historia Contemporánea. quisimos hablar a nuestros lectores acerca de algunas de nuestras vivencias y cómo hemos sobrellevado esta labor de dedicarnos al estudio de las fuentes del pasado. Sin más, comenzamos.

Hal Jordan

¿Ser historiador? Es una pregunta que me hice en la preparatoria/bachillerato cuando aun era un mozalbete y no sabía bien de qué iba eso de ser “historiador”. Cuando compartí mi inquietud con mi familia, uno de los integrantes me dijo: ¿para ser pinche maestrito? Entonces en ese momento decidí que me iba a dedicar a ser un historiador.
Al entrar en el 2005 a la universidad aun creía que la historia es una ciencia-no lo es- y creía que estudiábamos el pasado-el pasado no existe- Tras 15 años de haber empezado esta aventura en la UNAM y librarme de sus garras ideológicas, puedo decir que soy feliz como un historiador y sí, ahora soy un pinche maestrito…con cédula que lo comprueba y un empleo estable.
¿Puedo estar mejor? Sin duda, pero es cosa de trabajarle durísimo y decidirse a hacer una consultoría y ser un poco loco.

Texto de Hal: 1917: Una película histórica NO INCLUYENTE

Momo

Mi aventura por la historia del arte tuvo un inicio literario: el personaje Robert Langdon de Dan Brown me llevó a enamorarme de distintas piezas artísticas y del arte en sí mismo. Sus aventuras me atraparon y me convertí en fanática de él-y quise imitarlo de la misma manera en que varios arqueólogos se inspiraron en Indiana Jones. Cuando me enteré en la preparatoria que esta fantasía de libros no solo podía quedarse en eso, sino que podía llevarlo a la práctica con la carrera de Estudios e Historia del Arte en el Claustro de Sor Juana, mi corazón dio un vuelvo tal que me puse como propósito estudiar esta disciplina y ser como mi ídolo de lectura.

Para los lectores de HC, solo me queda decirles lo siguiente: estudiar arte es analizar como vemos y representamos las cosas y ponemos en orden nuestro mundo. Es necesario saber cómo lo hacemos.

Texto de Momo: Top 5. Mujeres de arte

El Erudito

El simple hecho de haber comenzado la carrera de Historia ya es un acto de valentía; no representa solamente el dedicarse a algo que verdaderamente nos gusta y por lo que sentimos una gran vocación, sino enfrentarse a un futuro laboral no muy definido y, sobre todo, a una fuerte y constante crítica por parte de la sociedad, la cual suele criticar a las carreras que, algunos piensan, son menos lucrativas o tienen un menor campo de acción. Sin duda alguna a todos nos han hecho esas incómodas preguntas sobre la utilidad de la Historia, las oportunidades laborales que pueda tener o exactamente qué es lo que hace un historiador. Si bien, algunos estudiantes de esta licenciatura tienen ya muy claro qué respuestas dar a estas preguntas, muchos otros tienen que reformularse esto constantemente durante formación.
Para aquellos interesados en la Edad Media y temas afines la cosa puede ser un poco más complicada aún, ya que, siendo latinoamericanos, a las preguntas anteriores se les puede agregar la interrogante de cómo podría alguien que no es europeo, estudiar la Edad Media, y para qué. Aunque la pregunta pueda parecer bastante lógica en un primer momento, lo cierto es que podríamos hacérsela a cualquier otro historiador sobre su tema de estudio y pronto parecerá algo ridículo: ¿Cómo puede alguien que no es romano estudiar dicho imperio? ¿cómo puede un agnóstico estudiar las religiones del Medio Oriente? ¿Por qué alguien estudiaría lo ocurrido en un país ajeno durante la Segunda Guerra Mundial? Pues bien, el hecho de no pertenecer a un tiempo y un espacio en concreto, pero desarrollar todas las habilidades necesarias para estudiarlo, interpretarlo y darle un significado importante para nuestros tiempos es precisamente lo que un historiador aprende a hacer durante la carrera; y es justamente por eso que cada objeto de estudio tiene una larga lista de muy específicos requisitos para poder ser abordado y, si bien, todo esto puede parecer abrumador al principio, lo cierto es que brinda una de las mayores satisfacciones cuando se nota un avance en el desarrollo de estas habilidades.

Texto de El Erudito: Algunos inventos de origen medieval (o anterior) que siguen siendo vigentes hoy en día

Barbarella

Cuando alguien se decanta por el área de las humanidades, la primera pregunta a la que se enfrenta es: ¿voy a poder vivir de esto? Y me gustaría darte esperanzas pero NINGUNA profesión te asegura una buena remuneración.

Si decides dedicarte a esta profesión porque te gusta la Historia y eras bueno (a) en la medio superior en la materia o porque «ha de ser fácil«. Prepárate para una buena desilusión.

Si tú referente para decidirte por estudiarla es repetir el fenómeno Marx, Krauzen, Braudel o incluso Comte. Ellos fueron resultado de diferentes factores en su contexto y tiempo. No te aseguro que consigas ese nivel de reconocimiento dentro del campo.

Entonces, ¿por qué estudiar algo que no te dará un gran reconocimiento, que no es fácil o lo que esperas y que no te dará estabilidad económica?

La respuesta es amor, amor a la Historia.

El campo de trabajo del historiador se divide en 3 aspectos: investigación, divulgación y docencia. Y tienes que saber que para cada uno de ellos debes de tener vocación.

La mía fue la docencia en la Historia y déjame decir que no todo historiador puede ser profesor así como no todo profesor de Historia puede ser Historiador.

Aprender Historia requiere ciertas habilidades que adquieres con la formación académica. Enseñar Historia es que tú tengas esas habilidades y puedas transmitirlas de manera eficiente a quienes aprenden.

Si en este momento de tu vida te encuentras en esa disyuntiva de si estudiar o no Historia, me atrevo a darte una sugerencias: visualiza que es lo que quieres obtener y que vas a hacer con eso que obtengas dentro de la profesión.

Texto de Barbarella: Las películas en la memoria histórica

Zarco

Escoger ser historiador no siempre es fácil, muchas personas tienen miedo sobre cómo será su futuro o si acaso tienen uno. Algunos tienen expectativas muy bajas o al contrario muy altas. Pero en el tiempo que llevo conociendo la vida como historiador he aprendido que la satisfacción no es solo material.
El conocimiento, técnicas y aprendizaje adquirido es un bien invaluable que solo algunos saben apreciar. Sumergirse en lecturas, realizar investigaciones profundas y conocer la historia es un viaje que más que cansarte te emociona. Aprender sobre la humanidad, sobre su historia y lo tremendamente complicada que es, es un privilegio del cual solo gozan los historiadores. Ser historiador no es solo saber datos y fechas, es entender, o intentar entender la Historia, y todo lo que ello conlleva.

Texto de Zarco: Tulipomanía la enfermedad Holandesa que infectó a México.

Asterión

Durante mi tiempo como historiador he tenido experiencias gratas y otras no tanto. Es una gran satisfacción cuando te dedicas a la investigación y empiezas desde una pregunta, y terminas encontrando el hilo de lo que busques a partir de una carta, una fotografía o una lápida. Es como ser un detective entre los muertos, con el poder de hacer hablar a los que ya no pueden hacerlo . Lo complicado viene cuando tu trabajo no es valorado y terminas cuestionándote sobre el valor de la Historia para los ajenos a esta disciplina. Pero allí viene el reto cotidiano para quienes ejercemos esta loable profesión; darle valor agregado a el pasado y hacerlo cada vez más accesible a el ciudadano común que cree que el estudio de la Historia se limita solo a fechas.

Es una gran satisfacción presentarte como historiador y que después te señalen como El Historiador. Y lo mejor de todo, eres la primer referencia a consultar para tus conocidos y más cercanos cuando surge una duda ajena a las fechas y datos exactos: todos te creen, aunque no estés muy seguro de lo que dices. Por eso se vuelve una especie de responsabilidad saberlo casi todo, y si no, parecer que lo sabes o lo sabrás pronto.
A los que se aventuren por esta constante odisea de libros y escritura, les recomiendo que sean pacientes, escojan un tema y enamórense de él, pero no dejen de cerrarle el ojo a otros y platiquen con disciplinas y sobre todo lean, lean mucho.

Texto de Asterión: Una Reina para siempre, Isabel II en México

Alex

Mi experiencia como historiadora está un poco lejos de ser utópica. En mi entorno, aunque ponga fuentes, siguen dudando de la veracidad y qué decir en las redes sociales. Pero aún así, me gusta difundir mis conocimientos y ampliarlos. Eso sí, tengo que decir que en la carrera no todo es color de rosa. Hay que olvidar todo lo aprendido en el colegio e instituto porque no tiene nada que ver. Otra perspectiva.
Pero si os gusta la historia y queréis dedicaros a ella, no lo dudéis y no dejéis que la opinión de los demás os eche abajo vuestros sueños. Lloraréis un poco, pero el esfuerzo vale la pena.

Texto de Alex: ¿Quiénes eran los Sonderkommando?

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Poinsett. Un James Bond Estadounidense De Principios Del Siglo XIX, Que Fracasó En México

Una historia distinta a la que conoces

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Poinsett

Entre todos los villanos que circulan en nuestra historia, nadie se equipara a Joel Roberts Poinsett. Su mitología es enorme: conspiró contra Iturbide, quiso comprar Texas, fundó la logia yorkina, su pasado intervencionista en Chile le precedió, cónsul en Buenos Aires, manejó a su antojo a Guerrero y despreció el mundo católico hispánico de América. Pero la realidad muestra que se le ha sobrestimado, puesto que no logró su principal encargo que era el de adquirir Texas.

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Mapa de México y EEUU

Mientras vivió en México, claro, se dedicó a conspirar; ¿sus objetivos alternos? romper los lazos culturales con España y Europa; fortalecer, a toda costa, la imagen de Estados Unidos ante la nueva República Mexicana; pero estos derroteros, si bien correspondían al sentir de la joven Unión Americana, él los había personalizado para lograr lo que era el sueño estadounidense: Texas. En eso fracasó.

“Enjuto, blanca la tez, de amplia frente y rostro oval, lo mejor de todo eran sus ojos de arcanas luces grisáceas, imperiales. Si en los ojos devela el alma sus misterios con sutiles voces, en la suya bullía la vida poderosa, la que quiere, piensa y cree, la que tiene ambición, camino y fe.” (Fuentes Mares, 15)

El análisis de su biografía permite explicar el deslumbramiento que logró sobre la sociedad mexicana. Nació  el 2 de marzo de 1779, en Charleston, Carolina del Sur, zona esclavista. Su protestantismo se debe seguramente a que era descendiente de hugonotes franceses. De familia acomodada, se le envió a estudiar a la ya prestigiosa, Universidad de Edimburgo de Escocia, donde se matriculó en Medicina y Química, carreras que no terminó y que cambió por un interés en la milicia, inscribiéndose en la afamada Real Academia Militar de Woolwich, que sería el antecedente inmediato de la más famosa Academia de Sandhurst.

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Academia de Woolwich

 

De carácter inestable regresó a Charleston en 1800 a trabajar en un bufete jurídico. Dos años bastaron para cansarlo de los intrincados resquicios legales y volvió a viajar, esta vez a Suiza e Italia, y al año siguiente a Munich y Viena. Viajero incansable y agudo observador fueron virtudes que sí se enraizaron en él, no obstante que siempre fue de salud frágil.

 

Tuvo que regresar a los Estados Unidos debido a la muerte de su padre. Resolviendo los trámites que lo ataban, en 1806 volvió a viajar: Niágara, Quebec, Nueva Inglaterra, Suecia, Finlandia y Rusia. En este último profundiza sus observaciones y conoce el Mar Caspio, Astrakán, Bakú, Tiflis y Crimea. Tuvo la habilidad en este viaje de hacerse de la amistad del Zar Alejandro I quien, maravillado con el joven de 28 años, le ofrece ser consejero del Imperio Ruso, lo que Poinsett rechazó, debido a su patriotismo estadounidense. Tal vez la explicación obedece también a que tendría que establecerse y ejercer una actividad, seguramente interesante y de gran influencia pero fija, yendo contra su personalidad.

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James Monroe

Con estos antecedentes, no es de extrañar que el presidente James Monroe le encargara visitar México con los siguientes objetivos: entrevistarse con Agustín de Iturbide y recopilar cuanta información pudiera de la situación política de este país vecino; todo con el carácter de “Agente Confidencial”, sí, de espía.

El 3 de noviembre de 1822 fue recibido por el emperador Iturbide y, lo más importante de esa reunión, según nos lo refiere Fuentes Mares, fue la aclaración en la mejor diplomacia posible de parte del soberano hacia el enviado: las instituciones de Estados Unidos no son aplicables en nuestro país, o sea, México. Esto, por supuesto debe de haber molestado al espía; ¿quién podía osarse dudar de las bendiciones del sistema político estadounidense? Antes de esta reunión, ya había tenido ocasión de reunirse con Antonio López de Santa Anna y con Miguel de Santa María, ministro colombiano ante el Imperio Mexicano, así como de enterarse del disgusto que tenían los diputados del Congreso disuelto contra el emperador. El 11 de noviembre de ese año salió hacia Tampico, desde donde se embarcaría el 21 de diciembre con boleto de regreso a los Estados Unidos. Sus reportes fueron claros y premonitorios: el imperio no podía durar y, por supuesto, no era un gobierno al que la joven Unión Americana debiera reconocer.

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Agustín I

El 25 de marzo de 1825, Henry Clay, secretario de Estado de John Quincy Adams, nombró a Poinsett como Ministro de los Estados Unidos ante el gobierno mexicano con las siguientes instrucciones:

  1. Dejar claro que se debería de dejar en paz a Cuba y no intentar nada con respecto a su independencia de España
  2. Establecimiento de nuevos límites territoriales entre México y los Estados Unidos, de manera lógica o provechosa para ambos. O sea, la adquisición de Texas.
  3. Expresar la satisfacción que los Estados Unidos sentían por el hecho de que México hubiera adoptado una república federal
  4. Recalcar la importancia que en los Estados Unidos se daba a la doctrina Monroe –fuera cualquier injerencia europea en América- expresada por el quinto presidente  el 2 de diciembre de 1823.

El 1º de junio de 1825, Guadalupe Victoria acepta con agrado las credenciales de Poinsett, en esta su segunda y, ahora sí, oficial visita a nuestro país, recibiendo a su vez una carta del propio presidente estadounidense felicitando a Victoria, que comenzaba con “To Our Great and Good Friends of the United Mexican States” (Fuentes Mares, 69). No olvidemos que el Ministro de Relaciones Exteriores de México era Lucas Alamán así que, contra lo que esperaba nuestro personaje, la bienvenida fue más bien fría.

Las acciones diplomáticas se centraron, primero, en la necesidad de permitir el paso de comerciantes estadounidenses de Missouri a Santa Fe, cuestión que fracasó ya  que Alamán detuvo cualquier resolución hasta que no se firmara un acuerdo de límites entre ambos países, que actualizara el que Onís (España) y Adams habían firmado en 1817. En segundo lugar: Texas. Alamán lo único que buscaba era ratificar el mencionado tratado de límites entre España y los Estados Unidos. De Texas, ni hablar. El 10 de junio de 1826, ya con Sebastián Camacho como Ministro de Relaciones Exteriores se firmó un acuerdo aceptando los límites pactados en 1817, copia del cual le hizo llegar a su jefe Henry Clay el 7 de febrero de 1828, aclarándole que se había visto “forzado” a aceptarlo. Con respecto a Cuba, como tercer punto; no se le hizo caso. En lo referente a la doctrina Monroe, se le dijo que sí, pero sin instrumentar ninguna acción.

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Lucas Alamán

Ante semejante fracaso, a Poinsett no le quedó otra más que ejecutar lo que mejor sabía hacer y de lo cual ya había dado muestras sobradas en Chile, nación que acabó corriéndolo: conspirar.

El 29 de septiembre de 1825 se instauró la Logia Yorkina, dependiente de Filadelfia, en nuestro país, no olvidemos las raíces masonas de los Estados Unidos: Washington, Jefferson, Madison, Monroe, etcétera. Esta asociación fue conocida como el “partido americano”. A ella se afiliarían los llamados liberales, esto es, aquellos que apoyaban el federalismo, la separación de la iglesia y el Estado, el antihispanismo y la amistad a los Estados Unidos, en una amplia gama de grises, que irían desde buscar la anexión al vecino país del Norte, hasta la alianza, pasando, incluso por el protectorado yanqui. La cuestión religiosa era difícil. Todos eran católicos practicantes, así que romper con la sagrada institución era difícil, no digamos el abrazar el protestantismo. Poinsett mismo se refería a este grupo como el Partido americano.

La masonería ya había comenzado sus actividades en México. Esto databa desde la época de la Nueva España, en plena guerra de independencia. Contra lo que algunos han comentado, los principales líderes de la independencia, Hidalgo y Morelos no eran masones, tampoco Allende. Las juntas que se realizaron con el fin de conspirar contra el gobierno virreinal, eran secretas y, por esa razón hay quien las ha querido confundir con las reuniones de las logias masónicas. La masonería llega con las tropas españolas que venían a apoyar al ejército realista, eran francmasones, o sea traían la influencia que en la península había tenido la masonería de origen francés, aunque sabemos que la fundación de la masonería como tal, fue en Inglaterra. Seguramente, su aparición fue entre 1813 y 1821. Estas logias iniciales eran del Rito Escocés y a ellas se van a adherir muchos de los principales líderes independentistas de esta época como Guadalupe Victoria. Posteriormente, ya en el México independiente la influencia sobre estas va a ser mayoritariamente inglés. Estos van a ser contrastados por el nuevo rito yorkino fundado por Poinsett. Los masones del rito escocés van a ser, mayoritariamente, centralistas, proeuropa, simpatizantes de mantener la situación que se tenía con la iglesia católica y … antiyanquis. Estas dos facciones son el origen de los que se va a conocer en el siglo XIX como partido liberal y partido conservador, respectivamente.

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Masonería

Esta acción de Poinsett es de las que sí se pueden considerar como un éxito en su gestión; la otra fue su reconocida autoría del Motín de la Acordada con la que se desconocieron los resultados de las elecciones 1828 que le dieron el triunfo a Manuel Gómez Pedraza, logrando su deposición y la entronización de Vicente Guerrero como presidente. Vicente Guerrero era conocido nacional e internacionalmente como un incondicional de Poinsett.

Durante la efímera presidencia de Guerrero, el presidente John Quincy autorizó a nuestro personaje a ofrecer cuatro millones de dólares por Texas, incluso hasta cinco millones, oferta que no fue aceptada, sobre todo por el Congreso y que generó una serie de reclamaciones de la mayoría de los políticos mexicanos exigiendo su expulsión.

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Motín de la Acordada

Finalmente, Poinsett fue expulsado de México, a solicitud formal del secretario de Relaciones Exteriores mexicano, José María Bocanegra, en julio de 1829, a su contraparte estadounidense. Poinsett permaneció en México, hasta el 3 de enero de 1830, después de que el Congreso mexicano había declarado a Vicente Guerrero, su fiel seguidor incapacitado para gobernar.

Siguió su carrera, como congresista en Estados Unidos y, durante la presidencia de Martin Van Beuren fungió como Secretario de Guerra, entre 1837 y 1841. Murió el 12 de diciembre de 1851 en Stateburg, Carolina del Sur, feliz seguramente de haber sido testigo, aunque no actor principal del despojo que se le hizo a México de más de la mitad de su territorio. En realidad, lo que él logró en México fue alborotar y crear una corriente de opinión, entre muchos yorkinos radicales, como Lorenzo de Zavala y Valentín Gómez Farías, favorable a la separación de Texas.

Fuentes Mares, José. Poinsett. Historia de una Gran Intriga. Col. Figuras y episodios de la Historia de México. No 51. Jus, 1957

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Dr.  Mariano García Martínez
19 de agosto de 2020.

 

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