#Efeméride: 13 de mayo de 1940: Primer discurso de Churchill en la Cámara de los Comunes: I have nothing to offer but blood, toil, tears and sweat

13 de mayo de 1940

Primer discurso de Churchill en la Cámara de los Comunes: I have nothing to offer but blood, toil, tears and sweat

Nuestra efeméride de hoy nos permite recordar uno de los momentos más emblemáticos de uno de los personajes de mayor relevancia en la histórica británica y sin duda en la historia del siglo XXI. Hoy conmemoramos el primer discurso de Sir Winston Churchill ante las Cámara de los Comunes (la cámara «baja» del parlamento británico), mismo que tuvo lugar el 13 de mayo de 1940 y que sirvió como una gran arenga en la lucha de los aliados en la II Guerra Mundial, que hasta ese momento estaba marcado por las derrotas y retiradas.

La guerra tenía ocho meses de haber iniciado (septiembre de 1939, con la invasión alemana a Polonia), Francia estaba prácticamente ocupada junto por los alemanes al resto de Europa central y la amenaza se cernía sobre el Reino Unido, el único país opositor que estaba en teóricas condiciones de hacer frente a la expansión nacionalsocialista. En este escenario, Churchill remplazó a Neville Chamberlain como Primer Ministro y desde el primer momento cambio la política «apaciguadora» y prudente de su antecesor por una más violenta y que buscaba hacer frente a lo que ya se consideraba un enemigo necesario de vencer por el bien del Reino Unido y el mundo: Hitler.

Así, Churchill evidenció esta nueva postura en su primer discurso de aquél 13 de mayo y que tuvo en una de sus líneas una de sus frases más celebres y reconocibles del ministro y también Premio Nobel de Literatura, cuando arengó a los suyos asegurándoles que sólo podía ofrecerles sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor para hacer frente a la guerra, y dejando en claro que sólo eso se tenía y se necesitaba para salir victoriosos.

De hecho, se suele concluir que la arenga fue un éxito absoluto y es uno de los responsables indirectos de la resistencia británica en los meses siguientes, sobre todo de la llamada Batalla de Inglaterra, que estalló en octubre de 1940 y que resultó en una victoria de la Real Fuerza Aérea Británica que rechazo los embates alemanes y ayudó a evitar una inminente invasión del territorio británico.

Por fortuna, el discurso íntegro de Churchill ha llegado hasta nuestros días, tanto en su versión escrita como en audio, mismo que compartimos más abajo. Además, su frase central, parafraseada como «blood, toil, tears and sweat» (sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor), se ha convertido en una arenga común de resistencia y lucha cuando todo parece perdido e incluso fue dramatizada de gran manera en el filme The Darkest Hour (Wright, 2017), en la que Gary Oldman caracteriza magistralmente a Churchill.

Puedes escuchar el audio del discurso original, en este video:

Puedes consultar el discurso directamente en la página del parlamento británico, aquí:

Para saber más al respecto, consulta:

#Efeméride: 9 de mayo de 1945: captura de Hermann Goring por fuerzas estadounidenses

A medida que los soviéticos se acercaban a Berlín, los esfuerzos de Hitler para organizar la defensa de la ciudad se volvieron cada vez más inútiles y sin sentido. Su último cumpleaños, celebrado en el Führerbunker en Berlín el 20 de abril de 1945, fue la ocasión para despedirse de muchos de los líderes nazis, como Göring. Para entonces, la finca de caza de Göring, llamada Carinhall, había sido evacuada, la vivienda central, destruida​ y sus tesoros artísticos se trasladaron a Berchtesgaden y a otros lugares.​

Llegó a su propiedad en Obersalzberg el 22 de abril, el mismo día en que Hitler, en una larga diatriba contra sus generales, admitió públicamente que la guerra estaba perdida y que tenía la intención de permanecer en la capital hasta el final y luego suicidarse. También declaró que Göring estaba en una mejor posición para negociar un acuerdo de paz.​

El jefe de operaciones del Oberkommando der Wehrmacht, Alfred Jodl, estuvo presente en la bronca de Hitler y notificó al jefe de gabinete de Göring, Karl Koller, en una reunión unas horas después. Sintiendo sus implicaciones, voló inmediatamente a Berchtesgaden para notificar a su superior sobre este acontecimiento. Una semana después del comienzo de la invasión soviética, Hitler había emitido un decreto nombrando a Göring su sucesor en caso de muerte, codificando así la declaración que había hecho poco después del comienzo de la guerra. El decreto también entregaba plena autoridad para actuar como sustituto de Hitler si esta alguna vez perdía su libertad de acción.

Göring temía que lo tildaran de traidor si intentaba tomar el poder, pero también de ser acusado de incumplimiento del deber si no hacía nada. Después de algunas dudas, revisó su copia del decreto de 1941, que lo nombraba sucesor del Führer. Después de consultar con Koller y Hans Lammers, secretario de Estado de la Cancillería del Reich, concluyó que, al permanecer en Berlín para enfrentar una muerte segura, Hitler se había incapacitado a sí mismo para gobernar. Acordaron que, según los términos del decreto, le correspondía a Göring ocupar el poder en lugar de aquel.​ También estaba motivado por el temor de que su rival, Martin Bormann, se apropiara del cargo tras la muerte del Führer y ordenara su ejecución como traidor. Con esto en mente, envió un telegrama cuidadosamente redactado pidiéndole permiso para asumir el cargo de Führer de toda Alemania, subrayando que actuaría como suplente. Agregó que, si no recibía respuesta antes de las 22:00 h de esa noche (23 de abril), asumiría que Hitler había perdido su libertad de acción y, por tanto, se responsabilizaría del liderazgo del Reich.

El telegrama fue interceptado por Bormann, quien convenció a Hitler de que Göring era un traidor. Argumentó que el telegrama no era una solicitud de permiso para actuar como suplente, sino una demanda a Hitler de renunciar o ser derrocado. Bormann también interceptó otro telegrama en el que Göring indicó a Ribbentrop que le informara si no había más mensajes de Hitler o Göring antes de la medianoche. Hitler le envió una respuesta, preparada con la ayuda de Bormann, rescindiendo el decreto de 1941 y amenazándolo con la ejecución por alta traición a menos que dimitiera de inmediato a todos sus cargos. Göring renunció puntualmente, pero Hitler —o Bormann, según la fuente— ordenó a las SS que lo pusieran bajo arresto domiciliario en Obersalzberg, así también a su personal y Lammers. Bormann hizo un anuncio por radio que Göring había renunciado por razones de salud.

Para el 26 de abril, el complejo en Obersalzberg estaba bajo ataque de los Aliados, por lo que fue trasladado a su castillo en Mauterndorf. En su última voluntad y testamento político, Hitler lo expulsó del NSDAP, anuló formalmente el decreto que lo convertía en su sucesor y lo reprendió por «intentar ilegalmente tomar el control del Estado».​ Después nombró a Karl Dönitz, comandante en jefe de la Kriegsmarine, como presidente del Reich y comandante en jefe de la Wehrmacht. Hitler y su esposa Eva Braun se suicidaron el 30 de abril, pocas horas después de una boda organizada a toda prisa. Göring fue liberado el 5 de mayo por una unidad de la Luftwaffe que pasaba por el área y se dirigió a las líneas estadounidenses, con la esperanza de rendirse ante ellos en lugar de a los soviéticos. Fue detenido cerca de Radstadt el 6 de mayo por elementos de la 36.ª División de Infantería del Ejército de los Estados Unidos. Este movimiento probablemente salvó su vida, ya que Bormann había ordenado su ejecución si Berlín hubiera caído.

Fue trasladado en avión al campamento Ashcan, un campo de prisioneros de guerra temporal ubicado en el Palace Hotel en Mondorf-les-Bains, Luxemburgo. Allí fue tratado de su adicción con dihidrocodeína —un derivado de la morfina suave—, antes de su detención había estado tomando el equivalente de tres o cuatro granos (260-320 mg) de morfina al día; asimismo, se le impuso una dieta estricta y perdió alrededor de 27 kg.​ Los principales funcionarios nazis fueron transferidos en septiembre a Núremberg, que sería la ubicación de una serie de tribunales militares a partir de noviembre.

Era el segundo funcionario de mayor rango juzgado en Núremberg, tras el presidente del Reich (ex almirante) Dönitz. La fiscalía presentó una acusación de cuatro cargos, como el de conspiración, librar una guerra de agresión, crímenes de guerra como el saqueo y el traslado a Alemania de obras de arte y otros bienes y crímenes contra la humanidad como la desaparición de opositores políticos y otros oponentes en virtud del decreto Nacht und Nebel (noche y niebla), la tortura y los malos tratos a prisioneros de guerra y el asesinato y la esclavitud de civiles, lo que en ese momento se estimaba en 5 700 000 judíos. Al estar impedido de presentar una extensa defensa, Göring se declaró, «en el sentido de la acusación, no culpable».

El juicio duró 218 días; la fiscalía presentó su caso de noviembre de 1945 a marzo de 1946 y la defensa de Göring, la primera presentada, duró del 8 al 22 de marzo. Las sentencias fueron leídas el 30 de septiembre.

-Edri Alexander Crespo Jama

#Efemérides: 2 de mayo de 1945: Fin de la batalla de Berlín. Sus defensores se rinden.

El fin de la Segunda Guerra Mundial reúne tanto el cierre del teatro europeo en la Segunda Guerra Mundial como la rendición de Alemania. Tuvo lugar entre finales de abril y principios de mayo de 1945 y finalizaría, el 9 de mayo de 1945, tras la firma de la capitulación alemana, en Berlín, entre los mariscales Keitel y Zhúkov.

El 25 de abril de 1945, las tropas soviéticas entraron por primera vez en contacto directo, cortando a Alemania en ocho. Las primeras unidades en hacer contacto fueron de la 69° División de Infantería norteamericana y la 58° División de Guardias soviética del 5° Ejército de Guardias, cerca de Torgau, sobre el río Elba, localidad donde soldados de ambas nacionalidades realizaron una breve celebración por encontrarse personalmente tras meses de avances desde extremos opuestos. Contra lo que esperaba la propaganda nazi, el contacto entre ambas tropas no fue hostil sino todo lo contrario.

En las últimas horas de la batalla de Berlín, en la tarde del 30 de abril de 1945, el canciller alemán Adolf Hitler se suicidó en su búnker de la Cancillería del Reich en Berlín junto a Eva Braun, entendiendo que la guerra ya estaba perdida para el Tercer Reich y deseando no ser capturado por las tropas soviéticas que avanzaban sobre la capital alemana.

En su último testamento, Hitler nombró a sus sucesores: el almirante Karl Dönitz como el nuevo Reichspräsident, presidente de Alemania, y al ministro de Propaganda Joseph Goebbels como el nuevo Reichskanzler. Sin embargo, Goebbels se suicidó con su esposa en Berlín en la mañana del 1 de mayo, dejando al almirante Dönitz orquestar las negociaciones de rendición.

El 30 de abril el almirante Dönitz no se hallaba en Berlín sino en Plön, desde donde se trasladaría para formar su nuevo gobierno al pequeño puerto de Flensburgo, cerca de la frontera danesa a orillas del Báltico, en el que se había instalado el último cuartel general de la Marina de Guerra alemana. Enterado de la muerte de Hitler, Dönitz nombró al diplomático Schwerin Von Krosigk como nuevo Reichskanzler, con autoridad sobre las zonas de Alemania donde aún no habían entrado aliados o soviéticos.

Mientras tanto en Italia las tropas alemanas controlaban solo la zona más cercana a los Alpes y algunas localidades menores, después que una insurrección masiva de partisanos locales y el avance del 5° Ejército estadounidense los expulsarán de las principales ciudades del norte de Italia a partir del 25 de abril.

Tras meses de negociaciones no autorizadas por Hitler, el 1 de mayo, el general de las SS, Karl Wolff, y el comandante en jefe del 10° Ejército de la Wehrmacht, el general Heinrich Von Vietinghoff, aceptaron la derrota y ordenaron a todas las fuerzas armadas alemanas en Italia cesar las hostilidades, firmando un documento de rendición en la ciudad de Caserta que estipulaba que todas las fuerzas alemanas en Italia se rindiesen incondicionalmente a los Aliados el 2 de mayo; en ese documento se incluía también la rendición de las tropas italianas neofascistas que obedecían a la República Social Italiana.

La situación bélica en la propia Alemania era también prontamente liquidada: la batalla de Berlín finalizó al amanecer del 2 de mayo, cuando el último comandante en jefe de la guarnición, el general Helmuth Weidling, entregó la ciudad a las tropas soviéticas al considerar inútil proseguir la lucha en la urbe ya bastante destrozada.

El 3 de mayo se rendían también las guarniciones alemanas en los puertos de Hamburgo y Bremen, que se hallaban cercadas desde varias semanas antes por tropas británicas y canadienses, capitulando también las guarniciones germanas que aún resistían en la costa norte de Alemania. Mientras tanto, tropas soviéticas y estadounidenses terminaban de ocupar las regiones de Sajonia y Turingia, mientras que fuerzas estadounidenses tomaban las localidades alpinas del sur de Baviera y del norte de Austria.

El 4 de mayo de 1945, el mariscal británico Montgomery aceptó la rendición militar de todas las fuerzas alemanas que aún resistían en el norte y oeste de Holanda, y el extremo noroeste de Alemania, comprendiendo a las guarniciones alemanas aún situadas en Dinamarca. Esta capitulación se celebró en el cuartel general británico situado en la ciudad de Luneburgo, situada en un área entre las ciudades de Hamburgo, Hannover y Bremen.

Como el comandante operacional de algunas de estas fuerzas era el almirante Dönitz, él mismo señaló a sus subordinados de la zona que la guerra europea había terminado y no tenía sentido resistir. Mientras tanto, fuerzas navales británicas se lanzaban a la ocupación de Dinamarca con apoyo de la resistencia danesa, desarmando y apresando a las fuerzas alemanas que encontraron, sin hallar resistencia apreciable.

El 5 de mayo, Dönitz ordenó a todos los submarinos de la Kriegsmarine cesar las operaciones ofensivas y regresar a sus bases. El mismo día las fuerzas alemanas de Noruega se rindieron en todo el país ante los británicos y la resistencia local, que días antes controlaba ya varias localidades rurales, mientras el extremo norte de Noruega era ocupado por los soviéticos. Ese mismo día estalló la sublevación de la resistencia checa en Praga que atacó a las tropas alemanas que aún resistían en las regiones centrales de Bohemia, atrapadas entre las tropas estadounidenses y el Ejército Rojo.

Al día siguiente, 6 de mayo, se rindió la guarnición alemana de Breslavia al mando del general Hermann Niehoff; esta ciudad de Silesia se hallaba cercada por tropas soviéticas desde mediados de febrero y las sucesivas ofensivas del Ejército Rojo la habían alejado paulatinamente del territorio bajo control nazi.

 

-Edri Alexander Crespo Jama

#Efeméride: 29 de abril de 1945: Benito Mussolini y su amante se convierten en piñatas

29 de abril de 1945

Benito Mussolini y su amante se convierten en piñatas

La mañana de un día como hoy pero de 1945, la Plaza de Loreto en Milán amaneció con dos cuerpos que colgaban de cabeza sobre las vigas de una gasolinera ubicada en la plaza. Se trata ni más ni menos que de Benito Mussolini y su amante, Claretta Pettacci, y habían sido colocados ahí por partisanos comunistas que esperaban que la población se ensañara con ellos y agrediera los cuerpos, lo que en efecto ocurrió cuando los asistentes golpearon, azotaron, aventaron verduras y otros víveres, pegaron con martillos e incluso le dispararon a los cuerpos inertes, en una clara y lastimosa demostración de un descontento social por su gobierno que encontró, en la humillación de los cadáveres, una válvula de escape.

Mussolini ejercía entonces aún el cargo de Duce de Italia, aunque desde 1943 gobernada la conocida como República Social Italiana, un estado títere de la Alemania de Hitler después de que los teutones rescataran a Mussolini y lo reinstalaran en su cargo tras la invasión aliada de 1943. Sin embargo, Mussolini era responsable de haber llevado a la nación italiana (a la que gobernaba desde 1922) a un fascismo y a formar parte de la Segunda Guerra Mundial en alianza con Alemania y Japón. Eso, más el descontento de la población por la derrota en la guerra y las condiciones de vida aún antes de esta, explica la violenta y genuina reacción ocurrida en la Plaza de Loreto.

No obstante, es importante señalar que los cuerpos exhibidos y violentados ese 29 de abril se encontraban ya sin vida, pues ambos personajes habían sido fusilados el día anterior en Dongo, en la provincia de Lombardia. Mussolini fue sorprendido y arrestado por partisanos comunistas el 27 de abril, quienes determinaron que debía ser ejecutado y cumplieron la orden al día siguiente, para después trasladar los cuerpos inertes a Milán y exhibirlos. Las circunstancias específicas del arresto y fusilamiento aún a la fecha no han sido completamente esclarecidas, sin embargo, suele tomarse por cierta la declaración de uno de los partisanos, Walter Audisio, de que fue él quien disparó y ejecutó al Duce.

Sea como fuere, la muerte de Mussolini se da sólo dos días antes del suicidio de Adolf Hitler en Berlín, por lo que ambas muertes son el inevitable colofón que marcó el final de la II Guerra Mundial, que para las potencias del eje se encontraba ya perdida en lo militar desde hacía algunos meses. Se ha concluido que la exhibición de los cuerpos responde a una añeja tradición del norte de Italia en la que se exhibían los cuerpos de los ahorcados, un tanto para escarnio de la población y otro tanto para protegerlos (por la altura) de la propia población.

Es imposible saber si los partisanos que colgaron a Mussolini y Pettacci lo hicieron siguiendo esta tradición o sólo querían exhibir los cadáveres como señal de victoria y del final del fascismo en la nación, pero si está claro que la protección de los cuerpos no era una preocupación y la población, fuera de control, no se conformó con el simbolismo del final del régimen, sino que logró hacer evidente su descontento con quienes lo perpetraron convirtiéndolos, si se nos permite la analogía, en piñatas.

Para conocer más sobre este acontecimiento, puedes leer:

Macchi C.202 Folgore: El gran caza italiano

La participación de Italia en la segunda guerra mundial se destacó por su incompetencia, producto de líderes sin visión militar y por un armamento compuesto de reliquias de la primera guerra mundial, sin embargo, la tierra que de antaño formó un gran imperio, cuando se proponía hacer las cosas, las hacía bastante bien, y uno de sus mayores triunfos fue el Macchi M. C. 202 Folgore, el relámpago que partió a los enemigos de la Regia Aeronautica.

 

Producción.

Durante junio de 1940, Alemania estaba arrasando todo el suelo europeo, ya había subyugado a la joven Polonia y estaba haciendo lo propio en Francia, y gracias a estos notables éxitos, la Italia fascista decidió entrar a la guerra junto al bando que parecía ser el vencedor en aquel momento, sin embargo, las fuerzas italianas estaban lejos de tener el equipamiento adecuado para hacerle frente a Francia y mucho menos al notorio arsenal del Reino Unido, especialmente en el aire, y es aquí donde entra la empresa Macchi Aeronáutica fue la elegida para diseñar un caza para combatir a los Aliados. El diseñador del avión fue Mario Castoldi, un ingeniero aeronáutico que tenía experiencia planeando otros aviones, como el Macchi C.200 Saetta, antecesor del avión de hoy. A pesar de haber entrado en servicio en 1939, su diseño y desempeño no podía competir contra los cazas más modernos de los enemigos de la Italia de Mussolini, por lo que en 1940, el Ministerio dell’Aeronautica encargó un nuevo aparato, con miras a sustituir sus otros cazas. Sin embargo, hubo un problema de origen: los motores italianos eran insuficientes para poder competir con los aviones aliados. Aunque fueran muy bien diseñados y tuvieran un equilibrio entre armas y fuselaje, si el motor no era más potente, simplemente los prototipos se quedarían detrás de los enemigos. Y eso pasó al principio, con los motores Fiat A.76 R.C.40 radiales, de 1000 caballos de fuerza, bastante potentes, pero que aún requerían pruebas y mejoras de rendimiento, por lo que decidieron probar el Fiat A.74.R.C.38, de 870 caballos de fuerza, superando por muy poco al rendimiento del C.200 Saetta, fallando en el objetivo de mejorar considerablemente el rendimiento.

Gracias a la necesidad de llevar un nuevo caza italiano al aire lo más rápido posible, se tomó la decisión de importar el motor alemán Daimler Benz 601 A-1 de 1175 caballos de fuerza, una versión muy superior a lo que estaban planeando los propios italianos en sus motores, y para poder producirlo en Italia, se adquirió la licencia por parte de la empresa Alfa Romeo, quienes bautizaron este motor como el RA.1000 R.C.41-I Monsone, mismo que se convertiría en el corazón del Folgore.

Con este nuevo poder, el avión mostró su excelencia, teniendo su primera prueba el 10 de agosto de 1940  en el campo aéreo de entrenamiento Guidonia, impresionando a los presentes y a los pilotos, el cúal logró alcanzar una velocidad de 603 km/h, alcanzando un techo operativo de 5,486 m. El Folgore a su vez se equipo con un radio y sistemas de oxígeno, que lamentablemente para los italianos no eran del todo confiables, pero era lo mejor que tenían en aquel momento.

Las características finales del Macchi M.C. 202 fueron las siguientes:

  • Contaba con un motor Alfa Romeo R.A.1000 R.C.41I/R.C.44I de 12 cilindros en V invertido, refrigerado por líquido, capaz de generar 1175 caballos de fuerza.
  • Su largo fue de 8.85 m.
  • Su envergadura era de 10.58 m.
  • Y su altura alcanzó los 3.49 m.
  • El área de sus alas alcanzó los 16. 82 m cuadrados.
  • El peso del avión estando vacío era de 2491 kg , mientras que alcanzaba las casi 3 toneladas métricas de peso estando completamente cargado.
  • Se diseñó para un solo tripulante, el piloto, con hélices tripala por motor, permitiendo alcanzar su velocidad y rendimiento con mayor facilidad.
  • La autonomía de este avión rondaba los 765 km, alcanzando los 11,600 m de altura como máximo, aunque desde luego no era lo recomendable.

En cuanto a su armamento, podemos encontrar que tenía:

  • 2 metralletas Breda-SAFAT de 12.7 mm en la nariz del avión, con 400 rondas de munición.
  • Y 2 metralletas Breda-SAFAT de 7.70 mm en las alas, con 500 rondas de munición.
  • Podía cargar dos bombas de hasta 160 k, o 2 depósitos de combustible externos de 100 l.

 

Habiendo aprobado su fase experimental, se encargó su producción para ser enviado al frente, el cuál no tardó en enfrentar sus primeros problemas. El diseño del avión era relativamente común para la época, hecho de metal y recubierto de tela en las superficies de control. Sin embargo, el diseño de Castoldi estaba muy influenciado por su experiencia con madera, poniendo especial atención a la aerodinámica, provocando problemas en la producción debido a  su compleja estructura, requiriendo hasta 22 mil horas de trabajo para la finalización de cada aparato, más de 4 veces la cantidad de tiempo que costaba la realización de su compañero el BF 109. Esto provocó  que fuera prácticamente imposible alcanzar las metas de producción requeridas para la guerra. Por ello, se tomó la decisión de dividir la producción entre Macchi Aeronautica y Società Italiana Ernesto Breda, la cual terminó creando la mayor cantidad de estos aviones. En total, de todas sus versiones, se produjeron 1,150 aviones.

Combate.

Como avión de guerra, participó en distintos frentes en los que se vio involucrada Italia. Durante el asedio de Malta en 1941, el Folgore superó al principal caza inglés del momento, el Hawker Hurricane II, pero la debilidad de su armamento pronto mostró ser un problema del avión, ya que no derribaba fácilmente a sus rivales, aunque sí pudo imponerse debido a su diseño, que le brindaban gran agilidad y velocidad.

Debido a que el frente de África estaba siendo adverso al Eje, las operaciones en Malta redujeron su intensidad, permitiendo el arribo de los Spitfire Mk V, provocando la pérdida de la superioridad aérea que los italianos habían tenido durante los primeros compáses de la guerra en el frente africano. Sin embargo, esto no impidió que el Folgore mostrara sus cualidades del todo, ya que siguió combatiendo con éxito al Spitfire que, aunque era un avión de gran diseño y maniobrabilidad, también lo era el italiano, obteniendo diversos éxitos, quedando como registro el de dos ases:  el Capitano Furio Niclot-Doglio y el Sergente Ennio Tarantola, quienes formaban parte de la escuadra 51 Stormo, misma que registró 97 derribos contra 17 pérdidas de Folgores. 1

El escenario más importante fue el de África del Norte, donde es ya sabido el mal desempeño del ejército italiano de tierra. En el aire, el Folgore se ganó el respeto de sus rivales. En octubre de 1941 iniciaron su llegada, pero no fue hasta enero de 1942 cuando se probaron contra los Hurricane y Tomahawk, teniendo tácticas similares usadas a sus aliados germanos y saliendo victoriosos de estos encuentros. Los pilotos aliados se mostraron estupefactos ante la eficacia del avión italiano, tal vez sorprendidos de que hubiera pilotos competentes y aguerridos, mientras que en tierra solían enfrentarse contra hombres desmotivados, y sobre todo, mal dirigidos.

No obstante, esta situación de ventaja fue deteriorándose debido a que Italia tenía un problema permanente de suministros, siendo notorio en las partes de repuesto y motores para crear más aviones, que terminó impidiendo tomar una ventaja real de su aparato. Además, los radios fallaban constantemente, teniendo los pilotos que comunicarse mediante el uso de las alas de sus aparatos, provocando que las alineaciones de aviones fueran complicadas y peligrosas. Aunque se fueron mejorando los modelos del Folgore, nunca se pudieron solucionar del todo sus defectos o partes defectuosas.

La peor parte de esto es que, al haber tan pocas unidades disponibles, los pilotos y personal estaban agotados. En el verano de 1942 sólo había una centena de Folgore’s disponibles, teniendo que recibir refuerzos desde Italia para poder seguir las ofensivas de ese año. El avión siguió en activo en el Norte de África hasta el 10 de mayo de 1943, cuando fueron enviados a Italia para iniciar la defensa de su territorio.

Aunque sin duda había mostrado su valía el aparato, en su país fue incapaz de hacer sentir su valía ante los problemas de armamento, producción y, al final, siendo superado por sus rivales en todos sentidos. Aunque hubo muestras de valor por parte de los pilotos, era cada vez más difícil imponerse al enemigo, siendo evidente que su tiempo de gloria había pasado. 3

Al momento de la rendición del reino de Italia y su cambio de bando en septiembre de 1943, solo quedaban 186 Folgore, pero menos de una centena podrían considerarse listos para el combate. Pero esto no impidió que siguieran luchando del bando aliado, mientras que otros, se quedaron del lado de la república títere de Mussolini y unos cuántos más fueron usados por la Luftwaffe.

Un dato curioso es que el Folgore, junto con otros aviones italianos, participaron en las operaciones del teatro soviético de la guerra, con resultados simplemente mediocres. Realizaron ataques y acompañaron a sus colegas de la Luftwaffe, pero no tuvieron un peso real o decisivo en las batallas. La última misión de los Folgore en este territorio fue el 17 de enero de 1943 en Millerovo, sin grandes pérdidas. Ante el avance soviético y el hundimiento de la Italia fascista, fueron regresados a su país natal para intentar resistir el avance aliado.

Además del ya mencionado uso por parte de Alemania, la Croacia fascista adquirió más de una veintena de Folgore para su Fuerza Aérea.

Al final del día, el Macchi M.C. 202 fue una máquina fina, tal vez demasiado fina, diseñada por un hombre que sabía a la perfección cómo hacer aviones tan rápidos como ágiles, pero que lamentablemente, en el marco de una guerra total estaban desaprovechados por las notorias limitaciones de la industria italiana, siendo tan costoso como tardado de hacer, pero que al final, los casi 1200 relámpagos que estuvieron en el aire, supieron ganarse el completo respeto de sus rivales.

Fuentes.

  • Gianni Cattaneo. (1966). The Macchi C.202. London: Profile Publications.
  • Przemyslaw Skulski. (2005). Macchi C.202 Folgore. UK: Mushroom Model Publications.

#Efemérides: 14 de enero de 1953: Elecciones presidenciales en Yugoslavia. Obtiene la victoria Josip «Tito» Broz

14 de enero de 1953

Elecciones presidenciales en Yugoslavia. Obtiene la victoria Josip «Tito» Broz

Aunque no se trató de la primera elección ganada por Josip Broz ni la primera vez que ascendió al poder en la antigua Yugoslavia (lo ejercía, de hecho, desde el término de la Segunda Guerra Mundial en 1945), la victoria del 14 de enero de 1953 tiene especial relevancia, ya que fue por primera vez electo como Presidente de la República Federal Socialista de Yugoslavia, un cargo creado ese mismo año tras las enmiendas hechas a la constitución yugoslava. 

Sin embargo, para entender esta fecha, es necesario recordar quién era Josip Broz. Nacido en 1892 en Kumrovec (en aquel entonces parte del Imperio Austro-Húngaro; hoy, de Croacia), fue uno de los líderes mundiales más relevantes del mundo y uno de los personajes centrales del comunismo. Durante su mandato (1945-1980), fue el arquitecto de la nueva nación yugoslava y defensor de la idea de un comunismo que cualquier nación podía lograr por su cuenta (opuesto al comunismo de Stalin, que imponía debían hacerlo a través de su alineamiento con la Unión Soviética), lo que lo llevó a fundar el 1955 el Movimiento de Países Alineados, agrupando a las naciones que no apoyaban ni a Estados Unidos ni a la URSS durante la Guerra Fría.

Por supuesto, como tristemente ha ocurrido con otros líderes de naciones comunistas, fue también un personaje que se perpetuó en el poder hasta su muerte, ejerciendolo con mano dura y con un marcado culto a su personalidad, mismo que ha prevalecido aún tras su fallecimiento. Además, fue responsable de incontables represiones y atentados contra libertades y derechos en aras de la defensa del comunismo como ideología de estado.

Desde muy joven, Broz tuvo diversos trabajos en la industria metalúrgica y automotriz, primero en su ciudad natal y después en Alemania, y siempre formo parte e incluso fundó asociaciones sindicales. La Primera Guerra Mundial le obligó a alistarse en el ejército austro-húngaro y combatir en Rusia, donde fue hecho preso hasta el final de la guerra. Permaneció allí, donde se afilió al partido comunista ruso y, de regreso a Yugoslavia, se afilió al Partido Comunista Yugoslavo y se convirtió en su Secretario General  en 1930. 

Su apodo de «Tito» proviene de esta época. Y, aunque hay muchas versiones de esto, él mismo reconoció que eligió su nombre cuando la militancia comunista exigía nombres clave a sus miembros para evadir a la policía. «Tito» era un nombre popular en su barrio de origen y Broz lo eligió precisamente para disimular su nombre real. Así, entre 1921 y 1941, Broz fue un activista político y defensor del comunismo en una nación entonces regida por la monarquía del rey Petar II. 

Sin embargo, Tito obtendría verdadera relevancia durante la Segunda Guerra Mundial, cuando Yugoslavia fue ocupada por la Alemania Nazi, cuando fue capaz de liderar desde el partido comunista a la resistencia yugoslava, expulsar a los alemanes y dar forma a una nueva nación. Yugoslavia tuvo bajo su liderazgo un nombre y territorio propio, una constitución (promulgada en 1946) y un régimen que él comandó como Primer Ministro, logrando unir bajo una sola bandera a regiones, etnias y comunidades fundamentalmente diversas entre ellas. 

En 1953, enmiendas hechas a la constitución yugoslava abrieron el camino a un gobierno con más autogestión y en teoría menos centralizado, pero permitiendo a la vez la creación de la poderosa figura del Presidente de la República. Con ese marco legal, se efectuaron elecciones y Josip «Tito» Broz fue electo el primer presidente yugoslavo, puesto que conservaría junto con el de Presidente del Consejo Ejecutivo Federal hasta su muerte.

Tras su fallecimiento, Yugoslavia sufriría graves crisis políticas y finalmente desaparecería del mapa. De hecho, es una conclusión común de muchos historiadores que la disolución de Yugoslavia y el surgimiento de los conflictos en los Balcanes, tienen su causa en la muerte de Broz: sin su liderazgo y capacidad de mediación, los conflictos religiosos, territoriales y políticos derivaron en guerras sucesivas que dieron forma a una zona en permanente conflicto y a las siete naciones que existen hoy en lo que era Yugoslavia: Croacia, Serbia, Bosnia y Herzegovina, Montenegro, Macedonia del Norte y Eslovenia.

Fuentes relevantes:

 

La batalla de Königsberg

“Cuando un hombre está desesperado, significa que aún cree en algo”.

Dmitri Shostakóvich

 

Enero de 1945, Alemania lleva más de 1 año de haber perdido la guerra irremediablemente, pero aceptar el fracaso conlleva a una ejecución inmediata si se dice en voz alta, por lo que los alemanes siguen resistiendo en el oeste, por miedo a las represalias de sus propios líderes, y en el este, por miedo a los tan temidos rojos. Para este punto del conflicto, los hombres de la Unión Soviética están arremetiendo contra la puerta del Imperio que debía durar mil años. El plan es simple, golpear con la mayor fuerza posible la zona de Varsovia para posteriormente ponerse camino a Berlín. Al sur de esta posición, los remanentes de Hungría tratan de defender desesperadamente su capital, mientras que en el norte, existe un reducido número de ejércitos alemanes que hasta este momento, no habían tenido mayores complicaciones para defender a la tan preciada Prusia Oriental, una zona con relevancia cultural, política, económica y también simbólica, y su capital, Königsberg. Es la joya de la corona, misma que está a escasos meses de caer permanentemente en manos rusas, una zona que debía ser dominada para llegar con total seguridad a la capital alemana.

Para finales de 1944, todo lo que podía salir mal para los alemanes había tomado lugar, pues el grupo de ejércitos centro había sido destruido en la conocida operación Bagration, teniendo que retroceder todas las fuerzas del frente, y durante este acto, el grupo de ejércitos norte había quedado aislado en la península de Curlandia, por lo que se dió una re estructuración notable en la Wehrmacht, el grupo de ejércitos centro, revitalizado muy recientemente, pasó a ser el grupo de ejércitos norte, mientras que el anterior grupo de ejércitos norte pasó a llamarse grupo de ejércitos curlandia, pues la intención de Adolf no era la de evacuarlos, sino la de ser una nueva punta de lanza para una ofensiva nueva que nunca llegaría, dejando a más de 200 mil soldados con sus respectivos equipamientos atrapados en esa zona hasta el final de la guerra, los cuales pudieron ser de gran utilidad al grupo de ejércitos comandado por Georg Hans Reinhardt, y posteriormente dirigido a partir del 17 de enero por Ferdinand Schörner. Se enfrentaban a más de millón y medio de soldados rojos, mientras que los alemanes contaban con apenas 580 mil hombres organizados en 40 divisiones, de los cuáles eran en buena parte miembros de la recién creada Volkssturm, por lo que su preparación era muy baja y su experiencia directamente nula, en comparación a los veteranos hombres que fueron abandonados en Curlandia.

La gigantesca ofensiva de Prusia dio comienzo el 13 de enero de 1945 en un frente que se extendía desde el mar báltico hasta eslovaquia con dos objetivos principales, la bahía de Danzig y Königsberg, y a esta última, se dirigía el tercer frente bielorruso bajo el comando de Ivan Chernyakhovsky.

Durante los primeros días del ataque, el avance fue lento, y gracias a la reducción del frente, el cuál había pasado de ser de más de 4000 kilómetros de largo a poco más de 2000, los alemanes tenían una línea de suministros más rápida y efectiva, pero que gracias a los constantes bombardeos aliados, seguían pasando penurias para tan siquiera mantener operativos a la mayoría de sus soldados. Sin embargo y de manera casi milagrosa, habían contenido la primera parte de la ofensiva, ganando los soviéticos poco más de 20 kilómetros en 10 días de combate, sufriendo cuantiosas bajas en su intento.

 

Pese al buen desempeño defensivo que los alemanes mostraron en la primera fase de la ofensiva a Prusia, esto no fue suficiente. El 24 de enero se retomó la marcha con dirección a la capital prusiana, logrando los soviéticos avances realmente significativos,  alcanzando las inmediaciones de la ciudad de Königsberg, empujando dentro de ésta al tercer ejército panzer, que hasta ahora había sostenido constantes enfrentamientos contra las tropas de Chernyakhovsky.

Para el 28 de enero, la ciudad estaba completamente rodeada, siendo defendida únicamente por 5 divisiones alemanas compuestas por 3 divisiones panzer y 2 de infantería, una fuerza reducida pero muy bien equipada, teniendo desde panzerfaust hasta algunos panthers y stugs III. Además, no olvidemos la naturaleza medieval de la ciudad, con muchas posiciones defensivas y con algunos super cañones provenientes del periodo posterior a la guerra franco prusiana, los soviéticos tendrían difícil acercarse a la cercada capital prusiana, por lo que adoptando las tácticas empleadas por los alemanes al principio del conflicto, se decantaron por el asedio.

Antes de la guerra, Königbserg contaba con una población de más de 300 mil habitantes, pero para enero de 1945 la habitaban apenas unos 200 mil alemanes, reduciendo su población gracias a los constantes avances soviéticos. Aunque la mayoría se quedó, ahora todos estaban atrapados en un territorio que tenía más balas que comida.

En total, unos 130 mil soldados defendían la posición, por lo que sumaban 330 mil bocas que alimentar, y cuando decimos que había más balas que panes, no exageramos, 180 gramos era la ración diaria para los civiles, teniendo una más cuantiosa para quienes defendían las inmediaciones en un crudo invierno. Al igual que había pasado en Leningrado, los atacantes estaban dejando a los defensores morir de hambre.

3 eran los anillos defensivos  de la ciudad. El externo tenía 15 fuertes defensivos, mientras que el interior contaba con 12 en un radio bastante pequeño, además, la mayoría de las posiciones alemanas estaban comunicadas de manera subterránea, y tenían a su disposición auténticas reliquias en forma de piezas de artillería gigantescas, construidas alrededor de 1870, que si bien eran viejas, tenían mucho potencial defensivo, e igual de viejos e incluso más eran los fuertes en sí, torres y bastiones construidos desde los años 1600, hechos de piedra, nada de hormigón a pesar de sus constantes remodelaciones, pero que su simple tamaño y figura le daban mucho ímpetu a los alemanes para no rendirse, además de que pese a lo viejo de las estructuras, seguían siendo buenos sitios de defensa, los cuáles estaban suministrados con una impresionante cantidad de artillería.

Para el último día de enero de 1945, el ejército rojo parecía estar a punto de aplastar a la capital de Prusia junto a sus defensores y habitantes, sin embargo, los soviéticos se habían detenido, y lo hicieron por varias razones, pero la principal era que, tal como se estableció en Septiembre de 1944, la zona de principal actividad debería ser el eje compuesto por Varsovia-Berlín, al sur de la Prusia Oriental, por lo que las tropas soviéticas fueron reducidas al mínimo para mantener a los alemanes dentro de sus posiciones defensivas, por lo que por primera vez en mucho tiempo, estaban luchando en una proporción de soldados 1:1, y los desesperados germanos no tardaron en aprovechar esta oportunidad.

A mediados de febrero, los remanentes del tercer y cuarto ejército panzer atacaron el cerco con dirección a la ciudad portuaria de Pillau, aún en manos alemanas, sitio desde donde se podría realizar la evacuación de los civiles atrapados en Königsberg a través de cualquier aparato que pudiera flotar y contara con un timón.

Gracias a esta iniciativa, los alemanes lograron mantener un corredor durante el resto del asedio para no solo evacuar civiles, sino también lograr recibir municiones y comida, especialmente esto último. A decir verdad, tenemos que resaltar que lo más curioso de esta batalla es que, pese a tener la posibilidad de evacuar la guarnición de la ciudad, sus órdenes fueron siempre las mismas:mantener su posición; esto es un paralelismo a lo que estaba pasando en Curlandia.

Con el paso de los meses y la llegada de la primavera, el ejército soviético se encontraba muy ansioso por ponerle las manos encima a Berlín, la cuál se encontraba a escasos 60 kilómetros de la línea del frente, sin embargo, antes de llegar a la capital alemana debían primero erradicar todos los puntos de resistencia de gran importancia tanto al norte como al sur, y eso desde luego incluía a Königsberg, pero el asalto no sería nada fácil gracias a las buenas posiciones defensivas con las que los alemanes contaban.

El día 7 de abril de 1945, las tropas rojas del cerco se lanzaron finalmente por la toma de la emblemática ciudad prusiana, atacando al medio día de manera simultánea tanto por el norte como por el sur, teniendo problemas con los numerosos fuertes de 300 años de edad, pero que finalmentes fueron vencidos;  los que no lograban ser derrotados, simplemente se les dejaba atrás con una pequeña guardia de soldados rojos que esperaban la rendición de las guarniciones dentro de las zonas defensivas. Al terminar el primer día del asalto final por Königsberg, el anillo exterior había caído, así como se había destruido exitosamente el corredor con Pillau.

Durante el ocaso del primer enfrentamiento, Otto Lasch, comandante de la guarnición de Königsberg, había solicitado nuevas órdenes directamente al cuartel del Führer debido a que el cinturón de 53 kilómetros alrededor de la ciudad había caído, la respuesta que recibió de su petición fue la de luchar hasta el último hombre. Si bien Lasch era un militar de carrera, veterano de la primera guerra mundial y gran patriota, también era un prusiano que valoraba a sus hombres como hijos, y estaba dispuesto a intentar salvar sus vidas.

Con los remanentes de sus hombres, Otto trató de romper el cerco con la intención de reagruparse con el grupo de Samland, en las inmediaciones de la ciudad, pero este intento fue cortado cuando el avance alemán fue severamente castigado por un intenso fuego de artillería, que hizo replegar a los alemanes al centro de la capital de Prusia. Para este punto, quedaban apenas unas 40 mil tropas, mientras el resto ya había sido hecho prisionero, o caído en combate.

Para el 9 de abril, ya sin fuerzas para tan siquiera volver a intentar romper el cerco, Lasch desobedeció una orden directa de Hitler para ir a negociar la rendición con los soviéticos, misma que se realizó durante la madrugada del día siguiente.

Con la caída de los pocos soldados que estaban defendiendo Königsberg, también llegó el fin para esta ciudad, y no lo decimos en un sentido metafórico. Cuando la segunda guerra mundial terminó, se estableció el nuevo Oblast de Kaliningrado, una parte de lo que de antaño fue Prusia, junto con su antigua capital, la cuál fue renombrada como Kaliningrado, y todos los habitantes que lograron sobrevivir al asedio y a la posterior corta pero destructiva batalla, fueron expulsados de su hogar, y reemplazados con colonos rusos que se mantienen a día de hoy, lo que es a todas luces un acto de limpieza étnica. Además, una buena parte de sus sitios emblemáticos como el castillo fueron demolidos, pues para los soviéticos no representaban la historia y cultura de una ciudad, sino esculturas y templos del nazismo, a pesar de que estas construcciones superaban los 100 años en su mayoría, mientras que la mencionada ideología tenía pocas décadas de existir, perdiendo de paso, y de manera irremediable, todo sentido de identidad alemana, movimiento inteligente si lo que buscas es establecer una nueva colonia, algo que sin duda la Rusia soviética hizo.

 

El final de esta batalla, también fue el final de lo que alguna vez fue Prusia Oreintal, cuyos territorios se encuentran hoy distribuidos en las actuales naciones de Polonia, Rusia y Lituania.

 

La batalla de Königsberg es uno de los enfrentamientos más peculiares de la segunda guerra mundial por el uso estratégico que se le dieron a las construcciones centenarias de la zona, y que a su vez, tuvo todo el potencial de ser una lucha prolongada y hasta el último hombre, como lo fue la batalla de Berlín, pero que a diferencia del líder de origen austriaco, los prusianos saben perfectamente cuando llega la hora de rendirse y, gracias a esto, muchos pudieron salvar lo más importante que tenían, sus propias vidas.

 

PUEDES VER EL VIDEO AQUÍ

 

Material consultado para la realización de este vídeo:

  • John Erickson. (1983). The Road to Berlin Stalins war with germany. Great Britain: Weidenfeld & Nicolson.
  • S, Zaloga., J, Grandsen. (1990). The road to Berlin Military Vehicles. Australia: Arms and Armour Press.
  • John Toland. (2003). The Last 100 days the tumultuous and controversial story of the final days of world war II in Europe. New York: Modern Library.

El golpe al banco de Berlín realizado por las SS durante abril de 1945.

 

“Las ratas están abandonando el barco”.

 

– Hans Refior el 21 de abril de 1945 durante la batalla de Berlín.

 

22 de abril de 1945, pese al estado deplorable que tiene la capital alemana, muchos de sus servicios públicos siguen en función con relativo orden, uno de ellos es el banco del tercer imperio germán, el Reichsbank, que desde luego operaba con el mínimo personal posible, apenas un puñado de contadores se encontraba en su interior en la mañana del mencionado día.

 

El estado de caos de la ciudad no hizo sospechar a los trabajadores del Reichsbank cuando un pequeño convoy compuesto por un par de camiones Opel Blitz y algunos autos de uso civil arribaron a las afueras del banco ese día. Rápidamente, tropas de las SS comandadas por el Coronel Josef Spacil saltaron de los camiones y entraron al edificio, asegurándolo en su totalidad. Es entonces que este grupo armado les da una orden a los confundidos empleados del lugar: Abran la bóveda.

 

En cuestión de minutos, este pequeño grupo de asaltantes que vestían como soldados, logran hacerse de lo que hoy en día serían 131 millones de dólares en diferentes divisas.

 

Luego del exitoso atraco, los hombres bajo el mando de Spacil suben de nuevo a sus transportes, quienes avanzan en dirección al aeropuerto de Berlín, aún bajo control alemán. Una vez en el lugar, los miembros de las SS junto con algunos de sus familiares que los seguían en sus autos particulares suben a un Junkers Ju 52 que los esperaba con nada más que sus vidas, y desde luego, el botín. A través de los disparos de artillería soviética que se escuchan por todos lados, el avión logra escapar hacia el sur de Alemania, muy cerca de la llamada fortaleza alpina.

 

En cuestión de horas, un grupo de alrededor de 10 hombres lograron hacerse con todos los billetes y monedas del Reichsbank, dejando únicamente atrás el oro, que sería demasiado pesado como para transportarlo a través del avión en el que huyeron. En el momento del atraco, se calcula que el banco de Berlín contenía alrededor del 7% del gran total del dinero que Alemania tenía en 1945, pero lo más impresionante de todo, es que los responsables de este delito lograron salirse con la suya.

 

Bienvenidos historiadores a una nueva entrega de Sábado Bélico, en esta ocasión tocaremos un tema sumamente interesante que ha pasado desapercibido durante mucho tiempo, y como ya se dieron cuenta, dejaremos el frente de batalla por esta ocasión para concentrarnos en un pasaje sucedido durante los últimos días de soberanía alemana sobre su propia capital, y así como ya describimos el desenvolvimiento de este golpe digno de su propia película, también hablaremos sobre los motivos que llevaron a esto, su propio contexto militar y desde luego, el desenlace que tuvieron los hombres que fueron partícipes de este curioso relato de la historia, pero antes de hacerlo, les recordamos como cada semana que si les gusta nuestro contenido y quieren seguir viendo más del mismo, le den like a este vídeo, se suscriban al canal, activen la campana para no perderse ninguno de nuestros vídeos pero sobre todo, compartan este contenido para seguir aumentando nuestro alcance para poder entregarles más y mejores historias. Síganos en nuestras redes sociales para estar al pendiente de todo lo que sucede con HC Historia Contemporánea cuyos enlaces están en la descripción, y sin más dilación, exploremos cómo fue que los alemanes llegaron a esta situación.

 

Cuando la batalla de las colinas de Seelow veía su finalización el 18 de abril de 1945, significaba que el camino hacia Berlín estaba libre, y por tanto, la capital alemana se convirtió de facto en una ciudad del frente oriental.

 

Lo que se había logrado en la mencionada batalla  fue una retirada organizada de una buena cantidad de tropas y material bélico para ser usado en la defensa de Berlín, cuya llegada fue desde luego bien recibida por parte de sus habitantes, pero ante los ojos de los oficiales gubernamentales e incluso militares, lo único que vieron fue la llegada del heraldo de su propia perdición.

 

El pánico empezó a expandirse a través de todos los cargos, pero la terquedad de Hitler por defender la capital, y sobre todo, por quedarse en ella,abría camino solamente a dos posibilidades, morir a manos de los rusos, o tratar de escapar con la posibilidad de enfrentar un pelotón de fusilamiento. Desde luego muchos intentaron y lograron la segunda opción, destacándose Heinrich Himmler y Hermann Göring, quienes abandonaron la ciudad el 20 de abril, justamente en el cumpleaños de Hitler, pero más importante que ellos para esta historia, entre los tantos desertores de una defensa fanática y sin sentido se encontraba Ernst Kaltenbrunner, el entonces director de la oficina principal de seguridad del Reich, quien escapó hacia una casa suya ubicada en el sur de Austria.

 

Ernst era consciente de que la guerra estaba perdida, razón por la cuál se encontraba sumamente preocupado de su destino inmediato, pues era un reconocido criminal de guerra, por lo que debía hallar una forma de asegurar su propia supervivencia. El mayor de sus problemas es que para hacerlo, necesitaría de una importante suma de dinero, y sabía exactamente en dónde encontrarlo.

 

En algún punto entre los días 20 y 21 de abril, Ernst mandó un mensaje hacia la oficina de administración que era dirigida por Josef Spacil, un coronel de las SS que se desempeñaba como contador en Berlín, quien recibió los detalles de cómo, cuándo, con quién y dónde debería efectuar el robo.

 

Justo como se dijo en el principio, el golpe se desenvolvió suave como la mantequilla, y esto se dio por diversos factores.

 

El 22 de abril por la mañana, Hiter esperaba con ansias la contraofensiva del destacamento de ejército de Steiner, el cuál fue el único tema de conversación durante las primeras 12 horas del día en el Führerbunker, paralelo a esto, los soviéticos rompían exitosamente la defensa del norte de Berlín, empezando la maniobra de envolvimiento de la capital que se completaría 3 días después.

 

Cuando Adolf se percató que Steiner nunca llegaría, dio por perdida la guerra por primera vez, suceso que paralizó a sus allegados, quienes pasaron el resto del día tratando de figurar con su líder un nuevo plan que involucraba al duodécimo ejército alemán para salvar la capital, por lo que no es de extrañarse que en una situación tan extrema, un robo no alarmó a nadie, es probable que los dirigentes del moribundo Reich ni siquiera se hubieran enterado, y si lo hicieron, poco o nada les importaba debido a su precaria situación. ¿Quién piensa en dinero cuando la posibilidad de ser ejecutado por los tan temidos rojos está en el rango de un  Katiusha?

 

Luego de que el exitoso grupo de Spacil arribara a Salzburgo, Austria, los días siguientes fueron entregando cifras importantes de su botín a distintos altos cargos de las SS, otros criminales de guerra que necesitarían una fuerte suma de dinero si querían escapar con su vida intacta de la justicia aliada. El mayor beneficiario inmediato del atraco fue nadie menos que Otto Skorzeny, el llamado hombre más peligroso de Europa, el cuál recibió alrededor de 10 millones de dólares de nuestros días en distintas monedas y que desde luego los escondió nada más recibirlos, así como lo hicieron el resto de oficiales y altos cargos nacional socialistas que tuvieron la buena suerte de hacerse de su parte del botín. En el caso de Spacil, escondió su pillaje en distintos lugares del sur de Austria.

 

El primer alto cargo de nuestros 3 protagonistas en caer ante la autoridad aliada fue Otto Skorzeny, quien se entregó personalmente el 8 de mayo de 1945 y que logró escapar de su cautiverio, eso sí, sin cargos en su contra por crímenes de guerra     que le pudieran costar la vida.

 

Paralelo a esto, Spacil se entregó de igual manera ante los estadounidenses disfrazado como un simple soldado, pero que rápidamente fue identificado como miembro prominente de las SS.

 

El último en ser llevado ante los tribunales fue el autor intelectual del asalto, Ernst Kaltenbrunner, el cual fue capturado el 12 de mayo de 1945 mientras permanecía en su residencia en Austria, quien intentó hacerse pasar como un médico, pero no pasó mucho tiempo para identificarlo.

 

Contrario a lo que se podría creer, el reichsmark siguió usándose activamente como moneda de cambio hasta 1948, por lo que los billetes y monedas con los que el grupo de Spacil logró escapar, mantuvieron su valor y lograron emplearse para el propósito del atraco. Escapar de Europa.

 

El seguro de vida que Ernst intentó obtener nunca llegó a sus manos, por lo que no tuvo modo de comprar de algún modo las autoridades como si lo pudo intentar Spacil, cuyo caso lo veremos en breve. Kaltenbrunner cometió demasiados delitos comprobables en su contra por su participación en el holocausto, por lo que fue ejecutado el 16 de octubre de 1946 cuando se le encontró culpable de 3 de los 4 cargos en su contra.

 

A diferencia de él, Spacil llevó a las fuerzas estadounidenses ante algunos de sus escondites para tratar de comprar su libertad, recuperando así alrededor de 8 millones de dólares de nuestros días del botín original de 131 millones, pero lo que seguramente fue lo que le salvó fue el testificar en contra de su superior, Ernst Kaltenrbunner, hecho tras el cuál quedó en libertad y se desempeñó como un oficinista en la ciudad de Múnich. Se especula que dirigió una cadena de supermercados en la posguerra, pero desde luego, los mismos no  estaban a su nombre, por lo que podemos deducir qué fue lo que hizo con el dinero que escondió y no presentó ante los aliados.

 

El hombre que tuvo más éxito fue desde luego Otto Skorzeny, quien además de escapar de su cautiverio, nunca mencionó la existencia de un tesoro, fruto del robo al Reichsbank, por lo que llegó a España en calidad de millonario, usando su dinero para financiar las tan famosas líneas de escape con dirección a sudamérica que usaron una gran parte de los oficiales prófugos del difunto tercer Reich.

 

Al final de todo, la cifra equivalente a 123 millones de dólares contemporáneos nunca se recuperaron, cuyo rastro se diluyó por completo entre oficiales, escondites, pagos a soldados de bajo perfil por su cooperación, tanto alemanes como aliados y secretos que nunca fueron revelados.

 

El golpe al Reichsbank de abril de 1945 fue sin duda un completo éxito excepto para quien lo planificó, pero cuyo legado fue sumamente importante para mantener las operaciones ilegales de Skorzeny después de la guerra, por lo que es un pasaje que debemos comprender y analizar por su importancia inmediata.

 

Es curioso pensar que un crímen de este calibre haya sido perpetrado por los hombres que le juraron lealtad incondicional a Alemania y su entonces líder, pero cuando todo se estaba derrumbando, supieron aprovechar bien los restos de su tan amada patria y escapar con ellos, después de todo, si crías cuervos, en algún momento te sacarán los ojos.

 

Y esto es todo por esta entrega de Sábado Bélico, esperamos haya sido de su agrado y que puedan apoyarnos de la manera acostumbrada, los acompañó Der Ausländer, y tengan por seguro que la próxima semana retomaremos los combates de la línea del frente, hasta la próxima.

Material consultado para la realización de este documental:

Alford, Kenneth A, Savas, Theodore P. (2007). Nazi Millionaires: The Allied Search for Hidden SS Gold. Estados Unidos de América: 2007.

  1. Beevor. (2002). Berlín la caída: 1945. Barcelona, España: Penguin Books Ltd.

 

  1. Sayer & D. Botting. (2011). Nazi Gold: Mainstream Publishing.

 

  1. Skorzeny. (1962) Vive peligrosamente.

Mark Felton. (2021). SS Bank Heist – Berlin 1945. 15/09/2021, de Mark Felton Sitio web: https://www.youtube.com/watch?v=eMy-AKoZEvA&t=18s&ab_channel=MarkFeltonProductions

 

 

– Der Ausländer.

 

 

La bolsa/cerco de Falaise: El Bagration Occidental que no fue

“A pesar de los intensos esfuerzos, se acerca el momento en que este frente, ya tan tenso, se romperá. Considero que es mi deber llevar estas conclusiones a su conocimiento… Mi Führer.”

 

– Walther von Kluge en agosto de 1944.

 

El frente Occidental de la Guerra tardó mucho tiempo en abrirse por la necedad de Churchill de atacar Italia, al cual nombró el ombligo de Europa. Además, hay que reconocer que el ministro británico veía con interés que alemanes y soviéticos se despedazaran. Aunque EEUU quería atacar Francia desde 1942 se inclinaron por la península itálica y le dieron tiempo al Canciller de terminar el Muro del Atlántico.

 

Después del lanzamiento de la operación Overlord el 6 de junio de 1944, los ejércitos aliados esperaban un rápido avance a través de los suelos franceses, apuntando a que la toma de Francia se daría en cuestión de semanas. La realidad , sin embargo, no pudo ser más decepcionante.

 

El asalto inicial había sido exitoso,  las defensas alemanas en la zona del desembarco eran débiles, pues esperaban que el peso de la ofensiva llegase a través del Paso de Calés. Pese a esto, los teutones marcaron una defensa obstinada, que se vio reforzada por varias divisiones Panzer que se acercaban desde el sur. La batalla por Normandía se extendió durante más de 2 meses gracias a estas acciones.

 

Durante todo el mes de Junio y más de la mitad de Julio, los aliados realizaron pocos avances dentro de esta zona, pero la hasta entonces sólida defensa alemana comenzaba a tambalear tras haber lanzado varios y repetidos ataques con la intención de devolver a sus enemigos al mar, pero sin apoyo aéreo de ningún tipo y con pocas municiones, lo único que lograron fue el debilitamiento de sus líneas de combate, debilitamiento que fue explotado al máximo en Avranches, al sur de Saint Lo, donde los aliados lanzaron la ofensiva denominada como Operación Cobra en la que las fuerzas al mando de Omar Bradley lograron arrasar las posiciones del grupo de Ejércitos B, al mando de Günther von Kluge.

 

El desastre al fin había ocurrido;  el frente, luego de haberse mantenido relativamente estable durante más de 1 mes se había roto y junto con él, las fuerzas aliadas tenían vía libre para alcanzar el río Sena, además de haber liberado virtualmente toda la región de Bretaña. Von Kluge intentó desesperadamente conseguir el permiso de Hitler para la retirada, pero los días pasaban y no recibía respuesta. El 1 de agosto todas las fuerzas alemanas en el norte de Francia corrían peligro de ser envueltas y destruidas, un escenario como el sucedido en la Operación Bagration podía darse de manera paralela en el frente occidental y todo dependía de qué tan rápido el líder alemán contestara el teléfono.

 

Bienvenidos historiadores a una nueva entrega de Sábado Bélico, en esta ocasión, nos trasladamos al frente occidental para analizar uno de los eventos más polémicos sucedido en la segunda batalla de Francia. Así es, nos referimos a la bolsa de Falaise, también mencionada por varios historiadores como el saliente de Falaise, lugar en el que el séptimo ejército alemán y el quinto ejército panzer se vieron seriamente amenazados tras el éxito de la Operación Cobra previamente mencionada. Pero, ¿cómo fue que los alemanes lograron escapar de esta delicada situación? Acompáñenos a descubrirlo, pero antes, no olviden darle like, suscribirse al canal, activar la campana para no perderse ninguno de nuestros futuros vídeos , visitar nuestro blog cuyo enlace está en la descripción además de seguirnos en twitter para estar al pendiente de todo lo relacionado a HC Historia Contemporánea, pero sobre todo, compartir este material para que podamos seguir llegando a más historiadores, sin nada más que añadir, comencemos.

 

Hasta mitad de Julio de 1944, los principales combates en el norte de Francia habían tomado lugar en Caén, gracias a esto, el general Bradley pudo barrer con soltura las tropas que defendían las posiciones más cercanas a la región de Bretaña. Posteriormente, el avance intentó ser frenado por el propio Hitler, que ordenó una contraofensiva para cerrar la gigantesca brecha que los aliados habían hecho, esfuerzo que resultó en vano y que posteriormente fue aprovechado por el muy sobrevalorado Bernard Montgomery, quien lanzó un ataque de pinzas sustentado en el sur por las fuerzas estadounidenses y francesas, mientras que en el norte de las posiciones alemanas se encontraban el primer ejército canadiense, que cabe resaltar, vivió su bautismo de fuego.

 

Entre el 10 y el 20 de agosto, la lucha fue encarnizada y especialmente difícil para los alemanes, pues si bien el séptimo ejército alemán contaba con una buena cantidad de hombres y material, los mismos habían llegado en una huida desorganizada tras el ataque del mencionado Bradley que desestabilizó el frente, por lo que en temas de logística, el panorama era complejo, especialmente por las divisiones mecanizadas que se movían en el sur de las posiciones germanas, mientras que en el norte los acorazados canadienses los presionaban, por lo que desde el día 10 de agosto, von Kluge había solicitado el permiso para la retirada, pero pasaban los días y no había respuesta.

 

La situación era insostenible para los teutones. La bolsa tomaba forma, razón por la cual el quinto ejército panzer evacuó la zona, cruzando a la seguridad del otro lado del río Sena, mientras que junto con el séptimo ejército, también se encontraba el Panzergruppe Eberbach, que si bien se puede considerar como una unidad de élite al ser conformada por algunos de los mejores tanques y tripulaciones veteranas con las que Alemania contaba, su creación fue producto del desesperado ataque instruido por Hitler el 1 de agosto para intentar parchar a como diera lugar la ya muy mencionada brecha. Con su fracaso, retrocedió hasta Falaise con el séptimo ejército, ayudando en la desesperada defensa de su perímetro mientras sólo pudieron enterarse de cómo fue que sus compañeros del quinto ejército panzer escaparon justo a tiempo.

 

Si bien los alemanes lograron mantenerse firmes ante el avance por el norte de las tropas canadienses, no tenían ninguna división que le ofreciera resistencia a la pinza que los amenazaba desde el sur, por lo que durante varios días, el general von Kluge intentó hacer entrar en razón a Hitler para poder evacuar el grupo de ejércitos B antes de que fuera tarde, cosa que por fin logró el día 16 de agosto, momento en el que dejó órdenes explícitas al comandante de la guarnición de París para que sus hombres no lucharan en la ciudad y que, por el contrario, sirvieran de ayuda en las carreteras aledañas a la capital francesa para que la mayor cantidad posible de sus hombres atrapados en Falaise pudiera escapar.

 

Mientras que el grupo de ejércitos B se preparaba para escapar, los hombres al mando de Bradley habían alcanzado la zona de Argentan, al sur de Falaise dos días antes de que los alemanes recibieron el permiso de evacuación. Sin embargo, estas divisiones aliadas no pudieron avanzar para cerrar el cerco. ¿La razón? El avance había sido tan rápido que la pinza del sur alcanzó los límites operacionales que el comandante Montgomery había designado, por lo que las tropas de Omar tuvieron que esperar el permiso para reanudar su movimiento, mismo que tardó en llegar hasta el 19 de agosto, y esos 3 días en los que los alemanes tuvieron un estrecho corredor para moverse con seguridad fuera de la zona fue explotado al máximo.

 

El día 17 de agosto, el mariscal von Kluge fue destituido del comando de grupo de ejércitos B al comprobarse la participación del mismo en el atentado que sufrió Hitler el día 20 de Julio, en su lugar, el mariscal Walther Model fue llamado al comando de estos ejèrcitos, quienes para el momento de su llegada estaban en una situación crítica, pues se encontraban en un triángulo de 18 kilómetros cuadrados entre los poblados de Chambois, Trun y Coudehard.

 

El día 19 de agosto, cuando finalmente las tropas de Bradley volvieron a moverse, ese día finalmente se cerró el cerco.

 

Parecía que finalmente, ese mismo día las tropas alemanas se rendirían luego de haber resistido los ataques en el norte y habiendo hecho poco en el sur para retrasar el cierre sobre ellos, pero la realidad fue que los germanos siguieron luchando con desesperación y lograron mantener un muy estrecho corredor entre Saint Lambert y Chambois por el cual pudieron escapar otros tantos; claro está que los aliados no los dejaron escabullirse sin antes ofrecer una pelea.

 

Uno de los puntos más difíciles de la logística alemana durante la retirada fue, paradójicamente,la ausencia de la misma, pues no contaban con vehículos o caballos que pudieran mover sus piezas de artillería más pesadas, por lo que las mismas se fueron quedando atrás, y las que quedaban en el cerco fueron usadas para ahuyentar en medida de lo posible a la infantería aliada que se acercaba a su pequeño corredor. Los esfuerzos finales por evacuar la zona se dieron la noche entre el 21 y la madrugada del 22 de agosto, donde cubiertos por la penumbra pudieron escapar quienes pudieron, dirigiéndose hacia detrás del Sena, cuya retirada fue cubierta por la guarnición de París y el quinto ejército Panzer que había escapado del cerco durante los primeros días del mismo.

 

Los alemanes dentro de la bolsa que finalmente se rindieron tenían poca o nula munición, además de que ya no contaban ni con artillería y mucho menos tanques, por lo que 50 mil soldados alemanes fueron hechos prisioneros, mientras que el grueso del grupo de ejércitos B logró replegarse, es decir, entre 100 y 200 mil tropas, de los cuáles tuvieron más de 50 mil heridos, además de que lograron salvar consigo bastantes tanques, piezas de artillería ligeras y vehículos de transporte que serían vitales para la defensa del Reich, especialmente con una industria alemana que estaba siendo constantemente bombardeada y a todo esto, hay que añadir que los comandantes de las divisiones de este grupo de ejércitos también lograron cruzar al otro lado del Sena.

 

El lado negativo fue que los alemanes perdieron más de 300 piezas de artillería, más de 100 tanques entre abandonados y destruidos en combate y bastante equipamiento que no tenían el lujo de derrochar.

 

La polémica de la Bolsa de Falaise viene en cuanto se pone en cuestionamiento el modo de actuar de ciertos comandantes aliados, especialmente el de Bradley, quien como mencionamos anteriormente, detuvo su avance. Muchos historiadores le critican por esto, pues de haberse cerrado antes la bolsa, es probable que se hubiera alcanzado la aniquilación del grupo de ejércitos B, pero también cabe resaltar que además de los motivos logísticos que detuvieron la marcha de las tropas aliadas, también se suma al hecho de que los mismos llevaban desde el inicio de la batalla de Normandía recibiendo fuego amigo por muchos factores, pero el principal sin duda era la cercanía de las unidades en la zona, pues desde luego, el norte de Francia no es tan amplio como el norte de África o las estepas rusas, por lo que estos incidentes pasaban a menudo y con una logística reducida en favor de un movimiento veloz, le pudo haber costado caro a las fuerzas liberadoras, eso sí, el detenerse también favoreció de gran manera a los alemanes.

 

La bolsa o saliente de Falaise tuvo todo el potencial de convertirse en el Bagration occidental, pero lo improvisado que resultó este envolvimiento fue sin duda el factor decisivo para que los alemanes escapasen aún cuando recibieron bastante tarde la orden de evacuar, puede que si Hitler hubiera demorado su respuesta unos días más, hoy estaríamos hablando  de la destrucción y no el escape del grupo de ejércitos B.

 

Y esto es todo por esta nueva entrega de Sábado Bélico, esperamos les haya gustado y si fue así, no olviden darle like, suscribirse al canal, compartirlo y seguirnos tanto a HC Historia Contemporánea como a mí, Der Ausländer en twitter para estar al pendiente de todos nuestro futuros vídeos, ya nos veremos, en la próxima batalla.

 

Bibliografía:

Paul Latawski. (2004). Battle Zone Normandy: Falaise Pocket. England: Sutton Publishing .

 

Cawthorne, Nigel (2005) Victory in World War II. Arcturus Publishing.

 

Roy, Reginald (1984). 1944 – The Canadians in Normandy. Macmillan of Canada.

 

Anónimo. (2004). La bolsa de Falaise. 11/08/2021, de Exordio: La Segunda Guerra Mundial Sitio web: https://www.exordio.com/1939-1945/militaris/batallas/ofensiva-aliada/falaise.html

 

Panzer V Panther: La torpe pero bella máquina teutona

“La tarea principal de un vehículo armado de combate es impactar con el mayor poder de fuego al enemigo con la mayor velocidad posible y en la mejor protección que se pueda”.

– Ernest Kniepkamp

 

Los Panzers III y IV fueron los tanques medios más usados por Alemania en la segunda guerra mundial, vehículos que probaron tener las capacidades suficientes para mantener el ritmo de la primera mitad de la guerra, destacándose el Panzer IV. Sin embargo, para 1943 estaba teniendo problemas con tanques como los T-34 Soviéticos o los Shermans estadounidenses.

 

Esto se debía a problemas de diseño, pues los mismos habían sido desarrollados a mediados de los años 30 y estaban pensados para ganar batallas a través de su alta movilidad como principal recurso táctico. Pero cuando sus enemigos empezaron a entender sus tácticas en los campos de batalla, mejoraron las propias acompañadas de mejores vehículos. En este punto los germanos se vieron en la obligación de comenzar la producción de un vehículo más grande, armado y pesado, naciendo de esta manera las Panteras para el escenario de combate.

 

Bienvenidos historiadores a una nueva entrega de Achtung Panzer. En esta ocasión veremos la concepción, producción y un poco del desempeño en combate del Panzer V Panther, uno de los grandes felinos alemanes que se ganaron una gigantesca fama luego de acabado el conflicto, siendo considerado por muchos amantes de los blindados como el primer Tanque de batalla principal o Main Battle Tank de la historia, ¿Será que merece los elogios que ha recibido conforme el paso de los años? Vayamos a descubrirlo, pero antes, les recordamos que si quieren ayudarnos, pueden darle like al video, suscribirse al canal, visitar nuestro blog cuyo enlace está en la descripción, seguirnos en twitter para no perderse ninguno de nuestros vídeos pero sobre todo, compartir este material para seguir aumentando nuestro alcance. Sin mayor dilación, comencemos.

 

La búsqueda para el reemplazo de los Panzers III y IV comenzó en 1938, cuando se le encargó la creación de un diseño de tanque medio en primer lugar a la ya conocida compañía Daimler-Benz, el cuál debía estar en la categoría de 20 toneladas y que en un inicio, tenía vía libre para realizar cualquier diseño, por lo que optaron por realizar una versión modificada del Panzer IV. Sin embargo, esta idea fue desechada en Mayo de 1940, mismo año en el que las empresas Krupp y M.A.N. fueron contratadas para realizar sus propios diseños a manera de competición.

 

En diciembre de 1941, con los proyectos de las 3 compañías a punto de finalizar, fueron detenidos y desechados en favor de un diseño más pesado que pudiera hacerle frente a los T-34 y los KV-1, dos tanques que fueron una desagradable sorpresa para lo mandos germanos y que eran una gran amenaza en el frente oriental, por lo que los trabajos de diseño fueron reiniciados nuevamente. Gracias a esto, Krupp fue puesto fuera de las mesas de desarrollo y la competencia siguió entre Daimler-Benz y M.A.N., obteniendo el segundo el diseño triunfador en 1942  en mayo de 1942, cuando el mismísimo Hitler seleccionó este prototipo para su entrada en la línea de producción.

 

La razón por la cual el modelo de MAN fue el elegido para entrar en producción fue que era el diseño más propicio para usar las torretas fabricadas de Rheinmetall, otra compañía militar alemana de la época, mientras que el modelo de Daimler-Benz no sólo no tenía la capacidad de adaptación que el chasis de su competidor, sino que tampoco tenía una torreta lista para entrar en producción. Como detalle curioso, este fue realizado tras analizar exhaustivamente al T-34 soviético y posteriormente, copiar el estilo lo más posible.

 

El diseño de Man que entró en producción a finales de 1942 tenía un casco compuesto por placas inclinadas que aumentaban la protección, el glacis frontal tenía 80 mm de blindaje que estaban en un ángulo de inclinación de 55 grados, la placa de nariz delantera tenía 60 mm de blindaje también inclinados a 55 grados, las placas laterales del casco tenían un grosor de 40mm que estaba en vertical, mientras que las placas laterales de la superestructura estaban inclinadas a 40 grados, la placa de la cola contaba también con 40mm de protección inclinados a 30 grados. La protección en la cubierta del casco era de 16 mm en horizontal, mientras que la barriga del Panther tenía 30 mm en la parte frontal y 16 en la trasera.

 

El motor era un Maybach HL 210 P30 de 12 cilindros de 7 velocidades a 3000rpm que generaba 650 caballos de fuerza. La transmisión y los frenos del vehículo fueron diseñados para llegar a un máximo de 55 km/hr, pero el peso final en combate de 45 toneladas fue un gran tope para alcanzar el potencial pleno de estos dos elementos.

 

El frontal de la torreta estaba protegido por 100 mm de blindaje a 12 grados de inclinación, mientras que los laterales y la parte trasera de la misma estaban protegidas por 45 mm de blindaje inclinado a 25 grados. 

 

El arma primaria del tanque era un Kw.K.42 L/70 de 75mm, mientras que su armamento secundario era compuesto por una MG34 coaxial montada a la derecha del cañón, además de que también tenía una MG34 montada en la posición del operador de radio. La tripulación debía ser equipada con subfusiles, pistolas y granadas.

 

En total, el Panther podía llevar un máximo de 79 rondas de munición para su cañón principal, mientras que se podía disponer de un total de 5100 rondas de munición para las ametralladoras.

 

La primera orden de producción fue de un total de 850 blindados, de los cuáles 12 debían ser sin torreta debido a que serían empleados como vehículos de recuperación, los cuáles fueron entregados progresivamente desde enero de 1943 hasta septiembre de ese mismo año.

 

Pese a la entrada de producción de este tanque, existía el temor bien fundamentado de que el Panther no tuviera el blindaje suficiente para hacerle frente a las armas antitanque de las que disponían los soviéticos en 1943, por lo que ya desde este mismo año, se comenzó en el diseño de un modelo que tuviera 100 mm de blindaje frontal y 60 en los laterales; el cual pasó a llamarse Panther II pero nunca entró en combate.De manera paradójica, las carencias del tanque no fueron a causa de su blindaje, sino de su motor y transmisión.

 

Durante la demostración del 21 de febrero de 1943,que se hizo ante el ministro de Armamento, Arlbert Speer, se usaron los 13 Panthers que ya habían sido finalizados para ese momento, de los cuales, 6 se habían descompuesto, teniendo fallos principalmente en la transmisión y el motor. El caso más grave y espectacular sucedió cuando uno de los 13 tanques se incendió.1

 

A raíz de esta y otras tantas malas experiencias en la vida temprana del Panther, para abril de 1943 ya había una lista de más de 25 modificaciones que debían de realizarse a  estos blindados antes de que llegaran al campo de batalla;  entre ellas se encontraban medidas para evitar el sobrecalentamiento del motor y que la transmisión se rompiera fácilmente. Además de que se entrenaba a las tripulaciones para cambiar de marcha antes de las 2500 rpm para evitar la inutilización de la misma, demostrando lo deficiente de su diseño.

 

En mayo de 1943 se introdujo una mejora considerable en el motor, pues el mismo fue sustituido por un Maybach HL 230 P30, el cual generaba 50 caballos de fuerza más que su sucesor, incrementando su aceleración y reduciendo el estrés en la maquinaria cuando se cruzaba por zonas difíciles tales como el lodo, un suelo común en Rusia. Pese a estas mejoras, la transmisión no dejaba de quebrarse ocasionalmente.

 

Es en este punto que tenemos que hacer una aclaración. A diferencia de las versiones muy marcadas y bien documentadas que existen de los Panzer que van del I al IV, los panteras eran un animal muy diferente. ¿Por qué? Pues porque  incluso entre las mismas versiones de la que hemos hablado hasta ahora, que es el Ausf. D, o variante D, tenían distintas modificaciones que intentaban compensar las deficiencias con las que los primeros modelos contaban. Y como ya se dieron cuenta, las variantes no tenían una sucesión alfabética clara, pues, el primer modelo que entró en producción fue el D, siguiendo con el A. 2

 

Es necesario resaltar que los primeros prototipos armados tenían este nombre, por lo que para diferenciarlos se dice que los prototipos fueron los A1 y los sucesores del D fueron los A2, luego de estos, vino la variante G, que fue la última en entrar en producción pero que siguió recibiendo mejoras conforme se desarrollaba la guerra.

 

De los modelos Ausf A 1 se construyeron 20 unidades, de los D850, los A2, fueron producidos desde agosto de 1943, paralelamente a los D hasta junio de 1944, en total fueron ensamblados 2192 de estos vehículos y finalmente, los Panther Ausf G se produjeron hasta abril de 1945, mes en el que colapsó finalmente la industria alemana, dejando un total de 2953 unidades y un total de cerca de 6000 tanques que, en gran medida, fueron abandonados o quedaron fuera de combate por sus propias fallas mecánicas.

 

Como muchos blindados, su bautismo de fuego fue en la batalla de Kursk el 5 de Julio de 1943. Gracias a la obstinación de Hitler por ver a su nueva bestia blindada en el campo, la batalla se retrasó bastante tiempo. Esto provocó el desaprovechamiento del momentum que el mariscal del campo Guderian había ganado tras la tercera batalla de Járkov. -PONER VIDEO DE JARKOV- Pero, ¿la espera valió la pena? Desde luego que no fue así.3

 

El desarrollo inestable e ineficaz del Panther dio como resultado un tanque con muchas deficiencias derivadas de su relación potencia-peso, además de su inestable transmisión y su exagerada complicación mecánica, ya que a diferencia de los T-34, vehículo que el Panther supuestamente debía superar, los primeros podían ser reparados con casi lo que fuera, mientras que su contraparte teutona solía incendiarse a sí mismo de vez en cuando.

 

Otro punto en el que falló fue en el ser el reemplazo del Panzer IV. Para 1943 era muy barato de producir en comparación del Panther, por lo que se produjo de manera paralela al vehículo que inicialmente debía ser relevado. Además del coste, la ya mencionada complejidad mecánica de este tanque medio de 45 toneladas sumaba muchas horas de trabajo manual a cada unidad, además de una cantidad de materiales que con el desarrollo de la guerra los alemanes tenían en menores números.

 

Algo que vale la pena destacar de este vehículo es que su diseño en sí brilló en el combate, pues podía detener con facilidad la mayor parte de las armas soviéticas con las que se enfrentaba; su cañón de 75mm era eficaz para barrer a la mayor parte de blindados que los rojos lanzaban en hordas y sobre todo, hizo un mejor trabajo que su hermano mayor el Tigre.4

 

Hemos descrito al Panther como un dolor de cabeza técnico, pero el pesado alemán de 54 toneladas era mucho, mucho peor. A diferencia de su similar Tiger, el cual tenía menos unidades operativas, el Panther al contar con más efectivos hubiera funcionado mejor como un blindado pesado que como el rol que terminó adoptando, el de uno medio.

 

El Panther terminó la guerra con una fama casi a la par de la del tigre, pero a diferencia de la de éste último, el primero sí tuvo un buen desempeño, claro está,  siempre y cuando su transmisión o motor no le fallaran en plena batalla. Y es justo por su pobre fiabilidad mecánica que no podemos decir que fuera un gran blindado, simplemente hizo su trabajo cuando pudo, fallando su propósito inicial y quedando en una posición secundaria  al lado del Panzer IV durante toda la segunda guerra mundial.

 

Y esto fue todo por esta entrega de Achtung Panzer, esperamos les haya gustado y si fue así, recuerden darle like, suscribirse al canal, visitar nuestro blog y compartir esta entrega para seguir creciendo, nosotros somos Der Ausländer y Hal despidiéndonos, nos veremos a bordo del próximo vehículo.5

 

Bibliografía:
Thomas L. Jentz, Hilary L. Doyle. (1995). Germany’s Panther Tank: The Quest for Combat Supremacy. United Kingdom: Schiffer Publishing, Ltd.

Robert A. Forczyk. (2007). Panther vs T-34. Oxford, UK: Osprey Publishing.

Jentz, Thomas (1996). Panzertruppen 2: The Complete Guide to the Creation & Combat Employment of Germany’s Tank Force 1943-1945: Schiffer.

Doyle, Hilary; Jentz, Tom (1997). Panther Variants 1942-45. London, UK: Osprey.