#Efemérides: 15 de agosto de 1950: Kusno Sosrodihardjo «Sukarno» declara la independencia de Indonesia y se convierte en su primer presidente

Kusno Sosrodihardjo «Sukarno» político indonesio. Hijo de un maestro de escuela, cursó estudios de ingeniería y de idiomas, llegando a dominar diez lenguas. A partir de 1927 entró en contacto con movimientos independentistas de corte marxista y, debido a sus actividades políticas, fue encarcelado por las autoridades holandesas en dos ocasiones (1929-1931 y 1933-1942).

Aliado con los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial, Ahmed Sukarno se erigió en portavoz del movimiento independentista, al cual dotó de contenido político. Su mensaje reposó en cinco pilares fundamentales: nacionalismo, internacionalismo, democracia, prosperidad social y religión musulmana. En 1949 proclamó la independencia del país, del que se convirtió en su primer presidente.

En una primera etapa de su mandato, Ahmed Sukarno aceptó los principios parlamentarios y trató de impulsar los principios de su programa. En la práctica su gobierno, que hubo de buscar un difícil equilibrio entre el poderoso Partido Comunista Indonesio y el ejército, se tornó cada vez más autoritario.

En 1956 disolvió el parlamento y estableció una «democracia dirigida» de corte dictatorial y ambiguos postulados socialistas, impulsando una política izquierdista y convirtiéndose en portavoz del Tercer Mundo. Su nacionalismo y antiimperialismo le valieron el apoyo incondicional del pueblo, acrecentado tras la retirada del país en 1965 de la Organización de las Naciones Unidas como protesta por la admisión de la Federación de Malasia, cuya creación en 1963 fue considerada por Sukarno una maniobra neocolonialista.

No obstante, y tras unos primeros años de estabilidad política y económica, acabó por implantar una dictadura y llevar a su país a la ruina económica. Fue destituido por un golpe militar en 1966 y, al año siguiente, obligado a ceder todos sus poderes al general Suharto. Durante sus últimos años se mantuvo alejado de toda actividad pública.

-Crespo Jama Edri Alexander

Efemerides: 8 de agosto de 1945: el presidente Harry S. Truman firma la Carta de las Naciones Unidas

Cuando la Carta de las Naciones Unidas fue firmada el 26 de junio de 1945, sentó las bases para una era posterior a la Segunda Guerra Mundial dedicada a la resolución de disputas internacionales por medios pacíficos.

Cincuenta de los cincuenta y un países miembros originales de la ONU firmaron la carta en la Conferencia de San Francisco (Polonia firmó la carta dos meses después).

La carta proclamaba el compromiso de la ONU de mantener la paz y la seguridad internacional y de apoyar los derechos humanos.

Es significativo que la Carta de las Naciones Unidas, que entró en vigor el 24 de octubre de 1945, fue el primer documento con apoyo mundial que se ocupó de los derechos humanos. Sus disposiciones sobre derechos humanos se reforzaron tres años más tarde, en 1948.

Antes de que se firmara la carta de la ONU, hubo discusiones preliminares en la finca de Dumbarton Oaks en Washington. Las ideas iniciales para una organización de paz fueron elaboradas por un grupo de legisladores de EE. UU. y funcionarios del Departamento de Estado, pero el presidente Harry Truman también quería que participaran los ciudadanos comunes.

En un telegrama a Clark Eichelberger, director de una organización de base, Truman dijo que sólo si el pueblo estadounidense “entiende lo que la carta es y lo que puede significar para la paz del mundo, el documento se convertirá en una realidad humana viva”. En respuesta, Eichelberger lanzó una campaña educativa en la que participaron las escuelas, así como grupos empresariales, laborales y agrícolas.

La crítica pública impulsó cambios en las propuestas de Dumbarton Oaks, cambios hechos en San Francisco antes de la firma. Varios miembros del Congreso también ofrecieron su aportación, y se tuvieron que hacer compromisos para satisfacer a otros países. La carta refleja así un verdadero encuentro de mentes a través de procesos democráticos.

-Crespo Jama Edri Alexander

#Efemérides: 1 de agosto de 1914: el emperador Guillermo II de Alemania le declara la guerra a su primo el zar Nicolas II de Rusia

El 1 de agosto de 1914, el emperador Guillermo II ordena servir vino espumoso a su entorno civil y militar: le acaba de declarar la guerra a Rusia, está a punto de atacar a Francia y su embajador en Londres le ha asegurado que Gran Bretaña se mantendrá neutral.

El ejército germano confía en que el conflicto será un paseo de unas pocas semanas. Pero se trata apenas de las primicias de la Primera Guerra Mundial, que durará cuatro años, le costará dos millones de muertos y provocará la caída del Imperio alemán.

Horas antes, el káiser había ordenado la movilización general, en respuesta a la decretada el 30 de julio por el zar Nicolás II para intimidar a Austria-Hungría, que acababa de atacar a la pequeña Serbia.

Desde hacía dos días, la guerra se anunciaba inminente en Alemania, obsesionada por un posible cerco por parte de Rusia, Francia y Gran Bretaña, aliadas en el seno de la Triple Entente.

Por miedo a penurias, los ciudadanos hacen acopio de reservas de alimentos, y los precios se disparan.

El emperador firma la declaración de guerra bajo la mirada satisfecha de sus estrategas militares, algunos de ellos llorando de alegría al ver llegar por fin el conflicto para el que tanto se han preparado.

Guillermo II se dirige entonces a la muchedumbre entusiasta, congregada frente al balcón del castillo de los Reyes de Prusia en Berlín, joya de la arquitectura barroca, diciendo: “si nuestro vecino no acepta la paz, espero que el pueblo alemán y el imperio unido salgan victoriosos de este conflicto, con la ayuda de Dios”.

“No conozco partidos, sólo conozco alemanes”, agrega el káiser, prusiano y protestante, llamando a la unidad a los socialdemócratas y católicos, reticentes a la guerra.

Con la orden de movilización contra Rusia, se activa la maquinaria de guerra alemana, pero, paradójicamente, la mayoría de los soldados deben dirigirse hacia el oeste.

Y es que el “plan Schlieffen”, preparado con minuciosidad durante años ante un posible conflicto con Rusia, prevé empezar por atacar a Francia, aliada del Imperio de los zares.

El objetivo es aplastar al ejército francés en unas semanas, atacando masivamente desde el norte tras invadir Bélgica, para luego enviar las tropas contra el ejército ruso.

Berlín piensa que así evitará librar una guerra de dos frentes, convencido además de la neutralidad de Gran Bretaña.

Pero un telegrama del príncipe Lichnowsky, embajador de Alemania en Londres, recibido hacia las cinco de la tarde, ensombrece repentinamente el clima de optimismo, dice Roehl.

Según el diplomático, Gran Bretaña podría mantenerse neutral sólo si Alemania atacara únicamente Rusia y no Francia.

Guillermo II sugiere entonces al jefe del ejército Helmuth von Moltke lanzar todas sus tropas contra Rusia. Pero éste no tiene alternativa al “plan Schlieffen” y protesta.

Estima que cambiar de estrategia en el último momento para atacar primeramente el este pone en riesgo al dispositivo militar germano en su conjunto y subraya que los rusos no constituyen un peligro tan inmediato como los franceses.

Llevado por la ira, según testigos, von Moltke clama que está perfectamente preparado para combatir al enemigo, pero no a semejante emperador.

Un poco más tarde, llega un segundo telegrama de Lichnowsky: Gran Bretaña permanecerá probablemente neutral, incluso si Alemania ataca a Francia. Berlín respira aliviada: la guerra puede llevarse a cabo según lo previsto. Guillermo II ordena servir el vino espumoso.

Pero el rey Jorge V aclara definitivamente la postura británica, comunicando al emperador que su embajador no lo ha entendido bien: Gran Bretaña no puede quedarse de brazos cruzados mientras Alemania destruye a Francia.

Guillermo II, en pijama, ordena resignado a Moltke: “Haced lo que os plazca”.

Un siglo más tarde, la memoria colectiva alemana habrá prácticamente olvidado este primer conflicto mundial, pese a los dos millones de soldados muertos en el campo de batalla y el sufrimiento de la población, que conocerá la hambruna.

El recuerdo de esta guerra perdida, librada sobre todo fuera de territorio alemán, quedará aún más diluido después de 1945 por el trauma infinitamente mayor del nazismo y de la Segunda Guerra Mundial.

Para evocarla, los alemanes no hablan de la Gran Guerra como en Francia o Gran Bretaña, sino de la “Catástrofe original”, que llevará en 1933 a Hitler al poder.

  • Crespo Jama Edri Alexander

#Efemerides: 13 de junio de 1940: evacuación de París ante el avance alemán

La batalla de Francia también conocida como la caída de Francia, fue la invasión por parte de Alemania a Francia, Bélgica, los Países Bajos y Luxemburgo, en el marco de la Segunda Guerra Mundial.

Francia había declarado la guerra a Alemania el 3 de septiembre de 1939, luego de que esta última invadiera Polonia. A comienzos de septiembre de 1939, Francia lanzó la fallida Ofensiva del Sarre, y para mediados de octubre las tropas francesas habían vuelto a sus posiciones originales.

Alemania abrió fuego el 10 de mayo de 1940 y, al cabo de solo seis semanas, derrotó a las fuerzas aliadas y conquistó Francia, Bélgica, Luxemburgo y los Países Bajos, terminando con las operaciones terrestres en el frente occidental hasta los desembarcos aliados en Normandía, el 6 de junio de 1944. Italia entró en la guerra el 10 de junio de 1940 e invadió Francia desde los Alpes.

En Plan Amarillo (Fall Gelb), las unidades acorazadas alemanas avanzaron por sorpresa en las Ardenas y a lo largo del valle del Somme, aislando y cercando a las unidades aliadas que habían avanzado hasta Bélgica para hacer frente a la invasión esperada por ese territorio.

Cuando las fuerzas británicas, belgas y francesas fueron empujadas hacia el mar por la bien organizada operación alemana, la Fuerza Expedicionaria Británica (BEF) y varias divisiones francesas fueron evacuadas de la playa de Dunkerque en la operación Dínamo.

El 5 de junio, las fuerzas alemanas lanzaron Fall Rot (Plan Rojo). Las sesenta divisiones francesas y dos británicas restantes opusieron una tenaz resistencia, pero fueron vencidas por la superioridad aérea y movilidad acorazada alemanas.

Los tanques de la Wehrmacht flanquearon la línea Maginot e hicieron enormes avances en territorio francés, ocupando París sin oposición el 13 de junio. Tras el colapso del ejército y el escape del gobierno francés, los comandantes alemanes se reunieron con funcionarios franceses el 18 de junio para negociar el fin de las hostilidades.

El 22 de junio ambos países firmaron un segundo armisticio en Compiègne. El gobierno de Vichy encabezado por el mariscal Philippe Pétain se convirtió en sucesor legal de la Tercera República Francesa, y Alemania ocupó toda las costas septentrional y occidental de Francia, así como el interior de las mismas.

Italia se reservó una pequeña zona de ocupación en el sureste y el régimen de Vichy, por su parte, retuvo el territorio no ocupado en el sur, conocido como la «zona libre». En noviembre de 1942, las tropas alemanas e italianas ocuparon la «zona libre» con la operación Anton y esta permaneció en manos del Eje hasta el desembarco de los Aliados en 1944.

  • Crespo Jama Edri Alexander

#Efemerides: 6 de junio de 1944: Día-D: Miles de tropas aliadas desembarcan en Francia

Después de la conquista alemana de Francia en 1940, abrir un segundo frente en Europa occidental fue uno de los principales objetivos de la estrategia de los aliados durante la Segunda Guerra Mundial.

El 6 de junio 1944, con el nombre en código de Operación Overlord (jefe Supremo), tropas estadounidenses británicas y canadienses desembarcaron en las playas de Normandía, Francia, en la costa del Canal de la Mancha al este de Cherburgo y el oeste de El Havre.

Bajo el mando del general Dwight D. Eisenhower y, en tierra, del general británico Bernard Montgomery, más de 130.000 tropas aliadas desembarcaron en cinco playas, con el nombre en código de Omaha, Gold, Juno, Sword y Utah. En la noche previa a los desembarcos anfibios, 23.000 paracaidistas estadounidenses y británicos aterrizaron en Francia detrás de las líneas de defensa alemanas, en paracaídas y planeadores. La fuerza de invasión de más de 155.000 topas incluía 50.000 vehículos, incluidos 1.000 tanques, casi 7.000 embarcaciones navales y más de 11.500 aviones respaldaron la invasión.

Bajo el mando general del mariscal de campo Erwin Rommel, los alemanes habían desplegado cinco divisiones de infantería, una división aerotransportada y una división de tanque a lo largo de la costa de Normandía y tenían la ventaja en el posicionamiento de batalla. Sin embargo, los aliados tenían una ventaja abrumadora en el poderío naval y aéreo. Solamente en el Día D, los aliados pilotearon 14.000 misiones de combate; la fuerza aérea alemana logró hacer solo 500 misiones de combate. Además, un exitoso plan de engaño por parte de los aliados les había hecho creer a los alemanes que el punto de ataque estaría más al norte y al este en la costa cerca de Calais y la frontera belga. Engañados, los alemanes se movieron solo lentamente para reforzar las defensas de Normandía después del desembarco inicial.

A pesar de la superioridad de los aliados, los alemanes contuvieron a las tropas aliadas en su lenta expansión de la cabeza de playa durante seis semanas. La 1.ª y 29.ª División de Infantería Estadounidense hizo el desembarco más difícil en la playa de Omaha. Aquí la dura resistencia alemana causó más de 3.000 bajas antes de que las tropas aliadas pudieran establecer sus posiciones hacia el final del primer día.

En el Día D, las tropas aliadas sufrieron más de 10.000 bajas: las fuerzas británicas y canadienses sufrieron alrededor de 3.700 bajas; las fuerzas estadounidenses tuvieron alrededor de 6.600 bajas. Los defensores alemanes perdieron entre 4.000 y 9.000 hombres.

En el Día D, los aliados desembarcaron 11 divisiones en la costa francesa, pero no lograron cumplir su objetivo planeado de unir las cabezas de playa o ir tierra adentro a una distancia de nueve millas. En cinco días, el 11 de junio, las tropas aliadas superaron la resistencia alemana para unir las playas de invasión en una gran cabeza de playa.

El 25 de julio de 1944, las tropas aliadas rompieron la cabeza de playa de Normandía cerca del pueblo de St. Lo y empezaron a llegar al norte de Francia. Para mediados de agosto, las tropas aliadas habían rodeado y destruido gran parte del ejército alemán en Normandía, en la bolsa de Falaise. Encabezados por el Tercer Ejército del general George Patton, los aliados avanzaron rápidamente por Francia.

El 25 de agosto, las fuerzas francesas libres liberaron París; el 16 de septiembre, las tropas estadounidenses llegaron a la frontera alemana.

Desde la invasión de Normandía, el 6 de junio de 1944 se ha conocido en la historia de la Segunda Guerra Mundial como el “Día D”.

 

-Edri Alexander Crespo Jama

#Efeméride: 13 de mayo de 1940: Primer discurso de Churchill en la Cámara de los Comunes: I have nothing to offer but blood, toil, tears and sweat

13 de mayo de 1940

Primer discurso de Churchill en la Cámara de los Comunes: I have nothing to offer but blood, toil, tears and sweat

Nuestra efeméride de hoy nos permite recordar uno de los momentos más emblemáticos de uno de los personajes de mayor relevancia en la histórica británica y sin duda en la historia del siglo XXI. Hoy conmemoramos el primer discurso de Sir Winston Churchill ante las Cámara de los Comunes (la cámara «baja» del parlamento británico), mismo que tuvo lugar el 13 de mayo de 1940 y que sirvió como una gran arenga en la lucha de los aliados en la II Guerra Mundial, que hasta ese momento estaba marcado por las derrotas y retiradas.

La guerra tenía ocho meses de haber iniciado (septiembre de 1939, con la invasión alemana a Polonia), Francia estaba prácticamente ocupada junto por los alemanes al resto de Europa central y la amenaza se cernía sobre el Reino Unido, el único país opositor que estaba en teóricas condiciones de hacer frente a la expansión nacionalsocialista. En este escenario, Churchill remplazó a Neville Chamberlain como Primer Ministro y desde el primer momento cambio la política «apaciguadora» y prudente de su antecesor por una más violenta y que buscaba hacer frente a lo que ya se consideraba un enemigo necesario de vencer por el bien del Reino Unido y el mundo: Hitler.

Así, Churchill evidenció esta nueva postura en su primer discurso de aquél 13 de mayo y que tuvo en una de sus líneas una de sus frases más celebres y reconocibles del ministro y también Premio Nobel de Literatura, cuando arengó a los suyos asegurándoles que sólo podía ofrecerles sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor para hacer frente a la guerra, y dejando en claro que sólo eso se tenía y se necesitaba para salir victoriosos.

De hecho, se suele concluir que la arenga fue un éxito absoluto y es uno de los responsables indirectos de la resistencia británica en los meses siguientes, sobre todo de la llamada Batalla de Inglaterra, que estalló en octubre de 1940 y que resultó en una victoria de la Real Fuerza Aérea Británica que rechazo los embates alemanes y ayudó a evitar una inminente invasión del territorio británico.

Por fortuna, el discurso íntegro de Churchill ha llegado hasta nuestros días, tanto en su versión escrita como en audio, mismo que compartimos más abajo. Además, su frase central, parafraseada como «blood, toil, tears and sweat» (sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor), se ha convertido en una arenga común de resistencia y lucha cuando todo parece perdido e incluso fue dramatizada de gran manera en el filme The Darkest Hour (Wright, 2017), en la que Gary Oldman caracteriza magistralmente a Churchill.

Puedes escuchar el audio del discurso original, en este video:

Puedes consultar el discurso directamente en la página del parlamento británico, aquí:

Para saber más al respecto, consulta:

#Efeméride: 9 de mayo de 1945: captura de Hermann Goring por fuerzas estadounidenses

A medida que los soviéticos se acercaban a Berlín, los esfuerzos de Hitler para organizar la defensa de la ciudad se volvieron cada vez más inútiles y sin sentido. Su último cumpleaños, celebrado en el Führerbunker en Berlín el 20 de abril de 1945, fue la ocasión para despedirse de muchos de los líderes nazis, como Göring. Para entonces, la finca de caza de Göring, llamada Carinhall, había sido evacuada, la vivienda central, destruida​ y sus tesoros artísticos se trasladaron a Berchtesgaden y a otros lugares.​

Llegó a su propiedad en Obersalzberg el 22 de abril, el mismo día en que Hitler, en una larga diatriba contra sus generales, admitió públicamente que la guerra estaba perdida y que tenía la intención de permanecer en la capital hasta el final y luego suicidarse. También declaró que Göring estaba en una mejor posición para negociar un acuerdo de paz.​

El jefe de operaciones del Oberkommando der Wehrmacht, Alfred Jodl, estuvo presente en la bronca de Hitler y notificó al jefe de gabinete de Göring, Karl Koller, en una reunión unas horas después. Sintiendo sus implicaciones, voló inmediatamente a Berchtesgaden para notificar a su superior sobre este acontecimiento. Una semana después del comienzo de la invasión soviética, Hitler había emitido un decreto nombrando a Göring su sucesor en caso de muerte, codificando así la declaración que había hecho poco después del comienzo de la guerra. El decreto también entregaba plena autoridad para actuar como sustituto de Hitler si esta alguna vez perdía su libertad de acción.

Göring temía que lo tildaran de traidor si intentaba tomar el poder, pero también de ser acusado de incumplimiento del deber si no hacía nada. Después de algunas dudas, revisó su copia del decreto de 1941, que lo nombraba sucesor del Führer. Después de consultar con Koller y Hans Lammers, secretario de Estado de la Cancillería del Reich, concluyó que, al permanecer en Berlín para enfrentar una muerte segura, Hitler se había incapacitado a sí mismo para gobernar. Acordaron que, según los términos del decreto, le correspondía a Göring ocupar el poder en lugar de aquel.​ También estaba motivado por el temor de que su rival, Martin Bormann, se apropiara del cargo tras la muerte del Führer y ordenara su ejecución como traidor. Con esto en mente, envió un telegrama cuidadosamente redactado pidiéndole permiso para asumir el cargo de Führer de toda Alemania, subrayando que actuaría como suplente. Agregó que, si no recibía respuesta antes de las 22:00 h de esa noche (23 de abril), asumiría que Hitler había perdido su libertad de acción y, por tanto, se responsabilizaría del liderazgo del Reich.

El telegrama fue interceptado por Bormann, quien convenció a Hitler de que Göring era un traidor. Argumentó que el telegrama no era una solicitud de permiso para actuar como suplente, sino una demanda a Hitler de renunciar o ser derrocado. Bormann también interceptó otro telegrama en el que Göring indicó a Ribbentrop que le informara si no había más mensajes de Hitler o Göring antes de la medianoche. Hitler le envió una respuesta, preparada con la ayuda de Bormann, rescindiendo el decreto de 1941 y amenazándolo con la ejecución por alta traición a menos que dimitiera de inmediato a todos sus cargos. Göring renunció puntualmente, pero Hitler —o Bormann, según la fuente— ordenó a las SS que lo pusieran bajo arresto domiciliario en Obersalzberg, así también a su personal y Lammers. Bormann hizo un anuncio por radio que Göring había renunciado por razones de salud.

Para el 26 de abril, el complejo en Obersalzberg estaba bajo ataque de los Aliados, por lo que fue trasladado a su castillo en Mauterndorf. En su última voluntad y testamento político, Hitler lo expulsó del NSDAP, anuló formalmente el decreto que lo convertía en su sucesor y lo reprendió por «intentar ilegalmente tomar el control del Estado».​ Después nombró a Karl Dönitz, comandante en jefe de la Kriegsmarine, como presidente del Reich y comandante en jefe de la Wehrmacht. Hitler y su esposa Eva Braun se suicidaron el 30 de abril, pocas horas después de una boda organizada a toda prisa. Göring fue liberado el 5 de mayo por una unidad de la Luftwaffe que pasaba por el área y se dirigió a las líneas estadounidenses, con la esperanza de rendirse ante ellos en lugar de a los soviéticos. Fue detenido cerca de Radstadt el 6 de mayo por elementos de la 36.ª División de Infantería del Ejército de los Estados Unidos. Este movimiento probablemente salvó su vida, ya que Bormann había ordenado su ejecución si Berlín hubiera caído.

Fue trasladado en avión al campamento Ashcan, un campo de prisioneros de guerra temporal ubicado en el Palace Hotel en Mondorf-les-Bains, Luxemburgo. Allí fue tratado de su adicción con dihidrocodeína —un derivado de la morfina suave—, antes de su detención había estado tomando el equivalente de tres o cuatro granos (260-320 mg) de morfina al día; asimismo, se le impuso una dieta estricta y perdió alrededor de 27 kg.​ Los principales funcionarios nazis fueron transferidos en septiembre a Núremberg, que sería la ubicación de una serie de tribunales militares a partir de noviembre.

Era el segundo funcionario de mayor rango juzgado en Núremberg, tras el presidente del Reich (ex almirante) Dönitz. La fiscalía presentó una acusación de cuatro cargos, como el de conspiración, librar una guerra de agresión, crímenes de guerra como el saqueo y el traslado a Alemania de obras de arte y otros bienes y crímenes contra la humanidad como la desaparición de opositores políticos y otros oponentes en virtud del decreto Nacht und Nebel (noche y niebla), la tortura y los malos tratos a prisioneros de guerra y el asesinato y la esclavitud de civiles, lo que en ese momento se estimaba en 5 700 000 judíos. Al estar impedido de presentar una extensa defensa, Göring se declaró, «en el sentido de la acusación, no culpable».

El juicio duró 218 días; la fiscalía presentó su caso de noviembre de 1945 a marzo de 1946 y la defensa de Göring, la primera presentada, duró del 8 al 22 de marzo. Las sentencias fueron leídas el 30 de septiembre.

-Edri Alexander Crespo Jama

#Efemérides: 2 de mayo de 1945: Fin de la batalla de Berlín. Sus defensores se rinden.

El fin de la Segunda Guerra Mundial reúne tanto el cierre del teatro europeo en la Segunda Guerra Mundial como la rendición de Alemania. Tuvo lugar entre finales de abril y principios de mayo de 1945 y finalizaría, el 9 de mayo de 1945, tras la firma de la capitulación alemana, en Berlín, entre los mariscales Keitel y Zhúkov.

El 25 de abril de 1945, las tropas soviéticas entraron por primera vez en contacto directo, cortando a Alemania en ocho. Las primeras unidades en hacer contacto fueron de la 69° División de Infantería norteamericana y la 58° División de Guardias soviética del 5° Ejército de Guardias, cerca de Torgau, sobre el río Elba, localidad donde soldados de ambas nacionalidades realizaron una breve celebración por encontrarse personalmente tras meses de avances desde extremos opuestos. Contra lo que esperaba la propaganda nazi, el contacto entre ambas tropas no fue hostil sino todo lo contrario.

En las últimas horas de la batalla de Berlín, en la tarde del 30 de abril de 1945, el canciller alemán Adolf Hitler se suicidó en su búnker de la Cancillería del Reich en Berlín junto a Eva Braun, entendiendo que la guerra ya estaba perdida para el Tercer Reich y deseando no ser capturado por las tropas soviéticas que avanzaban sobre la capital alemana.

En su último testamento, Hitler nombró a sus sucesores: el almirante Karl Dönitz como el nuevo Reichspräsident, presidente de Alemania, y al ministro de Propaganda Joseph Goebbels como el nuevo Reichskanzler. Sin embargo, Goebbels se suicidó con su esposa en Berlín en la mañana del 1 de mayo, dejando al almirante Dönitz orquestar las negociaciones de rendición.

El 30 de abril el almirante Dönitz no se hallaba en Berlín sino en Plön, desde donde se trasladaría para formar su nuevo gobierno al pequeño puerto de Flensburgo, cerca de la frontera danesa a orillas del Báltico, en el que se había instalado el último cuartel general de la Marina de Guerra alemana. Enterado de la muerte de Hitler, Dönitz nombró al diplomático Schwerin Von Krosigk como nuevo Reichskanzler, con autoridad sobre las zonas de Alemania donde aún no habían entrado aliados o soviéticos.

Mientras tanto en Italia las tropas alemanas controlaban solo la zona más cercana a los Alpes y algunas localidades menores, después que una insurrección masiva de partisanos locales y el avance del 5° Ejército estadounidense los expulsarán de las principales ciudades del norte de Italia a partir del 25 de abril.

Tras meses de negociaciones no autorizadas por Hitler, el 1 de mayo, el general de las SS, Karl Wolff, y el comandante en jefe del 10° Ejército de la Wehrmacht, el general Heinrich Von Vietinghoff, aceptaron la derrota y ordenaron a todas las fuerzas armadas alemanas en Italia cesar las hostilidades, firmando un documento de rendición en la ciudad de Caserta que estipulaba que todas las fuerzas alemanas en Italia se rindiesen incondicionalmente a los Aliados el 2 de mayo; en ese documento se incluía también la rendición de las tropas italianas neofascistas que obedecían a la República Social Italiana.

La situación bélica en la propia Alemania era también prontamente liquidada: la batalla de Berlín finalizó al amanecer del 2 de mayo, cuando el último comandante en jefe de la guarnición, el general Helmuth Weidling, entregó la ciudad a las tropas soviéticas al considerar inútil proseguir la lucha en la urbe ya bastante destrozada.

El 3 de mayo se rendían también las guarniciones alemanas en los puertos de Hamburgo y Bremen, que se hallaban cercadas desde varias semanas antes por tropas británicas y canadienses, capitulando también las guarniciones germanas que aún resistían en la costa norte de Alemania. Mientras tanto, tropas soviéticas y estadounidenses terminaban de ocupar las regiones de Sajonia y Turingia, mientras que fuerzas estadounidenses tomaban las localidades alpinas del sur de Baviera y del norte de Austria.

El 4 de mayo de 1945, el mariscal británico Montgomery aceptó la rendición militar de todas las fuerzas alemanas que aún resistían en el norte y oeste de Holanda, y el extremo noroeste de Alemania, comprendiendo a las guarniciones alemanas aún situadas en Dinamarca. Esta capitulación se celebró en el cuartel general británico situado en la ciudad de Luneburgo, situada en un área entre las ciudades de Hamburgo, Hannover y Bremen.

Como el comandante operacional de algunas de estas fuerzas era el almirante Dönitz, él mismo señaló a sus subordinados de la zona que la guerra europea había terminado y no tenía sentido resistir. Mientras tanto, fuerzas navales británicas se lanzaban a la ocupación de Dinamarca con apoyo de la resistencia danesa, desarmando y apresando a las fuerzas alemanas que encontraron, sin hallar resistencia apreciable.

El 5 de mayo, Dönitz ordenó a todos los submarinos de la Kriegsmarine cesar las operaciones ofensivas y regresar a sus bases. El mismo día las fuerzas alemanas de Noruega se rindieron en todo el país ante los británicos y la resistencia local, que días antes controlaba ya varias localidades rurales, mientras el extremo norte de Noruega era ocupado por los soviéticos. Ese mismo día estalló la sublevación de la resistencia checa en Praga que atacó a las tropas alemanas que aún resistían en las regiones centrales de Bohemia, atrapadas entre las tropas estadounidenses y el Ejército Rojo.

Al día siguiente, 6 de mayo, se rindió la guarnición alemana de Breslavia al mando del general Hermann Niehoff; esta ciudad de Silesia se hallaba cercada por tropas soviéticas desde mediados de febrero y las sucesivas ofensivas del Ejército Rojo la habían alejado paulatinamente del territorio bajo control nazi.

 

-Edri Alexander Crespo Jama

#Efeméride: 29 de abril de 1945: Benito Mussolini y su amante se convierten en piñatas

29 de abril de 1945

Benito Mussolini y su amante se convierten en piñatas

La mañana de un día como hoy pero de 1945, la Plaza de Loreto en Milán amaneció con dos cuerpos que colgaban de cabeza sobre las vigas de una gasolinera ubicada en la plaza. Se trata ni más ni menos que de Benito Mussolini y su amante, Claretta Pettacci, y habían sido colocados ahí por partisanos comunistas que esperaban que la población se ensañara con ellos y agrediera los cuerpos, lo que en efecto ocurrió cuando los asistentes golpearon, azotaron, aventaron verduras y otros víveres, pegaron con martillos e incluso le dispararon a los cuerpos inertes, en una clara y lastimosa demostración de un descontento social por su gobierno que encontró, en la humillación de los cadáveres, una válvula de escape.

Mussolini ejercía entonces aún el cargo de Duce de Italia, aunque desde 1943 gobernada la conocida como República Social Italiana, un estado títere de la Alemania de Hitler después de que los teutones rescataran a Mussolini y lo reinstalaran en su cargo tras la invasión aliada de 1943. Sin embargo, Mussolini era responsable de haber llevado a la nación italiana (a la que gobernaba desde 1922) a un fascismo y a formar parte de la Segunda Guerra Mundial en alianza con Alemania y Japón. Eso, más el descontento de la población por la derrota en la guerra y las condiciones de vida aún antes de esta, explica la violenta y genuina reacción ocurrida en la Plaza de Loreto.

No obstante, es importante señalar que los cuerpos exhibidos y violentados ese 29 de abril se encontraban ya sin vida, pues ambos personajes habían sido fusilados el día anterior en Dongo, en la provincia de Lombardia. Mussolini fue sorprendido y arrestado por partisanos comunistas el 27 de abril, quienes determinaron que debía ser ejecutado y cumplieron la orden al día siguiente, para después trasladar los cuerpos inertes a Milán y exhibirlos. Las circunstancias específicas del arresto y fusilamiento aún a la fecha no han sido completamente esclarecidas, sin embargo, suele tomarse por cierta la declaración de uno de los partisanos, Walter Audisio, de que fue él quien disparó y ejecutó al Duce.

Sea como fuere, la muerte de Mussolini se da sólo dos días antes del suicidio de Adolf Hitler en Berlín, por lo que ambas muertes son el inevitable colofón que marcó el final de la II Guerra Mundial, que para las potencias del eje se encontraba ya perdida en lo militar desde hacía algunos meses. Se ha concluido que la exhibición de los cuerpos responde a una añeja tradición del norte de Italia en la que se exhibían los cuerpos de los ahorcados, un tanto para escarnio de la población y otro tanto para protegerlos (por la altura) de la propia población.

Es imposible saber si los partisanos que colgaron a Mussolini y Pettacci lo hicieron siguiendo esta tradición o sólo querían exhibir los cadáveres como señal de victoria y del final del fascismo en la nación, pero si está claro que la protección de los cuerpos no era una preocupación y la población, fuera de control, no se conformó con el simbolismo del final del régimen, sino que logró hacer evidente su descontento con quienes lo perpetraron convirtiéndolos, si se nos permite la analogía, en piñatas.

Para conocer más sobre este acontecimiento, puedes leer:

Macchi C.202 Folgore: El gran caza italiano

La participación de Italia en la segunda guerra mundial se destacó por su incompetencia, producto de líderes sin visión militar y por un armamento compuesto de reliquias de la primera guerra mundial, sin embargo, la tierra que de antaño formó un gran imperio, cuando se proponía hacer las cosas, las hacía bastante bien, y uno de sus mayores triunfos fue el Macchi M. C. 202 Folgore, el relámpago que partió a los enemigos de la Regia Aeronautica.

 

Producción.

Durante junio de 1940, Alemania estaba arrasando todo el suelo europeo, ya había subyugado a la joven Polonia y estaba haciendo lo propio en Francia, y gracias a estos notables éxitos, la Italia fascista decidió entrar a la guerra junto al bando que parecía ser el vencedor en aquel momento, sin embargo, las fuerzas italianas estaban lejos de tener el equipamiento adecuado para hacerle frente a Francia y mucho menos al notorio arsenal del Reino Unido, especialmente en el aire, y es aquí donde entra la empresa Macchi Aeronáutica fue la elegida para diseñar un caza para combatir a los Aliados. El diseñador del avión fue Mario Castoldi, un ingeniero aeronáutico que tenía experiencia planeando otros aviones, como el Macchi C.200 Saetta, antecesor del avión de hoy. A pesar de haber entrado en servicio en 1939, su diseño y desempeño no podía competir contra los cazas más modernos de los enemigos de la Italia de Mussolini, por lo que en 1940, el Ministerio dell’Aeronautica encargó un nuevo aparato, con miras a sustituir sus otros cazas. Sin embargo, hubo un problema de origen: los motores italianos eran insuficientes para poder competir con los aviones aliados. Aunque fueran muy bien diseñados y tuvieran un equilibrio entre armas y fuselaje, si el motor no era más potente, simplemente los prototipos se quedarían detrás de los enemigos. Y eso pasó al principio, con los motores Fiat A.76 R.C.40 radiales, de 1000 caballos de fuerza, bastante potentes, pero que aún requerían pruebas y mejoras de rendimiento, por lo que decidieron probar el Fiat A.74.R.C.38, de 870 caballos de fuerza, superando por muy poco al rendimiento del C.200 Saetta, fallando en el objetivo de mejorar considerablemente el rendimiento.

Gracias a la necesidad de llevar un nuevo caza italiano al aire lo más rápido posible, se tomó la decisión de importar el motor alemán Daimler Benz 601 A-1 de 1175 caballos de fuerza, una versión muy superior a lo que estaban planeando los propios italianos en sus motores, y para poder producirlo en Italia, se adquirió la licencia por parte de la empresa Alfa Romeo, quienes bautizaron este motor como el RA.1000 R.C.41-I Monsone, mismo que se convertiría en el corazón del Folgore.

Con este nuevo poder, el avión mostró su excelencia, teniendo su primera prueba el 10 de agosto de 1940  en el campo aéreo de entrenamiento Guidonia, impresionando a los presentes y a los pilotos, el cúal logró alcanzar una velocidad de 603 km/h, alcanzando un techo operativo de 5,486 m. El Folgore a su vez se equipo con un radio y sistemas de oxígeno, que lamentablemente para los italianos no eran del todo confiables, pero era lo mejor que tenían en aquel momento.

Las características finales del Macchi M.C. 202 fueron las siguientes:

  • Contaba con un motor Alfa Romeo R.A.1000 R.C.41I/R.C.44I de 12 cilindros en V invertido, refrigerado por líquido, capaz de generar 1175 caballos de fuerza.
  • Su largo fue de 8.85 m.
  • Su envergadura era de 10.58 m.
  • Y su altura alcanzó los 3.49 m.
  • El área de sus alas alcanzó los 16. 82 m cuadrados.
  • El peso del avión estando vacío era de 2491 kg , mientras que alcanzaba las casi 3 toneladas métricas de peso estando completamente cargado.
  • Se diseñó para un solo tripulante, el piloto, con hélices tripala por motor, permitiendo alcanzar su velocidad y rendimiento con mayor facilidad.
  • La autonomía de este avión rondaba los 765 km, alcanzando los 11,600 m de altura como máximo, aunque desde luego no era lo recomendable.

En cuanto a su armamento, podemos encontrar que tenía:

  • 2 metralletas Breda-SAFAT de 12.7 mm en la nariz del avión, con 400 rondas de munición.
  • Y 2 metralletas Breda-SAFAT de 7.70 mm en las alas, con 500 rondas de munición.
  • Podía cargar dos bombas de hasta 160 k, o 2 depósitos de combustible externos de 100 l.

 

Habiendo aprobado su fase experimental, se encargó su producción para ser enviado al frente, el cuál no tardó en enfrentar sus primeros problemas. El diseño del avión era relativamente común para la época, hecho de metal y recubierto de tela en las superficies de control. Sin embargo, el diseño de Castoldi estaba muy influenciado por su experiencia con madera, poniendo especial atención a la aerodinámica, provocando problemas en la producción debido a  su compleja estructura, requiriendo hasta 22 mil horas de trabajo para la finalización de cada aparato, más de 4 veces la cantidad de tiempo que costaba la realización de su compañero el BF 109. Esto provocó  que fuera prácticamente imposible alcanzar las metas de producción requeridas para la guerra. Por ello, se tomó la decisión de dividir la producción entre Macchi Aeronautica y Società Italiana Ernesto Breda, la cual terminó creando la mayor cantidad de estos aviones. En total, de todas sus versiones, se produjeron 1,150 aviones.

Combate.

Como avión de guerra, participó en distintos frentes en los que se vio involucrada Italia. Durante el asedio de Malta en 1941, el Folgore superó al principal caza inglés del momento, el Hawker Hurricane II, pero la debilidad de su armamento pronto mostró ser un problema del avión, ya que no derribaba fácilmente a sus rivales, aunque sí pudo imponerse debido a su diseño, que le brindaban gran agilidad y velocidad.

Debido a que el frente de África estaba siendo adverso al Eje, las operaciones en Malta redujeron su intensidad, permitiendo el arribo de los Spitfire Mk V, provocando la pérdida de la superioridad aérea que los italianos habían tenido durante los primeros compáses de la guerra en el frente africano. Sin embargo, esto no impidió que el Folgore mostrara sus cualidades del todo, ya que siguió combatiendo con éxito al Spitfire que, aunque era un avión de gran diseño y maniobrabilidad, también lo era el italiano, obteniendo diversos éxitos, quedando como registro el de dos ases:  el Capitano Furio Niclot-Doglio y el Sergente Ennio Tarantola, quienes formaban parte de la escuadra 51 Stormo, misma que registró 97 derribos contra 17 pérdidas de Folgores. 1

El escenario más importante fue el de África del Norte, donde es ya sabido el mal desempeño del ejército italiano de tierra. En el aire, el Folgore se ganó el respeto de sus rivales. En octubre de 1941 iniciaron su llegada, pero no fue hasta enero de 1942 cuando se probaron contra los Hurricane y Tomahawk, teniendo tácticas similares usadas a sus aliados germanos y saliendo victoriosos de estos encuentros. Los pilotos aliados se mostraron estupefactos ante la eficacia del avión italiano, tal vez sorprendidos de que hubiera pilotos competentes y aguerridos, mientras que en tierra solían enfrentarse contra hombres desmotivados, y sobre todo, mal dirigidos.

No obstante, esta situación de ventaja fue deteriorándose debido a que Italia tenía un problema permanente de suministros, siendo notorio en las partes de repuesto y motores para crear más aviones, que terminó impidiendo tomar una ventaja real de su aparato. Además, los radios fallaban constantemente, teniendo los pilotos que comunicarse mediante el uso de las alas de sus aparatos, provocando que las alineaciones de aviones fueran complicadas y peligrosas. Aunque se fueron mejorando los modelos del Folgore, nunca se pudieron solucionar del todo sus defectos o partes defectuosas.

La peor parte de esto es que, al haber tan pocas unidades disponibles, los pilotos y personal estaban agotados. En el verano de 1942 sólo había una centena de Folgore’s disponibles, teniendo que recibir refuerzos desde Italia para poder seguir las ofensivas de ese año. El avión siguió en activo en el Norte de África hasta el 10 de mayo de 1943, cuando fueron enviados a Italia para iniciar la defensa de su territorio.

Aunque sin duda había mostrado su valía el aparato, en su país fue incapaz de hacer sentir su valía ante los problemas de armamento, producción y, al final, siendo superado por sus rivales en todos sentidos. Aunque hubo muestras de valor por parte de los pilotos, era cada vez más difícil imponerse al enemigo, siendo evidente que su tiempo de gloria había pasado. 3

Al momento de la rendición del reino de Italia y su cambio de bando en septiembre de 1943, solo quedaban 186 Folgore, pero menos de una centena podrían considerarse listos para el combate. Pero esto no impidió que siguieran luchando del bando aliado, mientras que otros, se quedaron del lado de la república títere de Mussolini y unos cuántos más fueron usados por la Luftwaffe.

Un dato curioso es que el Folgore, junto con otros aviones italianos, participaron en las operaciones del teatro soviético de la guerra, con resultados simplemente mediocres. Realizaron ataques y acompañaron a sus colegas de la Luftwaffe, pero no tuvieron un peso real o decisivo en las batallas. La última misión de los Folgore en este territorio fue el 17 de enero de 1943 en Millerovo, sin grandes pérdidas. Ante el avance soviético y el hundimiento de la Italia fascista, fueron regresados a su país natal para intentar resistir el avance aliado.

Además del ya mencionado uso por parte de Alemania, la Croacia fascista adquirió más de una veintena de Folgore para su Fuerza Aérea.

Al final del día, el Macchi M.C. 202 fue una máquina fina, tal vez demasiado fina, diseñada por un hombre que sabía a la perfección cómo hacer aviones tan rápidos como ágiles, pero que lamentablemente, en el marco de una guerra total estaban desaprovechados por las notorias limitaciones de la industria italiana, siendo tan costoso como tardado de hacer, pero que al final, los casi 1200 relámpagos que estuvieron en el aire, supieron ganarse el completo respeto de sus rivales.

Fuentes.

  • Gianni Cattaneo. (1966). The Macchi C.202. London: Profile Publications.
  • Przemyslaw Skulski. (2005). Macchi C.202 Folgore. UK: Mushroom Model Publications.