¿Fue la Edad Media en realidad una época oscura?

Cuando hablamos de Edad Media, siempre pensamos en una etapa oscura, donde la religión predominaba sobre la población, la mujer estaba totalmente sometida al dominio masculino y donde todos los progresos sociales y culturales quedaron aparentemente estancados, comparado con la Edad Antigua y hasta el Renacimiento, no hubo grandes avances.

Sin embargo, desde que estudié Historia en la Universidad (admito que los historiadores podemos ser personas irritantes en este aspecto, pero ya nos viene de formación profesional y acabamos viendo historia por donde no hay), mi concepto de Edad Media se ha visto modificado y va más allá de esa etapa oscura que tanto nos han pintado.

Porque sí, la Edad Media fue una etapa de progresos, tal y como señala Jean Gimpel en su libro La Revolución Industrial en la Edad Media (recomendada lectura para comprender lo que supuso la Edad Media), donde se puede apreciar las mejoras en la agricultura, uso de energías como la maremotriz, que llevaron a ese aumento demográfico, que luego tras el siglo XIV, debido a las malas cosechas y la peste negra, supuso ese terrible descenso.

También hubo avances arquitectónicos, literarios y sociales, con la burguesía emergente y el surgimiento de la ciudad medieval. Incluso hubo alguna mujer escritora, como Christine de Pizán o reinas como Leonor de Aquitania, que fue incluso más poderosa y rica que el rey de Francia. Con esto, podemos decir que el periodo medieval sí tuvo sus mejoras, pero finalmente, el dominio de la Iglesia, que comenzó a condenar tales avances, supuso ese retroceso que hoy en día tenemos muy arraigado.

Resultado de imagen de jacques le goff
Jacques Le Goff

Entonces, ¿podemos decir que la Edad Media fue oscura? Historiadores como Jacques Le Goff han luchado para exponer el esplendor de esta época y aunque es evidente que no es esa etapa oscura e ignorante, sí tuvo su ambición de desarrollarse y en vista está en sus progresos. Yo creo que debemos dejar de lado ese concepto oscuro y empezar a tener en cuenta, no solo los historiadores en las publicaciones, sino también en la enseñanza, que la Edad Media fue una era de luces y algo de sombra, pero con afán de desarrollarse y grandes avances tecnológicos.

Y vosotros, ¿creéis que fue una época oscura? ¿Después de leer mi debate tenéis otro concepto? Sois libres de opinar.

-Alex DeLarge

Estamos tirando mitos históricos…para imponer otros nuevos


Hasta hace 30 o 40 años los académicos en las universidades debatían a puerta cerrada sobre algún tema de importancia, se discutían las novedades académicas y se refutaban otras más. Para el público en general esta información era casi inaccesible, solo unos pocos – los más informados- sabían qué revistas o periódicos comprar para leer sobre algún tema de interés. Todo lo que la gente sabía sobre materias como la Historia era gracias a la SEP, el gobierno y los medios de comunicación controlados por el anterior, si bien no podemos decir que la población vivía en la ignorancia total, sí había cierto rezago o marginación de conocimiento. 

Como es costumbre de políticos y gobiernos, lo que se le enseñaba a los jóvenes en las escuelas estaba ampliamente manipulado, recortado o ignorado en beneficio de los intereses del momento, esto propició la creación de los denominados «mitos históricos» ;leyendas impulsadas por la historia oficial que lejos de contar los hechos verídicos subrayaban o creaban nuevos discursos a favor de algún personaje o hecho histórico.

Los más evidentes son ampliamente conocidos, la aureola de misticismo que rodeó a figuras como Benito Juárez, Lázaro Cárdenas o Francisco Madero y que prácticamente los elevó a la categoría de semidioses alteró la forma de ver y percibir la Historia para el mexicano común.

La Historia oficial -evidentemente con fines políticos- se encargó de construir un discurso histórico novelesco con personajes buenos y malos, mientras que figuras como las antes mencionadas eran elevadas a héroes nacionales otros nombres menos afortunados fueron inscritos en el bando de los villanos; Santa Anna, Hernán Cortes y Porfirio Díaz son solo algunos de los desdichados individuos que hasta hace poco ostentaron la categoría de enemigos de la nación. 

Santa Anna el «villano»



Durante muchos años la situación se mantuvo prácticamente igual para la Historia popular, el discurso de héroes y villanos permaneció inamovible del imaginario común, sin embargo muy pronto esto empezó a cambiar. 

El año 2000 marcó una era de desajustes y reordenamiento político, el fin de la hegemonía política del PRI, la llegada de la globalización y las nuevas tecnologías dieron como resultado una libertad académica y de expresión sin precedentes, si bien el discurso oficial no cambio mucho, la llegada de las redes sociales y el internet a manos de la población significó un profundo cambio en la manera de percibir y difundir la Historia.


En los años posteriores este hecho aumento cada vez mas, primero las páginas Web y luego sitios como Facebook y YouTube se encargaron de estudiar, debatir y criticar la postura oficialista, es entonces cuando surge una nueva ola de estudio histórico que se caracteriza por el rechazo al discurso oficialista del gobierno y por consiguiente a todo lo que se enseñaba hasta el momento.

Sin embargo, este suceso trajo consigo consecuencias tanto positivas como negativas, por una parte «el bando de los villanos» fue rescatado, una nueva fascinación por el estudio de personajes como Porfirio Díaz y Maximiliano de Habsburgo destruyó la mayoría de los mitos existentes alrededor de estos personajes; no obstante, en vez de centrarse en un estudio objetivo y libre de extremos, los antiguos villanos fueron elevados a héroes casi o más intocables que los «héroes» anteriores.

La situación se revirtió, Juárez paso a ser un ser odiado, casi repudiado, mientras que Maximiliano fue enaltecido como un individuo inocente, con intereses puramente benéficos a favor de México que lo hacen ver cómo un «benefactor desinteresado» digno de protagonizar una película de Disney.

Este nuevo discurso pecó de radicalismos casi al nivel de la historia oficial, se crearon nuevos grupos que más que estudiosos y seguidores de un personaje histórico se asemejan a fanáticos sin razonamiento.

Discurso de «Héroe y Villano»



Una situación es en particular interesante: la de Maximiliano y Benito Juárez. La «nueva ola» de revisionismo histórico trajo consigo una marcada corriente de imperialismo, figuras como Iturbide y Maximiliano empezaron a sobresalir de gran manera, ganando mucha popularidad y seguidores.

Esta nueva ola marca en sus inicios la reversión y eliminación de los mitos populares anteriores, se centra en desarmar el discurso construido alrededor de Maximiliano, atacando puntos que lo pintan como «invasor» o «ingenuo», sin embargo la «reversión de discurso» no solo se nota en la figura de Maximiliano, Benito Juárez también sufre este revisionismo.

En primer lugar se desmienten ciertos mitos sobre él, por ejemplo sus supuestas buenas intenciones, su «desinterés» por el beneficio personal o el esconder ciertas cualidades como su evidente búsqueda de permanecer en el poder. En una segunda fase se subrayan las cualidades positivas de Maximiliano, se habla sobre su liberalismo, las reformas hechas en su gobierno o que intento hacer, en contra parte, se demuestran más puntos negativos sobre Juárez y se realizan comparaciones entre ambos personajes.

Finalmente llega una tercera etapa aún más radical, se aclama a Maximiliano como un héroe innegable, se hunde la figura de Juárez hasta la denominación de villano y finalmente se consigue un discurso parecido al original, en pocas palabras, se cae de un extremo al otro.

Este es el punto central del tema pues se elimina un mito para implantar uno nuevo, el conocimiento popular cambia, pero abandona el discurso oficialista para caer en uno nuevo igual de novelesco e imparcial, los papeles se alteran más en esencia sigue siendo la misma novela del «bueno y el malo».



Ciertamente un motivo de ello es que la gente está acostumbrada a percibir la Historia como un cuento de buenos y malos, por otra parte la sociedad en general también está involucrada pues tiende a observar bipolarmente al mundo.

Finalmente podemos decir desde un punto de vista general que es entendible el porqué muchas personas tienden a caer en extremos, es también comprensible el porqué debido a ello muchos mitos son sustituidos por otros tras su desaparición.

Como historiadores sabemos que si bien no es posible estudiar un tema con total objetividad si es nuestro deber intentar ser lo más neutral posible, sin caer en hipérboles o radicalismos. Al final sucesos como estos son muestra de una sociedad que evoluciona, que está cada vez mas interesada en conocer la Historia y su pasado por lo que es nuestro deber esforzarnos por desaparecer las leyendas, héroes y villanos de novela que por mucho tiempo han inundado al conocimiento popular.

Empecemos a ver la Historia como lo que es, un objeto de estudio que debe estar libre de prejuicios, fanatismos o partidismos para que finalmente podamos eliminar un mito… Sin crear otro nuevo.

-Zarco

Si quieres conocer más del autor, puedes leer alguno de sus siguientes artículos:

¿Cuántos hombres se necesitan para defender a Francia? El mito de la cobardía francesa.

Tulipomanía la enfermedad Holandesa que infectó a México.

La Fortaleza de San Juan de Ulúa, el primer bastión mexicano

 

Tribulaciones del historiador eurocentrista

Mapa histórico de Europa y España, más de 200 imágenes para descargar

En la carrera de Historia, al menos en la Universidad de Murcia se intenta impartir los períodos históricos tanto universales, de Europa y de España, pero en el concepto universal entra muy poca cosa y ya lo decían los profesores que nos las impartieron, que debido al escaso tiempo (son asignaturas cuatrimestrales) no se podía dar todo lo que se debía, sino que hay que ceñirse al temario establecido, con lo cual mucho quedaba en el olvido.

No obstante uno de mis profesores decía que no nos limitásemos al temario, sino que ampliáramos materia por nuestra cuenta y compensáramos las carencias del sistema universitario. Huelga decir que muchos o hemos ampliado poco o apenas le hemos hecho caso.

Y ahí quiero ir a parar. Debido a la falta de tiempo y luego por la inclinación por otras ramas, he terminado obviando Historias como la de Asia, América, África… y aunque me gusta leer artículos acerca de ellas, aún pienso que lo que sé es muy poco y he acabado padeciendo uno de los problemas del historiador europeo: el eurocentrismo.

Muchas veces, por especialidad o por comodidad, he escrito sobre todo Historia europea y eso nos pasa a muchos historiadores de este continente: creemos que lo ocurrido en Europa es más importante y olvidamos que lo ocurrido en los otros continentes también es relevante, aunque yo intento leer lo que puedo sobre ello, ya que para eso soy historiadora y también hay temas que me interesan dentro de mi especialidad.

Por ello, me gustaría pedir perdón por mi eurocentrismo acomodado y agradezco al equipo de HC Historia Contemporánea por ofrecerme un espacio, porque gracias a esto puedo ampliar mis horizontes, aunque la sección «Historia Eurocentrista» ha tenido un inesperado éxito en la página de Facebook. Todo esto se debe a que mi especialidad es la Historia Contemporánea en los siglos XIX y XX, sobre todo el III Reich, aunque no descarto escribir entradas y post  sobre la Edad Media o Moderna, que también hay información interesante. A veces también ocurre que ya por la comodidad mencionada, prefiero escribir sobre temas que mejor sé y manejo, pero ¿para qué está el historiador para investigar e ir más allá?.

Así que este espacio sirve para curarme de esa epidemia eurocentrista y, siempre que pueda, investigar y publicar entradas históricas que no sucedan en Europa. Ha hablé de esto en el primer post de la página de Facebook, pero creo que sería adecuado plantearlo en una entrada y ampliarlo, para llegar a un número mayor de personas.

Ahora, os quiero animar a que debatáis, ¿creéis que en Europa hay ese eurocentrismo que menciono? ¿creéis que los mismos historiadores europeos son conscientes e intentan subsanar este defecto o aún queda mucho?

-Alex De Large

Si quieres conocer más de este autor, puedes leer alguno de los siguientes artículos:

¿Quiénes eran los Sonderkommando?

(Reseña) El gran delirio – Norman Ohler

¿Es correcto revisionar la historia?