Efemérides: 29 de enero de 1845. Debut de el Poema El Cuervo, de Edgar Allan Poe, en el New York Evening Mirror

¿Qué es El Cuervo?

El Poema de El Cuervo, del escritor norteamericano Edgar Allan Poe, es el más famoso de su producción literaria. Se le ha reconocido internacionalmente por su estructura, su tono sobrenatural, su musicalidad y su elegancia. Su impacto en la cultura de masas y general es innegable, llegando a ser interpretado en un Capítulo de Los Simpson.

Edgar Allan Poe

Sin duda es uno de los poemas más famosos de la historia, siendo analizado por diferentes críticos literarios. Les compartimos el texto  entero para su lectura

El cuervo

Una vez, al filo de una lúgubre media noche,
mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido,
inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia,
cabeceando, casi dormido,
oyóse de súbito un leve golpe,
como si suavemente tocaran,
tocaran a la puerta de mi cuarto.
“Es —dije musitando— un visitante
tocando quedo a la puerta de mi cuarto.
Eso es todo, y nada más.”

¡Ah! aquel lúcido recuerdo
de un gélido diciembre;
espectros de brasas moribundas
reflejadas en el suelo;
angustia del deseo del nuevo día;
en vano encareciendo a mis libros
dieran tregua a mi dolor.
Dolor por la pérdida de Leonora, la única,
virgen radiante, Leonora por los ángeles llamada.
Aquí ya sin nombre, para siempre.

Y el crujir triste, vago, escalofriante
de la seda de las cortinas rojas
llenábame de fantásticos terrores
jamás antes sentidos.  Y ahora aquí, en pie,
acallando el latido de mi corazón,
vuelvo a repetir:
“Es un visitante a la puerta de mi cuarto
queriendo entrar. Algún visitante
que a deshora a mi cuarto quiere entrar.
Eso es todo, y nada más.”

Ahora, mi ánimo cobraba bríos,
y ya sin titubeos:
“Señor —dije— o señora, en verdad vuestro perdón
imploro,
mas el caso es que, adormilado
cuando vinisteis a tocar quedamente,
tan quedo vinisteis a llamar,
a llamar a la puerta de mi cuarto,
que apenas pude creer que os oía.”
Y entonces abrí de par en par la puerta:
Oscuridad, y nada más.

Escrutando hondo en aquella negrura
permanecí largo rato, atónito, temeroso,
dudando, soñando sueños que ningún mortal
se haya atrevido jamás a soñar.
Mas en el silencio insondable la quietud callaba,
y la única palabra ahí proferida
era el balbuceo de un nombre: “¿Leonora?”
Lo pronuncié en un susurro, y el eco
lo devolvió en un murmullo: “¡Leonora!”
Apenas esto fue, y nada más.

Vuelto a mi cuarto, mi alma toda,
toda mi alma abrasándose dentro de mí,
no tardé en oír de nuevo tocar con mayor fuerza.
“Ciertamente —me dije—, ciertamente
algo sucede en la reja de mi ventana.
Dejad, pues, que vea lo que sucede allí,
y así penetrar pueda en el misterio.
Dejad que a mi corazón llegue un momento el silencio,
y así penetrar pueda en el misterio.”
¡Es el viento, y nada más!

De un golpe abrí la puerta,
y con suave batir de alas, entró
un majestuoso cuervo
de los santos días idos.
Sin asomos de reverencia,
ni un instante quedo;
y con aires de gran señor o de gran dama
fue a posarse en el busto de Palas,
sobre el dintel de mi puerta.
Posado, inmóvil, y nada más.

Entonces, este pájaro de ébano
cambió mis tristes fantasías en una sonrisa
con el grave y severo decoro
del aspecto de que se revestía.
“Aun con tu cresta cercenada y mocha —le dije—,
no serás un cobarde,
hórrido cuervo vetusto y amenazador.
Evadido de la ribera nocturna.
¡Dime cuál es tu nombre en la ribera de la Noche Plutónica!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

Cuánto me asombró que pájaro tan desgarbado
pudiera hablar tan claramente;
aunque poco significaba su respuesta.
Poco pertinente era. Pues no podemos
sino concordar en que ningún ser humano
ha sido antes bendecido con la visión de un pájaro
posado sobre el dintel de su puerta,
pájaro o bestia, posado en el busto esculpido
de Palas en el dintel de su puerta
con semejante nombre: “Nunca más.”

Mas el Cuervo, posado solitario en el sereno busto.
las palabras pronunció, como virtiendo
su alma sólo en esas palabras.
Nada más dijo entonces;
no movió ni una pluma.
Y entonces yo me dije, apenas murmurando:
“Otros amigos se han ido antes;
mañana él también me dejará,
como me abandonaron mis esperanzas.”
Y entonces dijo el pájaro: “Nunca más.”

Sobrecogido al romper el silencio
tan idóneas palabras,
“sin duda —pensé—, sin duda lo que dice
es todo lo que sabe, su solo repertorio, aprendido
de un amo infortunado a quien desastre impío
persiguió, acosó sin dar tregua
hasta que su cantinela sólo tuvo un sentido,
hasta que las endechas de su esperanza
llevaron sólo esa carga melancólica
de ‘Nunca, nunca más’.”

Mas el Cuervo arrancó todavía
de mis tristes fantasías una sonrisa;
acerqué un mullido asiento
frente al pájaro, el busto y la puerta;
y entonces, hundiéndome en el terciopelo,
empecé a enlazar una fantasía con otra,
pensando en lo que este ominoso pájaro de antaño,
lo que este torvo, desgarbado, hórrido,
flaco y ominoso pájaro de antaño
quería decir granzando: “Nunca más.”

En esto cavilaba, sentado, sin pronunciar palabra,
frente al ave cuyos ojos, como-tizones encendidos,
quemaban hasta el fondo de mi pecho.
Esto y más, sentado, adivinaba,
con la cabeza reclinada
en el aterciopelado forro del cojín
acariciado por la luz de la lámpara;
en el forro de terciopelo violeta
acariciado por la luz de la lámpara
¡que ella no oprimiría, ¡ay!, nunca más!

Entonces me pareció que el aire
se tornaba más denso, perfumado
por invisible incensario mecido por serafines
cuyas pisadas tintineaban en el piso alfombrado.
“¡Miserable —dije—, tu Dios te ha concedido,
por estos ángeles te ha otorgado una tregua,
tregua de nepente de tus recuerdos de Leonora!
¡Apura, oh, apura este dulce nepente
y olvida a tu ausente Leonora!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Profeta!” —exclamé—, ¡cosa diabolica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio
enviado por el Tentador, o arrojado
por la tempestad a este refugio desolado e impávido,
a esta desértica tierra encantada,
a este hogar hechizado por el horror!
Profeta, dime, en verdad te lo imploro,
¿hay, dime, hay bálsamo en Galaad?
¡Dime, dime, te imploro!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Profeta! —exclamé—, ¡cosa diabólica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio!
¡Por ese cielo que se curva sobre nuestras cabezas,
ese Dios que adoramos tú y yo,
dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Edén
tendrá en sus brazos a una santa doncella
llamada por los ángeles Leonora,
tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen
llamada por los ángeles Leonora!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Sea esa palabra nuestra señal de partida
pájaro o espíritu maligno! —le grité presuntuoso.
¡Vuelve a la tempestad, a la ribera de la Noche Plutónica.
No dejes pluma negra alguna, prenda de la mentira
que profirió tu espíritu!
Deja mi soledad intacta.
Abandona el busto del dintel de mi puerta.
Aparta tu pico de mi corazón
y tu figura del dintel de mi puerta.
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo.
Aún sigue posado, aún sigue posado
en el pálido busto de Palas.
en el dintel de la puerta de mi cuarto.
Y sus ojos tienen la apariencia
de los de un demonio que está soñando.
Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama
tiende en el suelo su sombra. Y mi alma,
del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo,
no podrá liberarse. ¡Nunca más!

-Hal Jordan.

Fuentes:

 

 

Efemérides: 15 de enero de 1973. Richard Nixon suspende todas las acciones ofensivas de EEUU en Vietnam del Norte.

Esa maldita Guerra de Vietnam

Durante el siglo XIX, el colonialismo europeo penetró con fuerza en Asia, siendo el Imperio de Vietnam uno de los principales afectados. Francia juntó a este y otros reinos en la Unión Indochina desde1887 hasta 1946, para posteriormente ser llamada Federación Indochina. Desde 1945-aunque de manera menos organizada desde antes- los  vietnamitas lucharon por librarse del dominio galo, obteniéndolo hasta 1954.

Sin embargo, la nación asiática se vio envuelta en la dinámica de la Guerra Fría, siendo dividida en dos naciones protegidas por China-URSS en el Norte y EEUU en el sur. Esto desató una guerra desde la  creación de estos  estados en 1955 hasta la conquista del lado socialista de toda Vietnam en 1975. Debido a la geopolítica imperante en la época, Estados Unidos no dejó a su aliado sureño a pesar de ser evidente por muchos años que no tenían el apoyo popular. Así, tras una prolongada guerra y miles de muertos en ambos bandos, el presidente Nixon ordenó el cese de  ataques a Vietnam del Norte el 15 de enero de 1973, con el objetivo de establecer negociaciones de paz para poner fin a un conflicto que aparentemente no lo tenía.

Esto fue el primer para  terminar la participación estadounidense en Vietnam

Fuentes

  1. The New York Times. 15 de enero de 1973.
  2. BBC. Nixon orders ceasefire in Vietnam

-Hal Jordan

No te olvides de leer nuestras otras efemérides

Efemérides: 1 de enero de 1801. Conformación Oficial del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda

 

Efemérides: 8 de enero de 1790. El Primer Presidente de EEUU, George Washington, da el primer informe al Congreso-State ot the Union-


¿Qué es eso llamado State of the Union?

El llamado State of the Union es un mensaje anual de parte del Presidente de los Estados Unidos de América al Congreso de su país. Su nombre en principio era Annual Messages y fueron dados en persona desde 1790 hasta 1801. Posteriormente se retomaron hasta 1913 por Woodrow Wilson, pero no tuvieron la continuidad en los subsecuentes mandatarios. No es sino hasta el Presidente Harry S. Truman en 1947 que se la da una constancia al mensaje del Ejecutivo, así como el nombre State of the Union, aunque con pequeños saltos entre algunos años.

El primer mensaje al Congreso

En total se han entregado en persona 97 de estos informes en persona, siendo el más corto el primero del Presidente George Washington, quien habló frente al Congreso el 8 de enero de 1790.

De acuerdo al sitio The American Presidency Project, este fue el mensaje completo del Presidente Washington

Fellow-Citizens of the Senate and House of Representatives:

I embrace with great satisfaction the opportunity which now presents itself of congratulating you on the present favorable prospects of our public affairs. The recent accession of the important state of North Carolina to the Constitution of the United States (of which official information has been received), the rising credit and respectability of our country, the general and increasing good will toward the government of the Union, and the concord, peace, and plenty with which we are blessed are circumstances auspicious in an eminent degree to our national prosperity.

In resuming your consultations for the general good you can not but derive encouragement from the reflection that the measures of the last session have been as satisfactory to your constituents as the novelty and difficulty of the work allowed you to hope. Still further to realize their expectations and to secure the blessings which a gracious Providence has placed within our reach will in the course of the present important session call for the cool and deliberate exertion of your patriotism, firmness, and wisdom.

Among the many interesting objects which will engage your attention that of providing for the common defense will merit particular regard. To be prepared for war is one of the most effectual means of preserving peace.

A free people ought not only to be armed, but disciplined; to which end a uniform and well-digested plan is requisite; and their safety and interest require that they should promote such manufactories as tend to render them independent of others for essential, particularly military, supplies.

The proper establishment of the troops which may be deemed indispensable will be entitled to mature consideration. In the arrangements which may be made respecting it it will be of importance to conciliate the comfortable support of the officers and soldiers with a due regard to economy.

There was reason to hope that the pacific measures adopted with regard to certain hostile tribes of Indians would have relieved the inhabitants of our southern and western frontiers from their depredations, but you will perceive from the information contained in the papers which I shall direct to be laid before you (comprehending a communication from the Commonwealth of Virginia) that we ought to be prepared to afford protection to those parts of the Union, and, if necessary, to punish aggressors.

The interests of the United States require that our intercourse with other nations should be facilitated by such provisions as will enable me to fulfill my duty in that respect in the manner which circumstances may render most conducive to the public good, and to this end that the compensation to be made to the persons who may be employed should, according to the nature of their appointments, be defined by law, and a competent fund designated for defraying the expenses incident to the conduct of foreign affairs.

Various considerations also render it expedient that the terms on which foreigners may be admitted to the rights of citizens should be speedily ascertained by a uniform rule of naturalization.

Uniformity in the currency, weights, and measures of the United States is an object of great importance, and will, I am persuaded, be duly attended to.

The advancement of agriculture, commerce, and manufactures by all proper means will not, I trust, need recommendation; but I can not forbear intimating to you the expediency of giving effectual encouragement as well to the introduction of new and useful inventions from abroad as to the exertions of skill and genius in producing them at home, and of facilitating the intercourse between the distant parts of our country by a due attention to the post-office and post-roads.

Nor am I less persuaded that you will agree with me in opinion that there is nothing which can better deserve your patronage than the promotion of science and literature. Knowledge is in every country the surest basis of public happiness. In one in which the measures of government receive their impressions so immediately from the sense of the community as in ours it is proportionably essential.

To the security of a free constitution it contributes in various ways – by convincing those who are intrusted with the public administration that every valuable end of government is best answered by the enlightened confidence of the people, and by teaching the people themselves to know and to value their own rights; to discern and provide against invasions of them; to distinguish between oppression and the necessary exercise of lawful authority; between burthens proceeding from a disregard to their convenience and those resulting from the inevitable exigencies of society; to discriminate the spirit of liberty from that of licentiousness – cherishing the first, avoiding the last – and uniting a speedy but temperate vigilance against encroachments, with an inviolable respect to the laws.

Whether this desirable object will be best promoted by affording aids to seminaries of learning already established, by the institution of a national university, or by any other expedients will be well worthy of a place in the deliberations of the legislature.

Gentlemen of the House of Representatives:

I saw with peculiar pleasure at the close of the last session the resolution entered into by you expressive of your opinion that an adequate provision for the support of the public credit is a matter of high importance to the national honor and prosperity. In this sentiment I entirely concur; and to a perfect confidence in your best endeavors to devise such a provision as will be truly with the end I add an equal reliance on the cheerful cooperation of the other branch of the legislature.

It would be superfluous to specify inducements to a measure in which the character and interests of the United States are so obviously so deeply concerned, and which has received so explicit a sanction from your declaration.

Gentlemen of the Senate and House of Representatives:

I have directed the proper officers to lay before you, respectively, such papers and estimates as regard the affairs particularly recommended to your consideration, and necessary to convey to you that information of the state of the Union which it is my duty to afford.

The welfare of our country is the great object to which our cares and efforts ought to be directed, and I shall derive great satisfaction from a cooperation with you in the pleasing though arduous task of insuring to our fellow citizens the blessings which they have a right to expect from a free, efficient, and equal government.

-Hal Jordan

Fuentes:

History, Art & Archives. United States House of Representatives

The American Presidency Project

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Efemérides: 1 de enero de 1801. Conformación Oficial del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda

Buffalo Soldier

Una historia americana

En 1861 Estados Unidos comenzaría una guerra interna entre los estados del sur ( la confederación ) y los estados del norte ( la unión ) que se convirtió en la lucha por mejorar la situación de un grupo poblacional que había sido históricamente abusado y denigrado y, que en ese momento, buscaba su integración a la sociedad norteamericana como personas libres y con derechos.

Rápidamente ambos bandos levantaron ejércitos voluntarios y conscriptos que lucharon principalmente en el Sur a lo largo de cuatro años. Dentro de los regimientos comenzaron a enlistarse afrodescendientes, en su mayoría antiguos esclavos o descendientes de ellos. Este grupo veía en aquel destino una oportunidad de demostrar la valía de su raza a un país que todavía los veía como poco más que animales.

Su bautismo de fuego se dio en uno y otro bando de la Guerra de Secesión(1861-1865), sirviendo particularmente todo como carne de cañón a las órdenes de blancos en la Unión o cavando trincheras para la Confederación. Su actuar ayudó a la aceptación de sus compañeros blancos al demostrar que eran militares de primera.

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Cartel de reclutamiento

Una vez que terminó la guerra en 1865, la mayoría de estas unidades se disolvieron y sus hombres regresaron a la vida civil. Sin embargo, al año siguiente, el Congreso decidió concentrarse en algunos problemas con la expansión hacia el oeste; a medida que la frontera se extendió más lejos, había más y más conflictos con los nativos americanos en las llanuras. Se decidió que a pesar de que Estados Unidos ya no estaba en guerra, regimientos militares serian necesario para se enviaran al oeste. Es así que en 1866 el Congreso de los Estados Unidos aprobó la creación del 9° y 10° regimiento de caballería, en Fort Leavenworth, Kansas; los cuales estaban formados en su totalidad por afroamericanos y estaban destinados en ambos casos para prestar sus servicios en las guerras indias.

Ellos se encargaron de proteger a los colonos y los vagones de tren, así como diligencias y trabajadores de ferrocarriles. Además, fueron asignados para ayudar a controlar el conflicto cada vez más volátil entre los colonos blancos y la población local de nativos americanos.

Una de las primeras batallas en la que participó el regimiento fue la Batalla del río Salinas, transcurrida a 25 millas al noroeste de Fort Hays, acaeció finales del mes de agosto de 1867, donde un grupo de trabajadores del ferrocarril fue aniquilado por tribus hostiles Cheyenne.

Durante la campaña de invierno, el regimiento junto al General William Tecumseh Sherman se enfrentó a los Cheyennes, Arapahoes y Comanches. Varias unidades del 10° consiguieron hacer huir a la tribu Cheyenne hacia el noroeste, donde fueron interceptados por el general George Armstrong Custer y el 7° Regimiento de Caballería, siendo derrotados en la decisiva batalla que hubo cerca de Fort Cobb, en territorio indio.

En el transcurso del periodo de servicio en las guerras indias, los regimientos integrados por hombres afroamericanos no sólo demostraron un alto grado de profesionalidad y dedicación al servicio, sino que en su seno tuvo lugar un porcentaje de deserciones sensiblemente menor al habido en el resto de fuerzas empleadas en estas campañas.

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Caballería

Estas características más la valentía y ferocidad demostrada en el campo de batalla hizo que los nativos denominaran a el 10° batallón con el nombre de buffalo soldier (soldado búfalo). Quienes los nombraron y el significado del nombre varía dependiendo de las fuentes. Una historia es que una de las tribus nativas, ya sea la Cheyenne o el Apache acuñó la frase debido a la textura del cabello a los soldados americanos africanos, diciendo que era similar a la capa de lana de los búfalos. Otros dicen que se les confirió por su capacidad de lucha, en honor de la feroz valentía de los búfalos.

Otra historia dice que los kiowas dieron este nombre al 10° Regimiento de Caballería movidos por la admiración que les suscitaba, tras una serie de enfrentamientos con este regimiento en la zona del oeste de Kansas. Las tropas afroamericanas asumieron con orgullo el apodo, tanto así que el 10° batallón adoptaría la imagen de un búfalo como parte de su escudo.

Este batallón se convertiría en la mayor pesadilla de los indios, por contestarles con su misma moneda. Si a los indios les gustaba arrancar la cabellera de sus enemigos, preferiblemente otros nativos, a modo de trofeo; a los Buffalo Soldiers les gustaba también este tipo de mutilación.

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Buffalo Soldier. Nótese el detalle de Casilla

Participaron en la mayoría de las campañas militares y consiguieron el reconocimiento de sus heroicas acciones. Diecinueve de sus integrantes fueron honrados con la concesión de la Medalla al Honor, la más alta condecoración concedida por el Congreso norteamericano, por el reconocimiento al valor en el combate. Se distinguieron en acciones de rescate de fuerzas expedicionarias y destacamentos acosados por ataque indios. De hecho, el 10° fue el primero en asistir a los supervivientes de la Batalla de Beecher Island en 1868 y soldados del 9° fueron los integrantes del primer destacamento que llegó al rescate de los soldados sitiados por los Ute en Milk Creek, en 1879.

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Buffalo Soldier en acción

Los Buffalo Soldiers fueron a menudo víctimas de prejuicios raciales tanto por miembros del propio Ejército como de civiles de las zonas en que se hallaban destacados. Esto provocó ocasionalmente actos de violencia. Algunos Buffalo Soldiers estuvieron implicados en los disturbios raciales acontecidos en la ciudad de Río Grande en 1899, en Brownsville en 1906, o en Houston en 1917.

Además de la Guerra de Secesión y las guerras indias, el regimiento formó parte en la Guerra hispano-estadounidense en 1898, junto a los regimientos 24°. 25° y el 9° de Caballería.

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Posando

Los Buffalo Soldiers no participaron como unidades organizadas en la Primera Guerra Mundial. A principios del siglo XX, fueron utilizados como fuerza de trabajo o como tropas de servicio, pero no como unidades de combate. Durante la Segunda Guerra Mundial, los 9° y 10° regimientos de Caballería fueron desmantelados, y los soldados que a ellos pertenecían fueron destinados a unidades auxiliares. No obstante, uno de los regimientos de Infantería, el 24°, combatió en el teatro de operaciones del Océano Pacífico, al igual que la 92° División de Infantería, apodada la División de los Soldados Búfalo.

El 24° Regimiento de Infantería luchó en la Guerra de Corea, siendo el único regimiento formado únicamente por personas afroamericanas que participó en combate. Fue desmantelado en 1951, siendo sus soldados destinados a otras unidades en Corea. Sería la última batalla en la cual participarían los Buffalo Soldiers.

Su pelea no solo fue contra los enemigos de su nación, sino contra sus propios compatriotas que todavía guardaban esos prejuicios raciales contra ellos. Donde el no poder admitir sus habilidades, destrezas y disciplina en el campo de batalla, los hacia minimizar las acciones militares que llevaban a cabo estos batallones.

¿Qué nos queda hacer a nosotros como historiadores frente a estas historias? ¿Divulgarlas? ¿Investigarlas más a fondo? ¿Dejarlas en la anécdota o en la memoria colectiva de una población?

Con el avance tecnológico y los medios de difusión que existen actualmente esas preguntas quedan en manos de quien lea esta entrada.

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-Barbarella

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