¿Por qué estudiamos historia?

O el porqué decidimos torturarnos en esta carrera.

Estimado lector que se pregunta por qué estudiamos historia:

  • ¿Quieres estudiar historia porque te gustan las fechas «importantes» del pasado?
  • ¿Crees que estudiar historia es solo memorizar nombres y lugares?
  • ¿Consideras que hay una historia verdadera y auténtica?

Pues déjame decirte que todas estas ideas son erróneas, pero te platicaré el porqué de esto.

Esa cosa llamada licenciatura en historia.

Cuando yo decidí estudiar esta carrera en el año 2005, realmente no sabía a lo que iba. Desde el primer día me enseñaron que la historia no es una ciencia, sino una disciplina con una constante lectura de fuentes, 1Ricardo Rodríguez. ¿Qué es una fuente histórica? En HC Historia Contemporánea. 2020.interpretación, crítica de textos, metodología, etc. Con el paso de los años entendí también que es una narrativa que depende de la subjetividad de quien escriba, que a su vez está viciada de las diversas fuentes que consultamos, por lo tanto NO ESTUDIAMOS el pasado, sino una versión que nos llegue de él.

 

¿Confundido?

Yo igual.

Recapitulemos un poco:

La historia NO es aprenderse fechas.

¿Por qué?

Porque una fecha por sí sola es irrelevante. En HC tenemos nuestra sección diaria de efemérides, con el objetivo de que se comprenda que DIARIO ocurrió algo en nuestro devenir y, de igual manera, quedó algún registro. Solo que tenemos que recordar que puede haber algún error al haber sido rememorado.

La historia no SIRVE para memorizarse eventos, lugares o fechas del pasado.

De nada nos sirve recitar de memoria lo enunciado anteriormente si no lo COMPRENDEMOS. ¿Qué quiero decir con esto? Si no aplicamos reflexión, análisis y una postura crítica al respecto de nuestros objetos de estudio, seremos como Funes el Memorioso, que podía repetir un libro de cabo a rabo, pero sin entender absolutamente nada de lo dicho ahí. Y eso que lo repetía.

Sin una formación, el ejercicio de hacer historia se vuelve una afición glorificada, aunque sea bien intencionada. Y eso no quiere decir que los historiadores seamos propietarios de la Historia, pero sí entendemos los pormenores detrás de su escritura.

NO hay una historia verdadera y auténtica.

No hay que decir

Con esto no estoy afirmando que la historia sea falsa o que no haya falsedad en algunos escritores ; sino que esto depende del relato y la INTENCIONALIDAD de quien escriba. Reconozco que alguna vez creí que al hacer historiografía escribía la verdad o, como diría Herodoto:

La publicación que Herodoto de Halicarnaso va a presentar de su historia, se dirige principalmente a que no llegue a desvanecerse con el tiempo la memoria de los hechos públicos de los hombres, ni menos a oscurecer las grandes hazañas, así de los griegos, como de los bárbaros. Con este objeto refiere una infinidad de sucesos varios e interesantes, y expone con esmero las causas y motivos de las guerras que se hicieron mutuamente los unos a los otros.

Con esto vemos que la intencionalidad de Herodoto es relatar las causas y motivos de las guerras de griegos y persas. ¿Él pudo haber obtenido todos los testimonios? ¿Cuáles eran sus fuentes? Estas cuestiones nos hacen poner en duda su obra, no por su seriedad, sino por lo difícil que debió haber sido en su época el lograr compilar los datos. Aunque el uso crítico de fuentes es considerado hasta Tucídides, pero pongo a Herodoto para darnos una idea de la creación de la historiografía.

Por lo tanto, no existe UNA HISTORIA VERDADERA, porque no sabemos cuántas fuentes se utilizaron para escribir un texto, pero sí podemos saber las intenciones de quien plasme sus ideas. Es por esta razón que es cuestionable cuando algún autor actual  diga HISTORIA VERDADERA o algo similar, pues su contenido ya está sesgado desde su falsa creencia de que tiene LA VERDAD, aunado a que generalmente está acompañado de una carga ideológica importante. No va en el mismo sentido Historia Verdadera de la Conquista de Nueva España de Bernal Díaz del Castillo, porque su texto y su tiempo son totalmente distintos a la actualidad-así como su intencionalidad-

¿Entonces no existe la VERDAD en la historia? No en el sentido que muchos creen. Sino más bien en no permitir falseos de situaciones históricas y errores ridículos.  Pero lo que siempre serán innegables son ciertos HECHOS HISTÓRICOS, como la independencia de México, la Conquista o la pérdida de territorios frente a EEUU, por poner algunos ejemplos.

Y luego entonces, ¿para qué estudiamos historia?

Bueno, es una cuestión que he tenido que reflexionar y puedo compartir la siguiente conclusión:

Para conocer porqué nuestro presente es como tal. Asumiendo que el presente deja de existir constantemente, el ayer explica el hoy en gran parte, por lo que merece la pena revisar las fuentes de éste, comprenderlas y, en consecuencia, explicar cómo detalles aparentemente tan insignificantes pueden definir a un país entero, como el hecho de que unos semi nómadas buscaran un águila o que un político fundara un partido y estableciera por «accidente» una semi dictadura de 70 años.

Empero, esto no se hace solo «leyendo», sino con herramientas profesionales que ayudan a dejar un discurso narrativo de mayor conciencia crítica y nada objetivo. Pero con la intención de que cada autor use su metodología y apartado teórico de preferencia, proporcionando un texto historiográfico que pueda servir para otros interesados en sus consultar o sus escrituras. Aunque me centré en la narración escrita, no podemos dejar de lado la historia oral, la historia del tiempo presente, los registros de audio, videos, etc.

Al final, estudiamos historia para dar un poco de sentido a nuestra realidad, sin dejar de lado nuestro entorno que nos define, siendo éste uno de los determinantes en nuestra búsqueda de respuestas.

-Hal Jordan.

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Réquiem por un Penacho

¿España debe pedir perdón por la Conquista?

El triste y corrupto sexenio de José López Portillo y su informe de gobierno de 1982.

 

Efemérides: 1 de enero de 1801. Conformación Oficial del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda

La creación de un reino

¿Te has preguntado por  qué existe la Union Jack? Bueno, es la combinación de los símbolos de los reinos de Inglaterra -la cruz de San Jorge-, de Escocia -la cruz de San Andrés- y de Irlanda -con la cruz de San Patricio.

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Esta  bandera entró en funciones con esta descripción a partir de la Act of Union , donde se oficializó la conformación del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda. A raíz de la rebelión irlandesa de 1798, el gobierno inglés decidió terminar con la «independencia» de Irlanda, pues tenia un Parlamento aparte del Británico y tomaba sus decisiones ajenas a las del Imperio.

Cabe señalar que los irlandeses ya tenían como monarca al soberano británico, pero solo en unión personal, no administrativa. Empero, para efectos prácticos, los católicos eran ampliamente discriminados en Irlanda, pues se favorecía a los protestantes y/o anglicanos del reino que habían llegado al norte de la isla, por eso los constantes problemas en la región.

Jorge III

Debido a esto, así como al peligro que representaba la Revolución Francesa, en los Parlamentos Irlandés y Británico se aprobó la unión de ambos reinos bajo uno solo, con el monarca Jorge III como el primero de esta nueva nación.

 

Se le garantizaron 100 lugares en la Cámara de los Comunes a los irlandeses, así como otras concesiones religiosas para tratar de nivelar un poco la desventaja que tenían respecto a la isla británica. Pero, lamentablemente, esto no pasó y los habitantes de Irlanda siempre se encontraron en constante desventaja

La unión duró en efecto oficial hasta el 15 de  enero de 1922, cuando se estableció el Estado Libre de Irlanda, separándose del Reino Unido y quedando solo los seis condados de Ulster como parte de la Unión. Isabel II es la primer monarca que lleva el título de Reina del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.

Fuentes:

Encyclopaedia Britannica.

The Royal Family

-Hal Jordan

 

Hessianos

El 26 Diciembre 1776 en Trento, Nueva Jersey, comenzó un enfrentamiento entre las tropas del general George Washington y las tropas del general Johann Rall, un enfrentamiento que traería las primeras victorias del ejército continental contra un ejército de mercenarios alemanes. Pero, ¿qué hacían alemanes peleando en las colonias inglesas?

En esta entrada hablaremos de los hessianos.

Primero debemos de saber de dónde surgen estas tropas del sacro Imperio Romano Germánico y para eso nos remontaremos a 1568, a la muerte del landgrave Felipe I de Hesse, cuando su Langraviato se dividió en 4 partes para sus 4 hijos: Hesse-Kassel, Hesse-Marburgo, Hesse-Rheinfels y Hesse-Darmstadt. De estos 4 nos enfocaremos en Hesse- Kaseel, heredado a su hijo mayor Guillermo IV.

Durante este tiempo Europa se caracterizó por una guerra constante, y la mano de obra militar tenía una gran demanda. Alemania todavía no era una nación unificada y la necesidad de defenderse contra Estados preparados y bien armados condujo a la creación de ejércitos profesionales, que en consecuencia fueron experimentados y bien entrenados. Muchas sociedades alemanas se militarizaron, con la mayoría de los hombres recibiendo capacitación anual desde la adolescencia hasta la edad adulta. Los Estados alemanes variaron considerablemente en tamaño y riqueza, y varios llegaron a confiar en sus tropas como un recurso económico, especialmente porque mantener un ejército permanente era costoso.

Con esta premisa los Estados alemanes prestaban tropas durante las guerras que se suscitaban en Europa. Hesse-Kassel pronto surgió como la fuente más prominente de soldados convirtiéndose en el Estado más militarizado de Europa, teniendo uno de cada cuatro hogares un integrante en el ejército. Todos los hombres de Hesse se registraban para el servicio militar a la edad de siete años, y desde los 16 hasta los 30 años, tenían que presentarse anualmente a un oficial para un posible reclutamiento.

El servicio militar era notablemente estricto y exigente, enfatizando la disciplina de hierro a través del castigo draconiano. Sin embargo, la moral en general era alta, y se decía que los soldados se enorgullecían de su servicio. Los oficiales generalmente tenían una buena educación y eran promovidos por méritos. A los soldados se les pagaban salarios relativamente altos y sus familias estaban exentas de ciertos impuestos.

En las guerras que participaba Hesse-Kassel nunca tuvieron ningún interés en el conflicto, llegando a participar en la guerra de Suecia contra Rusia, la guerra de sucesión de Austria y la Guerra de los siete años.

En 1760 sube al poder el Landgrave Federico II, quien se encontraba emparentado con Jorge III de Gran Bretaña. Cuando comenzó el movimiento independentista de las 13 colonias, Gran Bretaña recurrió a los Estados alemanes para buscar los militares que le hacían falta. Después de la guerra de los Siete Años, Gran Bretaña desmovilizó su ejército para aliviar la deuda masiva causada por la guerra. Muchos de estos recortes presupuestarios provienen del ejército para mantener la poderosa armada en la que Gran Bretaña confiaba para proteger su imperio. Cuando comenzó la revolución, Gran Bretaña necesitaba soldados entrenados para luchar no solo en América del Norte, sino también en todo su imperio.

Así que durante la Guerra de Independencia de Estados Unidos, Federico II y otros príncipes alemanes ofrecieron algunas de las unidades de sus ejércitos regulares a Gran Bretaña para su uso en la lucha contra los rebeldes. Unos 30 000 de estos hombres sirvieron en las colonias de América, donde a menudo el ejército continental denominaba a estos auxiliares de los Estados alemanes hessianos.

Las tropas alemanas sirvieron durante toda la revolución, y fueron temidas y admiradas por su disciplina y ferocidad. Jugaron papeles importantes en muchas batallas, pero son más famosas por su servicio en las batallas del norte. En White Plains, los hessianos bajo el mando de Leopold Philip de Heister golpearon las líneas americanas hasta que se rompieron. En el fuerte Washington, los hessianos bajo Wilhelm von Knyphausen vencieron a los defensores estadounidenses.

De 1776 en adelante los soldados de Hesse pelearon en la mayoría de las batallas más importantes, incluyendo los de Nueva York y la campaña de Nueva Jersey, de la cual destaca la batalla de Trenton por haber sido tomadas sorpresivamente las tropas hessianas y recibir una derrota que ayudaría a avivar la esperanza de los independentistas; la batalla de Germantown, el cerco de Charleston y el Sitio de Yorktown.

A lo largo de la guerra, los colonos trataron de atraer a los hessianos a abandonar a los británicos, haciendo hincapié en la gran y próspera comunidad germano-estadounidense. El Congreso de los Estados Unidos autorizó la oferta de tierras de hasta 20 hectáreas a soldados de Hesse que cambiaron de bando.

Muchos de los alemanes que fueron capturados durante la guerra fueron retenidos en Lancaster, Pennsylvania. La zona era ideal debido a su distancia de los combates y la gran población de habla alemana. Entre el 40 y el 50 por ciento de las tropas alemanas no regresaron a casa. Muchos de estos fueron víctimas, pero algunos optaron por quedarse en los Estados Unidos, atraídos por la oportunidad y la libertad que ofrece la nueva nación.

-Barbarella

Yuri Knórozov, el ruso que descifró los misterios mayas

¿Qué relación hay entre la República Mexicana y Rusia? La diplomacia entre ambos países es cordial desde 1890 y, aunque durante el siglo XX hubo algunos desacuerdos, ha existido más cooperación mutua que diferencias. Desde ser el primer país en el continente americano que reconociera a la Unión Soviética hasta que el representante oficial de Lenin visitara tierras mexicanas para la toma de posesión del gobernador socialista Felipe Carrillo Puerto, la relación bilateral ha marchado por buen camino pese a la enorme distancia que separa a ambos países.

Uno de los hitos más representativos de esa colaboración perpetua es la siguiente: ¿Sabías que un ruso etnólogo fue el encargado de descifrar el misterio de la escritura maya, siendo todo un acontecimiento científico del siglo XX? Y lo más sorprendente, ¡lo hizo sin conocer México ni Centroamérica! ¿Cómo lo hizo? Hay toda una historia detrás de ello.

Привет, я Юрий Кнурозов

Como ratón de biblioteca

Desde el siglo XIX, los jeroglíficos mayas fueron un enigma para estudiosos de esta cultura precolombina. Pese a que varios investigadores lograron tener acercamientos en el desciframiento de los numerales y el calendario maya, no hubo un consenso científico que demostrara del todo el significado de los signos.

Yuri Knórozov fue un lingüista, etnólogo e historiador que nació en 1922 y gran parte de su vida se desarrolló durante el auge y ocaso de la Unión Soviética. Muy joven participó en la Segunda Guerra Mundial y después se volvió un académico prominente en el área de la lingüística y etnología. En su infancia mostró ser muy brillante; era aficionado de la lectura, tocaba violín y poseía una imaginación que le permitía dibujar animales imaginarios. Sus padres promovieron su inteligencia al enseñarle a escribir con las dos manos. En el núcleo familiar era el hijo menor y creció en la provincia de la antigua Unión Soviética  que hoy conforma Ucrania.

Tan guapo

En la mayoría de las fotografías como adulto, posa con un perfil serio poco amigable y que simula carecer de sentimientos. Pero en realidad poseía un gran sentido del humor, adoraba a los gatos y sobre México se refería así: “En mi corazón siempre seré mexicano”, frase que dijo al recibir la más alta condecoración que el gobierno entrega a un extranjero; la Orden del Águila Azteca.

Su génesis profesional se remonta cuando intentó ingresar a la Facultad de Medicina aunque posteriormente estudia la carrera de Historia en la Universidad de Járkov. Sin embargo, dejó sus estudios inconclusos cuando comenzó la Segunda Guerra, a la que se enlistó a los 19, estando activo durante cuatro años en el ejército.

Sobre su participación durante la guerra hay versiones confusas. Una es que debido a que era un recluta enfermizo, ejerció la docencia dentro del ejército ruso y se dedicó a cavar trincheras, por lo que no estuvo al frente del campo de batalla. Otra versión señala que fue miembro del batallón 580 de la artillería pesada, siendo de los primeros soldados soviéticos en entrar a la ciudad de Berlín cuando se producía su caída en mayo de 1945. Sea cual sea la versión real de su participación, fue durante su periodo como recluta que tendría el primer acercamiento con la cultura maya.

Una vez finalizada la guerra, Knórozov abandona el estudio de la historia  y se dedica a estudiar etnografía en la Universidad de Moscú, allí se especializa en egiptología, lenguas antiguas y chamanismo oriental.

¿Cómo fue que desde un escritorio, atrapado en la Unión Soviética en el contexto de la Guerra Fría logró descifrar los códices sin conocerlos directamente? Empecemos por conocer como fue que conoció los jeroglíficos mayas.

Inicios del estudio de los jeroglíficos

Estudioso

Durante el avance soviético a la capital de Berlín, antes de la rendición del ejército alemán, la ciudad se encontraba en un caos generalizado, con algunos edificios en llamas y confusión por doquier. La Biblioteca Nacional tenía fuego en su interior. Según se creía, Yuri Knórozov entraría al edificio para rescatar los dos únicos ejemplares que tuvo a su alcance. Uno era la icónica obra de fray Diego de Landa, la Relación de las cosas de Yucatán y el otro una edición facsimilar de Los Códices Mayas. Ambos libros los guardó como botín de guerra para luego regresar al combate. Esta fue una primera versión del encuentro de dos mundos – el de Knórozov y el de los mayas- , pero años después él mismo desmentiría el suceso: “Es una leyenda. No hubo ningún incendio. Las autoridades alemanas prepararon la biblioteca para su evacuación y para llevarla, supuestamente, a los Alpes, en Austria. Los libros colocados en cajas estaban en medio de la calle. Entonces escogí dos.”

El interés profundo de Knórozov por el estudio de los jeroglíficos nació mientras recolectaba bibliografía para un ensayo, y dentro de esa búsqueda encontró un artículo científico que llamó su atención. Se trata de “El desciframiento de las escrituras mayas, ¿un problema insoluble?” De Paul Schellhas, un investigador alemán de la cultura maya. En este texto se mostraba a manera de conclusión el enorme reto que implicaba descifrar los códices mayas, pero el autor logró ubicar gráficamente a los dioses y deidades. Tal artículo resultó para Knórozov un reto importante, por lo que decidió abandonar sus proyectos egipcios y adentrarse enteramente al estudio de la escritura maya.

En un primer momento colegas y docentes de la Universidad de Moscú desestimaron el nuevo proyecto de Knórozov, creyendo irrealizable que en su calidad de extranjero, sin conocer la región del sur de México y ni siquiera hablar español lograría entender los códices. Únicamente recibió el apoyo de su maestro el arqueólogo Serguéi Tókarev.

 

Abocándose a la lectura

La travesía del ahora etnólogo mayista tardaría una década, y se dedicaría no solo a descifrar los códices, sino también en adentrarse en la vida y obra de fray Diego de Landa, quien pasó a la historia como el fraile que quemó valiosos códices y objetos de culto para los mayas por considerarlo herejías y encargado de evangelizar a la fuerza a los indígenas. Knórozov le daría la vuelta a la polémica de De Landa, ya que argumentaría que lo que hizo fue bajo la presión de sus superiores y de los conquistadores que tenían interés económicos en la región. Fue así que después se dedicó a reconstruir la historia de los mayas en su emblemática obra Relación de las Cosas de Yucatán.

El trabajo de Knórozov como lingüista no solo se dedicó a estudiar los signos, sino que fue más allá al aprender español y conocer la historia de la cultura maya. Quizá lo más sorprendente de esta tarea lingüística fue el hecho de que Knórozov no conocía a México, ni había visto a los documentos en vivo ni las inscripciones y no lo hizo hasta el final de su vida, casi 40 años después de haber descifrado los códices.

Por obvias cuestiones políticas del bloque soviético y el contexto de la Guerra Fría, Knórozov no logró tener permiso para salir de su país a estudiar físicamente los códices. Solo en una ocasión tuvo la oportunidad para impartir una conferencia maya en Copenhague. Pese a la gran distancia e incomunicación con el mundo occidental, para nuestro lingüista no hubo impedimento para estudiar y resolver el lenguaje maya. En una entrevista Knórozov declaró: «Yo soy un científico de despacho. Para trabajar con los textos no es necesario retozar sobre las pirámides” Toda la información impresa en facsímiles los recibió desde París, Madrid y la ciudad alemana Dresden.

El método Knorozov

La gran diferencia con los otros científicos que trataron de interpretar los signos mayas es que eran arqueólogos y trataban de dar una equivalencia de los signos mayas con el alfabeto. Cosa que inmediatamente desechó Knórozov, pues en su calidad de lingüista sabía que cada signo tenía un valor vocal diferente, siendo un sistema silábico. Fue así que realizó un sistema estructural para identificar la frecuencia con la que se repetía un signo dentro de un texto, llegando a existir hasta 355 tipos distribuidos entre fonéticos y morfémico-silábicos. Knórozov llegó a declarar confiado que cualquier código y sistema elaborado por un ser humano podría ser resuelto por otro humano, por lo que nunca desistió de su labor.

¿Es porque soy soviético?

Todo un bohemio

Pese a sus grandes avances en el terreno de los estudios mayas, el gran lingüista fue menospreciado por diversos comités académicos occidentales. En 1950, el también mayista británico Eric Thompson, principal referente de los estudiosos del tema, publicó su obra Escritura jeroglífica maya: una introducción, en la que negaba el fonetismo de los mayas. Dos años después,  Knórozov refutaría esa teoría en su ensayo: “La escritura antigua en América Central”, el cual fue publicado en una revista de la URSS. Su aporte fue cuestionado y poco tomado en cuenta, sobre todo por provenir de las cúpulas científicas soviéticas cuando la fobia comunista estaba al por mayor. Una de las tantas críticas que recibió es ser declarado un propagador marxista y farsante. Pese a los ataques, Knórozov nunca desistió y continuó enviando a congresos europeos sus avances de sus estudios mayas.

Fue hasta 1970 que por fin alcanzaría el reconocimiento merecido, siendo su método de descifrado aceptado y aplicado por todos los mayistas, llegando a ser considerado como un gran progreso científico del siglo XX. Sus estudios sirvieron como base para realizar nuevas excavaciones arqueológicas y describir la historia de la Zona de Palenque en Chiapas, solo por mencionar un ejemplo de lo importante que fue su método de traducción. Sus investigaciones tuvieron gran relevancia en la Unión Soviética, promoviendo que muchos estudiantes y nuevas generaciones se interesaran sobre el tema.

¡Por fin pudo conocer a los mayas!

Turisteando

Ante la disolución de la Unión Soviética, tuvo la oportunidad de salir en el año de 1990. Primero visitaría Guatemala y conocería las zonas arqueológicas de Tikal y Uaxacatán, recibiendo distinciones oficiales por parte del gobierno guatemalteco. Tikal fue uno de los centros ceremoniales más importantes de los mayas y, una vez allí, Knórozov quedaría contemplativo ante la inmensidad de la zona. En 1994 por fin conocería México, visitando los sitios arqueológicos más importantes: Palenque, Bonampak, Teotihuacán entre otros. A partir de la década de los 90 las visitas a nuestro país fueron muy frecuentes y, un año después, en 1995 sería condecorado con la Orden Mexicana del Águila Azteca, por sus enormes aportaciones al estudio de la cultura maya. Tristemente solo cuatro años más tarde, moriría en San Petesburgo a los 79 años, lugar desde donde un escritorio descifró el gran misterio maya que perduró más de cinco siglos sin resolver.

Asterión

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El brazo perdido de Álvaro Obregón

Fidencio, el milagroso

La estatua de Winston Churchill

Y otros monumentos que pueden o no ser tirados.

Este año 2020 ha sido convulso en el mundo. La pandemia de Covid-19 fuera de control en varios países, crisis económica, sanitaria y social. Uno de los detonantes de esto último fue el asesinato de una persona llamada George Floyd a manos de un policía norteamericano, desatando protestas multitudinarias que se han salido de control y han provocado diversos problemas en EEUU, siendo el principal de ellos que sigue la tensión entre personas de distintos orígenes en el vecino del norte.

Sin embargo, la multitud decidió en varias ciudades del mundo destruir algunos monumentos por sus pasados turbios o por medio de juicios de valor de dudoso rigor y de una fuerte tendencia anacrónica. ¿Pero por qué tumbar un monumento? Bueno, la respuesta a esto son diversas razones que quisiera comentar a grandes rasgos.

 

Según la RAE un monumento es:

1. m. Obra pública y patente, en memoria de alguien o de algo.

2. m. Construcción que posee valor artístico, arqueológico, histórico, etc.

3. m. Objeto o documento de gran valor para la historia, o para la averiguación de cualquier hecho.

4. m. Obra científica, artística o literaria, memorable por su mérito excepcional.

5. m. sepulcro (‖ obra para dar sepultura a un cadáver).

6. m. Rel. En una iglesia católica, altar muy adornado en el que se coloca el arca eucarística el día de Jueves Santo.

7. m. coloq. Persona bien proporcionada físicamente y de belleza llamativa.

monumento nacional

1. m. Obra o edificio que por su importancia histórica o artística toma bajo su protección el Estado.

monumento natural

1. m. Espacio natural constituido por formaciones geológicasyacimientos paleontológicos y otros elementos dela geaquepor su singularidadimportancia o bellezaes objeto de protección legal para garantizar suconservación.

Dicho eso, en EEUU hay o hubo varios de estos que son controversiales, por ser de personajes del Bando Confederado de la Guerra de Secesión de dicho país. El lado sureño decidió establecer algunos de estos para recordar su Causa Perdida (Lost Cause en inglés), que es una forma de negar que la separación de los estados esclavistas fue para preservar dicha institución. Y también se han erigido grandes obras para honrar a generales de dicho conflicto, aunque hayan sido derrotados. ¿Es esto apropiado o correcto para entender el pasado? No realmente.

Si bien yo estoy consciente que la historia es un relato en constante construcción, tampoco estoy para apoyar visiones supremacistas de un tipo de persona sobre otra. Dicho eso, los monumentos confederados son para recordarles a la población afrodescendiente que son inferiores a los caucásicos y eso, me parece reprobable. Con el establecimiento de las leyes Jim Carrow, esta situación de dominio se mantuvo de facto y de jure. Sin embargo, creo que merece la pena establecer una pregunta: ¿se vale quitar todos los monumentos? Habría que analizar sus intenciones y su mensaje. Pongamos de ejemplo la estatua de Robert E. Lee en Richmond, Virginia.

Robert E. Lee, vandalizado.

Sin duda el General Lee fue un excelente militar, que defendió una causa que hoy en día no podemos justificar, pero en su mente, era lo correcto. Puso sus servicios a su Estado natal de Virginia antes que a su país-cosa que lo conflictuó- y encabezó los ejércitos de la Confederación, pero esto trajo consigo defender la esclavitud -situación con la que puede o no haber estado de acuerdo- Sin embargo, después se volvió el presidente de la Universidad de Washington que luego se volvió Washington & Lee en Virginia, donde según las crónicas y la propia universidad, estableció pautas que llevaron a que se volviera una universidad de excelencia. Pero queda el problema de la esclavitud, ¿cierto? Y bueno, como pueden apreciar en la imagen, está la bandera confederada, que se considera un símbolo de racismo. ¿Pero no acaso podemos apreciar al hombre sin ese foco de odio o de excesivas alabanzas? Era un ser humano y, como tal tuvo aciertos y errores.

Cuerpo de Robert E. Lee en la Universidad

Al final de la Guerra Civil no tenía ciudadanía estadounidense y ésta se perdió durante muchos años, hasta el año de 1970 cuando fue encontrada en los archivos gubernamentales. Aparentemente fue perdida adrede desde 1865. Para 1975, el presidente Gerald Ford extendió el perdón y la ciudadanía restaurada de manera póstume al personaje sureño. ¿Esto no permite que haya un perdón generalizado a sus actos? ¿Hasta qué punto se le debe seguir juzgando?

 

 

Este mismo razonamiento podemos aplicar a Winston Churchill. Durante un tiempo se ha puesto de moda juzgarlo de genocida y me parece que es una percepción  errónea. En 1943 se desató una hambruna en Bengala en medio de la Segunda Guerra Mundial. Sin duda alguna, las políticas de guerra de Churchill agravaron el asunto, porque o eran completamente ignorantes del asunto-que es una línea historiográfica que me parece dudosa-  o mataron deliberadamente de hambre a la población su visión colonialista -que me parece un tanto victimista-; o, no aliviaron la hambruna porque privilegiaron el esfuerzo bélico.

Churchill

Según las fuentes, se realizó una política de tierra rasada y se decomisaron grandes cantidades de comida, debido a la amenaza japonesa sobre la colonia india. El resultado fue la muerte de hambre de más de 3 millones de personas que se pudo -o no- haber evitado. La prioridad del gobierno británico fue el esfuerzo de guerra que requería grandes cantidades de alimentos y recursos, lo cual no excusa su incompetencia. ¿Esto hace a Churchill un genocida? No realmente, porque no se hizo para castigar a una zona, como lo hizo Stalin con los ucranianos. De lo que sí se le podría catalogar es ser un irresponsable a la hora de administrar el imperio, sin duda alguna. Porque no solo velaba por los ingleses, sino todos los súbditos del rey. Pero no me corresponde juzgarlo con mi visión actual, sino  señalar sus falencias. ¿Esto hace que deba derrumbar su estatua? La respuesta a esta cuestión es sencilla:

NO

Porque el hombre representa un momento importante para Inglaterra y el mundo Occidental: en una crisis sin precedentes y desesperanza generalizada, mantuvo firme a sus gobernados. Obvio, fue un ser humano con todos los defectos del mundo, pero en el momento de la verdad, se convirtió en el símbolo de la lucha inglesa y contuvo a una maquinaria de guerra que parecía en esos momentos imparable. Si seguimos juzgando a todos los personajes con nuestros criterios actuales, al final nos quedaremos con quien se acomode a nuestro gusto. Y ojo,  si bien el señor era un hombre que creía en la supremacía caucásica protestante, también es cierto que no estableció exterminios masivos basándose en esto. Según la International Churchill Society sí se expresó de manera brutal acerca de los indios, pero sus principales biógrafos establecen que era un tipo de un pésimo humor y carácter, pero que se arrepentía de lo que decía y actuaba de manera contraria. ¿Ven por qué debemos entender que los personajes históricos son humanos?

Churchill viéndote llorar por decirle racista

Por último en este aspecto, hay que recordar algo de la historia: no es una búsqueda de LA VERDAD, sino una constante interpretación de fuentes. Para personas de la India -que siguen queriendo vivir con un complejo de la colonia tal vez un poco más justificado que el de los victimistas latinoamericanos- Churchill es un monstruo... Para otras personas en el mundo, es un héroe. Para mí: es un personaje interesante y complejo que merece su estatua porque hizo algo correcto en el momento más oportuno del mundo. A diferencia de Robert E. Lee que puede no merecer una estatua, Churchill terminó defendiendo algo que muchos juran defender y solo atropellan: libertad, democracia y un ataque frontal al fascismo.

Y si bien las expresiones de Churchill son infortunadas, ha habido personajes que admiran algunos como Marx o Guevara que tuvieron análisis o comentarios tan o más reprobables que las de Winston, pero de ellos no se cuestiona siquiera poner o quitar una estatua. Por ello los invito a reflexionar acerca de lo que queremos hacer como sociedad respecto a las estatuas y monumentos. ¿Debemos quitarlas porque no nos agradan los personajes o solo porque nos creemos con la estatura moral de ser mejores que personas que veían la realidad de otra forma?

Marx y su legado

 

-Hal Jordan.

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¿España debe pedir perdón por la Conquista?

¿Qué es una fuente histórica?

1917: Una película histórica NO INCLUYENTE

Fuentes:

  1. https://my.wlu.edu/presidents-office/about-the-presidents-office/history-and-governance/past-presidents/robert-e-lee
  2. https://www.archives.gov/publications/prologue/2005/spring/piece-lee
  3. https://www.atlasobscura.com/articles/indian-food-writing
  4. https://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/01/150124_reino_unido_cinco_principales_controversias_winston_churchill_lv
  5. https://www.theguardian.com/world/2019/mar/29/winston-churchill-policies-contributed-to-1943-bengal-famine-study

Leading Churchill Myths

Fidencio, el milagroso

México posee una enorme efervescencia religiosa; cerca de un 80% de mexicanos practican el catolicismo. Además, no es extraño que los creyentes, antes de católicos, existan los que se declaran primariamente guadalupanos o fieles seguidores de las enormes figuras de resina del apóstol San Judas Tadeo. La República Mexicana es gran devota de las vírgenes, santos y personajes milagrosos que aparecen en sueños, milagros y tortillas. Entre tanta divergencia, hay un ser maravilloso, sobrenatural, y prodigioso que hoy en día, continúa siendo un misterio, un desconocido para la Iglesia Católica y creador de todo un movimiento religioso. Se trata de El Niño Fidencio, un curandero mexicano, que radicó en el poblado de Espinazo, al noroeste del estado de Nuevo León a principios del siglo XX. Practicaba métodos de sanación poco usuales, siendo muy popular entre la población marginal del norte de México y que llegó a recibir, según testimonios, a cerca de 30 mil personas en su santuario. 

El Niño, trabajó insaciablemente entre 1920 y 1938, atendiendo a enfermos que esperanzados, acudían para ser curados de todo tipo de enfermedades y dolencias, desde simples dolores de muelas a extirpación de tumores benignos. No cobraba por sus servicios, solo pedía ayuda para atender más enfermos y donativos en especie. Su popularidad fue tan grande, que un presidente de la república acudió a visitarlo para tratarse de una supuesta lepra. Fidencio murió a los 40 años de edad  por un supuesto agotamiento crónico; se dice que él ya había presagiado su muerte y advirtió que regresaría a los tres días, por lo que pidió no ser sepultado inmediatamente. Desafortunadamente, no volvió a la vida pero continua presente en el corazón de sus seguidores quienes aún “interactúan” con su presencia espiritual dando origen a las diferentes manifestaciones del fidencismo. Pero, ¿quién fue verdaderamente El Niño Fidencio? ¿Por qué se le denominaba como niño siendo un adulto mayor que vivió cuarenta años? ¿Quién fue el presidente que acudió a visitarlo? ¿Cuál es su legado en la actualidad?

 

Su nombre completo fue José de Jesús Fidencio Constantino, y nació el 18 de noviembre de 1898 en el Rancho de las Cuevas, en el municipio de Iramuco, Guanajuato. Quedó huérfano de padre y madre cuando tenía solo 10 años de edad. 

Según anécdotas, Fidencio tuvo una infancia difícil, por su prematura orfandad, pero muy pronto fue apadrinado por Enrique López de la Fuente, un ex coronel villista que se hizo cargo de él y lo llevó a una ranchería que administraba en el poblado de Espinazo, para que Fidencio se dedicara a las labores domésticas. La ranchería donde vivía era propiedad de un empresario alemán de nombre Teodoro Von Wernich, espiritista y letrado. Fidencio llegó a Espinazo al inicio de la década de 1920, proveniente de Guanajuato. Hasta ese momento solo había cursado el tercer año de primaria, es decir, no contaba con ningún estudio referente a la medicina, cosa para nada extraña pues en ese momento México seguía recuperándose de los estragos que dejó la Revolución Mexicana. Se identificaba como un ferviente católico y gran devoto de la Virgen de Guadalupe. 

Inicios como curandero 

Los relatos orales narran que Fidencio tuvo un sueño; en un pirul grande ubicado en la 

entrada de la ranchería,  el mismísimo Jesucristo le decía que poseía un gran don de la 

curación y tenía que aprovecharlo. Fue a partir de entonces que a mediados de la década de 1920, siendo peón de la ranchería, comenzó a ayudar a trabajadores con sus dolencias, a socorrer a mujeres durante el trabajo de parto, y a curar enfermedades con herbolaria que tenía a su alcance. A los 27 años comenzó a desarrollar popularmente sus poderes como taumaturgo , y el reconocimiento llegó cuando el alemán dueño de la hacienda donde vivía, Teodoro von Wernich, fue diagnosticado de una extraña enfermedad casi incurable. Fidencio con sus poderes milagrosos, logró curar por completo a su patrón, y como agradecimiento por sanarlo, el alemán dejó convertir su ranchería en un sanatorio, y difundió la noticia de “Fidencio el milagroso” a los alrededores del poblado, llegando a congregar posteriormente a miles de personas diariamente en busca de una cura a sus problemas de salud.

Existe otra versión, donde se dice que el señor Wernich sufrió severas picaduras de hormigas rojas en las piernas, y que los doctores no tenían más opción que amputar ambas extremidades. Fidencio intervino prometiendo que él lo curaría, y lo hizo con un remedio hecho con tomates combinados con hierbas y así fue como logró sanar a su patrón. Esto lo cuenta Fabiola López de la Fuente, actual rectora de la Iglesia Fidencista. Se dice que también, curó a la esposa del señor Wernich, quien en ese momento estaba embarazada con complicaciones por el acomodo del niño, y Fidencio procedió a poner en su lugar al bebe y pudo nacer sin problemas.

¿Por qué el sobrenombre de El Niño? 

Para muchos de los seguidores del fidencismo, Fidencio no dejó de ser nunca un niño, debido a la inocencia característica de un infante, tal como su voz aguda y aniñada; sus rasgos faciales, su pureza y castidad digna de un santo así como el trato siempre amable que mantenía con sus pacientes. Lo cierto es que está documentado que Fidencio padecía del síndrome de Klinefelter, un trastorno genético en el que los varones nacen con un cromosoma X de más, y eso provoca bajos niveles de testosterona, poco bello facial, nula producción de esperma y un mal desarrollo de los genitales. Esta información la sostiene el historiador Fernando Garza Quiroz en su libro El Niño Fidencio y el Fidencismo. Hay testimonios orales que mencionan haber visto los genitales del Niño Fidencio cuando se bañaba, siendo estos miembros subdesarrollados. Según se dice además, Fidencio tenía el paladar hundido, de una forma que asemejaba una cruz, lo que provocaba su timbre característico de voz y que a su vez utilizaba para hacer moldes con su paladar hechos con masilla o resina, que bendecía y ponía a los enfermos como método curativo.

 

Fidencio era todo un personaje, le fascinaban las fotografías y tenía un fotógrafo particular; utilizaba túnicas tal cual apóstol, y caminaba descalzo. Tenía una gran amor por los animales y mucha simpatía con allegados y desconocidos, quienes tuteaba como “madrina” o “padrino”. En el año de 1928, el fotógrafo y periodista Gustavo Casasola acudió a visitarlo y registrar una serie de imágenes donde gusta de posar solo o en compañía de algún enfermo realizando curaciones

Métodos de curación más populares

Como se mencionó desde un principio, la popularidad del Niño Fidencio se debe a sus inusuales métodos de curación, así como la gran cantidad de creyentes que llegó a sanar. Se dice que realizaba jornadas completas de 22 horas diarias o hasta dos días continuos de trabajo. Dentro de sus milagros más populares están los siguientes: 

Operaciones de cataratas, partos con cesáreas y extirpación de tumores con vidrios. Se dice que rompía botellas al instante y analizaba los pedazos, hasta encontrar alguno que pudiera servirle. Hervía el bisturí improvisado en agua y procedía a operar. Cabe destacar que no aplicaba ningún tipo de anestesia.  Algunos de estos tumores quedaron para su exhibición dentro de frascos en su casa en Espinazo que actualmente cumple como mausoleo y centro religioso 


Curación de mudos, minusválidos y personas con parálisis en una especie de Columpio Mágico. A un costado de su casa, donde atendía a la mayoría de los enfermos existía un columpio común y corriente, pero el milagro consistía en sentarse junto con el enfermo y balancearse hasta llegar a una altura considerable. En algún punto el paciente comenzaría a gritar, caminar o moverse con libertad, habiéndose curado de su enfermedad.

Curaciones masivas. Cuando había grandes conmemoraciones de pacientes esperando ser aliviados, El Niño Fidencio se paraba sobre el pirul donde tuvo la visión de Jesucristo, y desde allí arrojaba fruta, cacahuates o se arrojaba a sí mismo tal cual estrella de Rock & Roll. Los pacientes al recibir tan particular unción se curaban.

Manejo de problemas mentales. Tenía otros métodos peculiares para curar la esquizofrenia o cualquier enfermedad de la mente. Fidencio tenía un puma desdentado  sin garras, el cual tenía resguardado en una habitación de algún punto de su casa. El paciente encerrado con el puma y por el susto se provocaba alguna reacción milagrosa, que curaba hasta los que no podían hablar.

Fidencio ortodoncista. Curaba dolores de muelas y problemas bucales usando unas pinzas comunes y sin poner anestesia.

 

Lago de lepra. En un famoso estanque de lodo milagroso El Niño Fidencio bañaba a leprosos y a enfermos cutáneos, y estos sanaban. El actual estanque aún sobrevive en la actualidad y es utilizado por los fieles fidencistas quienes acuden a bañarse para sanar dolencias

 

Visita del presidente Plutarco Elías Calles 

El 8 de febrero de 1928, el Presidente de la República a bordo del Tren Olivo acudiría a visitar a Fidencio. Según versiones, fue una simple visita por la enorme popularidad del curandero, y aprochechando que el presidente se encontraba cerca de la región en una gira acudió al santuario. Otras versiones señalan que el presidente Calles acudió a tratarse una supuesta lepra que comenzaba a aquejarlo. 

El caso es que la recepción de los pobladores de Espinazo fue excepcional y digna de una visita oficial a cualquier otra autoridad gubernamental. Según noticias, la reunión entre Calles y Fidencio fue de carácter privado, donde el curandero explicaba los métodos que realizaba y su cercanía con Dios. Otra versión menciona que el Presidente de la República acudió al taumaturgo por una enfermedad que acechaba su piel. Según relatos de la prensa, se dice que la consulta duró tres horas, el Niño analizó el cuerpo desnudo del mandatario hasta que determinó que tenía ataxia -una curable enfermedad muscular -, y con un baño de fomentos y miel logró quitar los malestares. Sería complicado descartar una versión de la otra pero lo que sí hay que destacar es la gran relevancia nacional que El Niño llegó a tener en su momento.

Un corresponsal de San Luis Potosí el Periódico Acción con fecha del 14 de febrero de 1928, recogió un supuesto fragmento de una de las conversaciones entre Fidencio y Calles: “Nunca he rezado – añadió textualmente el niño- pero mi instinto me hace sentir a Dios con todas mis fuerzas del alma, y él me ayuda a sacar a mis semejantes de las garras del dolor. El señor Presidente de la República sonrió complacido ante la simplicidad del taumaturgo, y le estrechó la mano afectuosamente, así como a todos sus acompañantes. (…) El señor presidente permaneció seis horas en Espinazo, conversó con enfermos y a las 23 horas llegó a Paredón para continuar su viaje rumbo a Saltillo, desde donde continuaría a México. 

Muerte y legado

Fue el 19 de octubre de 1938 que el Niño Fidencio, víctima del agotamiento por sus 

ininterrumpidas consultas a los desahuciados que peregrinaban para verlo murió desplomándose repentinamente. Él mismo había presagiado su muerte y días previos pegó en los marcos de las puertas de Espinazo listones negros. Los testimonios dicen que pidió a sus fieles no ser sepultado inmediatamente, pues regresaría, lo que se interpretó a un último milagro similar al de la resurrección de Jesús. Pasados los tres días, y con el cuerpo “intacto”, fue enterrado en el interior de su casa que en la actualidad funge como mausoleo y centro religioso. Esa resurrección quizá no fue en carne como se esperaba, y si en espíritu como sostienen los seguidores del fidencismo, pues el Niño a través de oraciones y cánticos llega a poseer a sus fieles y se manifiesta en sus cuerpos, para que ellos sigan con su labor de realizar curaciones. 

Estos neo-curanderos auto denominados cajitas , a través de prácticas médico-religiosas continúan con el legado de Fidencio Constantino. La influencia es tal que existe la llamada Iglesia Fidencista, que imita acciones y ritos de las Iglesia Católica, mas continúa siendo desconocida y catalogada como una institución anti-clerical. Este 19 de octubre se cumple un aniversario luctuoso más y se celebra con fiesta y algarabía en el poblado de Espinazo, donde siguen acudiendo fieles fidencistas de distintas partes de México y de Estados Unidos.

– Asterión

Si quieres leer más trabajos de este autor, puedes leer alguno de los siguientes artículos:

Una Reina para siempre, Isabel II en México 

El brazo perdido de Álvaro Obregón

Yuri Knórozov, el ruso que descifró los misterios mayas

 

12 de Septiembre ¡Día del historiador! ¿Nos morimos de hambre?

El 12 de septiembre en México festejamos el Día del Historiador y, en un ejercicio de reflexión, en HC Historia Contemporánea. quisimos hablar a nuestros lectores acerca de algunas de nuestras vivencias y cómo hemos sobrellevado esta labor de dedicarnos al estudio de las fuentes del pasado. Sin más, comenzamos.

Hal Jordan

¿Ser historiador? Es una pregunta que me hice en la preparatoria/bachillerato cuando aun era un mozalbete y no sabía bien de qué iba eso de ser “historiador”. Cuando compartí mi inquietud con mi familia, uno de los integrantes me dijo: ¿para ser pinche maestrito? Entonces en ese momento decidí que me iba a dedicar a ser un historiador.
Al entrar en el 2005 a la universidad aun creía que la historia es una ciencia-no lo es- y creía que estudiábamos el pasado-el pasado no existe- Tras 15 años de haber empezado esta aventura en la UNAM y librarme de sus garras ideológicas, puedo decir que soy feliz como un historiador y sí, ahora soy un pinche maestrito…con cédula que lo comprueba y un empleo estable.
¿Puedo estar mejor? Sin duda, pero es cosa de trabajarle durísimo y decidirse a hacer una consultoría y ser un poco loco.

Texto de Hal: 1917: Una película histórica NO INCLUYENTE

Momo

Mi aventura por la historia del arte tuvo un inicio literario: el personaje Robert Langdon de Dan Brown me llevó a enamorarme de distintas piezas artísticas y del arte en sí mismo. Sus aventuras me atraparon y me convertí en fanática de él-y quise imitarlo de la misma manera en que varios arqueólogos se inspiraron en Indiana Jones. Cuando me enteré en la preparatoria que esta fantasía de libros no solo podía quedarse en eso, sino que podía llevarlo a la práctica con la carrera de Estudios e Historia del Arte en el Claustro de Sor Juana, mi corazón dio un vuelvo tal que me puse como propósito estudiar esta disciplina y ser como mi ídolo de lectura.

Para los lectores de HC, solo me queda decirles lo siguiente: estudiar arte es analizar como vemos y representamos las cosas y ponemos en orden nuestro mundo. Es necesario saber cómo lo hacemos.

Texto de Momo: Top 5. Mujeres de arte

El Erudito

El simple hecho de haber comenzado la carrera de Historia ya es un acto de valentía; no representa solamente el dedicarse a algo que verdaderamente nos gusta y por lo que sentimos una gran vocación, sino enfrentarse a un futuro laboral no muy definido y, sobre todo, a una fuerte y constante crítica por parte de la sociedad, la cual suele criticar a las carreras que, algunos piensan, son menos lucrativas o tienen un menor campo de acción. Sin duda alguna a todos nos han hecho esas incómodas preguntas sobre la utilidad de la Historia, las oportunidades laborales que pueda tener o exactamente qué es lo que hace un historiador. Si bien, algunos estudiantes de esta licenciatura tienen ya muy claro qué respuestas dar a estas preguntas, muchos otros tienen que reformularse esto constantemente durante formación.
Para aquellos interesados en la Edad Media y temas afines la cosa puede ser un poco más complicada aún, ya que, siendo latinoamericanos, a las preguntas anteriores se les puede agregar la interrogante de cómo podría alguien que no es europeo, estudiar la Edad Media, y para qué. Aunque la pregunta pueda parecer bastante lógica en un primer momento, lo cierto es que podríamos hacérsela a cualquier otro historiador sobre su tema de estudio y pronto parecerá algo ridículo: ¿Cómo puede alguien que no es romano estudiar dicho imperio? ¿cómo puede un agnóstico estudiar las religiones del Medio Oriente? ¿Por qué alguien estudiaría lo ocurrido en un país ajeno durante la Segunda Guerra Mundial? Pues bien, el hecho de no pertenecer a un tiempo y un espacio en concreto, pero desarrollar todas las habilidades necesarias para estudiarlo, interpretarlo y darle un significado importante para nuestros tiempos es precisamente lo que un historiador aprende a hacer durante la carrera; y es justamente por eso que cada objeto de estudio tiene una larga lista de muy específicos requisitos para poder ser abordado y, si bien, todo esto puede parecer abrumador al principio, lo cierto es que brinda una de las mayores satisfacciones cuando se nota un avance en el desarrollo de estas habilidades.

Texto de El Erudito: Algunos inventos de origen medieval (o anterior) que siguen siendo vigentes hoy en día

Barbarella

Cuando alguien se decanta por el área de las humanidades, la primera pregunta a la que se enfrenta es: ¿voy a poder vivir de esto? Y me gustaría darte esperanzas pero NINGUNA profesión te asegura una buena remuneración.

Si decides dedicarte a esta profesión porque te gusta la Historia y eras bueno (a) en la medio superior en la materia o porque «ha de ser fácil«. Prepárate para una buena desilusión.

Si tú referente para decidirte por estudiarla es repetir el fenómeno Marx, Krauzen, Braudel o incluso Comte. Ellos fueron resultado de diferentes factores en su contexto y tiempo. No te aseguro que consigas ese nivel de reconocimiento dentro del campo.

Entonces, ¿por qué estudiar algo que no te dará un gran reconocimiento, que no es fácil o lo que esperas y que no te dará estabilidad económica?

La respuesta es amor, amor a la Historia.

El campo de trabajo del historiador se divide en 3 aspectos: investigación, divulgación y docencia. Y tienes que saber que para cada uno de ellos debes de tener vocación.

La mía fue la docencia en la Historia y déjame decir que no todo historiador puede ser profesor así como no todo profesor de Historia puede ser Historiador.

Aprender Historia requiere ciertas habilidades que adquieres con la formación académica. Enseñar Historia es que tú tengas esas habilidades y puedas transmitirlas de manera eficiente a quienes aprenden.

Si en este momento de tu vida te encuentras en esa disyuntiva de si estudiar o no Historia, me atrevo a darte una sugerencias: visualiza que es lo que quieres obtener y que vas a hacer con eso que obtengas dentro de la profesión.

Texto de Barbarella: Las películas en la memoria histórica

Zarco

Escoger ser historiador no siempre es fácil, muchas personas tienen miedo sobre cómo será su futuro o si acaso tienen uno. Algunos tienen expectativas muy bajas o al contrario muy altas. Pero en el tiempo que llevo conociendo la vida como historiador he aprendido que la satisfacción no es solo material.
El conocimiento, técnicas y aprendizaje adquirido es un bien invaluable que solo algunos saben apreciar. Sumergirse en lecturas, realizar investigaciones profundas y conocer la historia es un viaje que más que cansarte te emociona. Aprender sobre la humanidad, sobre su historia y lo tremendamente complicada que es, es un privilegio del cual solo gozan los historiadores. Ser historiador no es solo saber datos y fechas, es entender, o intentar entender la Historia, y todo lo que ello conlleva.

Texto de Zarco: Tulipomanía la enfermedad Holandesa que infectó a México.

Asterión

Durante mi tiempo como historiador he tenido experiencias gratas y otras no tanto. Es una gran satisfacción cuando te dedicas a la investigación y empiezas desde una pregunta, y terminas encontrando el hilo de lo que busques a partir de una carta, una fotografía o una lápida. Es como ser un detective entre los muertos, con el poder de hacer hablar a los que ya no pueden hacerlo . Lo complicado viene cuando tu trabajo no es valorado y terminas cuestionándote sobre el valor de la Historia para los ajenos a esta disciplina. Pero allí viene el reto cotidiano para quienes ejercemos esta loable profesión; darle valor agregado a el pasado y hacerlo cada vez más accesible a el ciudadano común que cree que el estudio de la Historia se limita solo a fechas.

Es una gran satisfacción presentarte como historiador y que después te señalen como El Historiador. Y lo mejor de todo, eres la primer referencia a consultar para tus conocidos y más cercanos cuando surge una duda ajena a las fechas y datos exactos: todos te creen, aunque no estés muy seguro de lo que dices. Por eso se vuelve una especie de responsabilidad saberlo casi todo, y si no, parecer que lo sabes o lo sabrás pronto.
A los que se aventuren por esta constante odisea de libros y escritura, les recomiendo que sean pacientes, escojan un tema y enamórense de él, pero no dejen de cerrarle el ojo a otros y platiquen con disciplinas y sobre todo lean, lean mucho.

Texto de Asterión: Una Reina para siempre, Isabel II en México

Alex

Mi experiencia como historiadora está un poco lejos de ser utópica. En mi entorno, aunque ponga fuentes, siguen dudando de la veracidad y qué decir en las redes sociales. Pero aún así, me gusta difundir mis conocimientos y ampliarlos. Eso sí, tengo que decir que en la carrera no todo es color de rosa. Hay que olvidar todo lo aprendido en el colegio e instituto porque no tiene nada que ver. Otra perspectiva.
Pero si os gusta la historia y queréis dedicaros a ella, no lo dudéis y no dejéis que la opinión de los demás os eche abajo vuestros sueños. Lloraréis un poco, pero el esfuerzo vale la pena.

Texto de Alex: ¿Quiénes eran los Sonderkommando?

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Poinsett. Un James Bond Estadounidense De Principios Del Siglo XIX, Que Fracasó En México

Una historia distinta a la que conoces

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Poinsett

Entre todos los villanos que circulan en nuestra historia, nadie se equipara a Joel Roberts Poinsett. Su mitología es enorme: conspiró contra Iturbide, quiso comprar Texas, fundó la logia yorkina, su pasado intervencionista en Chile le precedió, cónsul en Buenos Aires, manejó a su antojo a Guerrero y despreció el mundo católico hispánico de América. Pero la realidad muestra que se le ha sobrestimado, puesto que no logró su principal encargo que era el de adquirir Texas.

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Mapa de México y EEUU

Mientras vivió en México, claro, se dedicó a conspirar; ¿sus objetivos alternos? romper los lazos culturales con España y Europa; fortalecer, a toda costa, la imagen de Estados Unidos ante la nueva República Mexicana; pero estos derroteros, si bien correspondían al sentir de la joven Unión Americana, él los había personalizado para lograr lo que era el sueño estadounidense: Texas. En eso fracasó.

“Enjuto, blanca la tez, de amplia frente y rostro oval, lo mejor de todo eran sus ojos de arcanas luces grisáceas, imperiales. Si en los ojos devela el alma sus misterios con sutiles voces, en la suya bullía la vida poderosa, la que quiere, piensa y cree, la que tiene ambición, camino y fe.” (Fuentes Mares, 15)

El análisis de su biografía permite explicar el deslumbramiento que logró sobre la sociedad mexicana. Nació  el 2 de marzo de 1779, en Charleston, Carolina del Sur, zona esclavista. Su protestantismo se debe seguramente a que era descendiente de hugonotes franceses. De familia acomodada, se le envió a estudiar a la ya prestigiosa, Universidad de Edimburgo de Escocia, donde se matriculó en Medicina y Química, carreras que no terminó y que cambió por un interés en la milicia, inscribiéndose en la afamada Real Academia Militar de Woolwich, que sería el antecedente inmediato de la más famosa Academia de Sandhurst.

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Academia de Woolwich

 

De carácter inestable regresó a Charleston en 1800 a trabajar en un bufete jurídico. Dos años bastaron para cansarlo de los intrincados resquicios legales y volvió a viajar, esta vez a Suiza e Italia, y al año siguiente a Munich y Viena. Viajero incansable y agudo observador fueron virtudes que sí se enraizaron en él, no obstante que siempre fue de salud frágil.

 

Tuvo que regresar a los Estados Unidos debido a la muerte de su padre. Resolviendo los trámites que lo ataban, en 1806 volvió a viajar: Niágara, Quebec, Nueva Inglaterra, Suecia, Finlandia y Rusia. En este último profundiza sus observaciones y conoce el Mar Caspio, Astrakán, Bakú, Tiflis y Crimea. Tuvo la habilidad en este viaje de hacerse de la amistad del Zar Alejandro I quien, maravillado con el joven de 28 años, le ofrece ser consejero del Imperio Ruso, lo que Poinsett rechazó, debido a su patriotismo estadounidense. Tal vez la explicación obedece también a que tendría que establecerse y ejercer una actividad, seguramente interesante y de gran influencia pero fija, yendo contra su personalidad.

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James Monroe

Con estos antecedentes, no es de extrañar que el presidente James Monroe le encargara visitar México con los siguientes objetivos: entrevistarse con Agustín de Iturbide y recopilar cuanta información pudiera de la situación política de este país vecino; todo con el carácter de “Agente Confidencial”, sí, de espía.

El 3 de noviembre de 1822 fue recibido por el emperador Iturbide y, lo más importante de esa reunión, según nos lo refiere Fuentes Mares, fue la aclaración en la mejor diplomacia posible de parte del soberano hacia el enviado: las instituciones de Estados Unidos no son aplicables en nuestro país, o sea, México. Esto, por supuesto debe de haber molestado al espía; ¿quién podía osarse dudar de las bendiciones del sistema político estadounidense? Antes de esta reunión, ya había tenido ocasión de reunirse con Antonio López de Santa Anna y con Miguel de Santa María, ministro colombiano ante el Imperio Mexicano, así como de enterarse del disgusto que tenían los diputados del Congreso disuelto contra el emperador. El 11 de noviembre de ese año salió hacia Tampico, desde donde se embarcaría el 21 de diciembre con boleto de regreso a los Estados Unidos. Sus reportes fueron claros y premonitorios: el imperio no podía durar y, por supuesto, no era un gobierno al que la joven Unión Americana debiera reconocer.

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Agustín I

El 25 de marzo de 1825, Henry Clay, secretario de Estado de John Quincy Adams, nombró a Poinsett como Ministro de los Estados Unidos ante el gobierno mexicano con las siguientes instrucciones:

  1. Dejar claro que se debería de dejar en paz a Cuba y no intentar nada con respecto a su independencia de España
  2. Establecimiento de nuevos límites territoriales entre México y los Estados Unidos, de manera lógica o provechosa para ambos. O sea, la adquisición de Texas.
  3. Expresar la satisfacción que los Estados Unidos sentían por el hecho de que México hubiera adoptado una república federal
  4. Recalcar la importancia que en los Estados Unidos se daba a la doctrina Monroe –fuera cualquier injerencia europea en América- expresada por el quinto presidente  el 2 de diciembre de 1823.

El 1º de junio de 1825, Guadalupe Victoria acepta con agrado las credenciales de Poinsett, en esta su segunda y, ahora sí, oficial visita a nuestro país, recibiendo a su vez una carta del propio presidente estadounidense felicitando a Victoria, que comenzaba con “To Our Great and Good Friends of the United Mexican States” (Fuentes Mares, 69). No olvidemos que el Ministro de Relaciones Exteriores de México era Lucas Alamán así que, contra lo que esperaba nuestro personaje, la bienvenida fue más bien fría.

Las acciones diplomáticas se centraron, primero, en la necesidad de permitir el paso de comerciantes estadounidenses de Missouri a Santa Fe, cuestión que fracasó ya  que Alamán detuvo cualquier resolución hasta que no se firmara un acuerdo de límites entre ambos países, que actualizara el que Onís (España) y Adams habían firmado en 1817. En segundo lugar: Texas. Alamán lo único que buscaba era ratificar el mencionado tratado de límites entre España y los Estados Unidos. De Texas, ni hablar. El 10 de junio de 1826, ya con Sebastián Camacho como Ministro de Relaciones Exteriores se firmó un acuerdo aceptando los límites pactados en 1817, copia del cual le hizo llegar a su jefe Henry Clay el 7 de febrero de 1828, aclarándole que se había visto “forzado” a aceptarlo. Con respecto a Cuba, como tercer punto; no se le hizo caso. En lo referente a la doctrina Monroe, se le dijo que sí, pero sin instrumentar ninguna acción.

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Lucas Alamán

Ante semejante fracaso, a Poinsett no le quedó otra más que ejecutar lo que mejor sabía hacer y de lo cual ya había dado muestras sobradas en Chile, nación que acabó corriéndolo: conspirar.

El 29 de septiembre de 1825 se instauró la Logia Yorkina, dependiente de Filadelfia, en nuestro país, no olvidemos las raíces masonas de los Estados Unidos: Washington, Jefferson, Madison, Monroe, etcétera. Esta asociación fue conocida como el “partido americano”. A ella se afiliarían los llamados liberales, esto es, aquellos que apoyaban el federalismo, la separación de la iglesia y el Estado, el antihispanismo y la amistad a los Estados Unidos, en una amplia gama de grises, que irían desde buscar la anexión al vecino país del Norte, hasta la alianza, pasando, incluso por el protectorado yanqui. La cuestión religiosa era difícil. Todos eran católicos practicantes, así que romper con la sagrada institución era difícil, no digamos el abrazar el protestantismo. Poinsett mismo se refería a este grupo como el Partido americano.

La masonería ya había comenzado sus actividades en México. Esto databa desde la época de la Nueva España, en plena guerra de independencia. Contra lo que algunos han comentado, los principales líderes de la independencia, Hidalgo y Morelos no eran masones, tampoco Allende. Las juntas que se realizaron con el fin de conspirar contra el gobierno virreinal, eran secretas y, por esa razón hay quien las ha querido confundir con las reuniones de las logias masónicas. La masonería llega con las tropas españolas que venían a apoyar al ejército realista, eran francmasones, o sea traían la influencia que en la península había tenido la masonería de origen francés, aunque sabemos que la fundación de la masonería como tal, fue en Inglaterra. Seguramente, su aparición fue entre 1813 y 1821. Estas logias iniciales eran del Rito Escocés y a ellas se van a adherir muchos de los principales líderes independentistas de esta época como Guadalupe Victoria. Posteriormente, ya en el México independiente la influencia sobre estas va a ser mayoritariamente inglés. Estos van a ser contrastados por el nuevo rito yorkino fundado por Poinsett. Los masones del rito escocés van a ser, mayoritariamente, centralistas, proeuropa, simpatizantes de mantener la situación que se tenía con la iglesia católica y … antiyanquis. Estas dos facciones son el origen de los que se va a conocer en el siglo XIX como partido liberal y partido conservador, respectivamente.

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Masonería

Esta acción de Poinsett es de las que sí se pueden considerar como un éxito en su gestión; la otra fue su reconocida autoría del Motín de la Acordada con la que se desconocieron los resultados de las elecciones 1828 que le dieron el triunfo a Manuel Gómez Pedraza, logrando su deposición y la entronización de Vicente Guerrero como presidente. Vicente Guerrero era conocido nacional e internacionalmente como un incondicional de Poinsett.

Durante la efímera presidencia de Guerrero, el presidente John Quincy autorizó a nuestro personaje a ofrecer cuatro millones de dólares por Texas, incluso hasta cinco millones, oferta que no fue aceptada, sobre todo por el Congreso y que generó una serie de reclamaciones de la mayoría de los políticos mexicanos exigiendo su expulsión.

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Motín de la Acordada

Finalmente, Poinsett fue expulsado de México, a solicitud formal del secretario de Relaciones Exteriores mexicano, José María Bocanegra, en julio de 1829, a su contraparte estadounidense. Poinsett permaneció en México, hasta el 3 de enero de 1830, después de que el Congreso mexicano había declarado a Vicente Guerrero, su fiel seguidor incapacitado para gobernar.

Siguió su carrera, como congresista en Estados Unidos y, durante la presidencia de Martin Van Beuren fungió como Secretario de Guerra, entre 1837 y 1841. Murió el 12 de diciembre de 1851 en Stateburg, Carolina del Sur, feliz seguramente de haber sido testigo, aunque no actor principal del despojo que se le hizo a México de más de la mitad de su territorio. En realidad, lo que él logró en México fue alborotar y crear una corriente de opinión, entre muchos yorkinos radicales, como Lorenzo de Zavala y Valentín Gómez Farías, favorable a la separación de Texas.

Fuentes Mares, José. Poinsett. Historia de una Gran Intriga. Col. Figuras y episodios de la Historia de México. No 51. Jus, 1957

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Dr.  Mariano García Martínez
19 de agosto de 2020.

 

Si quieres conocer más de este autor, puedes leer alguno de sus siguientes artículos:

Las independencias en América y el Conflicto Franco-inglés.

¿Qué le pasó al PAN?

CUBA Y PUERTO RICO EN LA MIRA DE COLOMBIA, ESTADOS UNIDOS Y MÉXICO

Ver «HC Procesos Históricos: Historia del VIH/SIDA. 1° parte» en YouTube

En nuestro tercer video, les queremos hablar un poco de la Historia del VIH/SIDA.

Esperamos su retroalimentación y agradecemos su atención, historiadores.

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Algunos inventos de origen medieval (o anterior) que siguen siendo vigentes hoy en día

La Edad Media nos puede parecer muy distante; los castillos, las batallas a caballo y las armaduras son cosas que para la Edad Contemporánea han quedado en desuso, y solamente tenemos un acercamiento a ellos a través de los museos, las series de moda o al asistir a festivales recreacionistas; sin embargo, un número considerable de objetos y sistemas que hoy en día vemos cotidianamente y nos parecen de lo más actual, tienen su origen en tiempos medievales.

Libros

Como bien saben, la escritura y otros sistemas de comunicación pictográficos se inventaron hace varios miles de años, siendo su principal soporte materiales como la piedra o las tablas de arcilla; más adelante se implementó el uso de los rollos de papiro, los cuales dotaban al escritor una facilidad mucho mayor para plasmar sus ideas, permitían que el texto se extendiera indefinidamente, y hacían que su almacenamiento y transporte fuera considerablemente más sencillo; pero los rollos de papiro son cosa de la Antigüedad, ya que durante los primeros siglos de la Edad Media comenzó a utilizarse un nuevo sistema que rápidamente se volvería muy popular y terminaría reemplazando al anterior, estamos hablando del pergamino.

A diferencia del papiro, el pergamino no estaba hecho a base de frágiles fibras vegetales, sino que se obtenía a partir de la piel de un animal, y por medio de un muy largo y complicado proceso, la piel se limpiaba de imperfecciones, se blanqueaba y se preparaba para que pudiera escribirse sobre ella. Ahora bien, la gran resistencia y durabilidad de este material permitieron que varias láminas pudieran ser cosidas para formar un cuadernillo, y varias cuadernillos cosidos entre ellos formaban un libro, posteriormente, al libro se le colocaba una cubierta, generalmente también hecha a base de piel, pero esta vez de un grosor considerablemente mayor y con varios elementos que le conferían una durabilidad todavía mayor que la del contenido que protegía; de esta manera, se lograron no solo una escritura y lectura más fácil de los documentos, sino que también una forma para resguardarlo durante siglos sin que el paso del tiempo los dañara seriamente y también una manera de transportarlos sin correr el riesgo de que las inclemencias del clima o el descuido del mensajero terminaran por arruinar el libro en cuestión. Si bien, hoy en día las páginas de los libros no están hechas de piel de animal, los métodos de encuadernación y de escritura son prácticamente los mismos que los utilizados en la Edad Media.

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La cota de malla

Estrictamente hablando, el origen de la cota de malla se remonta a la Edad Antigua, siendo inventada por los celtas y ampliamente utilizada por los romanos; sin embargo, debido a que este artefacto se popularizó y utilizó durante prácticamente toda la Edad Media, hasta el punto de que automáticamente lo vinculamos con dicha época, decidimos incluirlo en nuestra lista.

Al hablar de cotas de malla posiblemente vengan a tu mente caballeros medievales peleando durante las Cruzadas o participando en batallas como la de Azincourt, cosa que difícilmente podríamos vincular con la tecnología bélica de nuestros tiempos, y esto es perfectamente lógico, ya que las cotas de malla en la actualidad no se utilizan como instrumento de guerra, sino que tienen dos usos muy distantes del campo de batalla. El primero de ellos es para la elaboración y el manejo de objetos punzocortantes, ya que algunos cuchillos como aquellos utilizados por los cocineros, tienen un filo increíblemente agudo, representando un potencial peligro para quien lo confecciona o le da mantenimiento. El segundo uso que se le da actualmente a este invento tan antiguo es aún más extraño que el anterior, ya que algunos buzos lo utilizan como protección al sumergirse en aguas pobladas por tiburones; en este caso, la cota de malla se teje con anillas mucho más pequeñas que las de tiempos medievales para facilitar los movimientos del investigador subacuático, pero al mismo tiempo con un material suficientemente resistente como para protegerlo de una mordida.

La universidad

Muchos de nosotros hemos recorrido los salones, pasillos y estadios de una universidad, ya sea como estudiantes, profesores, trabajadores o visitantes, posiblemente sin ser conscientes de que estos lugares, actualmente vistos como emblemas del conocimiento, el estudio, la ciencia, las humanidades y el deporte, tienen su origen en la Baja Edad Media.

Las universidades más antiguas de Europa nacieron y desarrollaron unos cuantos años después del comienzo de las Cruzadas, eran administradas por la Iglesia Católica y las ramas del conocimiento que uno podía estudiar ahí eran principalmente Teología, Medicina y Leyes, aunque con el pasar de los años el conocimiento se fue diversificando, dando como resultado otras áreas de estudio. Si te preguntas qué tanto se parece una universidad moderna a una medieval, la respuesta es que más de lo que uno se imagina, y es que muchos de los objetos característicos de una universidad, lo han sido durante mucho más tiempo de lo que pensamos, algunos ejemplos de esto son la toga y el birrete, las cátedras, los cuartos de estudiantes, los procesos de admisión y la jerarquía dentro de la misma. No es de sorprender que, al haber sido un invento eclesiástico, tanto las universidades medievales como las actuales, hayan implementado sistemas de otras instituciones de la Iglesia para optimizar su funcionamiento, por ejemplo, los monasterios, pero eso será tema para otra entrada.

Por si fuera poco, se han encontrado cartas de estudiantes medievales por medio de las cuales les solicitaban a sus padres que enviaran más dinero, ya que con el que tenían non les era suficiente… ¿a alguien le resulta familiar?

Facultades y escuelas

El título universitario

Este elemento pudo haber formado parte del número anterior sin ningún problema, ya que el título universitario es algo que va intrínsecamente unido a la institución que lo emite, pero en los títulos modernos hay más elementos medievales de los que se captan a simple vista.

El título universitario encuentra su antecedente más cercano en los títulos nobiliarios, también de origen medieval y que conferían a su portador de un estatus que lo distinguía del resto de la población, pero hoy en día, muchas universidades alrededor del mundo elaboran sus títulos siguiendo los mismos métodos que sus predecesores medievales, utilizando pergamino en lugar de papel para su soporte y contratando a un experto para que escriba, a mano y en tipografía gótica, todo el contenido de este documento, el único elemento contemporáneo en un título universitario podría ser la fotografía, ya que incluso los sellos pueden encontrar su origen en la Edad Media.

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El Papa

De acuerdo con la tradición, el título del primer Papa de la historia le corresponde a San Pedro, primer Obispo de Roma y por lo tanto cabeza de la Iglesia Católica, sin embargo, esto es cierto parcialmente. Para este punto vamos a partir del supuesto de que San Pedro efectivamente existió y comienza con la línea sucesoria del obispado romano. Una vez aclarado esto, podemos decir que el título de primer Obispo romano nadie se lo está discutiendo, pero el título de Papa aún no existía durante los primeros siglos del cristianismo; de hecho, el origen de este término y su uso se remontan a la Alta Edad Media, cuando, a finales del siglo VI,  San Gregorio Magno, Obispo de Roma, tuvo una muy fuerte discusión con Juan el Ayunador, Obispo de Constantinopla. El conflicto se centraba en si un Obispo era superior a sus homólogos, y de ser así, cuál era el que ostentaba la mayor jerarquía, el de Roma, o el de Constantinopla. El resultado de esta polémica dio origen al término que hoy en día sigue utilizado para designar a la máxima autoridad de la Iglesia Católica en la tierra.

El tenedor

Este instrumento tiene un uso tan cotidiano, que difícilmente imaginamos la vida sin él, por lo menos en occidente el tenedor es el utensilio más utilizado, junto con el cuchillo, para consumir alimentos sólidos, y claro, para mostrar que uno no es un salvaje que come cualquier cosa con las manos o directamente del plato. ¿Tiene el tenedor origen medieval? Aunque las fuentes difieren sobre la fecha exacta en que el tenedor fue inventado, la mayoría la sitúa entre los siglos XI y XIII, por lo cual la respuesta a nuestra pregunta sería afirmativa, sin embargo, se dice que era considerado un instrumento poco viril y, aunque ya era conocido, no fue utilizado sino hasta finales del siglo XVII o principios del XVIII, principalmente gracias a los nobles y los burgueses, quienes popularizaron el uso de lo que hoy en día conocemos como modales y buenas costumbres.

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Las grandes ferias comerciales

Hoy en día resulta muy frecuente ver anuncios o asistir a eventos donde grandes empresas y potenciales compradores se reúnen para realizar transacciones, generalmente vinculados por un producto o servicio en común o muy relacionado, de forma tal que existen ferias y expos sobre bodas, autos, hotelería, pasatiempos, entre muchas otras, pero, ¿te has preguntado cuándo se originaron estos eventos? Aunque parezca difícil de creer, sus primeros antecedentes se encuentran en la Baja Edad Media, y todo se debe a que durante y después de las Cruzadas, los comerciantes occidentales establecieron un contacto muy frecuente con tierras orientales, en las cuales podían obtener productos muy exóticos para posteriormente revenderlos en Europa a un precio mucho más elevado, y no solamente eso, sino que también adquirían materias primas para que, tanto ellos mismos como empleados a su cargo realizaran productos manufacturados que igualmente venderían a un precio que les resultara conveniente.

Una vez que este sistema se popularizó por prácticamente toda Europa, se cimentaron no solamente las bases del sistema capitalista, sino todo lo que esto conlleva, por ejemplo, surgieron los primeros gremios que buscaban regular la competencia entre vendedores de un mismo producto, los primeros pagarés occidentales y marcas que los artesanos ponían en su obra para que otros pudieran contactarlos en caso de que les gustar su producto; y claro, también surgieron las primeras ferias comerciales, en las cuales muchos comerciantes con todo tipo de productos asistían para darse a conocer y para vender sus productos traídos o confeccionados desde tierras muy remotas. Hoy en día, algunos estudiosos han localizado las principales rutas de comercio que estos mercaderes utilizaban, así como las zonas en las que se establecían para realizar las ferias y los productos más frecuentes que en éstas se vendían.

Fuentes consultadas:

Oman, Charles, The Dark Ages

Pirenne, Henri,  Historia social y económica de la Edad Media, México, Fondo de Cultura Económica, 1986.

https://www.bonviveur.es/the-food-street-journal/la-historia-del-tenedor-curiosidades-y-tipologias

https://youtu.be/e4xvKNs_wQc 

Imágenes tomadas de:

Guía de catalogación del libro antiguo

https://es.wikipedia.org/wiki/Cota_de_malla

https://www.unam.mx/comunidad/estudiantes/facultades-y-escuelas

Prólogo de la Gramática de la Lengua Castellana, de Antonio de Nebrija

http://www.vatican.va/news_services/press/documentazione/documents/sp_ss_scv/insigne/sp_ss_scv_stemma-bandiera-sigillo_sp.html

https://pxhere.com/es/photo/694962

https://www.timetoast.com/timelines/linea-de-tiempo-de-la-ingenieria-por-cultura

– El Erudito.

Si quieres conocer más trabajos de este autor, puedes leer alguno de sus siguientes artículos:

Desmintiendo la Edad Media

¿Cómo podemos descifrar algunas imágenes medievales?

5 Mujeres Destacadas de la Edad Media