«La polemología y la historia, unidas por pacto de sangre»  

1polemologia2Desde el surgimiento de las primeras civilizaciones, pasando por el Medioevo hasta llegar a la época contemporánea, cada etapa de la historia se ha definido por tener un factor en común:

En cada siglo, en cada decalustro, se puede encontrar una guerra, una batalla, o un conflicto bélico librado en algún rincón del planeta, pero, ¿por qué se originan estos conflictos? ¿Que relación parece tener con la historia humana este evento social tan atroz conocido como guerra? Para responder estas y otras preguntas existe la polemología.

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La polemología es la disciplina encargada del estudio de la guerra, de sus formas, causas y efectos  como fenómeno social. Pero para definir el campo de estudio de esta palabra, primero es necesario sabers su significado:

Polemología proviene del griego «Polemos» (guerra) y de «logos» (estudió). La palabra en si es un neologismo ( una palabra en una lengua creada a partir de otra lengua) que fue concebido por el sociólogo Francés Gastón Bouthoul. Padre de dicha disciplina.

Gastón Bouthoul
Gastón Bouthoul

La polemología no solo se limita a observar las causas de las guerras así como sus consecuencias, sino que también busca encontrar formas de prevenir y resolver los diversos conflictos armados que se puedan suscitar al rededor del globo,

«Como disciplina académica, fue fundada tras la Segunda guerra Mundial. Estudia los factores llamados «polemógenos», como por ejemplo las eventuales correlaciones entre las explosiones de violencia y fenómenos  recurrentes económicos, culturales, psicológicos y sobre todo demográficos».

Gastón Bouthoul.

Pero paremos un momento, hasta ahora pareciera que la polemología es una disciplina mucho más cercana a las ciencias políticas o a la sociología que a la historia… Y sí,  en principio tal vez sea de esa manera.

Uno de los principales argumentos de la polemología es que tiene una gran capacidad para adaptarse a diversas disciplinas, no solo se limita a estudiar la guerra como tal si no que estudia todo lo relacionado a ella, la sociedad en su conjunto, la situación histórica de dicha sociedad y por lo tanto, que originó el conflicto estudiado. Teniendo esto en cuenta, ¿De que otra forma se puede analizar el origen de una guerra si no es mediante el uso de la historia misma?

Conflicto1

Bellum de Belluis

La historia, es la disciplina que estudia los hechos del pasado los cuales de una forma u otra, han afectado a la humanidad desde sus orígenes hasta el tiempo presente y, si hablamos de un hecho que ha  acompañado siempre a la humanidad y que sin duda alguna a dejado huella en ella, hablamos de la guerra.

Podemos considerar a la guerra como una clase de «epidemia social», o inclusive el «mayor mal» de la humanidad, y es que un hecho tan repetido en la historia y tan antiguo como el hombre, sin duda nos deja ver que existe una situación peculiar con dicho evento social.

En palabras del  humanista Luis Vives nosostros somos semejantes a las bestias «bellum de belluis» la guerra es de las bestias, pues  según comenta, la guerra «es el más espectacular y trágico de los fenómenos sociales que marca históricamente los límites de los grandes acontecimientos»

Y como no serlo, pues gracias a la guerra  grandes imperios han emergido y han caído, así como ha dado pie el surgimiento de nuevas civilizaciones. Llegado a este punto es importante subrayar lo que mencionas Vives «la guerra marca históricamente los límites de los grandes acontecimientos»  y es aquí donde entramos al propósito de este texto, y a la cúspide del tema, pues resumidamente, podemos decir que la guerra, esa salvaje tradición humana, es lo que conecta directamente a la historia con la polemología, y más que conectarla, la complementa.

LuisVives
Luis Vives

Como el Yin y Yang

Un hecho tan históricamente importante como puede ser una guerra no puede limitarse a estudiarse en el campo de batalla, así como un enfrentamiento no puede analizarse sin saber cuál fue la causa del mismo. Es entonces cuando entra la relación entre la polemología y la historia, pues si bien, es posible entender a la polemología como una rama de la historia, en realidad esta terminación no sería la más conveniente, siendo lo más apropiado determinar a la disciplina que estudia la guerra como una ramaauxiliar de la misma historia y, en mi opinión, una de las más importantes, ¿pues que sería de la humanidad si Constantinopla no hubiera caído? ¿Si América no hubiera sido conquistada? ¿O las guerras mundiales libradas?

caida-de-constantinopla
Caída de Constantinopla


No cabe duda de que sin la polemología estas preguntas apenas podrían plantearse ,y aún así, sin la historia la polemología misma no tendría razón de ser.
Por ello podemos concluir que el factor común de ambas ciencias es la guerra, que es un evento social sin duda importante para la humanidad y del cuál pocos eventos sociales, pueden decir se les compara en importancia y en la huella que han dejado para la historia humana, y es en la historia, haciendo uso de la polemología, como la guerra puede estudiarse.

Desde el surgimiento de esta disciplina hasta la actualidad, no ha dejado de permanecer en constante crecimiento, de paso consolidándose cada vez más como ciencia y mejorando su método de estudio y hasta ahora,seguirá acompañando a la historia, por lo menos hasta que la humanidad deje de derramar su propia sangre.

-Zarco

Si quieres saber más de este autor, sigue estos enlaces:

La Fortaleza de San Juan de Ulúa, el primer bastión mexicano

¿Cuántos hombres se necesitan para defender a Francia? El mito de la cobardía francesa.

Top 5 de las armas más letales de la época precolombinaforces-Iraqi-rocket-launchers-outskirts-Khorramshahr-Iran-October-1980

Guerra Irán-Iraq.

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El día más triste en la vida de Pedro Salmerón.

Pedro y Eugenio. Personajes juntados por la Historia.

La labor de historiador es un vaivén constante de fechas, datos, fuentes, interpretaciones, dolores de cabeza y luchas con el sistema establecido. Por ello, me pareció muy sorprendente la actitud tomada por Pedro Salmerón hace unas semanas respecto al tema de la Guerra Sucia en nuestro país.

Quien suscribe estas letras está CONVENCIDO de que la libertad de expresión es un derecho que JAMÁS debe estar supeditado a los gobernantes o intereses de los mismos. Empero, también es necesario saber los límites de nuestras PALABRAS U OPINIONES. Dicho esto, debo señalar que una de las máximas que tenemos quienes nos dedicamos a esta profesión es dejar de lado nuestro sentir, nuestros sentimientos respecto a los eventos históricos. Es algo CASI imposible, porque tenemos una subjetividad de origen al elegir los temas históricos que analizamos; sin embargo, sí se puede lograr un discurso acertado y centrado en la interpretación de las fuentes, buscando darle claridad a la narrativa que escribimos.

Si yo dijera que las personas que desaparecieron a 43 individuos en Iguala en el año de 2014 son VALIENTES, como mínimo sufriría el escarnio público. Y esto evidentemente no es mi sentir ni la postura de esta página.

Si yo dijera que los rebeldes nacionalistas durante la Guerra Civil Española fueron VALIENTES al matar a civiles republicanos o a Federico García Lorca, sería motivo suficiente para que alguien quisiera cerrar mi página. Por ello, a pesar de encontrarse en un espectro político distinto, las palabras que Pedro Salmerón escribió el 17 de septiembre de 2019 fueron tan inapropiadas en el contexto en que las dijo.

El pasado 20 de septiembre del presente año, Pedro Salmerón publicó un texto en el portal de Facebook del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones Mexicanas -INEHRM-, en el cual se refirió al asesinato de Eugenio Garza Sada. Cabe señalar que días antes se había conmemorado el aniversario luctuoso del empresario regiomontano. En dicho texto, expuso lo siguiente:

Imagen de las palabras de Pedro Salmerón

Esta situación provocó una reacción de indignación de varios sectores de la población que exigieron una disculpa de parte del académico, pues al ser DIRECTOR de la institución esto parecía más una postura de la misma que del señor Salmerón. Tras una serie de críticas y señalamientos, la Secretaría de Cultura anunció que la visión del pasado de ellos no era la que tenía Salmerón -primera señal de alarma para el futuro laboral, por cierto- y , además, el INEHRM envió otro comunicado -segunda señal de alarma- donde se disculpaba por las palabras de su aun director y otras palabras que pueden ver en el siguiente enlace.

La explicación…

Como dato adicional de esta historia, es menester señalar que Salmerón cerró sus redes sociales debido a la presión mediática a la cual se vio sometido. Esto solo duró un día, pues el historiador decidió redactar una carta de renuncia, de la cual comparto dos cuartillas para que las puedan leer:

Quisiera enunciar algunos puntos de esta carta, pues merece un análisis bastante más profundo:

  1. El Partido Acción Nacional nació en un momento muy convulso de la historia de la humanidad, donde hubo distintas posturas políticas que hoy en día son cuestionadas. Habría que recordarle al Señor Salmerón ya que él, como yo, estudió en la Facultad de Filosofía y Letras y sabe que los actos de otro tiempo no se juzgan con nuestra visión. Por ello, les proporciono el acceso al artículo que menciona de Rafael Barajas El Fisgón en este enlace. Por tanto, el primer argumento de Pedro es pueril y falaz, puesto que nada tiene que ver con su cuestionado acto; es un distractor y como tal, debe ser ignorado.
  2. Citar a su jefe Andrés Manuel López Obrador fue un intento desesperado de obtener el apoyo de su persona y autoridad. A su vez, mencionar el sinsentido enunciado de «moralmente derrotados» solo sirve para llenar espacio en su carta. Y obviamente no me detendré en su referencia a la Inquisición. Ahí solo demuestra su incapacidad como historiador y su enojo y frustración con la situación que vivió.
  3. Respecto a las redes sociales, no se debe dejar de señalar que tanto le molestaron las menciones en Twitter que lo cerró. Eso fue un acto más de cobardía que de otra cosa. Mencionaron en otro medio que cerró su Facebook, pero yo no lo pude presenciar en ese momento.
  4. La cita de ejemplos donde se utilizó la palabra VALIENTE no significan que sea válida su postura. ¿Por qué? Porque él era el titular de una institución, que está muy por encima de su persona, lo que lleva a uno de los puntos de este texto: sus opiniones personales debería habérselas guardado. Por cierto, ¿ya mencioné que utilizó su blog y de ahí lo difundió a través del portal de Facebook del INEHRM? Ignoro si eso viola alguna ley mexicana.
  5. Mencionar a los cristeros no ayudó en su caso. Recordemos que estas personas se rebelaron como consecuencia de las acciones de Plutarco Elías Calles y la Iglesia Católica de México. Nada justifica las matanzas de uno u otro bando. Y eso no hace que sean valientes unos u otros. Lo que hizo Pedro fue una falacia de falsa asociación y, si se puede agregar, una de falsa dicotomía.
  6. Yo, que reprobé su actitud, he estudiado durante varios años el tema de la Guerra Sucia y conozco nombres de los muertos y reprimidos por el Estado Mexicano. ¿Porque no comparto su pensamiento no puedo averiguar y conocer acerca de los movimientos sociales? Las falacias del Señor Salmerón son una constante en su carta y francamente solo muestran su pobre inteligencia emocional y su incapacidad de reconocer su error.

Para sorpresa de muchos-y de seguro de sus colaboradores- procedió a anunciar en sus redes sociales que realmente no había renunciado, sino que la carta la había puesto a disposición del Presidente. Aclaro en este espacio que hay dos cuartillas adicionales de la carta que no pude encontrar en imagen, pero que vienen resumidas en el siguiente recuadro.

¿Sólo la puso sobre la mesa?

¿El resultado? Que el 22 de septiembre del presente año fue designado como titular del INEHRM el Dr. Felipe Ávila, sustituyendo a Pedro Salmerón. Supongo que sí la vio en la mesa Andrés Manuel López Obrador y le decidió tomar la palabra.

Dr. Felipe Ávila, director del INEHRM

Aquí me es imperativo señalar que hubo muchos historiadores que se exaltaron con la renuncia de Pedro, al cual consideraron que se le estaba reprimiendo y censurando. De hecho, llegué a leer posturas donde se defendía la memoria histórica de la clase trabajadora (¿?) por encima de la memoria de la burguesía oligárquica (¿?) Estos posicionamientos me provocaron una inquietud intelectual porque me di cuenta que la concepción de la memoria es muy maniquea por parte de mis colegas, ya sea por su ideología política o por su incapacidad de razonar más allá de un momento de exaltación. Busqué una definición de memoria histórica que me permito compartirles a continuación:

La memoria histórica es un concepto historiográfico de desarrollo relativamente reciente, que puede atribuirse en su formulación más común a Pierre Nora, y que vendría a designar el esfuerzo consciente de los grupos humanos por entroncar con su pasado, sea éste real o imaginado, valorándolo y tratándolo con especial respeto. Ese esfuerzo consiente de los grupos humanos daría como resultado una memoria histórica colectiva, mientras que, podríamos hablar de otra memoria individual o particular propia de cada individuo. Realizado este planteamiento, no tendremos otro remedio que reconocer la existencia de tantas memorias como personas existen.

LA MEMORIA HISTÓRICA LA MEMORIA HISTÓRICA Pedro Luis Díaz Ruiz. Enlace: http://www.sociedadelainformacion.com/19/memoriahistorica.pdf

¿Qué implica ésto? Que no hay una sola memoria histórica, sino tantas como individuos y, por tanto, hay tantas versiones del pasado como humanos existen. Por ello es que se debe enfocar el estudio de los historiadores en el suceso y de cómo lo percibieron los protagonistas del mismo, así como en el cronotopo del hecho que analizamos. Para ejemplificar este último punto, el 28 de septiembre de este año el Semanario Proceso publicó una interesante entrevista a Elías Orozco Salazar, uno de los perpetradores del fallido secuestro de Eugenio Garza Sada, quien entre otras cosas mencionó lo siguiente:

El martes 17, al cumplirse 46 años del homicidio del empresario Eugenio Garza Sada, Pedro Salmerón, entonces director del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México, calificó de “jóvenes valientes” a los miembros de la Liga Comunista 23 de Septiembre que participaron en el intento de secuestro y subsecuente muerte del industrial. En medio de la controversia detonada por dichas declaraciones, el exguerrillero Elías Orozco Salazar, quien participó en aquellos hechos, agradece los señalamientos de Salmerón, “fue un acto sincero de reconocimiento”, pero reflexiona sobre el “suicidio” de su lucha armada: “Éramos jóvenes arrinconados ante tanta injusticia (…) Hoy el país debe elegir la reconciliación”.

Proceso. 28 de septiembre 2019. Enlace: https://www.proceso.com.mx/601387/fue-un-error-la-lucha-armada-pero-eramos-jovenes-arrinconados

Recomiendo ampliamente leer esa entrevista, donde el ex guerrillero menciona que no le pide perdón a la familia Garza Sada, por unas cuestiones que él CREE que hacía el empresario. ¿Es válida su postura? Sí, pero la dijo él, como protagonista, como un ex combatiente y que no tiene ningún puesto dentro del gobierno. Por último, si una memoria se ha rescatado ha sido la visión de los guerrilleros y reprimidos por el régimen presidencialista mexicano del siglo XX. Solo hace falta buscar en google bibliografía de la Guerra Sucia y podremos ver que el material disponible es bastante extenso. Y como último ejemplo: existe el Museo de Memoria Indómita que relata estos sucesos a manera de denuncia. No es perfecto, pero sirve para ilustrar el punto de que no hay una sola visión «burguesa o fascista» de la represión.

Silla dentro del Museo de Memoria Indómita. En lo personal y profesional, me parece IMPRESIONANTE esta parte del museo.

¿Qué nos deja esta situación como lección? En mi opinión, lo siguiente:

  1. Que Pedro Salmerón SIEMPRE se verá a sí mismo como un paladín de la historia y nunca reconocerá su error.
  2. Personas-historiadores como Luis Fernando Granados tienen todo el derecho a expresarse, pero que sigan utilizando términos como derecha fascista cada que algo/alguien los contradice o que va contra su forma de pensar resta mucho al debate. De hecho, no aporta algo significativo.
  3. Insisto: la libertad de expresión es un derecho constitucional y como ciudadano Pedro Salmerón debe expresar lo que quiera. Como titular del INEHRM… se debió moderar y no usar la institución para difundir su pensamiento.
  4. Por más cercano que seas al Presidente, si cometes una pifia monumental, ni él te buscará rescatar, a pesar de que diga de que eres más valioso como investigador que como funcionario.
  5. El tema de la Guerra Sucia/Terrorismo de Estado que se ejerció en México debe ser realizado por investigadores competentes y sin filiaciones políticas. ¿Por qué? Porque hay un inherente conflicto de interés al momento de realizar las investigaciones. Nada justifica el actuar del Estado Mexicano hacia los guerrilleros y las poblaciones que fueron reprimidas, así como tampoco justifica el matar a otras personas para obtener beneficios económicos. Es por esto que el hecho de que Salmerón fuera director del INEHRM y que esté tan inmiscuido en la mal llamada 4T solo permitió ver el punto de vista del gobierno, sin capacidad de debate con personas no afines al mismo.

Para dar más peso al último punto del listado anterior, quisiera citar un extracto de su libro Falsificadores de la Historia y otros Extremos:

«La historia, conciencia viva y conciencia colectiva, elemento de cohesión e identidad, poderoso refugio ante la adversidad, ha sido usada siempre con fines políticos muchas veces aviesos. La historia, que permite la comprensión del presente y la resolución de problemas, es también instrumento de opresión y manipulación
Cuando una camarilla, cuando los representantes de una clase social se adueñan del poder público en beneficio de los suyos construyen discursos ideológicos utilizando argumentos históricos que justifican su ejercicio del poder en contra de las mayorías despojándolos de esta característica fundamental de conciencia colectiva y presentándose como representantes de todo el pueblo de su mayoría, de los intereses generales o del bien común

Pedro Salmerón Sanginés. Los falsificadores de la historia y otros extremos. 2014
Pedro y Andrés.

Al final, una imagen dice más que mil palabras.

17 de septiembre de 1973. Eugenio Garza Sada es interceptado por guerrilleros de la Liga 23 de septiembre y resulta asesinado.[1]

Fuente: https://bit.ly/2NaN76N

Hay un periodo histórico de nuestro país que es desconocido por muchas personas; empero, la memoria histórica[2] es uno de los temas más recurrentes de nuestra parte, por ello es menester mencionarlo en este espacio. Este periodo es conocido como La Guerra Sucia y sucedió, es innegable y por más que se ha intentado suprimir, la colectividad la ha rescatado, junto con los incansables protagonistas y supervivientes de ella, llegando hasta nuestros días la suficiente información para reconstruir esta época y sus consecuencias.

No obstante, esto no implica que se deba realizar una idealización de ninguna de las partes enfrentadas, sino analizarse con criterio crítico y consciente de los sucesos que acontecieron. Por ello, es necesario rememorar uno de los actos emblemáticos de este conflicto, que fue el asesinato de Eugenio Garza Sada. Esta persona fue un empresario regiomontano y fundador del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey[3], además de dedicarse a diversas actividades de filantropía, sobre todo enfocadas en la educación y en seguir adelante con el proyecto universitario.

Durante la década de 1970 el ambiente en México se había tornado violento, debido a que el régimen se mostraba inflexible en la apertura democrática y en la constante represión a cualquier intento ya no se diga disidencia, sino de opinión contraria[4] Aunado a esto, los accesos al Congreso eran limitados, así como las gubernaturas, legislaturas locales o cualquier puesto de elección popular.[5]

Es por esto, que resulta un tanto complicado temporalizar esta guerra sucia como hecho concreto, aunque se ha llegado a cierto consenso entre los historiadores de marcar como inicio el año de 1954, con la problemática henriquista y el levantamiento armado de Rubén Jaramillo en Morelos. Hubo distintas organizaciones que se desarrollaron en este periodo, siendo una de las más relevantes la Liga Comunista 23 de septiembre[6], que era de origen urbano y que tuvo una operación clandestina y en distintos puntos del país. Su acto más emblemático es, sin lugar a dudas, el asesinato de Eugenio Garza.

Según se relata, la intención no era matarle, sino secuestrarle y pedir rescate por él.[7] Siendo una figura de gran envergadura, esto traería gran difusión al movimiento y un financiamiento necesitado para sus fines. El problema al analizar este evento es que no estaba exento de un contexto enrarecido, pues es muy conocida la enemistad de Garza Sada con el entonces titular del Ejecutivo, Luis Echeverría Álvarez[8], que tenía un característico doble rasero en cuanto a ideología: por un lado, apoyaba regímenes izquierdistas y pugnaba por encabezar el tercer mundo, pero, por otra parte, durante su gestión se endurecieron las condiciones de persecución a grupos disidentes o guerrilleros.

El asesinato se gestó el 17 de septiembre: el empresario salió en su coche acompañado de su guardaespaldas y de su chofer, quienes emprendieron el camino hacia una cita de negocios. En una esquina en las calles de Monterrey, la célula guerrillera bajó a intentar detenerlo y sacarlo de su coche, siendo defendido por su personal que lo acompañaba. En esta refriega, murieron dos guerrilleros y los tres tripulantes del automóvil, llegando la noticia con rapidez a los medios nacionales y, por ende, al gobierno. Aparentemente, la Dirección Federal de Seguridad- DFS-[9] tenía noticias de este plan para secuestrar al personaje[10], por lo que la indignación del Grupo Monterrey no se hizo esperar.

El día del funeral, el primer mandatario acudió al evento y el rechazo y repudio de los asistentes fue unánime, siendo duramente criticado por su pobre accionar al respecto, así como a la enemistad que tenían ambos y que solo provocó la ira de la población. Se menciona que, entre la gente, a Luis Echeverría se le acusó de ser no solo responsable de la muerte, sino autor intelectual de la misma por los problemas que tenían ambos y los enfrentamientos que sostuvieron.[11]

El asesinato de Garza Sada marcaría gran parte de la estrategia gubernamental para acabar con los movimientos guerrilleros, acentuando su brutalidad en su actuar y siendo virtualmente destrozadas en los años posteriores. El protagonismo de la DFS y la constante desaparición, tortura, ejecuciones extrajudiciales y represión de distintas personas explican gran parte del actuar del gobierno en este tiempo.[12] No obstante, estas organizaciones insurgentes no fueron destruidas en su totalidad, pues en 1994 una de ellas mostró que podían seguir operando e incluso, poner en jaque al gobierno en turno.

Admito que desconozco cuál es el estado ACTUAL de la disidencia en México, por lo que sería muy atrevido e irresponsable de mi parte decir que ya se ha acabado la Guerra Sucia. ¿Cuál es su opinión, historiadores?


[1] Escrito por Ricardo Rodríguez.

[2] Hernández, Carlos. «La memoria histórica y los derechos humanos suelen ser incómodos para el poder» en El Diario. [Consultado el 4 de septiembre de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2CqPjmO ]

[3] Eugenio Garza Sada. [Consultado el 4 de septiembre de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2wJsPIi ]

[4] Para mayor conocimiento del lector, puede remontarse esta represión hasta la campaña presidencial de José Vasconcelos en 1929-1930; el aparente fraude contra Juan Andrew (o Andreu) Almazán en 1940, aunado a la violencia desatada en las elecciones; la destrucción del movimiento henriquista tras la candidatura de Manuel Henríquez Guzmán en 1951-1952 y las subsecuentes inconformidades surgidas de los gremios laborales en la década de 1950 en el texto Nueva Historia General de México.

[5] Una de las excepciones que permitió el régimen de aquel entonces fue el gobierno de la ciudad de San Luis Potosí en 1958, a cargo del Dr. Salvador Nava. Pero, cuando intentó postularse a la gubernatura de su Estado, se le realizó un fraude y una represión que provocó varios muertos y heridos y la tortura del candidato civil e independiente.

[6]   Ramírez Cuevas, Jesús. “Liga Comunista 23 de septiembre. Historia del exterminio. En La Jornada.28 de marzo de 2004. México. [Consultado el 4 de septiembre de 2018. Disponible en https://bit.ly/2LWhfOQ ] El nombre de esta organización fue tomado por las acciones del guerrillero Arturo Gámiz el 23 de septiembre de 1965 en el Cuartel Madera, Chihuahua, donde atacaron la instalación castrense y fueron repelidos y exterminados. La versión novelada de este suceso se puede encontrar en Montemayor, Carlos. Primera reimpresión. Las Armas del Alba. México. De Bolsillo. 2014. 235 p.

[7] Becerril, Andrés. Excélsior en la Historia: Eugenio Garza Sada, el crimen que cimbró al país. En Excélsior. [Consultado el 3 de septiembre de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2Cd5ALF ]

[8] Proceso. El hombre detrás del crimen. [Consultado el 3 de septiembre de 2018. Disponible en https://bit.ly/2Cg6eIw ]

[9] La Dirección Federal de Seguridad –en adelante referida como DFS- se creó por órdenes del presidente Miguel Alemán Valdés en 1947 y desapareció en 1985, para convertirse junto la Dirección de Investigaciones Políticas y Sociales en el actual Centro de Investigaciones y Seguridad Nacional –en adelante Cisen-. “La Dirección Federal de Seguridad: un cuerpo de élite que trabajó en el filo del espionaje, el crimen y la represión”. En Proceso. México 18 de abril 1998. [Consultado el 4 de septiembre de 2018. Disponible en: http://bit.ly/2ure2lR ] De igual manera, se recomienda consultar la página del Cisen donde muestran sus antecedentes históricos. [Consultado el 4 de septiembre de 2018. Disponible en http://bit.ly/1zaw4AK ]

[10] Proceso. El hombre detrás… Óp. Cit.

[11] Reporte Índigo. El asesinato que cambió el destino de Monterrey. [Consultado el 3 de septiembre de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2PB56B7 ]

[12] Rodríguez Castañeda, Rafael. El policía: La guerra sucia no se olvida. México: Grijalbo. 146 p. Se recomienda leer este texto para ampliar el conocimiento de las funciones de la DFS, así como del papel de sus funcionarios en la violación de los derechos humanos en México y en el combate a la guerrilla.