Efemérides: 2 de abril de 1867. Toma de la Ciudad de Puebla por fuerzas republicanas al mando del General Porfirio Díaz

 

2 de abril de 1867

Toma de la Ciudad de Puebla por fuerzas republicanas al mando del General Porfirio Díaz
¿Qué nos pueden decir de este evento, historiadores?
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Contexto:

La intervención francesa llegaba a su punto agonizante en 1867, siendo derrotadas de manera constante las fuerzas galas que quedaban, así como los conservadores que aun buscaban mantener su proyecto imperial. Sin embargo, parecía que la suerte estaba echada en gran medida.
Empero, esto no quiso decir que estuvieran totalmente desarmadas las fuerzas imperiales, a pesar de que solo tenían en su poder las ciudades de Puebla, Querétaro y México. Resultaban focos de resistencia lo suficientemente fuertes para aguantar embates de los republicanos, por lo que al acercarse el Ejército de Oriente, al mando del General Porfirio Díaz, se tenían que tomar decisiones prontas para terminar rápidamente el conflicto.

La planeación

El 9 de marzo Díaz ubicó su cuartel general en las orillas de la ciudad poblana, donde se planeó cómo tomar por asalto la capital. Pero la situación no era tan fácil, pues el general Leonardo Márquez salió de la Ciudad de México hacia Puebla para enfrentar a los republicanos. Es por esta razón, que se plantearon cuatro escenarios:
  1.  Levantar el asedio de Puebla y retirarse al sur para evitar los daños producidos por un ataque conjunto de las fuerzas de Márquez y de los defensores de Puebla. Pero para ello debía abandonar los pocos elementos de artillería que había reunido con gran esfuerzo.
  2. Salir al encuentro de Márquez antes de que éste llegara a Puebla, pero con el inconveniente de poder ser atacado por fuerzas muy superiores a las suyas por el frente y la retaguardia.
  3.  Abandonar Puebla y marchar en ayuda de los sitiadores de Querétaro. Opción que implicaba los mismos riesgos que las dos primeras.
  4. Asaltar y tomar Puebla.

Al final, el 1 de abril se decidió por asaltar Puebla.

La toma

El ataque se enfocó principalmente en el Convento de El Carmen, pero esto resultó ser un distractor, pues Díaz ordenó a sus tropas que se colocaran sigilosamente en distintos puntos para lanzar un ataque sorpresa en la madrugada. Por ello, cuando el enemigo se enfocó en ese punto fuerte, los soldados republicanos empezaron a entrar por la ciudad en columnas, tomando totalmente desprevenidos a los defensores imperiales.

Al amanecer, la ciudad ya había caído en manos de los republicanos, sufriendo pocas pérdidas y capturando a 2000 prisioneros, terminando cualquier posibilidad del enemigo de lanzar un ataque para auxiliar al sitiado emperador.

Como última consecuencia, semanas después Díaz capturó la Ciudad de México sin disparar una sola bala.

-Hal Jordan.

Fuente:

Inehrm

 

Presidentes Enfermos

Datos que no conocías pero necesitas saber.

Los mandatarios que parecieron inquebrantables, en su momento padecieron males que a más de uno les costó la vida y a otros sus dolencias no sobrepasaron la investidura presidencial. En este breve recorrido clínico y mortuorio se conocerán parte de los males incurables de los presidentes de México del siglo XX.

Porfirio Díaz

Empecemos por el general Porfirio Díaz que, aunque estuvo 30 años ocupando la silla presidencial, al menos en el ocaso de su mandato padecía severos dolores de muelas, específicamente por una rota. Aunque en la actualidad es un padecimiento que puede arreglarse con una visita al dentista, para principios del siglo XX los problemas bucales eran más complicados de mitigar, tanto así que el longevo presidente sufrió todo tipo de dolencias en sus dientes. Tal parece indicar que todo se debía a la poca higiene vocal del general Díaz, ya que también presentaba llagas que para sanar era necesario aplicar Licor de Polo y ligeras cantidades de opio. Para el fin de su mandato y en medio de la Revolución Maderista, el presidente Díaz padecía sordera. Después del exilio radicó sus últimos años en París, donde ya desgastado por la edad, comenzó a padecer problemas arteriales que provocaron que perdiera movilidad motriz, quedando postrado cama hasta fallecer el 2 de julio de 1915.

Sucesores de Díaz

La muerte sorprendió a Francisco I. Madero a las afueras del Palacio de Lecumberri, víctima del golpe de estado en su contra enmarcado en la llamada Decena Trágica. Su autopsia reveló que el difunto de 39 años de edad padecía hipertensión arterial.

Sepelio De Francisco I. Madero
Sepelio De Francisco I. Madero

El sucesor de Madero – sin contar la brevísima presidencia de Pedro Lascuráin – el general jalisciense Victoriano Huerta padecía de un severo alcoholismo, vicio que no fue nada secreto para sus detractores. Posterior a su espuria presidencia Huerta fue exiliado, rondando por Jamaica, Gran Bretaña y Estados Unidos, donde prepararía otro golpe de estado esta vez financiado por los alemanes. Pese a sus planes imperialistas, fue preso en una cárcel de El Paso y posteriormente puesto en libertad por su mal estado físico. Iniciando el año de 1916 Victoriano Huerta fue sometido a una cirugía vesicular. Esa no fue la primera intervención quirúrgica que padeció el expresidente, sino la cuarta y además todas realizadas sin anestesia – al parecer tenía un miedo irracional a ser traicionado durante el proceso -. En ésta se le detectó una posible cirrosis tóxica. A partir de allí la

Tumba de Victoriano Huerta en El Paso, Texas

salud del general se deterioró, teniendo altibajos y recuperaciones leves, hasta que finalmente cayó en un coma para morir a los 65 años. El cuerpo de Huerta descansa en el cementerio de Evergreen en El Paso, siendo imposible su regreso a México no tanto por su deshonrosa actuación en la política nacional, sino por que sus restos pertenecen al estado de Texas.

 

 

 

Venustiano Carranza

El presidente Constitucionalista Venustiano Carranza al parecer fue un roble en cuanto a salud, solamente padeció en la adolescencia problemas de la vista. Su trágico fin ocurrió en una petimetre choza en el poblado de Tlaxcalantongo, bajo una lluvia de balas producidas por sus ex subordinados o acaecida por un supuesto suicidio.

 

Cadáver de Venustiano Carranza
Choza donde murió Carranza

 

 

 

 

 

 

Álvaro Obregón

Otro de los protagonistas de la Revolución Mexicana fue Álvaro Obregón, que había perdido un brazo en la Batalla de Celaya cuando disputaba la plaza contra fuerzas villistas. Supo reponerse de la tragedia y volverse uno de los hombres fuertes de la política revolucionaria. El diagnóstico a primera vista era su

Cortejo fúnebre de Álvaro Obregón

evidente carencia de brazo derecho, y una notable obesidad. Una vez reelecto para ocupar la presidencia de México entre 1928 a 1932 fue asesinado por un fanático religioso en el famoso restaurante de La Bombilla en la Ciudad de México. La autopsia señala 13 impactos en diferentes partes del cuerpo. 

 

 

Plutarco Elías Calles

El proclamado Jefe Máximo de la Revolución, Plutarco Elías Calles correría mejor suerte que sus antecesores al no morir acribillado, pero al presentarse la vejez comenzó a padecer una serie de

Plutarco Elías Calles visiblemente avejentado

problemas renales y biliares, que atendía en el extranjero y con médicos de confianza. La última cirugía fue en octubre de 1945, – tenía ya 68 años – siendo el hígado el órgano más afectado; una semana después, producto de esa intervención se presentó una hemorragia interna que le provocaría la muerte. 

 

 

 

 

 

Pascual Ortiz Rubio

Uno de sus notables – o nimios – subordinados en el periodo conocido como Maximato fue el licenciado

Pascual Ortiz Rubio recién salido del hospital

Pascual Ortiz Rubio, quien contendió por la presidencia respaldado por el Partido Nacional Revolucionario contra el ex rector de la Universidad Nacional José Vasconcelos. La elección estuvo repleta de irregularidades, dándole la victoria al candidato del PNR, quien en su toma de protesta realizada en el Palacio Nacional sufrió un atentado. El presidente Ortiz Rubio al salir de Palacio Nacional en un Cadillac recibió seis disparos, uno de ellos rozó por su mejilla derecha provocándole una herida facial de por vida. El hecho destruyó la carrera política y moral del recién electo Jefe de Estado, que padeció sicosis por el atentado. 

 

 

 

Lázaro Cárdenas

De Lázaro Cárdenas podría decirse que también tuvo salud de roble. Desde su inicio como mandatario conservó su costumbre provinciana de desayunar fruta, huevos y café después de nadar en una piscina de agua fría, así como montar a caballo y realizar largos recorridos a las comunidades más desprotegidas, viviendo 75 años hasta que fue víctima de cáncer en la sangre producido probablemente por un lunar melanoma ubicado en la comisura labial. 

 

Manuel Ávila Camacho

Don Manuel, obeso.

Manuel Ávila Camacho, el último militar en ocupar la presidencia, sobrevivió a un atentado dentro de Palacio Nacional. El atacante resultó ser un teniente militar religioso, y gracias a que el presidente usaba un chaleco antibalas el disparo no le lastimó en lo mínimo. Sobre Miguel Alemán tampoco hay muchos detalles respecto a su salud durante su presidencia y por suerte no sufrió atentados. Falleció a los 83 años víctima de un ataque al corazón.

Adolfo Ruiz Cortines

Adolfo el abuelito

Adolfo Ruiz Cortines es de los presidentes más longevos; tenía 63 años cuando ocupó el cargo el 1 de diciembre de 1952 y semanas después fue sometido a una apendicectomía de la que se recuperó satisfactoriamente. El estado de salud del presidente se mantuvo en secreto, siendo operado en el interior de su domicilio, probablemente para no alarmar a la opinión pública de un mandatario enfermo que apenas tomaba funciones. 

 

Adolfo López Mateos

Adolfo, guapo pero enfermizo

El carismático Adolfo López Mateos quien pasó gran parte de su sexenio en giras presidenciales, además de ser fumador activo padecía fuertes dolores de migraña que curaba con puñados de aspirinas. En noviembre de 1965, se le diagnosticaron siete aneurismas intracraneales. Pronto se le paralizó el párpado izquierdo y perdió la visión de ese ojo. Poco a poco empezó a perder movilidad de su cuerpo, hasta caer en coma en 1967, permaneciendo así dos años más hasta su muerte en 1969.

Gustavo Díaz Ordaz hace guardia de honor en la tumba de Manuel Ávila Camacho

  Es el expresidente que murió más prematuramente finalizando su mandato, por causas naturales evidentemente.

 

 

 

 

Gustavo Díaz Ordaz y sus sucesores

Gustavo Díaz Ordaz fue operado de un desprendimiento de retina del ojo derecho – supuestamente después de haber recibido una fuerte cachetada de Irma Serrano -. Tuvo asma bronquial y padeció cáncer de colon que terminó con su vida en julio de 1979. Su sucesor Luis Echeverría, continúa entre nosotros con la saludable edad de 99 años, únicamente con padecimientos renales e infecciones respiratorias que han sido controladas. José López Portillo, otro de los que durante su sexenio mantuvo su salud estable, padeció diabetes y hasta 1994 que sufrió un infarto cerebral dejándolo hemipléjico y falleciendo de una neumonía en el año 2004.

Sobre Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo no hay mucho que decir respecto a su salud, salvo el último que se sometió a una microcirugía en la rodilla derecha por jugar tenis con un atleta profesional. El primer presidente del nuevo milenio y primer panista, Vicente Fox llegó a padecer depresión durante su mandato, siendo todavía un secreto a voces su gran dependencia a tomar antidepresivos y al respaldo de su esposa Marta.

Este texto concluye con el humilde aporte de demostrar lo mortales que pueden ser los que parecen inmortales y sobre la importancia de cuidar la salud. Usemos todos cubrebocas.

Asterión

 

 

 

 

 

 

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Efemérides: 5 de febrero de 1917. Promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos

Contexto

México vivió una brutal guerra civil que se ha denominado «Revolución Mexicana» de 1910-1920, donde perecieron más de un millón de personas.  Esto trajo como consecuencia que la producción industrial, agrícola y minera se vinieran abajo por la extensión de la destrucción padecida en esa década. La facción encabezada por Venustiano Carranza y autoproclamada como Ejército Constitucionalista se alzó como la ganadora -temporal- del conflicto, delimitando en 1916 las pautas para reformar la Carta Magna de 1857.

Ejército Constituyente

 

Establecimiento del Congreso

Las reglas para la convocatoria se dieron a conocer el 19 de septiembre 1916, Venustiano Carranza en calidad de Primer Jefe del Ejército Constitucionalista y Encargado del Poder Ejecutivo de la República, modificó los artículos 4°, 5° y 6° del Plan de Guadalupe en 1914 para dar paso a la conformación de un Congreso Constituyente. El Congreso Constituyente se instaló el 1 de diciembre de 1916 en el Teatro Iturbide de la ciudad de Querétaro, con 219 diputados -de los cuales no todos sesionaron- elegidos después de un proceso electoral, para llevar a cabo los trabajos legislativos en torno al proyecto constitucional que Venustiano Carranza envío para su deliberación. Es importante mencionar y recordar que, como mencionamos anteriormente, en el proyecto del Encargado del Poder Ejecutivo no figuraba la pretensión de redactar otra Carta Magna, sino solo reformar el texto de la otrora Carta Magna vigente: la Constitución de 1857.

 

Promulgación y conclusiones

Empezaron las sesiones preparatorias el 20 de noviembre de 1916 y el 1 de diciembre, Venustiano Carranza dio un discurso para explicar la necesidad de reformas y su proyecto, iniciando los debates en torno a temas tan diversos como la tenencia de la tierra, libertad religiosa, educación, garantías individuales, etc. Tras muchas deliberaciones, el 31 de enero terminaron las labores del Congreso Constituyente y el 5 de febrero de 1917, el Encargado del Ejecutivo, Venustiano Carranza, promulgó la Constitución que rige a los Estados Unidos Mexicanos hasta el momento en que se publicó este texto.

Sin embargo, al día de hoy ha sufrido muchas modificaciones que la han enriquecido o le han permitido adaptarse a los cambios necesarios para México. Esto no es necesariamente malo, pero merece una crítica constructiva acerca de la legislación que tiene este país. Empero, regresarla a su formato original sería virtualmente eliminar cualquier atisbo de alcance social y de logros políticos, debido a que no contempla en el proyecto de origen cosas tan vitales como la igualdad jurídica de la mujer, derechos humanos o una apertura al exterior.

Carranza Congreso Constituyente

 

-Hal Jordan

Efemérides: 8 de enero de 1790. El Primer Presidente de EEUU, George Washington, da el primer informe al Congreso-State ot the Union-

Efemérides: 15 de enero de 1973. Richard Nixon suspende todas las acciones ofensivas de EEUU en Vietnam del Norte.

 

Fuentes

-Hal Jordan.

Si quieres leer otras efemérides, te recomendamos las entradas pasadas:

  1. Efemérides: 1 de enero de 1801. Conformación Oficial del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda

  2. Efemérides: 8 de enero de 1790

  3. Efemérides: 15 de enero de 1973

 

 

Benedicto López: Personaje clave en la creación de la Suprema Junta Nacional Americana

 

 

A veces creemos que los hechos históricos obedecen a decisiones y causas inconexas, pero no siempre es así. El hecho que se haya establecido la Suprema Junta Nacional Americana en Zitácuaro, obedeció a varias causas:

  1. Era un territorio cercano a Tlalpujahua, lugar de nacimiento y residencia de Ignacio Rayón y su familia
  2. Estar dentro del territorio “de influencia” del movimiento insurgente y
  3. Contaba con la fuerza militar necesaria para garantizar la seguridad de la misma. Y bien, esta última es la contribución de  Benedicto López.

Biografía             

José Benedicto López Tejeda nació en Tuxpan, Michoacán, el 15 de julio de 1775, desde muy pequeño se dedicó a las labores del campo en la Hacienda de Santa Anna, propiedad de la condesa de Miravalle, que se ubicaba cerca de Tuxpan y que su padre arrendaba. A los diecisiete años contrajo nupcias con una paisana originaria de Jungapeo; María Josefa Edubiges Gutièrrez, con quien tuvo seis hijos. En enero de 1800 Benedicto obtuvo en arrendamiento el rancho de Patámbaro, al oriente de Tuxpan. Mantuvo una reputación importante en su zona y, en 1802, conoció a Miguel Hidalgo durante una temporada que el Padre de la Patria vivió en su Hacienda de Jaripeo, misma que estaba ubicada entre Taximaroa, hoy Ciudad Hidalgo, y Tuxpan y en la que realizaba tertulias.

Sus negocios se vieron afectados por la ejecución de la Cédula de Consolidación de Vales Reales, expedida por la corona española el 24 de diciembre de 1804 y puesta en práctica en territorio novohispano del 6 de septiembre de 1805 al 4 de enero de 1809. Esta cédula era, en realidad, una expropiación de deudas al clero; no olvidemos que la Iglesia era, de facto,  el banco del virreinato, así que al tomar sus pasivos el gobierno, obligó a que se liquidaran esas deudas y la mayoría de los agricultores y aparceros se vieron obligados a pagarlas y los descapitalizó.

Las abdicaciones de Carlos IV y de Fernando VII en Bayona, la invasión a España por las tropas de Napoleón, la destitución del virrey José de Iturrigaray en 1808, la conspiración de Valladolid en 1809, y el edicto de excomunión contra Hidalgo, seguramente  fueron de su pleno conocimiento, pues los bandos y edictos eran leídos en los atrios de la parroquias y luego colocados a un lado de la puerta de cada Iglesia para conocimiento del público. Destacó, en estos hechos, la excomunión de Miguel Hidalgo. Motivado por estos eventos decidió alzarse con la causa insurgente.

Incorporación a la Independencia                

El 23 de octubre de 1810 se unió a Hidalgo en Maravatío, quien le dio el nombramiento de coronel y comandante de armas del cuartel subalterno de Zitácuaro, mismo que comprendía las localidades de Trojes, hacienda de Angangueo, Tuxpan, Jungapeo, Púcuaro, Ocurio, Milpillas y Zitácuaro. Conformó su pequeña guerrilla con los indios mazahuas y otomíes de los alrededores de aquella villa y con muchos otros conocidos de Tuxpan, Jungapeo y Taximaroa. Incursionó en la intendencia de México al lado de los jefes guerrilleros Juan Albarrán, Isidro Dávila y José María Oviedo, hasta que después de la derrota de los insurgentes en Aculco, decidió refugiarse en Zitácuaro y dominar la zona desde el punto de vista militar.

Ignacio López Rayón

El 26 de marzo de 1811, Ignacio López Rayón, enterado de la prisión de Allende e Hidalgo en Acatitas de Baján, partió de Saltillo, con el nombramiento de Comandante del Ejército Insurgente, buscando la institucionalización del movimiento al establecer una sede de gobierno al sur del virreinato. Pensó en la zona cercana a Tlalpujahua, su lugar de nacimiento, además por los contactos que allí tenía y porque era zona de alta influencia del Hidalgo y su movimiento. Con menos de cuatro mil hombres, mal armados y con escaso o ningún adiestramiento, decidió abrirse paso por el territorio realista, en una auténtica epopeya militar, de la cual se habla poco y que siguió el siguiente itinerario: Saltillo, Piñones, Las Ánimas, San Eustaquio, Pozo Hondo, Campo del Grillo, Zacatecas, Rancho del Maguey, Aguascalientes, Lagos (hoy de Moreno), La Piedad, Zamora, Tlazazalca, Zipimeo, Zacapu, Quiroga, Tzintzuntzan, Pátzcuaro, Tiripetío, Santa María, de nuevo Tiripetío, Acuitzio (hoy del Canje), Curucupaseo, Tuzantla, Laureles (hoy Benito Juárez) y Zitácuaro.

Instalación de la Suprema Junta Nacional Americana

En dicho trayecto tuvo sonadas victorias militares como la realizada contra el coronel realista José Manuel de Ochoa y la toma de Zacatecas el 15 de abril, derrotando al jefe militar de la plaza Juan Zambrano. En dicha ciudad trató de establecer una junta de gobierno, la que por inseguridad militar no se llevó a cabo. Es importante mencionar que para entonces había disminuido el ejército que dirigía a unos mil hombres. Al llegar a Tuzantla, se enteró que Benedicto López controlaba la reglón aledaña a Zitácuaro y eso lo animó a decidirse por dicha plaza para establecer el gobierno, bajo la institución de la Suprema Junta Nacional Americana.

Suprema Junta Nacional Americana

 

Benedicto alcanzó sonados triunfos contra las tropas del gobierno español, como en mayo de 1811 en que derrotó a Juan Bautista de la Torre, quien era reconocido como sanguinario, y en junio siguiente cuando, al derrotar a los realistas, hizo retirar la división que capitaneaba José Miguel de Emparan. El control que Benedicto López tenía de la región oriental de la intendencia cortó la comunicación entre Valladolid y México y proporcionó, como se ha mencionado, un territorio confiable para que el licenciado Ignacio Rayón, el militar José María Liceaga y el doctor teólogo José Sixto Berdusco establecieran el 19 de agosto de 1811 el primer gobierno formal de la insurgencia conocido como Junta de Zitácuaro. Fue Benedicto uno de los 13 individuos con mando de tropa que asistió a la instalación de dicho gobierno y obtuvo de este órgano colegiado el nombramiento de mariscal de campo.

Acciones en la independencia

Su área de acción abarcaba desde Taximaroa hasta Ixtlahuaca y desde Maravatío hasta Pungarabato (hoy ciudad Altamirano, Guerrero). En agosto de 1812 derrotó a unas tropas del ejército virreinal en Tilostoc (hoy Villa de Allende) y Malacatepec (hoy Donato Guerra) y en diciembre del año siguiente peleó al lado de José María Morelos cuando quiso éste tomar Valladolid (hoy Morelia). Ciriaco del Llano, comandante realista de la zona, se daba cuenta del control que este guerrillero tenía sobre la zona. Incluso, le pidió permiso a Calleja de diezmar las poblaciones que eran la base del sustento material y militar de López, sin lograrlo.

Félix María Calleja

Una de las acciones destacadas de nuestro personaje fue la de sostener los trabajos de fortificación del Cerro de Cóporo, en Jungapeo, apoyando las fuerzas de Nicolás Bravo que se establecieron en dicho lugar. En este período que llega hasta el 1 de septiembre de 1817, tuvo varios éxitos militares, derrotando varias veces al mayor realista Pío María Ruiz. El 1 de septiembre dicha fortificación fue atacada por el coronel realista Ignacio Mora quien fue derrotado por las fuerzas de Bravo y López. Posteriormente, se relevó a Ignacio Mora y el coronel Márquez Donayo puso sitio al cerro. Benedicto López pudo burlar el cerco con el objetivo de conseguir víveres para los sitiados.

Su última época como guerrillero coincidió con la llegada de Xavier Mina, la resistencia de Vicente Guerrero en el Sur y la creación en las cercanías de Zacapu del Gobierno Provisional Mexicano de las Provincias del Poniente, mejor conocido como Junta de Jaujilla, a cuya autoridad se plegó. Dicha junta fue un intento por continuar la formación de gobierno, después del Congreso de Chilpancingo. Se instauró el 20 de marzo de 1817. Ignacio Rayón la desconoció, lo que le valió la persecución y apresamiento por parte de Nicolás Bravo.

 

Fusilamiento y reconocimiento

El 29 de noviembre de este ultimo año, a su paso por el rancho del Agostadero, fue hecho prisionero por el cabo del regimiento Joaquín Arias y luego se le trasladó a Zitácuaro donde permaneció durante un mes en prisión. A las 10 de la mañana del 30 de diciembre de 1817, Benedicto López fue fusilado en un paredón de aquella villa donde por primera vez se vio representada la soberanía del pueblo mexicano. Después de muerto, fue arrastrado a la cola de los caballos por una calle que hoy lleva su nombre (dicha calle la crucé diariamente para ir al colegio donde estudié primaria, sin saber quien era el personaje) y posteriormente, un verdugo descuartizó su cuerpo para que sirviera de escarmiento a todos los pueblos rebeldes. Algunas partes de su cuerpo mutilado fueron sepultadas en el atrio de la parroquia de Tuxpan en enero de 1818. El Soberano Congreso Mexicano tuvo a bien expedir el decreto número 131 de fecha 11 de septiembre de 1823, que declaró a Benedicto López “Benemérito de la Patria” y su viuda e hijos se hicieron acreedores a la pensión del gobierno.

Soberano Congreso Mexicano

Ciudad de México, 1 de enero de 2021

Dr. Mariano García Martínez

Bibliografía:

  • Guzmán Pérez, Moisés, La Suprema Junta Nacional Americana y la Independencia. Morelia, Secretaría de Cultura delGobierno del Estado de Michoacán, 2011.
  • Herrejón Peredo, Carlos, La Independencia según Ignacio Rayón, Ignacio Rayón y otros. México, SEP. Col. Cien de México, 1985.

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Yuri Knórozov, el ruso que descifró los misterios mayas

¿Qué relación hay entre la República Mexicana y Rusia? La diplomacia entre ambos países es cordial desde 1890 y, aunque durante el siglo XX hubo algunos desacuerdos, ha existido más cooperación mutua que diferencias. Desde ser el primer país en el continente americano que reconociera a la Unión Soviética hasta que el representante oficial de Lenin visitara tierras mexicanas para la toma de posesión del gobernador socialista Felipe Carrillo Puerto, la relación bilateral ha marchado por buen camino pese a la enorme distancia que separa a ambos países.

Uno de los hitos más representativos de esa colaboración perpetua es la siguiente: ¿Sabías que un ruso etnólogo fue el encargado de descifrar el misterio de la escritura maya, siendo todo un acontecimiento científico del siglo XX? Y lo más sorprendente, ¡lo hizo sin conocer México ni Centroamérica! ¿Cómo lo hizo? Hay toda una historia detrás de ello.

Привет, я Юрий Кнурозов

Como ratón de biblioteca

Desde el siglo XIX, los jeroglíficos mayas fueron un enigma para estudiosos de esta cultura precolombina. Pese a que varios investigadores lograron tener acercamientos en el desciframiento de los numerales y el calendario maya, no hubo un consenso científico que demostrara del todo el significado de los signos.

Yuri Knórozov fue un lingüista, etnólogo e historiador que nació en 1922 y gran parte de su vida se desarrolló durante el auge y ocaso de la Unión Soviética. Muy joven participó en la Segunda Guerra Mundial y después se volvió un académico prominente en el área de la lingüística y etnología. En su infancia mostró ser muy brillante; era aficionado de la lectura, tocaba violín y poseía una imaginación que le permitía dibujar animales imaginarios. Sus padres promovieron su inteligencia al enseñarle a escribir con las dos manos. En el núcleo familiar era el hijo menor y creció en la provincia de la antigua Unión Soviética  que hoy conforma Ucrania.

Tan guapo

En la mayoría de las fotografías como adulto, posa con un perfil serio poco amigable y que simula carecer de sentimientos. Pero en realidad poseía un gran sentido del humor, adoraba a los gatos y sobre México se refería así: “En mi corazón siempre seré mexicano”, frase que dijo al recibir la más alta condecoración que el gobierno entrega a un extranjero; la Orden del Águila Azteca.

Su génesis profesional se remonta cuando intentó ingresar a la Facultad de Medicina aunque posteriormente estudia la carrera de Historia en la Universidad de Járkov. Sin embargo, dejó sus estudios inconclusos cuando comenzó la Segunda Guerra, a la que se enlistó a los 19, estando activo durante cuatro años en el ejército.

Sobre su participación durante la guerra hay versiones confusas. Una es que debido a que era un recluta enfermizo, ejerció la docencia dentro del ejército ruso y se dedicó a cavar trincheras, por lo que no estuvo al frente del campo de batalla. Otra versión señala que fue miembro del batallón 580 de la artillería pesada, siendo de los primeros soldados soviéticos en entrar a la ciudad de Berlín cuando se producía su caída en mayo de 1945. Sea cual sea la versión real de su participación, fue durante su periodo como recluta que tendría el primer acercamiento con la cultura maya.

Una vez finalizada la guerra, Knórozov abandona el estudio de la historia  y se dedica a estudiar etnografía en la Universidad de Moscú, allí se especializa en egiptología, lenguas antiguas y chamanismo oriental.

¿Cómo fue que desde un escritorio, atrapado en la Unión Soviética en el contexto de la Guerra Fría logró descifrar los códices sin conocerlos directamente? Empecemos por conocer como fue que conoció los jeroglíficos mayas.

Inicios del estudio de los jeroglíficos

Estudioso

Durante el avance soviético a la capital de Berlín, antes de la rendición del ejército alemán, la ciudad se encontraba en un caos generalizado, con algunos edificios en llamas y confusión por doquier. La Biblioteca Nacional tenía fuego en su interior. Según se creía, Yuri Knórozov entraría al edificio para rescatar los dos únicos ejemplares que tuvo a su alcance. Uno era la icónica obra de fray Diego de Landa, la Relación de las cosas de Yucatán y el otro una edición facsimilar de Los Códices Mayas. Ambos libros los guardó como botín de guerra para luego regresar al combate. Esta fue una primera versión del encuentro de dos mundos – el de Knórozov y el de los mayas- , pero años después él mismo desmentiría el suceso: “Es una leyenda. No hubo ningún incendio. Las autoridades alemanas prepararon la biblioteca para su evacuación y para llevarla, supuestamente, a los Alpes, en Austria. Los libros colocados en cajas estaban en medio de la calle. Entonces escogí dos.”

El interés profundo de Knórozov por el estudio de los jeroglíficos nació mientras recolectaba bibliografía para un ensayo, y dentro de esa búsqueda encontró un artículo científico que llamó su atención. Se trata de “El desciframiento de las escrituras mayas, ¿un problema insoluble?” De Paul Schellhas, un investigador alemán de la cultura maya. En este texto se mostraba a manera de conclusión el enorme reto que implicaba descifrar los códices mayas, pero el autor logró ubicar gráficamente a los dioses y deidades. Tal artículo resultó para Knórozov un reto importante, por lo que decidió abandonar sus proyectos egipcios y adentrarse enteramente al estudio de la escritura maya.

En un primer momento colegas y docentes de la Universidad de Moscú desestimaron el nuevo proyecto de Knórozov, creyendo irrealizable que en su calidad de extranjero, sin conocer la región del sur de México y ni siquiera hablar español lograría entender los códices. Únicamente recibió el apoyo de su maestro el arqueólogo Serguéi Tókarev.

 

Abocándose a la lectura

La travesía del ahora etnólogo mayista tardaría una década, y se dedicaría no solo a descifrar los códices, sino también en adentrarse en la vida y obra de fray Diego de Landa, quien pasó a la historia como el fraile que quemó valiosos códices y objetos de culto para los mayas por considerarlo herejías y encargado de evangelizar a la fuerza a los indígenas. Knórozov le daría la vuelta a la polémica de De Landa, ya que argumentaría que lo que hizo fue bajo la presión de sus superiores y de los conquistadores que tenían interés económicos en la región. Fue así que después se dedicó a reconstruir la historia de los mayas en su emblemática obra Relación de las Cosas de Yucatán.

El trabajo de Knórozov como lingüista no solo se dedicó a estudiar los signos, sino que fue más allá al aprender español y conocer la historia de la cultura maya. Quizá lo más sorprendente de esta tarea lingüística fue el hecho de que Knórozov no conocía a México, ni había visto a los documentos en vivo ni las inscripciones y no lo hizo hasta el final de su vida, casi 40 años después de haber descifrado los códices.

Por obvias cuestiones políticas del bloque soviético y el contexto de la Guerra Fría, Knórozov no logró tener permiso para salir de su país a estudiar físicamente los códices. Solo en una ocasión tuvo la oportunidad para impartir una conferencia maya en Copenhague. Pese a la gran distancia e incomunicación con el mundo occidental, para nuestro lingüista no hubo impedimento para estudiar y resolver el lenguaje maya. En una entrevista Knórozov declaró: «Yo soy un científico de despacho. Para trabajar con los textos no es necesario retozar sobre las pirámides” Toda la información impresa en facsímiles los recibió desde París, Madrid y la ciudad alemana Dresden.

El método Knorozov

La gran diferencia con los otros científicos que trataron de interpretar los signos mayas es que eran arqueólogos y trataban de dar una equivalencia de los signos mayas con el alfabeto. Cosa que inmediatamente desechó Knórozov, pues en su calidad de lingüista sabía que cada signo tenía un valor vocal diferente, siendo un sistema silábico. Fue así que realizó un sistema estructural para identificar la frecuencia con la que se repetía un signo dentro de un texto, llegando a existir hasta 355 tipos distribuidos entre fonéticos y morfémico-silábicos. Knórozov llegó a declarar confiado que cualquier código y sistema elaborado por un ser humano podría ser resuelto por otro humano, por lo que nunca desistió de su labor.

¿Es porque soy soviético?

Todo un bohemio

Pese a sus grandes avances en el terreno de los estudios mayas, el gran lingüista fue menospreciado por diversos comités académicos occidentales. En 1950, el también mayista británico Eric Thompson, principal referente de los estudiosos del tema, publicó su obra Escritura jeroglífica maya: una introducción, en la que negaba el fonetismo de los mayas. Dos años después,  Knórozov refutaría esa teoría en su ensayo: “La escritura antigua en América Central”, el cual fue publicado en una revista de la URSS. Su aporte fue cuestionado y poco tomado en cuenta, sobre todo por provenir de las cúpulas científicas soviéticas cuando la fobia comunista estaba al por mayor. Una de las tantas críticas que recibió es ser declarado un propagador marxista y farsante. Pese a los ataques, Knórozov nunca desistió y continuó enviando a congresos europeos sus avances de sus estudios mayas.

Fue hasta 1970 que por fin alcanzaría el reconocimiento merecido, siendo su método de descifrado aceptado y aplicado por todos los mayistas, llegando a ser considerado como un gran progreso científico del siglo XX. Sus estudios sirvieron como base para realizar nuevas excavaciones arqueológicas y describir la historia de la Zona de Palenque en Chiapas, solo por mencionar un ejemplo de lo importante que fue su método de traducción. Sus investigaciones tuvieron gran relevancia en la Unión Soviética, promoviendo que muchos estudiantes y nuevas generaciones se interesaran sobre el tema.

¡Por fin pudo conocer a los mayas!

Turisteando

Ante la disolución de la Unión Soviética, tuvo la oportunidad de salir en el año de 1990. Primero visitaría Guatemala y conocería las zonas arqueológicas de Tikal y Uaxacatán, recibiendo distinciones oficiales por parte del gobierno guatemalteco. Tikal fue uno de los centros ceremoniales más importantes de los mayas y, una vez allí, Knórozov quedaría contemplativo ante la inmensidad de la zona. En 1994 por fin conocería México, visitando los sitios arqueológicos más importantes: Palenque, Bonampak, Teotihuacán entre otros. A partir de la década de los 90 las visitas a nuestro país fueron muy frecuentes y, un año después, en 1995 sería condecorado con la Orden Mexicana del Águila Azteca, por sus enormes aportaciones al estudio de la cultura maya. Tristemente solo cuatro años más tarde, moriría en San Petesburgo a los 79 años, lugar desde donde un escritorio descifró el gran misterio maya que perduró más de cinco siglos sin resolver.

Asterión

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Fidencio, el milagroso

Estamos tirando mitos históricos…para imponer otros nuevos


Hasta hace 30 o 40 años los académicos en las universidades debatían a puerta cerrada sobre algún tema de importancia, se discutían las novedades académicas y se refutaban otras más. Para el público en general esta información era casi inaccesible, solo unos pocos – los más informados- sabían qué revistas o periódicos comprar para leer sobre algún tema de interés. Todo lo que la gente sabía sobre materias como la Historia era gracias a la SEP, el gobierno y los medios de comunicación controlados por el anterior, si bien no podemos decir que la población vivía en la ignorancia total, sí había cierto rezago o marginación de conocimiento. 

Como es costumbre de políticos y gobiernos, lo que se le enseñaba a los jóvenes en las escuelas estaba ampliamente manipulado, recortado o ignorado en beneficio de los intereses del momento, esto propició la creación de los denominados «mitos históricos» ;leyendas impulsadas por la historia oficial que lejos de contar los hechos verídicos subrayaban o creaban nuevos discursos a favor de algún personaje o hecho histórico.

Los más evidentes son ampliamente conocidos, la aureola de misticismo que rodeó a figuras como Benito Juárez, Lázaro Cárdenas o Francisco Madero y que prácticamente los elevó a la categoría de semidioses alteró la forma de ver y percibir la Historia para el mexicano común.

La Historia oficial -evidentemente con fines políticos- se encargó de construir un discurso histórico novelesco con personajes buenos y malos, mientras que figuras como las antes mencionadas eran elevadas a héroes nacionales otros nombres menos afortunados fueron inscritos en el bando de los villanos; Santa Anna, Hernán Cortes y Porfirio Díaz son solo algunos de los desdichados individuos que hasta hace poco ostentaron la categoría de enemigos de la nación. 

Santa Anna el «villano»



Durante muchos años la situación se mantuvo prácticamente igual para la Historia popular, el discurso de héroes y villanos permaneció inamovible del imaginario común, sin embargo muy pronto esto empezó a cambiar. 

El año 2000 marcó una era de desajustes y reordenamiento político, el fin de la hegemonía política del PRI, la llegada de la globalización y las nuevas tecnologías dieron como resultado una libertad académica y de expresión sin precedentes, si bien el discurso oficial no cambio mucho, la llegada de las redes sociales y el internet a manos de la población significó un profundo cambio en la manera de percibir y difundir la Historia.


En los años posteriores este hecho aumento cada vez mas, primero las páginas Web y luego sitios como Facebook y YouTube se encargaron de estudiar, debatir y criticar la postura oficialista, es entonces cuando surge una nueva ola de estudio histórico que se caracteriza por el rechazo al discurso oficialista del gobierno y por consiguiente a todo lo que se enseñaba hasta el momento.

Sin embargo, este suceso trajo consigo consecuencias tanto positivas como negativas, por una parte «el bando de los villanos» fue rescatado, una nueva fascinación por el estudio de personajes como Porfirio Díaz y Maximiliano de Habsburgo destruyó la mayoría de los mitos existentes alrededor de estos personajes; no obstante, en vez de centrarse en un estudio objetivo y libre de extremos, los antiguos villanos fueron elevados a héroes casi o más intocables que los «héroes» anteriores.

La situación se revirtió, Juárez paso a ser un ser odiado, casi repudiado, mientras que Maximiliano fue enaltecido como un individuo inocente, con intereses puramente benéficos a favor de México que lo hacen ver cómo un «benefactor desinteresado» digno de protagonizar una película de Disney.

Este nuevo discurso pecó de radicalismos casi al nivel de la historia oficial, se crearon nuevos grupos que más que estudiosos y seguidores de un personaje histórico se asemejan a fanáticos sin razonamiento.

Discurso de «Héroe y Villano»



Una situación es en particular interesante: la de Maximiliano y Benito Juárez. La «nueva ola» de revisionismo histórico trajo consigo una marcada corriente de imperialismo, figuras como Iturbide y Maximiliano empezaron a sobresalir de gran manera, ganando mucha popularidad y seguidores.

Esta nueva ola marca en sus inicios la reversión y eliminación de los mitos populares anteriores, se centra en desarmar el discurso construido alrededor de Maximiliano, atacando puntos que lo pintan como «invasor» o «ingenuo», sin embargo la «reversión de discurso» no solo se nota en la figura de Maximiliano, Benito Juárez también sufre este revisionismo.

En primer lugar se desmienten ciertos mitos sobre él, por ejemplo sus supuestas buenas intenciones, su «desinterés» por el beneficio personal o el esconder ciertas cualidades como su evidente búsqueda de permanecer en el poder. En una segunda fase se subrayan las cualidades positivas de Maximiliano, se habla sobre su liberalismo, las reformas hechas en su gobierno o que intento hacer, en contra parte, se demuestran más puntos negativos sobre Juárez y se realizan comparaciones entre ambos personajes.

Finalmente llega una tercera etapa aún más radical, se aclama a Maximiliano como un héroe innegable, se hunde la figura de Juárez hasta la denominación de villano y finalmente se consigue un discurso parecido al original, en pocas palabras, se cae de un extremo al otro.

Este es el punto central del tema pues se elimina un mito para implantar uno nuevo, el conocimiento popular cambia, pero abandona el discurso oficialista para caer en uno nuevo igual de novelesco e imparcial, los papeles se alteran más en esencia sigue siendo la misma novela del «bueno y el malo».



Ciertamente un motivo de ello es que la gente está acostumbrada a percibir la Historia como un cuento de buenos y malos, por otra parte la sociedad en general también está involucrada pues tiende a observar bipolarmente al mundo.

Finalmente podemos decir desde un punto de vista general que es entendible el porqué muchas personas tienden a caer en extremos, es también comprensible el porqué debido a ello muchos mitos son sustituidos por otros tras su desaparición.

Como historiadores sabemos que si bien no es posible estudiar un tema con total objetividad si es nuestro deber intentar ser lo más neutral posible, sin caer en hipérboles o radicalismos. Al final sucesos como estos son muestra de una sociedad que evoluciona, que está cada vez mas interesada en conocer la Historia y su pasado por lo que es nuestro deber esforzarnos por desaparecer las leyendas, héroes y villanos de novela que por mucho tiempo han inundado al conocimiento popular.

Empecemos a ver la Historia como lo que es, un objeto de estudio que debe estar libre de prejuicios, fanatismos o partidismos para que finalmente podamos eliminar un mito… Sin crear otro nuevo.

-Zarco

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¿Cuántos hombres se necesitan para defender a Francia? El mito de la cobardía francesa.

Tulipomanía la enfermedad Holandesa que infectó a México.

La Fortaleza de San Juan de Ulúa, el primer bastión mexicano

 

La estatua de Winston Churchill

Y otros monumentos que pueden o no ser tirados.

Este año 2020 ha sido convulso en el mundo. La pandemia de Covid-19 fuera de control en varios países, crisis económica, sanitaria y social. Uno de los detonantes de esto último fue el asesinato de una persona llamada George Floyd a manos de un policía norteamericano, desatando protestas multitudinarias que se han salido de control y han provocado diversos problemas en EEUU, siendo el principal de ellos que sigue la tensión entre personas de distintos orígenes en el vecino del norte.

Sin embargo, la multitud decidió en varias ciudades del mundo destruir algunos monumentos por sus pasados turbios o por medio de juicios de valor de dudoso rigor y de una fuerte tendencia anacrónica. ¿Pero por qué tumbar un monumento? Bueno, la respuesta a esto son diversas razones que quisiera comentar a grandes rasgos.

 

Según la RAE un monumento es:

1. m. Obra pública y patente, en memoria de alguien o de algo.

2. m. Construcción que posee valor artístico, arqueológico, histórico, etc.

3. m. Objeto o documento de gran valor para la historia, o para la averiguación de cualquier hecho.

4. m. Obra científica, artística o literaria, memorable por su mérito excepcional.

5. m. sepulcro (‖ obra para dar sepultura a un cadáver).

6. m. Rel. En una iglesia católica, altar muy adornado en el que se coloca el arca eucarística el día de Jueves Santo.

7. m. coloq. Persona bien proporcionada físicamente y de belleza llamativa.

monumento nacional

1. m. Obra o edificio que por su importancia histórica o artística toma bajo su protección el Estado.

monumento natural

1. m. Espacio natural constituido por formaciones geológicasyacimientos paleontológicos y otros elementos dela geaquepor su singularidadimportancia o bellezaes objeto de protección legal para garantizar suconservación.

Dicho eso, en EEUU hay o hubo varios de estos que son controversiales, por ser de personajes del Bando Confederado de la Guerra de Secesión de dicho país. El lado sureño decidió establecer algunos de estos para recordar su Causa Perdida (Lost Cause en inglés), que es una forma de negar que la separación de los estados esclavistas fue para preservar dicha institución. Y también se han erigido grandes obras para honrar a generales de dicho conflicto, aunque hayan sido derrotados. ¿Es esto apropiado o correcto para entender el pasado? No realmente.

Si bien yo estoy consciente que la historia es un relato en constante construcción, tampoco estoy para apoyar visiones supremacistas de un tipo de persona sobre otra. Dicho eso, los monumentos confederados son para recordarles a la población afrodescendiente que son inferiores a los caucásicos y eso, me parece reprobable. Con el establecimiento de las leyes Jim Carrow, esta situación de dominio se mantuvo de facto y de jure. Sin embargo, creo que merece la pena establecer una pregunta: ¿se vale quitar todos los monumentos? Habría que analizar sus intenciones y su mensaje. Pongamos de ejemplo la estatua de Robert E. Lee en Richmond, Virginia.

Robert E. Lee, vandalizado.

Sin duda el General Lee fue un excelente militar, que defendió una causa que hoy en día no podemos justificar, pero en su mente, era lo correcto. Puso sus servicios a su Estado natal de Virginia antes que a su país-cosa que lo conflictuó- y encabezó los ejércitos de la Confederación, pero esto trajo consigo defender la esclavitud -situación con la que puede o no haber estado de acuerdo- Sin embargo, después se volvió el presidente de la Universidad de Washington que luego se volvió Washington & Lee en Virginia, donde según las crónicas y la propia universidad, estableció pautas que llevaron a que se volviera una universidad de excelencia. Pero queda el problema de la esclavitud, ¿cierto? Y bueno, como pueden apreciar en la imagen, está la bandera confederada, que se considera un símbolo de racismo. ¿Pero no acaso podemos apreciar al hombre sin ese foco de odio o de excesivas alabanzas? Era un ser humano y, como tal tuvo aciertos y errores.

Cuerpo de Robert E. Lee en la Universidad

Al final de la Guerra Civil no tenía ciudadanía estadounidense y ésta se perdió durante muchos años, hasta el año de 1970 cuando fue encontrada en los archivos gubernamentales. Aparentemente fue perdida adrede desde 1865. Para 1975, el presidente Gerald Ford extendió el perdón y la ciudadanía restaurada de manera póstume al personaje sureño. ¿Esto no permite que haya un perdón generalizado a sus actos? ¿Hasta qué punto se le debe seguir juzgando?

 

 

Este mismo razonamiento podemos aplicar a Winston Churchill. Durante un tiempo se ha puesto de moda juzgarlo de genocida y me parece que es una percepción  errónea. En 1943 se desató una hambruna en Bengala en medio de la Segunda Guerra Mundial. Sin duda alguna, las políticas de guerra de Churchill agravaron el asunto, porque o eran completamente ignorantes del asunto-que es una línea historiográfica que me parece dudosa-  o mataron deliberadamente de hambre a la población su visión colonialista -que me parece un tanto victimista-; o, no aliviaron la hambruna porque privilegiaron el esfuerzo bélico.

Churchill

Según las fuentes, se realizó una política de tierra rasada y se decomisaron grandes cantidades de comida, debido a la amenaza japonesa sobre la colonia india. El resultado fue la muerte de hambre de más de 3 millones de personas que se pudo -o no- haber evitado. La prioridad del gobierno británico fue el esfuerzo de guerra que requería grandes cantidades de alimentos y recursos, lo cual no excusa su incompetencia. ¿Esto hace a Churchill un genocida? No realmente, porque no se hizo para castigar a una zona, como lo hizo Stalin con los ucranianos. De lo que sí se le podría catalogar es ser un irresponsable a la hora de administrar el imperio, sin duda alguna. Porque no solo velaba por los ingleses, sino todos los súbditos del rey. Pero no me corresponde juzgarlo con mi visión actual, sino  señalar sus falencias. ¿Esto hace que deba derrumbar su estatua? La respuesta a esta cuestión es sencilla:

NO

Porque el hombre representa un momento importante para Inglaterra y el mundo Occidental: en una crisis sin precedentes y desesperanza generalizada, mantuvo firme a sus gobernados. Obvio, fue un ser humano con todos los defectos del mundo, pero en el momento de la verdad, se convirtió en el símbolo de la lucha inglesa y contuvo a una maquinaria de guerra que parecía en esos momentos imparable. Si seguimos juzgando a todos los personajes con nuestros criterios actuales, al final nos quedaremos con quien se acomode a nuestro gusto. Y ojo,  si bien el señor era un hombre que creía en la supremacía caucásica protestante, también es cierto que no estableció exterminios masivos basándose en esto. Según la International Churchill Society sí se expresó de manera brutal acerca de los indios, pero sus principales biógrafos establecen que era un tipo de un pésimo humor y carácter, pero que se arrepentía de lo que decía y actuaba de manera contraria. ¿Ven por qué debemos entender que los personajes históricos son humanos?

Churchill viéndote llorar por decirle racista

Por último en este aspecto, hay que recordar algo de la historia: no es una búsqueda de LA VERDAD, sino una constante interpretación de fuentes. Para personas de la India -que siguen queriendo vivir con un complejo de la colonia tal vez un poco más justificado que el de los victimistas latinoamericanos- Churchill es un monstruo... Para otras personas en el mundo, es un héroe. Para mí: es un personaje interesante y complejo que merece su estatua porque hizo algo correcto en el momento más oportuno del mundo. A diferencia de Robert E. Lee que puede no merecer una estatua, Churchill terminó defendiendo algo que muchos juran defender y solo atropellan: libertad, democracia y un ataque frontal al fascismo.

Y si bien las expresiones de Churchill son infortunadas, ha habido personajes que admiran algunos como Marx o Guevara que tuvieron análisis o comentarios tan o más reprobables que las de Winston, pero de ellos no se cuestiona siquiera poner o quitar una estatua. Por ello los invito a reflexionar acerca de lo que queremos hacer como sociedad respecto a las estatuas y monumentos. ¿Debemos quitarlas porque no nos agradan los personajes o solo porque nos creemos con la estatura moral de ser mejores que personas que veían la realidad de otra forma?

Marx y su legado

 

-Hal Jordan.

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¿España debe pedir perdón por la Conquista?

¿Qué es una fuente histórica?

1917: Una película histórica NO INCLUYENTE

Fuentes:

  1. https://my.wlu.edu/presidents-office/about-the-presidents-office/history-and-governance/past-presidents/robert-e-lee
  2. https://www.archives.gov/publications/prologue/2005/spring/piece-lee
  3. https://www.atlasobscura.com/articles/indian-food-writing
  4. https://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/01/150124_reino_unido_cinco_principales_controversias_winston_churchill_lv
  5. https://www.theguardian.com/world/2019/mar/29/winston-churchill-policies-contributed-to-1943-bengal-famine-study

Leading Churchill Myths

Fidencio, el milagroso

México posee una enorme efervescencia religiosa; cerca de un 80% de mexicanos practican el catolicismo. Además, no es extraño que los creyentes, antes de católicos, existan los que se declaran primariamente guadalupanos o fieles seguidores de las enormes figuras de resina del apóstol San Judas Tadeo. La República Mexicana es gran devota de las vírgenes, santos y personajes milagrosos que aparecen en sueños, milagros y tortillas. Entre tanta divergencia, hay un ser maravilloso, sobrenatural, y prodigioso que hoy en día, continúa siendo un misterio, un desconocido para la Iglesia Católica y creador de todo un movimiento religioso. Se trata de El Niño Fidencio, un curandero mexicano, que radicó en el poblado de Espinazo, al noroeste del estado de Nuevo León a principios del siglo XX. Practicaba métodos de sanación poco usuales, siendo muy popular entre la población marginal del norte de México y que llegó a recibir, según testimonios, a cerca de 30 mil personas en su santuario. 

El Niño, trabajó insaciablemente entre 1920 y 1938, atendiendo a enfermos que esperanzados, acudían para ser curados de todo tipo de enfermedades y dolencias, desde simples dolores de muelas a extirpación de tumores benignos. No cobraba por sus servicios, solo pedía ayuda para atender más enfermos y donativos en especie. Su popularidad fue tan grande, que un presidente de la república acudió a visitarlo para tratarse de una supuesta lepra. Fidencio murió a los 40 años de edad  por un supuesto agotamiento crónico; se dice que él ya había presagiado su muerte y advirtió que regresaría a los tres días, por lo que pidió no ser sepultado inmediatamente. Desafortunadamente, no volvió a la vida pero continua presente en el corazón de sus seguidores quienes aún “interactúan” con su presencia espiritual dando origen a las diferentes manifestaciones del fidencismo. Pero, ¿quién fue verdaderamente El Niño Fidencio? ¿Por qué se le denominaba como niño siendo un adulto mayor que vivió cuarenta años? ¿Quién fue el presidente que acudió a visitarlo? ¿Cuál es su legado en la actualidad?

 

Su nombre completo fue José de Jesús Fidencio Constantino, y nació el 18 de noviembre de 1898 en el Rancho de las Cuevas, en el municipio de Iramuco, Guanajuato. Quedó huérfano de padre y madre cuando tenía solo 10 años de edad. 

Según anécdotas, Fidencio tuvo una infancia difícil, por su prematura orfandad, pero muy pronto fue apadrinado por Enrique López de la Fuente, un ex coronel villista que se hizo cargo de él y lo llevó a una ranchería que administraba en el poblado de Espinazo, para que Fidencio se dedicara a las labores domésticas. La ranchería donde vivía era propiedad de un empresario alemán de nombre Teodoro Von Wernich, espiritista y letrado. Fidencio llegó a Espinazo al inicio de la década de 1920, proveniente de Guanajuato. Hasta ese momento solo había cursado el tercer año de primaria, es decir, no contaba con ningún estudio referente a la medicina, cosa para nada extraña pues en ese momento México seguía recuperándose de los estragos que dejó la Revolución Mexicana. Se identificaba como un ferviente católico y gran devoto de la Virgen de Guadalupe. 

Inicios como curandero 

Los relatos orales narran que Fidencio tuvo un sueño; en un pirul grande ubicado en la 

entrada de la ranchería,  el mismísimo Jesucristo le decía que poseía un gran don de la 

curación y tenía que aprovecharlo. Fue a partir de entonces que a mediados de la década de 1920, siendo peón de la ranchería, comenzó a ayudar a trabajadores con sus dolencias, a socorrer a mujeres durante el trabajo de parto, y a curar enfermedades con herbolaria que tenía a su alcance. A los 27 años comenzó a desarrollar popularmente sus poderes como taumaturgo , y el reconocimiento llegó cuando el alemán dueño de la hacienda donde vivía, Teodoro von Wernich, fue diagnosticado de una extraña enfermedad casi incurable. Fidencio con sus poderes milagrosos, logró curar por completo a su patrón, y como agradecimiento por sanarlo, el alemán dejó convertir su ranchería en un sanatorio, y difundió la noticia de “Fidencio el milagroso” a los alrededores del poblado, llegando a congregar posteriormente a miles de personas diariamente en busca de una cura a sus problemas de salud.

Existe otra versión, donde se dice que el señor Wernich sufrió severas picaduras de hormigas rojas en las piernas, y que los doctores no tenían más opción que amputar ambas extremidades. Fidencio intervino prometiendo que él lo curaría, y lo hizo con un remedio hecho con tomates combinados con hierbas y así fue como logró sanar a su patrón. Esto lo cuenta Fabiola López de la Fuente, actual rectora de la Iglesia Fidencista. Se dice que también, curó a la esposa del señor Wernich, quien en ese momento estaba embarazada con complicaciones por el acomodo del niño, y Fidencio procedió a poner en su lugar al bebe y pudo nacer sin problemas.

¿Por qué el sobrenombre de El Niño? 

Para muchos de los seguidores del fidencismo, Fidencio no dejó de ser nunca un niño, debido a la inocencia característica de un infante, tal como su voz aguda y aniñada; sus rasgos faciales, su pureza y castidad digna de un santo así como el trato siempre amable que mantenía con sus pacientes. Lo cierto es que está documentado que Fidencio padecía del síndrome de Klinefelter, un trastorno genético en el que los varones nacen con un cromosoma X de más, y eso provoca bajos niveles de testosterona, poco bello facial, nula producción de esperma y un mal desarrollo de los genitales. Esta información la sostiene el historiador Fernando Garza Quiroz en su libro El Niño Fidencio y el Fidencismo. Hay testimonios orales que mencionan haber visto los genitales del Niño Fidencio cuando se bañaba, siendo estos miembros subdesarrollados. Según se dice además, Fidencio tenía el paladar hundido, de una forma que asemejaba una cruz, lo que provocaba su timbre característico de voz y que a su vez utilizaba para hacer moldes con su paladar hechos con masilla o resina, que bendecía y ponía a los enfermos como método curativo.

 

Fidencio era todo un personaje, le fascinaban las fotografías y tenía un fotógrafo particular; utilizaba túnicas tal cual apóstol, y caminaba descalzo. Tenía una gran amor por los animales y mucha simpatía con allegados y desconocidos, quienes tuteaba como “madrina” o “padrino”. En el año de 1928, el fotógrafo y periodista Gustavo Casasola acudió a visitarlo y registrar una serie de imágenes donde gusta de posar solo o en compañía de algún enfermo realizando curaciones

Métodos de curación más populares

Como se mencionó desde un principio, la popularidad del Niño Fidencio se debe a sus inusuales métodos de curación, así como la gran cantidad de creyentes que llegó a sanar. Se dice que realizaba jornadas completas de 22 horas diarias o hasta dos días continuos de trabajo. Dentro de sus milagros más populares están los siguientes: 

Operaciones de cataratas, partos con cesáreas y extirpación de tumores con vidrios. Se dice que rompía botellas al instante y analizaba los pedazos, hasta encontrar alguno que pudiera servirle. Hervía el bisturí improvisado en agua y procedía a operar. Cabe destacar que no aplicaba ningún tipo de anestesia.  Algunos de estos tumores quedaron para su exhibición dentro de frascos en su casa en Espinazo que actualmente cumple como mausoleo y centro religioso 


Curación de mudos, minusválidos y personas con parálisis en una especie de Columpio Mágico. A un costado de su casa, donde atendía a la mayoría de los enfermos existía un columpio común y corriente, pero el milagro consistía en sentarse junto con el enfermo y balancearse hasta llegar a una altura considerable. En algún punto el paciente comenzaría a gritar, caminar o moverse con libertad, habiéndose curado de su enfermedad.

Curaciones masivas. Cuando había grandes conmemoraciones de pacientes esperando ser aliviados, El Niño Fidencio se paraba sobre el pirul donde tuvo la visión de Jesucristo, y desde allí arrojaba fruta, cacahuates o se arrojaba a sí mismo tal cual estrella de Rock & Roll. Los pacientes al recibir tan particular unción se curaban.

Manejo de problemas mentales. Tenía otros métodos peculiares para curar la esquizofrenia o cualquier enfermedad de la mente. Fidencio tenía un puma desdentado  sin garras, el cual tenía resguardado en una habitación de algún punto de su casa. El paciente encerrado con el puma y por el susto se provocaba alguna reacción milagrosa, que curaba hasta los que no podían hablar.

Fidencio ortodoncista. Curaba dolores de muelas y problemas bucales usando unas pinzas comunes y sin poner anestesia.

 

Lago de lepra. En un famoso estanque de lodo milagroso El Niño Fidencio bañaba a leprosos y a enfermos cutáneos, y estos sanaban. El actual estanque aún sobrevive en la actualidad y es utilizado por los fieles fidencistas quienes acuden a bañarse para sanar dolencias

 

Visita del presidente Plutarco Elías Calles 

El 8 de febrero de 1928, el Presidente de la República a bordo del Tren Olivo acudiría a visitar a Fidencio. Según versiones, fue una simple visita por la enorme popularidad del curandero, y aprochechando que el presidente se encontraba cerca de la región en una gira acudió al santuario. Otras versiones señalan que el presidente Calles acudió a tratarse una supuesta lepra que comenzaba a aquejarlo. 

El caso es que la recepción de los pobladores de Espinazo fue excepcional y digna de una visita oficial a cualquier otra autoridad gubernamental. Según noticias, la reunión entre Calles y Fidencio fue de carácter privado, donde el curandero explicaba los métodos que realizaba y su cercanía con Dios. Otra versión menciona que el Presidente de la República acudió al taumaturgo por una enfermedad que acechaba su piel. Según relatos de la prensa, se dice que la consulta duró tres horas, el Niño analizó el cuerpo desnudo del mandatario hasta que determinó que tenía ataxia -una curable enfermedad muscular -, y con un baño de fomentos y miel logró quitar los malestares. Sería complicado descartar una versión de la otra pero lo que sí hay que destacar es la gran relevancia nacional que El Niño llegó a tener en su momento.

Un corresponsal de San Luis Potosí el Periódico Acción con fecha del 14 de febrero de 1928, recogió un supuesto fragmento de una de las conversaciones entre Fidencio y Calles: “Nunca he rezado – añadió textualmente el niño- pero mi instinto me hace sentir a Dios con todas mis fuerzas del alma, y él me ayuda a sacar a mis semejantes de las garras del dolor. El señor Presidente de la República sonrió complacido ante la simplicidad del taumaturgo, y le estrechó la mano afectuosamente, así como a todos sus acompañantes. (…) El señor presidente permaneció seis horas en Espinazo, conversó con enfermos y a las 23 horas llegó a Paredón para continuar su viaje rumbo a Saltillo, desde donde continuaría a México. 

Muerte y legado

Fue el 19 de octubre de 1938 que el Niño Fidencio, víctima del agotamiento por sus 

ininterrumpidas consultas a los desahuciados que peregrinaban para verlo murió desplomándose repentinamente. Él mismo había presagiado su muerte y días previos pegó en los marcos de las puertas de Espinazo listones negros. Los testimonios dicen que pidió a sus fieles no ser sepultado inmediatamente, pues regresaría, lo que se interpretó a un último milagro similar al de la resurrección de Jesús. Pasados los tres días, y con el cuerpo “intacto”, fue enterrado en el interior de su casa que en la actualidad funge como mausoleo y centro religioso. Esa resurrección quizá no fue en carne como se esperaba, y si en espíritu como sostienen los seguidores del fidencismo, pues el Niño a través de oraciones y cánticos llega a poseer a sus fieles y se manifiesta en sus cuerpos, para que ellos sigan con su labor de realizar curaciones. 

Estos neo-curanderos auto denominados cajitas , a través de prácticas médico-religiosas continúan con el legado de Fidencio Constantino. La influencia es tal que existe la llamada Iglesia Fidencista, que imita acciones y ritos de las Iglesia Católica, mas continúa siendo desconocida y catalogada como una institución anti-clerical. Este 19 de octubre se cumple un aniversario luctuoso más y se celebra con fiesta y algarabía en el poblado de Espinazo, donde siguen acudiendo fieles fidencistas de distintas partes de México y de Estados Unidos.

– Asterión

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El brazo perdido de Álvaro Obregón

Yuri Knórozov, el ruso que descifró los misterios mayas

 

Carlota, la mujer que conquistó a México. 

Cae la noche en el castillo Belga de Bouchout, por sus pasillos se pasea una mujer ya muy entrada en años, camina como apurada, como asustada, sin rumbo fijo ni motivo aparente. De pronto se detiene frente a uno de los muchos cuadros colgados en la pared. Por un momento su persona cambia, sus ojos desorbitados se centran fijamente en la imagen. Brevemente, un rayo de cordura inunda su cerebro. Frente a ella, imponente, se encuentra el retrato de Maximiliano de Habsburgo.

El Inicio

«Carlota de niña»

«Carlota de Niña» se titula el primer retrato realizado a la pequeña soberana.

María Carlota Amalia Victoria Clementina Leopoldina para ser más específicos, sería el nombre dado por sus padres; Leopoldo I de Bélgica y María Luisa de Orléans a la nueva princesa.

La condesa Reinach-Faussemagne la describiría como «una preciosa niña de apariencia despierta, de mirada asombrada e ingenua, la boca más pequeña que los ojos y de un dibujo muy puro».

De niña la princesa Carlota recibió un trato especial. Al ser la consentida de su padre fue educada de la misma manera que sus hermanos príncipes por lo que la princesa era una hábil conocedora de política, geografía, arte y el dominio de los idiomas, logrando hablar el francés, italiano, alemán, inglés y español.

Se podría decir que tuvo una infancia dorada de no ser por un hecho en específico, la muerte de su madre que ocurrió a sus escasos 10 años. La  princesa no tuvo tiempo para llorar su perdida, su actitud cambio de una alegre y vivaz niña a una mujer reservada y con un amplio sentido de responsabilidad, la muerte de su madre sería seguramente el primer golpe que afectaría el Psique de la emperatriz años más tarde.

De está forma la joven Carlota se refugio en los libros y la religión, pasando los años leyendo y educándose, hasta que un hecho, o más bien una persona cambiaría su vida.

El príncipe Azul

A sus 16 años Carlota se había convertido en lo que muchos llamarían una «joven mujer». Contrario a las costumbres de la época su padre Leopoldo no la obligó casarse, hecho que derivó en el rechazo de dos pretendientes: el rey Pedro V de Portugal y el príncipe Jorge de Sajonia. Parecía que no había en Europa un hombre digno del amor de Carlota hasta la llegada de un joven Austriaco a la corte Belga. Era el Archiduque Maximiliano de Habsburgo, el joven hermano del  Emperador Francisco José de Austria-Hungría, miembro de la poderosa familia de Habsburgo. El enamoramiento fue inmediato y los jóvenes soberanos contrajeron nupcias.

 

La aventura comienza.

Tras casarse la joven pareja tuvo varios cargos administrativos, siendo el de gobernadores de Lombardía y Venecia el cargo más significativo, no obstante, el dúo estaba inconforme con tener un cargo «menor» acentuándose esto tras la crisis Italiana de 1859, hecho que despojo a Austria de los territorios italianos y por consiguiente dejo a Maximiliano sin gobierno.

El matrimonio decidió retirarse a su famoso palacio de Miramar, lugar donde pasaron un corto periodo de paz, entre otras cosas, hasta la llegada de un curioso comité extranjero. Los «notables» como se hacían llamar, era una comisión de personajes mexicanos en contra del gobierno de Juárez, este comité buscaba solucionar la inestabilidad mexicana con la llegada de una nueva monarquía, el cargo fue ofrecido a Carlota y Maximiliano.

Los futuros emperadores quedaron asombrados desde un inicio, la idea de gobernar un país lejano, exótico y misterioso simplemente les maravillo. El Archiduque dio el primer paso. Carlota pronto acepto también el cargo. La suerte estaba echada, la aventura comenzaba.

La llegada al nuevo imperio.

Llegada a Veracruz

El 28 de mayo de 1864 los ahora emperadores tocaban tierra en el puerto de Veracruz, el recibimiento ciertamente no fue como esperaban.

Al ser la ciudad de Veracruz una ciudad típicamente liberal y al no haberse difundido entre la población la llegada de los nuevos emperadores la bienvenida fue realmente fría.

Tanto, que según se cuenta provocó en Carlota una profunda tristeza  por la cuál derramo lágrimas de frustración y  pena, sin embargo, el escenario cambiaría en otras ciudades dónde las recepciones fueron muy jubilosas y de gran algarabía, como podemos ver en Puebla ( en donde los emperadores fueron recibidos con el repique de las campanas y fuegos artificiales) y en la Ciudad de México. Además de esto comités de distintas partes de la nación (principalmente Indígenas) acudieron a los emperadores para solicitar audiencia y mostrar afecto y apoyo, el escenario como relata Carlota, cambio totalmente su perspectiva.

Los jóvenes Emperadores se dedicaron
a explorar el territorio de su nueva nación.  «un poblado interesante por sus monumentos, la pirámide antigua que ahí se encuentra es digna de ser vista … arriba del teocalli donde se llevaban a cabo los sacrificios humanos hay una capilla de la Virgen de los Remedios.» Escribiría Carlota sobre su visita a Cholula, lugar donde fueron recibidos con fiestas y coronas de flores por parte de la población indígena.

De hecho, se puede decir que fue especialmente este sector de la población quien mejor acepto a los Emperadores, en otras comunidades indígenas, como en la ciudad de San Juan del Río las autoridades y población demostraban un profundo cariño especialmente a la emperatriz, en 1864 las autoridades de San Juan del Río propusieron nombrar a la emperatriz Carlota como patrona y protectora de la ciudad.

Una parte de los honores rendidos a la emperatriz dictan:

«Señora, la ciudad de San Juan del Río nos ha dispensado el honor singular

de enviarnos ante la augusta presencia de V.M.I para ofrecerle este humilde
obsequio y juntamente los sentimientos que abundan los corazones que os
lo dedican»

A pesar de los pomposos honores la emperatriz rechazo el ofrecimiento, ya que en sus propias palabras «no se hacía merecedora de tantos honores por parte de la ciudad; acababa de llegar a suelo mexicano y no habría hecho nada para
merecerlo».

Carlota se esforzó ávidamente por encajar con las costumbres mexicanas, prueba de ello es el uso extendido que le dio al rebosó, prenda de uso común entre la población indígena, que ella adapto a su vestimenta.

Otro hecho remarcable es el de escribir México con X, a la usanza nacional, en vez de escribir «Méjico» como en Europa se acostumbraba, logrando así una mayor identificación con su pueblo.

El fin de un cuento.

A pesar de los esfuerzos realistas el Imperio mexicano parecía cada vez mas pérdido, el comité de conservadores, mismo que los había apoyado, retiró toda su ayuda al ver las medidas progresistas de Maximiliano.

Por otra parte las fuerzas republicanas cada vez amenazaban más la existencia del imperio, este riesgo solo incremento cuando ante el costoso precio que significaba para Napoleón mantener el ejército Imperial y la amenaza de una guerra con Alemania el ejército francés se retiró de México.

Fusilamiento de Maximiliano
Fusilamiento de Maximiliano

Las condiciones eran malas y Carlota lo sabía, no obstante, obligó a su esposo a no abandonar el cargo «pues desertar es para viejos e ineptos y no para un joven Emperador» diría la emperatriz. Carlota emprendió entonces un viaje a Europa para intentar que Napoleón lll devolviera el apoyo, sin éxito, la emperatriz empezó a tener problemas de locura, apenas era una señal de lo que vendría.

Larga vida a la emperatriz

Sin resultados ante el emperador Napoleón lll Carlota decidió visitar al Papa Pío lX, sin saber que en ese momento su esposo ya había sido capturado y condenado a muerte.

La visita ante el Papa fue catastrófica, en la reunión Carlota sufrió un ataque de nervios, negándose a comer alimento por miedo a ser envenenada y manteniéndose cerca del Papa pues solo así se sentía segura.

Su situación empeoró aún más, a tal punto que sus familiares tuvieron que llevársela. Para estos momentos Carlota ya no tenía razonamiento alguno.

Tras algunas semanas su situación física mejoro, pero mentalmente seguía igual. Los doctores le diagnosticaron locura, saber de la muerte de Maximiliano no ayudo.

Tras varios años la emperatriz sin reino fue internada en el palacio de Bouchout, en Bélgica, lugar donde pasaría sus últimos días hablando con fantasmas del pasado, escribiendo cartas a Napoleón lll y realizando fiestas con invitados inexistentes.

Fue el 19 de enero de 1927, a sus 87 años de edad cuando Carlota Amalia suspiró su último aliento, en su lecho de muerte. Tal vez con un pequeño momento de cordura, dedico sus palabras finales al amor de su vida.

«Recordadle al universo al hermoso extranjero de cabellos rubios. Dios quiera que se nos recuerde con tristeza pero sin odio».

La vida de Carlota hace mucho que se fue pero sus actos siempre serán recordados por aquellos que vieron en ella algo más que una emperatriz extranjera.

– Zarco

Si quieres conocer más trabajos de este autor, puedes leer alguno de sus siguientes artículos:

¿Cuántos hombres se necesitan para defender a Francia? El mito de la cobardía francesa.

«La polemología y la historia, unidas por pacto de sangre»  

Tulipomanía la enfermedad Holandesa que infectó a México.

 

Poinsett. Un James Bond Estadounidense De Principios Del Siglo XIX, Que Fracasó En México

Una historia distinta a la que conoces

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Poinsett

Entre todos los villanos que circulan en nuestra historia, nadie se equipara a Joel Roberts Poinsett. Su mitología es enorme: conspiró contra Iturbide, quiso comprar Texas, fundó la logia yorkina, su pasado intervencionista en Chile le precedió, cónsul en Buenos Aires, manejó a su antojo a Guerrero y despreció el mundo católico hispánico de América. Pero la realidad muestra que se le ha sobrestimado, puesto que no logró su principal encargo que era el de adquirir Texas.

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Mapa de México y EEUU

Mientras vivió en México, claro, se dedicó a conspirar; ¿sus objetivos alternos? romper los lazos culturales con España y Europa; fortalecer, a toda costa, la imagen de Estados Unidos ante la nueva República Mexicana; pero estos derroteros, si bien correspondían al sentir de la joven Unión Americana, él los había personalizado para lograr lo que era el sueño estadounidense: Texas. En eso fracasó.

“Enjuto, blanca la tez, de amplia frente y rostro oval, lo mejor de todo eran sus ojos de arcanas luces grisáceas, imperiales. Si en los ojos devela el alma sus misterios con sutiles voces, en la suya bullía la vida poderosa, la que quiere, piensa y cree, la que tiene ambición, camino y fe.” (Fuentes Mares, 15)

El análisis de su biografía permite explicar el deslumbramiento que logró sobre la sociedad mexicana. Nació  el 2 de marzo de 1779, en Charleston, Carolina del Sur, zona esclavista. Su protestantismo se debe seguramente a que era descendiente de hugonotes franceses. De familia acomodada, se le envió a estudiar a la ya prestigiosa, Universidad de Edimburgo de Escocia, donde se matriculó en Medicina y Química, carreras que no terminó y que cambió por un interés en la milicia, inscribiéndose en la afamada Real Academia Militar de Woolwich, que sería el antecedente inmediato de la más famosa Academia de Sandhurst.

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Academia de Woolwich

 

De carácter inestable regresó a Charleston en 1800 a trabajar en un bufete jurídico. Dos años bastaron para cansarlo de los intrincados resquicios legales y volvió a viajar, esta vez a Suiza e Italia, y al año siguiente a Munich y Viena. Viajero incansable y agudo observador fueron virtudes que sí se enraizaron en él, no obstante que siempre fue de salud frágil.

 

Tuvo que regresar a los Estados Unidos debido a la muerte de su padre. Resolviendo los trámites que lo ataban, en 1806 volvió a viajar: Niágara, Quebec, Nueva Inglaterra, Suecia, Finlandia y Rusia. En este último profundiza sus observaciones y conoce el Mar Caspio, Astrakán, Bakú, Tiflis y Crimea. Tuvo la habilidad en este viaje de hacerse de la amistad del Zar Alejandro I quien, maravillado con el joven de 28 años, le ofrece ser consejero del Imperio Ruso, lo que Poinsett rechazó, debido a su patriotismo estadounidense. Tal vez la explicación obedece también a que tendría que establecerse y ejercer una actividad, seguramente interesante y de gran influencia pero fija, yendo contra su personalidad.

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James Monroe

Con estos antecedentes, no es de extrañar que el presidente James Monroe le encargara visitar México con los siguientes objetivos: entrevistarse con Agustín de Iturbide y recopilar cuanta información pudiera de la situación política de este país vecino; todo con el carácter de “Agente Confidencial”, sí, de espía.

El 3 de noviembre de 1822 fue recibido por el emperador Iturbide y, lo más importante de esa reunión, según nos lo refiere Fuentes Mares, fue la aclaración en la mejor diplomacia posible de parte del soberano hacia el enviado: las instituciones de Estados Unidos no son aplicables en nuestro país, o sea, México. Esto, por supuesto debe de haber molestado al espía; ¿quién podía osarse dudar de las bendiciones del sistema político estadounidense? Antes de esta reunión, ya había tenido ocasión de reunirse con Antonio López de Santa Anna y con Miguel de Santa María, ministro colombiano ante el Imperio Mexicano, así como de enterarse del disgusto que tenían los diputados del Congreso disuelto contra el emperador. El 11 de noviembre de ese año salió hacia Tampico, desde donde se embarcaría el 21 de diciembre con boleto de regreso a los Estados Unidos. Sus reportes fueron claros y premonitorios: el imperio no podía durar y, por supuesto, no era un gobierno al que la joven Unión Americana debiera reconocer.

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Agustín I

El 25 de marzo de 1825, Henry Clay, secretario de Estado de John Quincy Adams, nombró a Poinsett como Ministro de los Estados Unidos ante el gobierno mexicano con las siguientes instrucciones:

  1. Dejar claro que se debería de dejar en paz a Cuba y no intentar nada con respecto a su independencia de España
  2. Establecimiento de nuevos límites territoriales entre México y los Estados Unidos, de manera lógica o provechosa para ambos. O sea, la adquisición de Texas.
  3. Expresar la satisfacción que los Estados Unidos sentían por el hecho de que México hubiera adoptado una república federal
  4. Recalcar la importancia que en los Estados Unidos se daba a la doctrina Monroe –fuera cualquier injerencia europea en América- expresada por el quinto presidente  el 2 de diciembre de 1823.

El 1º de junio de 1825, Guadalupe Victoria acepta con agrado las credenciales de Poinsett, en esta su segunda y, ahora sí, oficial visita a nuestro país, recibiendo a su vez una carta del propio presidente estadounidense felicitando a Victoria, que comenzaba con “To Our Great and Good Friends of the United Mexican States” (Fuentes Mares, 69). No olvidemos que el Ministro de Relaciones Exteriores de México era Lucas Alamán así que, contra lo que esperaba nuestro personaje, la bienvenida fue más bien fría.

Las acciones diplomáticas se centraron, primero, en la necesidad de permitir el paso de comerciantes estadounidenses de Missouri a Santa Fe, cuestión que fracasó ya  que Alamán detuvo cualquier resolución hasta que no se firmara un acuerdo de límites entre ambos países, que actualizara el que Onís (España) y Adams habían firmado en 1817. En segundo lugar: Texas. Alamán lo único que buscaba era ratificar el mencionado tratado de límites entre España y los Estados Unidos. De Texas, ni hablar. El 10 de junio de 1826, ya con Sebastián Camacho como Ministro de Relaciones Exteriores se firmó un acuerdo aceptando los límites pactados en 1817, copia del cual le hizo llegar a su jefe Henry Clay el 7 de febrero de 1828, aclarándole que se había visto “forzado” a aceptarlo. Con respecto a Cuba, como tercer punto; no se le hizo caso. En lo referente a la doctrina Monroe, se le dijo que sí, pero sin instrumentar ninguna acción.

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Lucas Alamán

Ante semejante fracaso, a Poinsett no le quedó otra más que ejecutar lo que mejor sabía hacer y de lo cual ya había dado muestras sobradas en Chile, nación que acabó corriéndolo: conspirar.

El 29 de septiembre de 1825 se instauró la Logia Yorkina, dependiente de Filadelfia, en nuestro país, no olvidemos las raíces masonas de los Estados Unidos: Washington, Jefferson, Madison, Monroe, etcétera. Esta asociación fue conocida como el “partido americano”. A ella se afiliarían los llamados liberales, esto es, aquellos que apoyaban el federalismo, la separación de la iglesia y el Estado, el antihispanismo y la amistad a los Estados Unidos, en una amplia gama de grises, que irían desde buscar la anexión al vecino país del Norte, hasta la alianza, pasando, incluso por el protectorado yanqui. La cuestión religiosa era difícil. Todos eran católicos practicantes, así que romper con la sagrada institución era difícil, no digamos el abrazar el protestantismo. Poinsett mismo se refería a este grupo como el Partido americano.

La masonería ya había comenzado sus actividades en México. Esto databa desde la época de la Nueva España, en plena guerra de independencia. Contra lo que algunos han comentado, los principales líderes de la independencia, Hidalgo y Morelos no eran masones, tampoco Allende. Las juntas que se realizaron con el fin de conspirar contra el gobierno virreinal, eran secretas y, por esa razón hay quien las ha querido confundir con las reuniones de las logias masónicas. La masonería llega con las tropas españolas que venían a apoyar al ejército realista, eran francmasones, o sea traían la influencia que en la península había tenido la masonería de origen francés, aunque sabemos que la fundación de la masonería como tal, fue en Inglaterra. Seguramente, su aparición fue entre 1813 y 1821. Estas logias iniciales eran del Rito Escocés y a ellas se van a adherir muchos de los principales líderes independentistas de esta época como Guadalupe Victoria. Posteriormente, ya en el México independiente la influencia sobre estas va a ser mayoritariamente inglés. Estos van a ser contrastados por el nuevo rito yorkino fundado por Poinsett. Los masones del rito escocés van a ser, mayoritariamente, centralistas, proeuropa, simpatizantes de mantener la situación que se tenía con la iglesia católica y … antiyanquis. Estas dos facciones son el origen de los que se va a conocer en el siglo XIX como partido liberal y partido conservador, respectivamente.

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Masonería

Esta acción de Poinsett es de las que sí se pueden considerar como un éxito en su gestión; la otra fue su reconocida autoría del Motín de la Acordada con la que se desconocieron los resultados de las elecciones 1828 que le dieron el triunfo a Manuel Gómez Pedraza, logrando su deposición y la entronización de Vicente Guerrero como presidente. Vicente Guerrero era conocido nacional e internacionalmente como un incondicional de Poinsett.

Durante la efímera presidencia de Guerrero, el presidente John Quincy autorizó a nuestro personaje a ofrecer cuatro millones de dólares por Texas, incluso hasta cinco millones, oferta que no fue aceptada, sobre todo por el Congreso y que generó una serie de reclamaciones de la mayoría de los políticos mexicanos exigiendo su expulsión.

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Motín de la Acordada

Finalmente, Poinsett fue expulsado de México, a solicitud formal del secretario de Relaciones Exteriores mexicano, José María Bocanegra, en julio de 1829, a su contraparte estadounidense. Poinsett permaneció en México, hasta el 3 de enero de 1830, después de que el Congreso mexicano había declarado a Vicente Guerrero, su fiel seguidor incapacitado para gobernar.

Siguió su carrera, como congresista en Estados Unidos y, durante la presidencia de Martin Van Beuren fungió como Secretario de Guerra, entre 1837 y 1841. Murió el 12 de diciembre de 1851 en Stateburg, Carolina del Sur, feliz seguramente de haber sido testigo, aunque no actor principal del despojo que se le hizo a México de más de la mitad de su territorio. En realidad, lo que él logró en México fue alborotar y crear una corriente de opinión, entre muchos yorkinos radicales, como Lorenzo de Zavala y Valentín Gómez Farías, favorable a la separación de Texas.

Fuentes Mares, José. Poinsett. Historia de una Gran Intriga. Col. Figuras y episodios de la Historia de México. No 51. Jus, 1957

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Dr.  Mariano García Martínez
19 de agosto de 2020.

 

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