2 de junio de 1853. Muerte de Lucas Alamán.[1]

El baluarte conservador de los primeros años del México independiente.

Don Lucas Alamán, un personaje muy importante de México.
Don Lucas Alamán

[2]

Conservador, político, emprendedor, diputado, historiador, ministro de Estado, todo eso fue Lucas Alamán y Escalada. Nació el 18 de octubre de 1792 en Guanajuato, Guanajuato[3] , en una familia acomodada de la región, donde vivió sin mayores pormenores hasta el año de 1810; en este lugar, su familia fue afectada por el movimiento insurgente del cura Hidalgo[4], iniciando un éxodo y provocando, a posteriori, que al momento de escribir su relato acerca del proceso independentista, no lo hiciera con total imparcialidad.[5]

Su carrera política inició en 1821 como diputado a las Cortes en España por Guanajuato, recibiendo la noticia de la independencia del Imperio Mexicano en la Península y empezando a ocupar distintos puestos públicos para la naciente nación, que serían una constante a lo largo de su vida. Posteriormente y ya en México. ocupó el ministerio de Relaciones Exteriores en 1829 con el presidente Anastasio Bustamante, buscando una conciliación con el Vaticano y los distintos Estados de la Federación que apoyaban a Vicente Guerrero, sin atacar la organización estructural gubernamental ni la Constitución.[6]

Una de las visiones de Alamán era ordenar la hacienda pública, así como las milicias, pues “ […]se habían convertido en la ‘escala de las pasiones’ y fomentaban las discordias civiles.[7] A la par de estas acciones, fundó el Banco de El Avío en 1830[8], para financiar proyectos con fines industriales, pero no pudo lograr su objetivo y cerró sus puertas en 1842[9]. Durante la década de 1840 se dedicó a escribir textos históricos, tales como Disertaciones sobre la Historia de la República Mexicana[10] e Historia de México[11], donde se mostró duramente crítico a los movimientos de independencia. Pero como menciona Guillermina del Valle, no fue el único que lo hizo, pues sus coetáneos lo hicieron de igual modo. Incluso asevera que:

José María Luis Mora, considerado “el vocero liberal más sobresaliente de su generación» y cuyo mérito se reconoce hasta nuestros días, juzgó acremente a Miguel Hidalgo por la violencia y el saqueo provocado por Ia revuelta que encabezó. Mora aseguraba que el iniciador del movimiento de independencia obraba con » Iigereza», por lo que «no sabía ni lo que había de hacer al día siguiente, y mucho menos se ocupaba de la clase de gobierno que debería establecerse después del triunfo para regir la nueva nación».[12]

Tras sus disertaciones historiográficas, Lucas Alamán buscó restablecer en 1852 un gobierno con fuerza, del tipo dictatorial y que lo hizo saber en su texto Historia de México, pero tuvo que recurrir a la siempre polémica e impredecible figura de Antonio López de Santa Anna, pues era el único capaz de controlar al Ejército y con cierta capacidad de cohesión. En 1853, le escribió una carta exponiéndole el plan de gobierno conservador:

[…]contar con el clero y con la clase propietaria, ‘parte abreviada de la nación’ interesada en el orden y bienestar del país; afirmación exclusiva de la religión católica, único lazo de unión; desechar principios que habían traído la división, consecuentemente, nada de Federación ni de elecciones, así fueran las de los ayuntamientos. Excluía Congreso y cuerpos representativos; el orden político dependía del Poder Ejecutivo organizado en cinco secretarías y un Consejo de Estado.[13]

Aunque la idea original era que Alamán controlara al Caudillo, como titular de la Secretaría de Relaciones, , esto no se pudo llevar a cabo debido a la súbita muerte del ideólogo conservador el 2 de junio de 1853 por una afección respiratoria[14]

Si bien fue una figura contraria a lo que se nombra liberalismo en el aspecto político, esto no es motivo para que se cuestionen sus aportes no solo a la Historia de nuestro país, sino sus intenciones de sacar avante a una joven nación que tuvo graves conflictos en casi todos los aspectos durante sus primeros años. Empero, su persona se ha ido resarciendo en el panteón histórico nacional. Como señala la anteriormente mencionada Guillermina del Valle.

Las críticas a la figura histórica de Alamán tienen su origen en una concepción tradicionalista que concibe a la historia política de las primeras décadas de vida independiente como una lucha entre «liberales» y «conservadores». Tal esquema ideol6gico carece de objetividad y oculta los puntos de coincidencia entre quienes representaban ambas tendencias. Se ha negado reconocimiento a la obra de Lucas Alamán porque ha sido juzgada a la luz de los valores del liberalismo doctrinario y del nacionalismo revolucionario, enfoques que han distorsionado la interpretación del pasado con valores presentes y han hecho abstracción de la circunstancia hist6rica en que vivió Alamán


[1] Escrito por Ricardo Rodríguez.

[2] Extraído de: https://bit.ly/2AQ3d0F

[3] Presidencia de la República. “Lucas Alamán.” [Consultado el 31 de mayo de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2Jo6uaU ]

[4] González Navarro, Moisés. El pensamiento político de Lucas Alamán. México: FCE. 1952. P. 12

[5] Ibídem, p. 12.

[6] Aguilar, José Antonio. “Lucas Alamán y la Constitución.” En Isonomía. No. 33. Centro de Investigación y Docencias Económicas. P. 85

[7] Serrano, José Antonio y Zoraida, Josefina. “El nuevo orden. 1821-1848.” En Velásquez, Érick. Et. Al. Nueva Historia General de México. México: El Colegio de México. 2010. P. 418

[8] Potash, Robert A. “La fundación del Banco de Avío.” Historia Mexicana, [S.l.], v. 3, n. 2, p. 261-278, oct. 1953. [consultado el 31 de mayo de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2LQsuJS ]

[9] Murillo, Nohelia.” ¿Qué es el Banco del Avío? Características más importantes.” En Lifeder. [Consultado el 31 de mayo de 2018. Disponible en https://bit.ly/2kHB1m4 ]

[10] Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. [Consultado el 31 de mayo de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2szA16G ] Se puede consultar la obra en PDF

[11] Bicentenario. [Consultado el 31 de mayo de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2LOHXd6 ] Se puede consultar la obra en Flash Player.

[12] Del Valle, Guillermina. Lucas Alamán. Un hombre en una época de transición. En Secuencia. 28. 1994. Instituto Mora. Pp. 31-32

[13] Lira, Andrés y Staples, Anne. “Del desastre a la reconstrucción republicana. 1848-1876” en Velásquez, Érik. Óp. Cit. P. 447

[14] Ibídem. P. 447

11 de mayo de 1535. Creación de la Casa de Moneda de México.

Tras la conquista de la ciudad de México-Tenochtitlán, se procedió a reorganizar políticamente el otrora dominio mexica y las subsecuentes expansiones que se dieron en lo que hoy conocemos como México, para consolidarse jurídicamente a partir del año de  1535, con la designación del Virrey Don Antonio de Mendoza, el 17 de abril del mismo .

A la par, se reconoció que los indígenas americanos no debían ser comprados o esclavizados. Por ello, se pueden mencionar sus labores al frente del gobierno de la Nueva España: Reconocido por su prudencia en el trato personal y su habilidad administrativa, Mendoza logró estabilizar el gobierno novohispano. Sus quince años al frente del virreinato fueron sumamente productivos. Se preocupó por la enseñanza, así que fundó la Real Universidad de México y otros colegios. Trajo la primera imprenta, realizó el primer censo en el continente y reglamentó la recaudación de tributos y la imposición de penas. También defendió a los nuevos vasallos de Su Majestad contra los brutales tratos de los encomenderos, con apoyo de Bartolomé de las Casas y fray Juan de Zumárraga.

No obstante, era necesaria una Casa de Moneda para empezar a darle valor a los metales preciosos y una denominación: Así, se sabe que, mediante real cédula expedida el 11 de mayo de 1535, el virrey don Antonio de Mendoza, ordena: […] fundar la Casa de Moneda de México, se prescriben las denominaciones y los tipos de moneda que deberían de acuñarse; conforme a ello, alrededor del mes de abril de 1536, comenzaron a labrarse monedas de plata de un cuarto de real (cuartilla), medio (medio real), un real (sencillo), dos reales (real de a dos), y tres reales (real de a tres)

Esta cédula real significó el asentamiento legal para esta institución, que se volvió insigne para la acuñación de monedas en el reino de la Nueva España y que, con sus modificaciones y adaptaciones, sigue perviviendo hasta nuestros días, siendo la más antigua del continente americano y una de las instituciones de mayor duración en nuestro país.

Fuentes:

  • Para mayor información acerca de las funciones de la Casa de Moneda en México, se puede consultar la Ley de la Casa de Moneda de México, publicada el 20 de enero de 1986 por el Congreso de la Unión. [Consultado el 10 de mayo de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2IuMB15 ]
  • José. L. G. De Paz. “Hubo otros Mendoza con importancia en la Historia de España y América.” en Universidad Autónoma de Madrid. [Consultado el 10 de mayo de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2jNHLhH ]

Bernardo García Martínez. Los años de la Conquista en Nueva Historia General de México. P. 185 Gerardo Díaz. Antonio de Mendoza. En Relatos e Historias en México. [Consultado el 10 de mayo de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2rxXyp0 ]

Ma. De Jesús Sánchez Vázquez, Alberto Mena Cruz. Monedas del siglo XVI en la ciudad de México. En Arqueología Mexicana. [Consultado el 10 de mayo de 2018. Disponible en: Casa de Moneda de México/Museo Numismático Nacional. [consultado el 10 de mayo de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2I62knV ]

5 de mayo de 1877. Porfirio Díaz toma posesión como presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.[1]

Porfirio Díaz
Porfirio Díaz

El General Don Porfirio Díaz Mori, destacado militar mexicano durante la Guerra de Reforma (1858-1861) y la Intervención Francesa (1862-1867), liberal y político, había encabezado una rebelión en 1871 contra el que fuera su profesor de derecho civil en Oaxaca, Benito Juárez[2], que se había reelecto para otro periodo presidencial en 1871.

Este alzamiento , conocido como el Plan de la Noria [3]resultó un fracaso por la falta de capacidad de convocatoria de Díaz y por la súbita muerte de Juárez el 18 de julio de 1872.[4] Ante ello, el movimiento golpista quedó suprimido y asumió la presidencia el entonces presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Sebastián Lerdo de Tejada, siendo ratificando posteriormente de manera constitucional.[5]

En 1876, Díaz volvió a rebelarse bajo el Plan de Tuxtepec el 10 de enero, donde es apoyado por una gran cantidad de simpatizantes, enarbolando la máxima de No reelección[6] Tras celebrarse elecciones y resultar ganador Lerdo de Tejada, la lucha se decide en el campo de batalla, obteniendo la victoria definitiva las fuerzas Tuxtepecanas el 16 de noviembre del mismo año y abandonando el puesto el entonces Presidente electo.[7]

Tras esto, se inició un proceso legal y militar, donde Díaz buscó legitimarse mediante elecciones, apego a la Constitución y, es menester mencionarlo, la derrota total de sus opositores. Con ello, logró asegurarse como jefe del Ejecutivo a partir de 1876 y, una vez reinstaurado el Congreso en 1877, consiguió el reconocimiento de Presidente Constitucional el 5 de mayo de 1877.[8]

El Presidente Díaz abandonó la Presidencia el 1 de diciembre de 1880, en medio de un ambiente pacífico y la entregó al Presidente Electo, Manuel González. Esto aumentó su caudal político y fomentó la visión democrática que se había generado tras la rebelión de Tuxtepec. [9] Regresó a tomar las riendas de la nación en 1884 y no lo abandonaría sino hasta 1911, tras el estallido de la Revolución Mexicana.


[1] Escrito por Ricardo S. Rodríguez G.

[2] Carlos Tello Díaz. Porfirio Díaz: su vida y su tiempo. La guerra 1830-1867. México: Debate. 2015. Posición. 1790.

[3] Alberto María Carreño (prólogo y notas) Archivo del general Porfirio Díaz Memorias y documentos. Tomo X. México Universidad Nacional Autónoma de México. Instituto de Historia/Elede. 1951. Pp. 12-13 [Consultado el 27 de abril de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2HDh1un ]

[4] Luis Arturo Salmerón. Muerte del Presidente Juárez. Relatos e Historias en México. [Consultado el 30 de abril de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2vy7MoQ ]

[5] _________________. Nace Sebastián Lerdo de Tejada. Relatos e Historias en México. [consultado el 30 de abril de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2r924ds ]

[6] Román Iglesias González (Introducción y recopilación). Planes políticos, proclamas, manifiestos y otros documentos de la Independencia al México moderno, 1812-1940. Plan de Tuxtepec. Universidad Nacional Autónoma de México. Instituto de Investigaciones Jurídicas. Serie C. Estudios Históricos, Núm. 74. [Consultado el 30 de abril de 2018. Disponible en: https://bit.ly/1UID4y6 ]

[7] Bicentenario. “Sebastián Lerdo de Tejada (1823-1889).” [Consultado el 30 de abril de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2HEMQHg ]

[8]Pablo Serrano Álvarez. Porfirio Díaz y el Porfiriato. Cronología. (1830-1915). México: INEHRM. 2012.  Pp. 48-60.

[9] Ibídem, pp. 103-132.

10 de abril de 1919. Asesinato de Emiliano Zapata.[1]

Zapata Muerto

[2]

Corría el año de 1919, un par de años después de la promulgación de la Carta Magna que legitimó el movimiento constitucionalista de Venustiano Carranza y que, a la sazón, era Presidente Constitucional. Con todo esto, no se había logrado pacificar al país, pues aún resistían en el norte Doroteo Arango, mejor conocido como Pancho Villa y en el sur, Emiliano Zapata.

Esta situación era un problema para el régimen carrancista, que además debía lidiar con problemas de seguridad en los caminos y con rebeldes en distintas partes del país.[3] Uno de los principales problemas era, sin lugar a dudas, el no sometimiento de Emiliano Zapata. Para ello, se decidió librarse de él, pues era visto como una amenaza para el pretendido régimen.[4]

La planeación del asesinato corrió a cargo del general Pablo González, quien contactó a un militar de la División de Oriente, Jesús Guajardo, para ejecutar lo acordado. Este último fingió que se uniría a la lucha zapatista, convenciendo al caudillo del sur con obsequios (un caballo llamado As de Oros), así como con la superación de pruebas dispuestas por el líder campesino.[5]

Se concertó una cita en la hacienda de Chinameca, a donde llegó Zapata acompañado de sus escoltas el 10 de abril de 1919. Al oírse un clarín, empezó la balacera y cayó muerto el que fuera defensor de la lucha agraria en el estado de Morelos. [6]

Su cuerpo fue fotografiado y, aunque su lucha no alcanzó una dimensión nacional, dentro del imaginario de nuestro país y en el exterior, su imagen es quizás la estampa más apoteósica del movimiento revolucionario.


[1] Escrito por Ricardo S. Rodríguez G.

[2] Extraído de https://bit.ly/2LOJDHe

[3] Javier Garcíadiego, Sandra Kuntz. “La Revolución Mexicana.” En Érik Velásquez, et. Al. Nueva Historia General de México. México: Colegio de México. 2010. 818 p., p. 564.

[4] Mexican Times. “¿Cómo murió Emiliano Zapata?” [Consultado el 9 de abril de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2HlzInb ]

[5] Excélsior. A 98 años de traición y asesinato de ‘El Caudillo del Sur’. 10 de abril de 2017. México: Excélsior. Consultado el 9 de abril de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2H9azhS ]

[6]Eduardo Ruiz Healy. “Un día como hoy de 1919 fue asesinado el líder y revolucionario mexicano Emiliano Zapata”. En   Ruiz Healy Times. 10 de abril de 2017. [Consultado el 9 de abril de 2018. Disponible en https://bit.ly/2qglv3o ]

19 de abril de 1972. Muerte de Manuel Gómez Morín.[1]

Manuel Gómez Morín

[2]

Destacado abogado, político y académico, Manuel Gómez Morín nació el 27 de febrero de 1897 en Mineral de Batopilas, estado de Chihuahua. Ingresó a la Escuela Nacional de Jurisprudencia en 1915 y se tituló como abogado en 1921. Durante su estancia en esta institución, fundó la “Sociedad de Conferencias y Conciertos” junto con Alfonso Caso, su maestro y sus amigos Vicente Lombardo Toledano, Jesús Moreno Baca, Antonio Castro Leal, Teófilo Olea y Leyva y Alberto Vázquez del Mercado; a este grupo se le conoció como el de los Siete Sabios por sus alcances académicos e intelectuales.[3]

Como funcionario público, uno de sus puntos más destacados fue ser miembro del Consejo de Administración del Banco de México de 1925 a 1928. Él mismo fue dirigente del Banco de México de 1925 a 1929 y colaboró en la redacción de una Ley Agrícola e impulsó la creación del Banco del mismo nombre.

En 1929 fundó la Escuela Bancaria del Banco de México para instruir a los empleados de la institución bancaria central en las formas de administrarla.[4] Esta academia se cerró en 1932, por lo cual se fundó de manera privada la Escuela Bancaria y Comercial por intervención de diversas personalidad, incluido Manuel Gómez Morín.[5]

En el año de 1929 apoyó la candidatura de José Vasconcelos y, tras ser derrotados, pasó a la vida académica, siendo designado rector de la Universidad Nacional Autónoma de México por el anteriormente mencionado en 1933.[6] Mediante su administración financiera, logró sacar del grave problema económico que atravesaba la UNAM y defendió con ahínco la autonomía y la libertad de cátedra[7]

Posteriormente se dedicó a la docencia en su alma máter y, para 1939, fundó el Partido Acción Nacional, con miras a ser una oposición frente al Partido de la Revolución Mexicana, buscando defender la propiedad privada y la libertad religiosa.

Fue dirigente de la organización política de 1939 a 1949 y siguió ocupando diversos cargos dentro de ésta. Murió el 19 de abril de 1972.

Póstumamente, se le reconoció como persona ilustre y sus restos descansan en la Rotonda de las Personas Ilustres desde el año 2004; asimismo, se le concedió la medalla Belisario Domínguez por parte del Senado en 2013.[8]


[1] Escrito por Ricardo S. Rodríguez G.

[2] Extraído de: https://bit.ly/2Hg3vNq

[3] Josep Sanmartín. “Manuel Gómez Morín 1897-1972” en: Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano. [Consultado el 15 de abril de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2Hg3vNq ]

[4] Milenio. Manuel Gómez Morín [perfil]. Consultado el 15 de abril de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2qZdr6V ]

[5] Teresa Cecilio Sandoval. La Fundación de la EBC. En Museo Escuela Bancaria y Comercial. [Consultado el 15 de abril de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2moMJkM ]

[6] Ibídem.

[7] Milenio, Óp. Cit.

[8] Josep Sanmartín, Óp. Cit.

Jesús Reyes Heroles. El artífice de la LOPPE. [1]



En Tuxpan, Veracruz, hace 97 años, vio la luz por primera vez un infante llamado Jesús Reyes Heroles, quien fue uno de los personajes más importantes de la política nacional durante el siglo pasado y que consolidó el sistema legislativo que nos rige hasta la actualidad.

Jurista, político, historiador, humanista, intelectual, legislador, su andar intelectual se dio a partir de la obtención de su título de abogado en 1944 por la Universidad Nacional Autónoma de México, especializándose en distintas instituciones hasta realizar estudios de posgrado en su especialidad en Argentina. Posteriormente tuvo un lugar con número en la Academia Mexicana de la Historia.[3]

Su vida la dedicó al servicio de la política y al Estado, donde defendió con vehemencia el liberalismo, así como la Constitución y la laicidad del gobierno mexicano.[4] Fue diputado en la XLV Legislatura de 1961-1964, titular del Instituto del Petróleo, del Partido Revolucionario Institucional y Secretario de Gobernación de 1976-1979. En este último cargo, Reyes Heroles ideó lo que llevaba planeando hacía tiempo. Uno de los personajes que lo conoció de cerca, se expresó así de él:

Fue un denodado luchador por abrir espacios, en la representación nacional, a la auténtica oposición. Desde 1962, como diputado a la XLV Legislatura del Congreso de la Unión, le tocó participar en los trabajos de la iniciativa de la ley que abriría la Cámara a los diputados de partido. Y más tarde, como Secretario de Gobernación, asumiría la responsabilidad de ensanchar esos caminos al transformar la Ley Federal Electoral en Ley de Organizaciones Políticas y Procesos Electorales.[5]

Esta ley, abreviada como la LOPPE[6] logró que surgieran los legisladores de representación proporcional –conocidos coloquialmente como plurinominales[7], que llevaron a una apertura al Congreso y la construcción de la sede del mismo en San Lázaro en 1979. Aunque su efecto no fue inmediato, su concepción llevó a que paulatinamente se escucharan distintas voces en el seno del Poder Legislativo, logrando que, a partir de 1997, ningún grupo político tenga la mayoría absoluta.[8]

Su legado sigue siendo vital para nuestra vida político-legislativa, así como sus obras y escritos, donde mostró su sapiencia y visión. Murió el 19 de marzo de 1985 en Denver, Colorado, debido a las complicaciones del cáncer de pulmón que se le detectó y que lo llevó a buscar operarse en Estados Unidos.


[1] Escrito por Ricardo S. Rodríguez G.

[2] Extraído de https://bit.ly/2MeuqeJ

[3] Adrián Figueroa. “Jesús Reyes Heroles, el último gran político-intelectual de México.” En Crónica. 21 de marzo de 2018. México. [Consultado el 2 de abril de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2GINhzl ]

[4] Andrés Becerril. “Jesús Reyes Heroles ideó un México plural.” En Excélsior. 19 de marzo 2015. México. [Consultado el 2 de abril de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2Gwukk0 ]

[5] Enrique González Pedrero. Jesús Reyes Heroles. El político humanista en Revista de la Universidad. Nueva Época. Número 59, enero 2009. P. 3.

[6] Cámara de Diputados. H. Congreso de la Unión. Museo Legislativo.  Nuestro Siglo. La Reforma Política de 1977. [Consultado el 2 de abril de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2Jf3n26 ]

[7] Germán de la Garza Estrada. ¿Qué es un representante plurinominal? En Excélsior. 27 de febrero de 2018. México. [Consultado el 2 de abril de 2018. Disponble en: https://bit.ly/2H4Rw5O ]

[8] Macario Schettino. “El interregno: México 1997-2012.”  En Nexos. 1 de diciembre de 2012. México. [Consultado el 2 de abril de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2H45mFt ]

El día que Porfirio Díaz dio su último informe de gobierno.[1]


[2]


Hace 118 años, el viejo general Porfirio Díaz habló ante el Congreso, que se hallaba reunido en el edificio de Donceles, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, debido a la reinauguración de la sede de la Cámara de Diputados. Este sería su último informe de gobierno como representante del Ejecutivo Mexicano. En su intervención, el General se refirió a la situación imperante en buena parte del país [3], ya que la Revolución no había sido sofocada y había un ambiente de tensión política y social producto del conflicto y del malestar general que imperaba en aquel tiempo.

En su discurso, el promotor del “orden, paz y progreso” se mostró partidario de la apertura política e hizo alusión a la renovación de su gabinete. “El primero de abril Díaz anunció ante el Congreso medidas que retomaban las banderas principales de los antirreeleccionistas: restablecimiento, en la Constitución, del principio de no reelección, reforma de las leyes electorales y fraccionamiento de grandes propiedades agrarias.” [4]

Esto resultó insuficiente para sofocar la insurrección que convocó Francisco I. Madero el 20 de noviembre de 1910, con motivo de la falta de depuración de los canales políticos y en razón de que las elecciones presidenciales de ese año resultaron fraudulentas, ya que se le había arrebatado el triunfo al opositor de Porfirio Díaz.[5] Las medidas anunciadas por el dictador fueron un simple placebo ante la debilidad del régimen, que mostró su incapacidad de someter las insurrecciones armadas en buena parte del país; esto debido en parte a la intencionalidad de Díaz de debilitar al ejército, el cual “había sido castigado presupuestalmente y los numerosos oficiales reyistas habían sido trasladados a regiones aisladas o retirados del mando directo de tropas, lo que restó efectividad al envejecido ejército, enmohecido además por tantos años de paz.” [6]

Con el paso de las semanas, el octogenario dictador tuvo que sentarse a negociar con los rebeldes y sería el fin de su larga estancia en el poder.


[1] Escrito por Ricardo S. Rodríguez G.

[2] Extraída de https://bit.ly/2LUm53d

[3] Asamblea Legislativa del Distrito Federal. Instituto de Investigaciones Parlamentarias. México. 1 de abril de 1911. [Consultado el 1 de abril de 2018. Disponible en:  https://bit.ly/2uFi8bf  ]

[4] Santiago Portilla. “Primera etapa de la revolución mexicana: condiciones revolucionarias v caída de Porfirio Díaz, 1910—1911”, en Estudios Políticos. Novena Época. Número 3. México. UNAM: 1983. [Consultado el 1 de abril de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2uJ3xvn  ]

[5] Político Mx. “Elección de 1910, hasta los espíritus votaron por Francisco I. Madero.” Lunes 26 de diciembre de 2016. [Consultado el 1 de abril de 2018. Disponible en:  https://bit.ly/2EdK5WM ]

[6] Javier Garcíadiego.  “Prólogo” en La Revolución Mexicana. Crónicas, documentos, planes y testimonios. México: UNAM. 2003. 408 p.   p. XXXVI. Biblioteca del Estudiante Universitario. Número 138.

A 25 años de la muerte de Colosio… ¿Cuál es su significado?

Últimos momentos…

Hace unos días se conmemoró el 25 aniversario del asesinato de quien fuera candidato presidencial del Partido Revolucionario Institucional en 1993-1994, Luis Donaldo Colosio.

Acompañado de esto, el servicio de transmisión en línea llamado Netflix estrenó una breve serie sobre su asesinato, haciendo una campaña de publicidad bastante interesante y poniendo en boca de varias personas el suceso, que se volvió una de las imágenes más recurrentes de la política mexicana en este último cuarto de siglo.

Netflix

Sin embargo, es necesario preguntarnos: ¿cuál fue el impacto real de este magnicidio? ¿Era tan importante el personaje? ¿Quién salió realmente beneficiado con su muerte?

Respondiendo a mi primera cuestión, puedo decir sin temor a equivocarme que el asesinato de Colosio se magnifica aun más por el annus terriblis de 1994, así como el partido del cual era parte. Aunque pueda o no ser de mi simpatía el hoy finado, lo cierto es que su imagen no estaba realmente dañada en el año electoral, pero sí es innegable que su campaña tuvo un serio problema de arranque, a pesar de ser apoyado por la maquinaria estatal en todo el sentido de la palabra.

Colosio no despegaba

Pero el impacto… el verdadero impacto, aparte de su persona, fue a su partido. Lo dejó en una situación delicada porque se quedaron súbitamente sin candidato y se procedió con cierta rapidez en designar a Ernesto Zedillo como su sustituto…

Bienestar para tu familia…

El régimen de Carlos Salinas de Gortari, que se encontraba en su año final y con miras personales del mandatario a pasar a la historia por sus logros, terminó totalmente desacreditado debido a los sucesos que acontecieron ese año:

  • La rebelión zapatista en Chiapas-y algunas masacres-
  • El asesinato de Luis Donaldo Colosio
  • El asesinato de José Francisco Ruiz Massieu
  • La debacle económica en Diciembre.

Todo ello colaboró para dejar a Salinas como uno de los personajes más detestados de los tiempos contemporáneos de nuestro país. Sin embargo y, a pesar de las múltiples sospechas, nunca se ha podido comprobar el papel del ex mandatario en los magnicidios ocurridos ese año. Pero definitivamente él no fue beneficiado en materia política por lo que sucedió en 1994.

¿Era tan importante? En un sentido estricto, NO. Pero no hay que olvidar que realmente los candidatos anteriores a Luis Donaldo no eran precisamente personajes de gran fuerza o carisma antes de ser destapados como presidenciables. No obstante,el PRI aprovechó la desgracia de Colosio y su familia para volverlo un mártir de su organización, mostrándolo como un ser con visión democrática y con cierta conciencia social. Lamentablemente para esta reflexión, nos resulta imposible poder hablar de algo que no sucedió y solo nos queda cuestionar precisamente si una persona tan cercana a Salinas sería todo lo noble que pinta la agrupación política.

¿Quién salió beneficiado de su asesinato?

Ya descartamos a Salinas como tal. Y añado a su familia, porque Raúl pasó un rato preso por su aparente autoría en la planeación de la muerte de Ruiz Massieu. Además, hay que agregar a Manuel Camacho Solís que murió políticamente y solo dio tumbos en la polaca hasta su muerte.

Un ratito al bote.

El PRI tiene a su mártir, pero no es precisamente una figura incuestionable y mucho menos el partido es del agrado del grueso de la población.

¿El narcotráfico? En la serie de Netflix sugieren esta cuestión. Honestamente, me parece sumamente difícil aseverar o negar algo así. Pero no entiendo realmente en qué podrían beneficiarse esas personas.

¿Ernesto Zedillo? Podría parecer la respuesta más sensata, puesto que él fue designado jefe de campaña de Colosio en su momento y cumplía con los requisitos legales para ser candidato a la muerte de su antecesor. No estoy aseverando que él planeara el asesinato, pero sin duda fue el que obtuvo el mayor beneficio al lado de todas las personas que lo rodeaban.

Ya en San Lázaro

Al final, el significado de la muerte de Colosio es el misterio y el sinsentido de la muerte de un candidato que, aunque era del partido político dominante de la época, no pudo ser protegido de un aparente asesino solitario que solamente se contradijo una y otra vez. Entonces, creo que es necesario concluir que no hay más significado de su muerte que el morbo que genera el suceso, así como las constinuas teorías conspirativas de las cuales somos parte aquellos que estudiamos el evento.

No queda más que seguir buscando entender el magnicidio de Colosio, pero sin dejar de lado que 1994 fue el año que todo lo que podía salir mal en México, salió mal.

Escrito por Ricardo S. Rodríguez G.

Cuando los tacos de carnitas definen la memoria histórica…

Oh.

La senadora Jesusa Rodríguez mencionó el pasado 14 de marzo del presente año que si comemos tacos de carnitas festejamos la conquista de México- Tenochtitlán… Y luego salió con una frase para la posteridad:

En el clip la senadora por Morena señaló que el 14 de marzo de hace 500 años «comenzó la conquista del territorio continental de México», acto con el cual la religión católica «fue impuesta a sangre y fuego por fanáticos y asesinos» que venían a depredar nuestro territorio y nuestra cultura.

Fuente:
https://lasillarota.com/nacion/cuando-comen-tacos-de-carnitas-estan-festejando-la-caida-de-la-gran-tenochtitlan-jesusa-rodriguez-video-jesusa-tenochtitlan/276169
Uno pensando en lo que leyó.

Bueno… primero que nada, me gustaría señalar que MÉXICO NO EXISTÍA, porque el concepto como tal de país existió hasta el 27 (o 28, de acuerdo al acta de independencia) de septiembre de 1821, pues incluso Morelos en su intentona de independencia mencionaba la América Septentrional, no México. Y aunque existían «mexicanos» mencionados por cronistas hispánicos, estos eran en referencia a los mexicas, no tlaxcaltecas, purépechas, rarámuri, mayas, quiché… ¿me explico?

¿Cómo es posible que los tacos de carnitas ahora sean usados para atentar contra la memoria histórica del mexicano?
México… 1821

La religión católica impuesta: Sí, hubo una dominación espiritual de parte de los conquistadores… Tradición que ya traían las civilizaciones de lo que HOY en día nombramos Mesoamérica. ¿O acaso cree que el panteón de los habitantes era casualidad o producto de la paz y armonía? Tan solo hay que mencionar que hubo civilizaciones con visiones imperiales como lo que conocemos como Teotihuacan, la Triple Alianza, los mayas entre ellos y otros subyugados… Enrique Florescano menciona mucho de eso en su libro Quetzalcóatl y los mitos fundadores de Mesoamérica, donde señala cómo unas ciudades dominaban a otras,amparándose en la simbología de poder de Quetzalcóatl, entre otras cosas.

Léanlo.

Merece la pena leer a Robert Ricard en su texto La conquista Espiritual de México, para comprender un poco más el proceso de aceptación y adaptación de los indígenas respecto a la fe católica y cómo fue -parte de- el papel de los conquistadores y los evangelizadores al respecto. Eso sí, no debemos romantizar el proceso, pero tampoco llegar al sinsentido de mencionar que fue solamente sangre y fuego, porque eso muestra que no se tiene idea de la coyuntura histórica que ocurrió.

También léanlo

Aunado a eso, no es «nuestra» cultura. ¿O acaso sólo había una forma de ser indígena en Mesoamérica? ¿Nuestro territorio? ¿A poco los mexicanos tenemos 500 años? Eso me recuerda las vergonzosas paredes que he visto en la delegación Azcapotzalco de la Ciudad de México donde mencionan que Cortés fue un asesino y genocida… Cuestión que es no solo un anacronismo, sino un juicio de valor del que el conquistador y marqués del Valle no tiene ninguna forma de defenderse.

Cortés viendo cómo siguen peleando por su existencia.

Es momento de varias cosas:

  1. Superar el trauma histórico de una conquista que ni vivimos ni fue nuestra responsabilidad y de la cual no fuimos parte.
  2. Entender que somos parte de un proceso de sincretismo social, cultural, religioso y que nos hace lo que somos hoy en día.
  3. Dejar de fomentar la idea de que fuimos «conquistados», porque no sólo es errónea, sino que además provoca una idea de inferioridad en el mexicano y no le permite ver al futuro ni abrazar su pasado. Se victimiza en ese devenir y no lo suelta, impidiéndole entender que todo lo que sucedió antes de nuestro tiempo es vital para comprendernos y no tiene NADA de malo ser parte de esta realidad.
  4. Que disfrutemos unos tacos de carnitas, porque si queremos festejar la conquista de algo que ni fue nuestro, pues que así sea. Con su permiso.

Escrito por Ricardo S. Rodríguez G.

El triste y corrupto sexenio de José López Portillo y su informe de gobierno de 1982.

En la entrada del día de hoy analizaremos lo que fue la presidencia del Presidente de México, José López-Portillo y cómo el año de 1982 fue el final del sueño petrolero de nuestro país. Citaré fuentes y buscaré ser lo más claro posible, pero me permitiré un tono más crónico en algunas partes.

Quisiera que hagamos un ejercicio mental: imaginemos al Primer Mandatario el 1 de septiembre de 1982 en el Congreso de la Unión de nuestro país. ¿Ya? Bueno, pues ahora visualicemos al susodicho hablando en una voz fuerte y clara acerca del desastre financiero que se ha vivido en todo el año, para luego cortársele la voz tras golpear de manera dramática con el puño la tribuna donde se encuentra. Seguido de eso, se limpia uno de sus ojos de una lágrima solitaria que le escurre por el «coraje» de haberle fallado al pueblo de México. Cito a continuación el fragmento del informe para comprenderlo mejor

A los desposeídos y marginados, a los que hace seis años les pedí un perdón (aplausos.) que he venido arrastrando como responsabilidad personal – excúsenme por favor, como si fuera exclusiva por haberlo formulado- , les digo que hice todo lo que puede para organizar a la sociedad y corregir el rezago; que avanzamos; que si por algo tengo tristeza es por no haber acertado a hacerlo mejor-momento del llanto

JOLOPO: Sexto Informe de Gobierno. 1 de septiembre de 1982.
No, no era mentira…

¿En qué falló el Primer mandatario? ¿Cuál era la deuda que tenía? ¿Qué fue lo que prometió? Eso y más mencionaré a lo largo de los siguientes párrafos.

José López Portillo (en adelante JOLOPO) asumió el poder en medio de una crisis política y económica en el país. Una de las características más peculiares de su victoria fue que con un solo voto hubiera llegado a ser Presidente… pues fue el único candidato que se postuló el 4 de julio de 1976.

Aunado a eso, hizo muchas promesas al tomar posesión y que la sociedad le recordó en años posteriores cuando no pudo cumplirlas, entre ellas: reducir el gasto, buscar en sus seis años el equilibrio de las finanzas y el crecimiento del país, pidió una tregua a las fuerzas opositoras, etc…

Este último punto resultó vital, pues Luis Echeverría Álvarez en su sexenio vivió la parte más intensa y represiva de la Guerra Sucia. Por ello, JOLOPO buscó acabar con esto de alguna manera:

A los extremistas que renunciaron la violencia y superaron su conmovedora pasión por la impotencia, dándole fértil destino a su vocación de justicia y su voluntad de transformación


(JOLOPO, 1 de septiembre de 1982, sexto informe de gobierno)

En la cita anterior, se refirió a los grupos guerrilleros que se rindieron y aceptaron la amnistía que promovió en 1978 y que además se integraron a la vida política del país. Este proceso se facilitó por la reforma LOPPE de 1977, impulsada por su entonces Secretario de Gobernación, Jesús Reyes Heroles.

Don Jesús Reyes Heroles

Aunque es innegable que esas acciones fueron muy acertadas, el primer mandatario realizó otras altamente cuestionables, como poner a gran parte de su familia en el gabinete, al grado de llegar a mencionar que su hijo era «el orgullo de su nepotismo»:


[…]a su hermana Margarita la hizo directora de Radio, Televisión y Cinematografía (RTC). A Alicia, otra de ellas, su secretaria particular; su cuñado, oficial mayor en la CFE; una de sus amantes, Rosa Luz Alegría, fue la secretaria de Turismo; su primo Guillermo López Portillo, director del Instituto Nacional del Deporte, pero “el orgullo de mi nepotismo” (otra frase de JLP) fue su hijo José Ramón, quien fue nombrado subsecretario de Programación y Presupuesto.

https://www.excelsior.com.mx/opinion/opinion-del-experto-nacional/2017/07/31/1178752
La familia López-Portillo.

De igual manera, aunque no se niega su capacidad intelectual, retórica y académica, dio una de las mayores muestras de egolatría al pronunciar las siguientes palabras;


El presidente ha declarado que su administración “bien pudiera ser la última oportunidad de la Revolución, y de sus conceptos, para resolver los problemas de la nación”

https://www.proceso.com.mx/124123/jlp-en-el-national-geographic-magazine

Ningún historiador desestima la importancia de la Revolución Mexicana, pero sigo sin comprender cómo fue que JOLOPO llegó a esa aventurada conclusión. Mas aún cuando su antecesor había provocado tantos problemas económicos, políticos, sociales y hasta culturales y él era heredero directo de ello. Con ese pronunciamiento, dejaba sobre su administración una losa histórica que no pudo soportar.

Aunado a esto, no podemos olvidar que nombró a uno de sus amigos de la infancia General de división del ejército sin haber pisado nunca en su vida un cuartel; jefe de policía en el Distrito Federal; e intercedió para que obtuviera diversos doctorados honoris causa. Este personaje era el muy repudiado Arturo Durazo, quien se volvió un símbolo de corrupción y de enriquecimiento sin precedentes.

El Negro Durazo…

Y respecto al petróleo…Heberto Castillo, director de Pemex, anunció en 1977 que se descubrieron grandes yacimientos petroleros, convenciendo a JOLOPO que era la oportunidad del país de impulsar su economía e industrialización. No solo se volvió México un productor mundial del oro negro, sino que las arcas nacionales recibieron grandes dividendos, dejando
el presidente una frase para la posteridad:

México tendrá sin duda la posibilidad histórica de administrar la abundancia

https://www.proceso.com.mx/122216/administrar-la-abundancia

El proyecto de JOLOPO y gran parte de la burguesía nacional era depender del petróleo para impulsar al país. Esto en un principio funcionó y se dieron grandes y enormes programas y construcciones que no enlistaré. Solo mencionaré el que es, EN MI OPINIÓN, uno de los mayores elefantes blancos que tenemos los mexicanos: la planeación y construcción del H. Congreso de la Unión en San Lázaro, Ciudad de México.

El proyecto del arquitecto Pedro Ramírez Vázquez se quedó inconcluso y muy lejos de su objetivo inicial, que era albergar ambas Cámaras de representantes federales.

Solo que la abundancia tuvo un fin muy brusco. Para 1981, los precios internacionales del petróleo estaban en franco descenso y los manejos económicos del gobierno del entonces Presidente JOLOPO provocaron una grave huída de capitales del país y para 1982, vino el desastre económico.

Pero sin dudas la medida más drástica, fue la repentina nacionalización de la banca y el control de cambios, anunciada en el ya mencionado informe de gobierno del 1 de septiembre de 1982:

Tenemos que organizarnos para salvar nuestra estructura productiva y proporcionarle los recursos financieros para seguir adelante; tenemos que detener la injusticia del proceso perverso fuga de capitales- devaluación- inflación que daña a todos, especialmente al trabajador; al empleo y a las empresas que lo generan. Estas son nuestras prioridades críticas. Para responder a ellas he expedido en consecuencia dos decretos: uno que nacionaliza los bancos privados del país, (aplausos prolongados), y otro que establece el control generalizado de cambios, no como una política superviniente del más vale tarde que nunca, sino porque hasta ahora se han dado las condiciones críticas que lo requieren y justifican. Es ahora o nunca. Ya nos saquearon. México no se ha acabado. No nos volverán a saquear. (Aplausos prolongados.)


(JOLOPO, 1 de septiembre de 1982, sexto informe de gobierno)
Miguel de la Madrid al escuchar la nacionalización de la banca… Hello Darkness my old friend…

Según el documental 1982 La decisión del Presidente, Jesús Silva-Herzog (secretario de Hacienda de nuestro personaje) y Miguel de la Madrid (su sucedor y que puedes ver en la imagen aquí arriba) le aconsejaron a JOLOPO no realizar esta nacionalización, porque consideraban que era un acto erróneo y errático. Evidentemente, no les hizo caso.

 Enrique Krauze menciona en su documental del sexenio de JOLOPO que quiso remediar su sexenio en tres meses con tan impulsiva medida. Fue, notoriamente, un último error del saliente presidente, quien dejó a la economía nacional totalmente destrozada, la sociedad empobrecida, la industria en la incertidumbre, así como una muestra de corrupción que nos sigue dejando perplejos hasta nuestros días.

Por ello, el meme que pusimos al inicio de esta entrada es bastante acertado: se quedó como perro asustado y solo «defendiendo» a la nación y al peso. Adicionalmente, cargó, carga y cargará con el estigma de ser uno de los presidentes más cuestionados del México posrevolucionario.

 Escrito por Ricardo S. Rodríguez G.