Efemérides: 5 de febrero de 1917. Promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos

Contexto

México vivió una brutal guerra civil que se ha denominado «Revolución Mexicana» de 1910-1920, donde perecieron más de un millón de personas.  Esto trajo como consecuencia que la producción industrial, agrícola y minera se vinieran abajo por la extensión de la destrucción padecida en esa década. La facción encabezada por Venustiano Carranza y autoproclamada como Ejército Constitucionalista se alzó como la ganadora -temporal- del conflicto, delimitando en 1916 las pautas para reformar la Carta Magna de 1857.

Ejército Constituyente

 

Establecimiento del Congreso

Las reglas para la convocatoria se dieron a conocer el 19 de septiembre 1916, Venustiano Carranza en calidad de Primer Jefe del Ejército Constitucionalista y Encargado del Poder Ejecutivo de la República, modificó los artículos 4°, 5° y 6° del Plan de Guadalupe en 1914 para dar paso a la conformación de un Congreso Constituyente. El Congreso Constituyente se instaló el 1 de diciembre de 1916 en el Teatro Iturbide de la ciudad de Querétaro, con 219 diputados -de los cuales no todos sesionaron- elegidos después de un proceso electoral, para llevar a cabo los trabajos legislativos en torno al proyecto constitucional que Venustiano Carranza envío para su deliberación. Es importante mencionar y recordar que, como mencionamos anteriormente, en el proyecto del Encargado del Poder Ejecutivo no figuraba la pretensión de redactar otra Carta Magna, sino solo reformar el texto de la otrora Carta Magna vigente: la Constitución de 1857.

 

Promulgación y conclusiones

Empezaron las sesiones preparatorias el 20 de noviembre de 1916 y el 1 de diciembre, Venustiano Carranza dio un discurso para explicar la necesidad de reformas y su proyecto, iniciando los debates en torno a temas tan diversos como la tenencia de la tierra, libertad religiosa, educación, garantías individuales, etc. Tras muchas deliberaciones, el 31 de enero terminaron las labores del Congreso Constituyente y el 5 de febrero de 1917, el Encargado del Ejecutivo, Venustiano Carranza, promulgó la Constitución que rige a los Estados Unidos Mexicanos hasta el momento en que se publicó este texto.

Sin embargo, al día de hoy ha sufrido muchas modificaciones que la han enriquecido o le han permitido adaptarse a los cambios necesarios para México. Esto no es necesariamente malo, pero merece una crítica constructiva acerca de la legislación que tiene este país. Empero, regresarla a su formato original sería virtualmente eliminar cualquier atisbo de alcance social y de logros políticos, debido a que no contempla en el proyecto de origen cosas tan vitales como la igualdad jurídica de la mujer, derechos humanos o una apertura al exterior.

Carranza Congreso Constituyente

 

-Hal Jordan

Efemérides: 8 de enero de 1790. El Primer Presidente de EEUU, George Washington, da el primer informe al Congreso-State ot the Union-

Efemérides: 15 de enero de 1973. Richard Nixon suspende todas las acciones ofensivas de EEUU en Vietnam del Norte.

 

Fuentes

-Hal Jordan.

Si quieres leer otras efemérides, te recomendamos las entradas pasadas:

  1. Efemérides: 1 de enero de 1801. Conformación Oficial del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda

  2. Efemérides: 8 de enero de 1790

  3. Efemérides: 15 de enero de 1973

 

 

El brazo perdido de Álvaro Obregón

El brazo perdido de Álvaro Obregón

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Don Álvaro Obregón, Presidente

¿Qué tienen en común  Miguel de Cervantes, autor de El Quijote de la Mancha y Álvaro Obregón, presidente de México de 1920 a 1924? Que ambos personajes eran mancos, perdiendo sus extremidades en el campo de guerra; el escritor universal en la Batalla de Lepanto, y Obregón en la de Celaya. Quizá la comparación es inexacta y equívoca, pero relevante en un punto; muchos se extrañan de la carencia de la mano de Cervantes, siendo un dato quizá olvidado o sin importancia, mientras que Obregón es ampliamente recordado por perder su brazo durante la Revolución Mexicana, llegando a tener incluso hasta un mausoleo para ser exhibida como reliquia. Pero antes de durar más de 70 años sin descanso bajo tierra, incinerada por los familiares del caudillo sonorense, la extremidad pasó por una serie de aventuras dignas de contar.

Álvaro Obregón fue uno de los caudillos más reconocidos del periodo revolucionario mexicano, que presuntuosamente -pero acertadamente- aseguraba ser el único que no conocía la derrota. Peleó contra Victoriano Huerta, venció a Pascual Orozco, peleó contra los yaquis, le ganó a Pancho Villa, traicionó a Venustiano Carranza y se encaminaba a ser por segunda ocasión presidente de México. Fue de los hombres más populares de la década de los 20’s, cambiando las armas y el uniforme militar por los smokings negros y sombreros de bombín. Su aspecto físico había cambiado mucho; de tener un cuerpo esbelto subió notablemente de peso, pero siguió conservando la robustez que lo caracterizaba. El cambio más significativo fue la pérdida del brazo derecho, que sucedería en el segundo día de la Batalla de Celaya, contra las fuerzas de la División del Norte.

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Álvaro Rechoncho

 

El último encuentro armado masivo entre fuerzas antagónicas revolucionarias se daría en el estado de Guanajuato. Por un lado estaba Francisco Villa -aconsejado por el experimentado y militar de carrera Felipe Ángeles- quien poseía una arrolladora fuerza de caballería. Defendiendo la plaza estaba Obregón, con un ejército más disciplinado y menos numeroso. Las estrategias de ambos generales eran muy opuestas. Villa apostaba por el arrojo como táctica de guerra – Ángeles sugería lo contrario, pero no fue escuchado –; mientras Obregón optaba por la estrategia del contraataque y sorprender al enemigo con trincheras. La victoria de dicho encuentro sería para el Ejército Constitucionalista, pero el general Obregón se llevaría la peor parte.

Según un informe médico, Obregón sufrió un impacto de proyectil de cañón, lesionando su codo y desarticulando el brazo del antebrazo, siendo trasladado en los innovadores trenes quirófano de las fuerzas constitucionalistas.  La operación la realizarían los cirujanos Senorio Cendejas, Heberto Alcázar y Enrique C. Osorno, este último sosteniendo el miembro amputado. El mismo Obregón narraría el suceso:

“Faltaban unos veinticinco metros para llegar a las trincheras, cuando en los momentos en que atravesábamos un pequeño patio situado entre ellas y el casco de la hacienda, sentimos entre nosotros la súbita explosión de una granada, que a todos nos derribó por tierra. Antes de darme exacta cuenta de lo ocurrido me incorporé, y entonces pude ver que me faltaba el brazo derecho, y sentía dolores agudísimos en el costado, lo que hacía suponerlo desgarrado también por la metralla. El desangramiento era tan abundante, que tuve desde luego la seguridad de que prolongar aquella situación en lo que a mí se refería era completamente inútil, y con ello sólo conseguiría una agonía prolongada y angustiosa, dando a mis compañeros un espectáculo doloroso. Impulsado por tales consideraciones, tomé con la mano que me quedaba la pequeña pistola ‘Savage’ que llevaba al cinto, y la disparé sobre mi sien izquierda, pretendiendo consumar la obra que la metralla no había terminado; pero mi propósito se frustró debido a que el arma no tenía tiro en la recámara”.

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Obregón en recuperación

 

Hay versiones que señalan que fue el mismo Felipe Ángeles quien lanzaría la granada que volaría el brazo de Obregón. Lo que es cierto es que pese haber sufrido esa baja sensible, el Ejército Constitucionalista arrollaría a las fuerzas villistas. La recuperación del mal apodado Manco de Celaya, ya que la batalla se libró en Santa Ana del Conde, fue rápida. El miembro fue ofrecido a uno de los colaboradores más cercanos de Obregón y este se la entregó a su jefe, a lo que el sonorense diría “haga con ella lo que se le antoje”. La mano y Obregón continuarían por caminos separados.

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El bracito desprendido

 

Por razones aún desconocidas, el frasco de formol donde se encontraba la mano se perdería ¿En dónde? ¡En una fiesta! Y siendo robado por una prostituta. El miembro amputado pasaría a un burdel de la avenida Insurgentes, de la Ciudad de México y allí duraría algún tiempo, Continuaba siendo un misterio como el brazo del entonces presidente de México y de los hombres más poderosos estaba desaparecido. Se dice que Obregón, arrepentido por rechazar su brazo la primera ocasión ofrecía una recompensa a quien pudiera darle informes de su extremidad.

Es muy probable que, debido a la popularidad del sonorense, el brazo era conservado como una reliquia de una alocada fanática.

La extremidad sería recuperada por Francisco Roque Serrano, sinaloense, miembro de la Secretaría de Marina y Guerra y candidato opositor contra Obregón en las elecciones de 1928, quien en un acto casi heroico, volvería a robar el miembro de la mujer que lo poseía. Es curioso como Serrano, siendo colaborador de Obregón y héroe de recuperar una parte importante de su cuerpo se convertiría en contendiente en urnas y enemigo mortal, pero eso es tema aparte.  Pese a todo, ésta fue entregada a Aarón Sáenz, otro de los cercamos al obregonismo,  quien la conservaría varios años hasta 1935.

También es curioso como mientras el brazo seguía perdido, probablemente en el burdel de Insurgentes, Obregón era enterrado en su natal Huatabampo asesinado por León Toral. Fue hasta mediados de la década de los 30’s, que Sáenz convencería al presidente Lázaro Cárdenas de hacer un monumento para el ilustre revolucionario. Cárdenas no pondría oposición y 8 años después del asesinato, se construiría el mausoleo en la colonia San Ángel. Dicho monumento parece imitar las vanguardias arquitectónicas socialistas, que en su interior en una habitación no mayor a 3 metros cuadrados, albergaba un frasco con un puño cerrado, con uñas perfectamente cortadas y vísceras revueltas al fondo. La extraña reliquia citaba desde las 7 de la mañana a las 5 de la tarde a una cantidad abundante de visitantes.

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Monumento Obregón, La Bombilla, Ciudad de México.

Casi 50 años después de que estuviera expuesta para todo público, el miembro que pasó más de una década perdido, sería incinerado y depositado en Huatabampo, donde descansaban los restos de Álvaro Obregón.

Hay historias famosas de miembros perdidos que se convirtieron en una leyenda. Para México el caso de la pierna del seis veces presidente de México, Antonio López de Santa Anna, la cual se hizo merecedora de un funeral;  y la que se cuenta hoy: el brazo derecho del general Álvaro Obregón. Estas extremidades nos muestran esa extraña fijación –y fetichismo – mexicana de rendirle culto a los miembros perdidos.

 

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-Asterión

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Para un cafecito

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La Revolución Mexicana.¿Debemos seguir celebrándola?

Una reflexión en torno al movimiento de 1910

Algunos personajes

Cuando era niño, recuerdo muy bien que en la escuela nos enseñaban las grandes obras de los héroes de la Revolución que lucharon para derrumbar la tiranía de Porfirio Díaz y dar justicia social a la población mexicana…

Ese discurso hoy en día me parece de menos cuestionable, por distintas razones:

  1. Aunque Porfirio Díaz era un dictador, eso no quiere decir que él fuera el único responsable de la situación, pues varios de los caudillos habían participado de alguna manera en su régimen de gobierno-entiéndase Venustiano Carranza, por citar un ejemplo.
  2. Las condiciones del campesinado del país no eran iguales en todas partes. Aunque hoy en día sabemos que la situación era difícil en las plantas henequeras de Yucatán o en los latifundios del centro del país, en el norte no era ni de cerca el mismo entorno para las personas que se dedicaban a la tierra.
  3. Porfirio Díaz se fue del país en 1911 y los ánimos no se calmaron con ello. Esto se explica debido al sistema imperante de la época, donde no hubo una transición de poder institucional y porque la población no tenía satisfechas sus necesidades. Aunado a eso, sobrevino un fenómeno que marcó la vida política del país…
  4. El caudillismo se acentuó de manera increíble tras el estallido del conflicto. Pascual Orozco, Doroteo Arango, Emiliano Zapata, Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles, entre otros. Muchos de estos personajes crearon auténticos reinos dentro del Estado Mexicano, siendo tal vez uno de los más prominentes Gonzalo N. Santos, de San Luis Potosí.
  5. Es indudable que la Reforma Constitucional ejecutada en 1917 sirvió para atender muchas de las demandas sociales. ¿Pero cuál fue su alcance real?
  6. El ejido fue una de las «conquistas» de la Revolución. No obstante, ¿no fueron clientes del gobierno los campesinos al recibir estas tierras?
  7. El Partido de la Revolución es de vital importancia para explicar el desarrollo histórico del país… pero es preocupante que solo haya habido dos presidentes no salidos de sus filas en los últimos 90 años.
  8. Su discurso me parece más que agotado, teniendo como evidencia las graves desigualdades que persisten en nuestro país… ¿y de dónde surgió esa clase política dominante y adinerada?
  9. Tal vez habla el hastío como ciudadano, pero me parece aburrido siquiera hablar de un personaje como Francisco I. Madero. Reitero que hablo como ciudadano, no como historiador en este punto.
  10. El corporativismo surgido de la institucionalización de la Revolución es uno de los grandes lastres que aqueja a nuestro país. Tan solo ver a la CTM, al SNTE o a la CNTE muestra que en materia laboral hemos avanzado NADA.
El PRI en sus tiempos de gloria

Son solo algunos puntos de reflexión que me permití en una tarde frente a la computadora. No son un análisis histórico a profundidad, sino más bien un pensamiento en torno al hito de la Revolución Mexicana. No niego su relevancia, pero no considero sano para el país que una persona dicte la manera en que deba verse ese movimiento: sin capacidad crítica y totalmente desconectado de la historiografía que ha surgido del estudio de ese periodo histórico.

La tontería.

10 de abril de 1919. Asesinato de Emiliano Zapata.[1]

Zapata Muerto

[2]

Corría el año de 1919, un par de años después de la promulgación de la Carta Magna que legitimó el movimiento constitucionalista de Venustiano Carranza y que, a la sazón, era Presidente Constitucional. Con todo esto, no se había logrado pacificar al país, pues aún resistían en el norte Doroteo Arango, mejor conocido como Pancho Villa y en el sur, Emiliano Zapata.

Esta situación era un problema para el régimen carrancista, que además debía lidiar con problemas de seguridad en los caminos y con rebeldes en distintas partes del país.[3] Uno de los principales problemas era, sin lugar a dudas, el no sometimiento de Emiliano Zapata. Para ello, se decidió librarse de él, pues era visto como una amenaza para el pretendido régimen.[4]

La planeación del asesinato corrió a cargo del general Pablo González, quien contactó a un militar de la División de Oriente, Jesús Guajardo, para ejecutar lo acordado. Este último fingió que se uniría a la lucha zapatista, convenciendo al caudillo del sur con obsequios (un caballo llamado As de Oros), así como con la superación de pruebas dispuestas por el líder campesino.[5]

Se concertó una cita en la hacienda de Chinameca, a donde llegó Zapata acompañado de sus escoltas el 10 de abril de 1919. Al oírse un clarín, empezó la balacera y cayó muerto el que fuera defensor de la lucha agraria en el estado de Morelos. [6]

Su cuerpo fue fotografiado y, aunque su lucha no alcanzó una dimensión nacional, dentro del imaginario de nuestro país y en el exterior, su imagen es quizás la estampa más apoteósica del movimiento revolucionario.


[1] Escrito por Ricardo S. Rodríguez G.

[2] Extraído de https://bit.ly/2LOJDHe

[3] Javier Garcíadiego, Sandra Kuntz. “La Revolución Mexicana.” En Érik Velásquez, et. Al. Nueva Historia General de México. México: Colegio de México. 2010. 818 p., p. 564.

[4] Mexican Times. “¿Cómo murió Emiliano Zapata?” [Consultado el 9 de abril de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2HlzInb ]

[5] Excélsior. A 98 años de traición y asesinato de ‘El Caudillo del Sur’. 10 de abril de 2017. México: Excélsior. Consultado el 9 de abril de 2018. Disponible en: https://bit.ly/2H9azhS ]

[6]Eduardo Ruiz Healy. “Un día como hoy de 1919 fue asesinado el líder y revolucionario mexicano Emiliano Zapata”. En   Ruiz Healy Times. 10 de abril de 2017. [Consultado el 9 de abril de 2018. Disponible en https://bit.ly/2qglv3o ]